miércoles, 21 de febrero de 2018

ANDREINA DE VIAJE POR SANTA MARTA COLOMBIA

ANDREINA DE VIAJE POR SANTA MARTA COLOMBIA

Andreina Roca Aguilera

Santa Marta tiene tren,
Santa Marta tiene tren
pero no tiene tranvía.
Si no fuera por las olas, caramba,
Santa Marta moriría, caramba:
Los Wawancó

Llegamos a Santa Martha y hacía mucho calor y nos fuimos directo al Hotel, desde el taxi vimos la ciudad, es muy bonita y no vi ningún tranvía. Cuando llegamos al Hotel Costa Azul, lo primero que quise ver  era la piscina, que es muy hermosa, hasta tiene un  resbalín de elefante.

Fuimos a las habitaciones  y la vista es muy hermosa y se podía ir al mar con solo bajar unas gradas, pero el mar no me gustó mucho porque el agua era negra, no había olas y era muy caliente.

Al otro día fuimos a otra playa, no la del hotel, y mientras caminábamos vimos el cartel del Acuario y Museo del mar y anunciaba que se podía alimentar y tocar a los tiburones. Entramos y vimos variedad de peces, lo mejor de todo fue que alimente a los tiburones, a las tortugas y a las rayas y también toqué a las tortugas y los tiburones.
Otro día estábamos en la playa y mi mamá fue a averiguar de los paseos y cuando volvió nos contó que un señor le ofreció alquilar un yate en 123 dólares por persona, pero como éramos muchos nos lo rebajo y lo alquilamos.

Fuimos por medio mar a una isla llamada Playa Cristal y las olas en el mar estaban de hasta tres metros y parecía que nos íbamos a volcar. Llagamos a la Playa Cristal y de verdad era transparente pero solo en la parte de buceo. Íbamos a ir a otras playas pero no lo hicimos porque las olas eran muy grandes; luego nos volvimos en el yate hacia el puerto y buscamos un bus para ir al Hotel. Cuando llegamos a la habitación sentimos un olor feo y llamamos a la recepción para que nos cambien de habitación y nos llevaron al piso 5.

Fuimos luego en una lancha al Acuario para ver el espectáculo de los delfines y el show estuvo increíble. Mi mama me compro a mí y a mi hermanita Anialia unas manillas para poder nadar e interactuar con los delfines. Estuvo super divertido porque hacían muchas cosas, daban besitos, les tocabas las aletas, te mostraban trucos, les acariciabas la pancita y luego se despedían. A mí me dios un beso en la boca y a mi mama le hizo una broma.

Nos divertimos mucho haciendo castillos de arena, buscando conchas, averiguar qué tipo de animal hacia agujeros en la arena (eran cangrejos).
Yo le hice una cola de sirena a mi hermanita Anialia con arena y dibuje mujeres bronceándose al sol, con solo arena y algas.
Pero llego la hora de volver y el día entero volamos para llegar a Santa Cruz.

ovidioroca.wordpress.com




sábado, 17 de febrero de 2018

Y DESPUES DEL PROCESO DE CAMBIO TRUCHO ¿QUE?.


Ovidio Roca

Recuerdo la gran inflación que vivimos en los años ochenta durante el desgobierno de la UDP; una inflación de veinte mil por ciento anual que nos dejó locos a todos, enriqueció a muchos vivos y empobreció a la gran mayoría.

Ahí aprendimos que en estos procesos de transición de políticas y modelos económicos hay que tomar medidas drásticas, no escapar por la tangente y aplicar políticas macroeconómicas efectivas como las del famoso Decreto 21060: liberalización del mercado financiero, supresión de los controles de precios, del comercio exterior, y el bolsín como mecanismo de fijación del tipo de cambio flexible.

Al igual que en esa época, cuando se derrumbe el proceso de cambio cocalero, que entrampo y deformó nuestra economía, se hará necesario tomar medidas de ajuste serias, entre estas:
El Estado debe hacer su trabajo constitucional con eficiencia y dejar su actual rol de empresario incapaz, su estatismo y centralismo.
Se necesita de forma urgente; garantizar la propiedad y las inversiones; liberalizar el comercio, solucionar la sobrevaluación del peso boliviano que actualmente promueve el contrabando y las importaciones y encarece las exportaciones; liberalizar la economía procediendo a la privatización de las empresas estatales que en manos del Estado han fracasado y establecer un sistema de desregulaciones masivas que evite convertir los monopolios estatales en monopolios privados; en fin garantizar libertad y seguridad jurídica para que la gente pueda trabajar e invertir.  

