martes, 21 de mayo de 2013

FANATISMO Y RELIGIÓN


FANATISMO Y RELIGIÓN

Ovidio Roca

Todos los días, horrorizados y asombrados vemos y leemos sobre fanáticos islamitas con explosivos adheridos a sus cuerpos, los que hacen explotar, suicidándose y asesinando centenas de inocentes víctimas.

Espanta y llama la atención esta actitud extendida en los grupos religiosos  y buscando alguna explicación sobre esta brutal y desalmada conducta pregunte a un amigo de origen árabe. 
Me decía que a su entender el problema empieza en la casa, por la propia cultura familiar, producto de la costumbre de estas sociedades donde los hombres oprimen a sus mujeres con tanta crueldad, que las impulsan a devolver los golpes cómo y dónde pueden y lo más cercano es aterrorizando a los propios hijos, los que en su momento aterrorizan a sus esposas, las que aterrorizan a sus hijos, y así sucesivamente, en una interminable espiral de odio sexual, amor y muerte.

Esta deformación cultural y de vida desde la infancia, produce personas traumatizadas, llenas de odios y temores y si a ello añadimos el lavado de cerebro al que luego son sometidos por reclutadores y entrenadores de los grupos extremistas islámicos, quienes saben cómo activar instintos y emociones básicos, como los sentimientos de desesperanza, humillación, odio y venganza; el futuro suicida y mártir ya está preparado.

A su vez, la vida cotidiana en estas sociedades no es fácil para su gran mayoría. Más bien es dura, azarosa y llena de incertidumbres, lo que hace que muchas de las personas “no teman a la muerte, sino a la vida”.  

Si se añade a esto la promesa de lograr el paraíso para aquellos que mueren en la guerra santa, para sí y su familia y salir inmediatamente de esta su vida miserable; la yijad es la elección obvia: es convertirse inmediatamente en mártir y por tanto en una imparable bomba humana.

Una persona desesperada, un fanático que está convencido que con su acción suicida y matar al infiel, es decir a todos los demás, se consigue inmediatamente el cielo, encuentra en la bomba humana su gran oportunidad.  

Además no se trata del cielo aburrido de los católicos, no conozco las otras ofertas religiosas, con angelitos tocando  arpa; es un Cielo que refleja y satisface los deseos y deleites que un habitante del desierto anhela y también de cuantos en la infancia leíamos las Mil y una Noche.

El prometido paraíso islamita es sensual: un oasis de ríos de agua, vino, leche y miel y 77 huríes para su gozo y solaz, las que en la mañana recobran su virginidad. *
Realidad muy dramática esta espiral de odio y muerte y que requiere para solucionarla de la voluntad de los líderes y dirigentes religiosos islámicos actuando desde la base cultural, en procura de lograr una convivencia pacífica de todas las religiones y culturas.

Personalmente creo que el Inicio de la solución, está en la liberación y respeto a la mujer y el tener una familia unida.

 La mujer es el centro de la  familia y la familia constituye, en las sociedades pobres, el seguro social y su sostén y resguardo psicológico.

Notas: Wikipedia.

·        Según el Corán, hay hurís blancas, verdes, amarillas y rojas; sus cuerpos son de azafrán, almizcle, ámbar e incienso, despidiendo un olor sumamente aromático y llevan sobre la cara descubierta un letrero de oro con expresiones consoladoras.
·        Las viviendas serán agradables, con amplios jardines, valles sombreados y fuentes perfumadas con alcanfor o jengibre habrá ríos de agua, leche, miel y vinos, frutas deliciosas de todas las estaciones sin espinas y pabellones llenos de huríes. Un día en el paraíso se considera igual a mil días en la tierra. Los palacios serán de oro, plata y perlas, entre otros materiales, y también habrá caballos y camellos de "blancura deslumbrante", junto con otras criaturas. Se describen grandes árboles y montañas hechas con almizcle, entre las que los ríos fluyen por valles de perlas y rubíes”.

ovidioroca.wordpress.com

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