sábado, 21 de octubre de 2017

GEOPOLÍTICA, RACISMO Y COLONIZACIÓN


Ovidio Roca
Samuel  Huntington decía en su famoso libro, que el choque de civilizaciones dominará la política a escala mundial y esto lo vemos confirmado cada día en el ámbito del conflicto internacional y nacional.

Mientras la sociedad civilizada avanza hacia construcción de Estados donde los derechos de las personas son políticos y por tanto correspondan a todos los ciudadanos, hay otros como Bolivia donde por estrategia de mercadeo político retroceden hacia la etnia, donde se impone el Cacique y sus vasallos responden a tradiciones y normas tribales. Lo irónico es que los inventores hispano mestizos de esta estrategia envolvente, serán más a la corta que a la larga sus víctimas.

En todas partes los grupos de poder usan la política para promover sus propios intereses y también para definir su identidad, practicando lo que dicen los expertos geopolíticos: “la política local es la política de la etnicidad y la política global es la política de las civilizaciones y los pactos político económicos”.

La Civilización se define por elementos objetivos comunes, como lengua, historia, religión, costumbres, instituciones, y por la auto identificación subjetiva de la gente, y estos elementos, que conforman o definen una civilización no se dan plenamente en la sociedad boliviana, que es producto de un amplio mestizaje. En Bolivia conviven entremezcladas principalmente dos sub civilizaciones: la cultura hispano mestiza y la andina aimara quechua.

Este mestizaje étnico, cultural y el sincretismo religioso ha servido de amortiguador para evitar mayores conflictos en el país, pero actualmente el gobierno en su afán de manipular y mantener el apoyo de los pueblos quechua y aimara está rompiendo con esta cultura que ha dado frutos positivos, y ahora busca mediante el uso de lo étnico enfrentar a la sociedad, privilegiando  la cultura religiosa andina, la historia, instituciones y la auto identificación, lo que llevara a conflictos que el mestizaje había evitado.

El poder se basa en la capacidad de imponer creencias ficticias a realidades sumisas; el socialismo cocalero es un discurso emocional y de práctica dictatorial cuyo único objetivo es asumir el poder y utilizar los recursos del Estado para perpetuarse en el poder y usan para ello todas las armas y se encaraman sobre las espaldas del pueblo y eso lo hacen muy bien.

El proceso de cambio es el proyecto de un grupo de la izquierda boliviana vinculado al castrochavismo, con el que se tomó el control del país promoviendo un icono indígena mediático, al que pusieron en el trono para servirse de él; pero ahora le tienen miedo, un gran temor que no esconde su odio reprimido, por lo cual para congraciarse con el ahora “Jefe”, caen en la adulonería más hipócrita, abyecta y vergonzosa.

Ahora está claro que el proyecto del masismo indigenista y cocalero no está dirigido a la construcción de una Nación Boliviana, sino a un Estado aimara quechua, que busca dominar a los pueblos mestizos e indígenas del país.

Para el control de la región no andina, las llanuras del país, que tienen otra cultura se utiliza el mecanismo de colonización y control. Los masistas avasallan la zona oriental utilizando la migración masiva de los pueblos andinos pues saben que cuando los pueblos colonizadores toman y cultivan la tierra y siembran su kato de coca, se enraízan en ella y la controlan. Con esta estrategia colonizadora de los mitimaes, más la cultura de la coca y el narcotráfico, se está produciendo aceleradamente una sustitución, un cambio demográfico y cultural, que a la larga será resistida por la población que está siendo colonizada y excluida. Los empresarios orientales que por temor y negocios han decidido apoyar al MAS deben comprar sus Departamentos en Miami, pues cuando los masistas ya no los necesiten serán desechados.

El problema para el masismo es que sigue un modelo de política económica inviable, como lo vemos en Venezuela, Cuba y otros países. Su receta es la de una política estatista,  extractivista y depredadora y se olvidan que el mundo avanza hacia otra dirección, hacia nuevas formas de producir y comerciar en liberad y como producto de iniciativas privadas, potenciando la economía del conocimiento, de la informatización y del avance científico y tecnológico en todos los sectores de actividad y donde el actor no es el Estado, ni el grupo étnico o religioso sino  el ciudadano ilustrado y libre.  

Hasta ahora los masistas se sienten exitosos, pues pudieron cosechar ingentes recursos como producto de los buenos precios del gas y minerales y del endeudamiento, durante la década anterior los que gastaron alegremente. Al margen de los gastos burocráticos, los economistas dicen que se gastaron más de cinco mil millones de dólares en proyectos que no se basan en el mercado y la rentabilidad, sino en las coimisiones que pagan los contratistas y en los caprichos de los Jefes y Caciques.

Entramos a una nueva etapa la de las vacas flacas aunque queda la coca y el contrabando, y en cuanto al ámbito internacional estamos cada vez más aislados, Evo con su apoyo a Venezuela se está cayendo de maduro y no se da cuenta que después de maduro viene podrido y para mantenerse siguiendo la receta castrochavista, empieza el terror y la represión aún más dura.


ovidioroa.wordpress.com

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