Este tipo de decisiones que afectan a la actividad económica y el empleo, hace que el proceso de transición del populismo hacia una economía de mercado productiva y formal, sea dificultosa y bastante resistida por una parte importante de la población que actualmente en la informalidad y piensa que es la única forma que tiene para sobrevivir.
Esta actitud de la población es reflejo de su vivencia en un país que no ha podido construir hasta ahora un tipo de economía formal, diversificada y sostenible. Un país donde el setenta por ciento de su gente se dedica a las actividades informales, pues carece de formación técnica para conseguir su trabajo y su sustento por lo que se dedica al contrabando y otras actividades comerciales y de servicios de baja calificación, complementadas con el negocio de la coca y el narcotráfico. Todo esto en un Estado Plurinacional con funcionarios públicos elegidos por su insuperable e innegable incompetencia, su llunkerio, sus sombreros y ahora sus trajes shaolin para  hacer juego con el jefazo.
Además  reciben el permanente mensaje tanto etnicista como populista de parte de un liderazgo que promueve el sentimiento de nacionalismo étnico aimara quechua, con lo que el gobierno ha logrado cautivar a una parte importante de la población andina y migrante. Igualmente promete, ofrece y en ocasiones provee de algunos regalos a sus seguidores, buscando generar confianza y mantener la dependencia de sus bases; grupos corporativos que viven en un ambiente de permisividad, impunidad y de libertad controlada, donde se puede hacer de todo menos enfrentar al partido y donde la norma fundamental es el acatamiento al jefazo y su combo.

Las reformas, como toda forma de terapia, tienen sus costos y la gente que los sufre piensa que lo anterior fue mejor, olvidándose que está sufriendo las consecuencias de una intoxicación populista. Por esto y para conducir el tránsito de modelo económico del populismo y estatismo hacia una economía liberal y de mercado, son indispensables los políticos profesionales, personas no improvisadas, pues la transición no es meramente un problema académico, es un asunto tanto ideológico como de acciones prácticas y como se trata de realizar un verdadero cambio político y de modelo de economía se requiere necesariamente de partidos políticos serios y con programa; militantes preparados y decididos a impulsar y apoyar las reformas, hacer campañas de concientización y ganar el apoyo ciudadano.
Todo esto hace dificultoso, aunque no imposible, el conseguir apoyo de los grupos informales para la transformación de la economía y las políticas; sin embargo el agotamiento del populismo, como sucedió con el comunismo en la Unión Soviética, seguro que ayudará.
Contar con ayuda internacional es importante pero es solo marginal, pues todo el peso de la herencia del desastre populista cae en los ciudadanos. Estos costos de la transición que necesitan ser compartidos pues no pueden recaer solamente sobre las espaldas de los grupos más débiles y menos organizados.
Y aunque es impolítico, es necesario decir siempre la verdad y ser claros en cuanto al esfuerzo que demanda este proceso: se puede prometer libertad y oportunidades aunque no resultados, porque los resultados dependen de la gente, de cómo ella utiliza la libertad y aprovecha las oportunidades.


ovidioroca.wordpress.com

lunes, 12 de febrero de 2018

DE RECETAS Y COCINEROS


Ovidio Roca

La cúpula masista inventora del Estado plurinacional cocalero y actual propietaria del gobierno, siempre menciona que los opositores no tienen propuestas mientras que ellos sí las tienen; algo que no es cierto pues todos tenemos nuestras recetas, buenas o malas y lo que debemos preguntarnos, pues finalmente de esto se trata, es: hacia qué tipo de vida y sociedad nos conduce cada una de ellas.   

La sabiduría popular enseña que la práctica es la forma de validar las teorías y la recetas: primero tenemos que comprobar  si con la receta que nos ofrecen se prepara un guiso que nos alimenta y da satisfacción, o uno que nos causa diarrea. También es importante aprender de la experiencia histórica, analizando objetivamente que les ha ocurrido a los pueblos bajo gobiernos populistas; por ejemplo ver cómo le fue a los cubanos, a los coreanos, como le está yendo a los venezolanos y a que costo están saliendo de su drama populista los ecuatorianos, los uruguayos, los argentinos y pronto nosotros. 

RECETA DEL POPULISMO Y SOCIALISMO COMUNITARIO
La experiencia histórica nos muestra que el programa de los gobiernos populistas es un modelo autoritario, una receta económica que se ha demostrado fallida en todas partes, una lista de consignas ideológicas y no un programa de gestión con soluciones viables.
Por estrategia siempre mantienen al frente un enemigo externo e interno causante de todos los males del país y a los que hay que combatir, pues los culpables de todo lo malo son los otros, los imperialistas, los neoliberales, los opositores.

Una típica receta populista y socialista tiene como condimentos el Estatismo, el centralismo y el autoritarismo, más una despiadada destrucción del medio ambiente, la continua persecución de los ciudadanos y el avasallamiento de los pueblos indígenas que habitan las tierras orientales de Bolivia.

Como es ajena a su ideología, el partido populista cocalero rechaza el sistema Republicano, la Democracia representativa, el racionalismo e individualismo moderno, la cultura cívica liberal y el Estado de Derecho y mantiene costumbres y procedimientos políticos caracterizados por el caudillismo, el liderazgo carismático, el corporativismo y las jerarquías autoritarias.

Siguiendo esta receta, en Bolivia se mantiene una permanente inseguridad jurídica, nos atosigan con Leyes y Decretos que por orden y a gusto del Jefazo son aplicados por sus serviles jueces y fiscales, manteniendo atemorizada a la ciudadanía y evitando cualquier intento de resistencia o de oposición.

RECETA DEMOCRATICA LIBERAL
La receta Democrática liberal es simple, se cree en la libertad, en las personas, en su libre iniciativa y  en un Estado que da seguridad jurídica para la vida y la propiedad de todos los ciudadanos.

El liberalismo democrático tiene ya una larga historia, la transitaron muchos países y especialmente los de Europa del Norte quienes actualmente son los que tienen la mejor calidad de vida; pues finalmente de esto se trata: de calidad de vida y bienestar, un bienestar logrado  con trabajo y responsabilidad.

Es un sistema que busca contar con un ambiente institucional sólido y confiable para promover el desarrollo, la inversión y los negocios; mantiene adecuadas políticas públicas y una burocracia meritocrática que cumpliendo la ley genera confianza y estimula la inversión. Son Gobiernos que mantienen fluidas relaciones internacionales basada en el respeto mutuo, el intercambio de ideas, de cultura y el comercio.

Los países más exitosos son los que practican un capitalismo competitivo, innovador, productivo y de libre mercado y no el Capitalismo financiero, especulativo y monopólico de algunos otros países y aún menos el Capitalismo monopólico de Estado que es el que aplican los socialistas y populistas.

El objetivo guía es la calidad de vida de los ciudadanos, la producción sostenible, el consumo responsable, no el consumismo y esto con un modelo productivo basado en el esfuerzo privado, la  ciencia y la tecnología. Esto conduce hacia un ambiente de libertad, de educación, salud, calidad del medio ambiente y sostenibilidad del ecosistema.

COROLARIO
Se sabe que la gente busca cosas simples pero importantes: su felicidad, su seguridad, tener un sentido para su vida, una familia unida y buenos amigos y esto indudablemente se logra con mayor facilidad en un Estado Federal y Democrático.

En consecuencia y si realmente queremos progresar, debemos optar entre la responsabilidad individual o el colectivismo: Si adoptamos una mentalidad de responsabilidad e interés propio racional, podremos conseguir libertad, justicia y progreso o por el contrario podemos continuar con la mentalidad del populismo y la dadiva, con sus consecuencias de esclavitud, violencia y pobreza.

La experiencia nos muestra que las masas son más influenciadas por las emociones que por los hechos, por lo que los Gobiernos populistas se hacen rápidamente del manejo casi absoluto de los medios de comunicación mediante los cuales difunden diariamente sus discursos demagógicos y racistas con lo que mantienen totalmente ilusionada, controlada y amedrentada a la población.

Una respuesta positiva frente a esta situación es la actual rebelión de las clases medias, las redes sociales,  que con los mensajes, el “feis”,  el “guasap” y procurando no caer en la trampa racista y sexista, enfrentan al populismo y a los gobiernos centralistas y autocráticos; gobiernos que de ninguna manera ofrecen un futuro de paz y progreso.

El reto es encontrar la manera de unir y canalizar toda esta fuerza y resistencia ciudadana y joven, para recuperar la democracia y construir el país libre y productivo que todos necesitamos.


ovidioroca.wordpress.com