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miércoles, 5 de febrero de 2020

LOS MASISTAS EN EL PROCESO ELECTORAL



Ovidio Roca

La legalidad y la institucionalidad en los Estados no consolidados son como una hoja mecida por el viento y sacudidas por intereses políticos que escapan a nuestro conocimiento y control. Las leyes son creadas por los gobiernos y cuando estos cambian se podrán cambiar las leyes y lo que antes era legal mañana será ilegal o viceversa. Así nomás había sido.

En el país estamos avanzando rápidamente hacia unas nuevas elecciones, pues ahora la democracia se la concibe como el solo hecho de convocarlas, sin preocuparse por un buen sistema de gobierno o de leyes e instituciones que las hagan cumplir.
Lamentablemente el principal actor del actual proceso electoral es el masismo, cuya base económica fue desde siempre la coca, el narcotráfico, el contrabando y algunas actividades extractivistas cada vez más declinantes, pero que mucha gente apoya.
Para consumo internacional, desde el Ministerio de Economía se posiciono el cuento de la “Evonomics” con el cual se vendió la idea de una economía exitosa y que fue creída por varias agencias internacionales que miraban el crecimiento del PIB y por supuesto se olvidaban que este indicador no muestra si el crecimiento es o no sostenible.

Gran parte de la población boliviana vive en situación de pobreza, bajo nivel educacional y con trabajos precarios e informales. Por las características de su actividad mayormente se agrupan en sindicatos y corporaciones que le dan protección y seguridad por lo que en su accionar actúan de forma corporativa y lo hacen de forma militante y agresiva pues conocen que las instituciones y leyes no tiene ningún valor, por lo cual se apegan solo a sus propias leyes corporativas.

Como se dice; todo depende del cristal con que se mira: Para algunos y especialmente los cocaleros, los traficantes y quienes disfrutaban de los negocios estatales y las pegas públicas, el modelo masista es un éxito fenomenal.
Para los otros, los liberales, es una economía insostenible, primaria extractivista, sustentada en altos precios del gas y un alto endeudamiento. Una economía de la coca, del narcotráfico, del contrabando y del endeudamiento exponencial destinado al despilfarro millonario, financiando museos, canchitas, palacios y elefantes azules, etc. etc.
Con un masivo dispendio de recursos públicos en numerosas empresas estatales que nunca pudieron alcanzar rentabilidad y todas compiten en cual genera más pérdidas, ganando hasta ahora el aberrante proyecto Chapareño de la Planta de Urea Bulo Bulo de ochocientos y pico millones de dólares. Por todo esto y a corto plazo, la economía enfrenta el advenimiento de una crisis severa, producto del pésimo diseño y  conducción de la economía.

Estamos en este nuevo proceso electoral y sabemos que la gente acude a votar en función de sus intereses que son diversos, procurando aquellos que les permiten un buen pasar: seguridad, estabilidad, trabajo y negocios en los que puedan participar y hacerse de algunos recursos.

La estructura económica del país, extractivista, centralista y de economía informal, vinculada a lo indígena, la coca, el contrabando y el narcotráfico constituye un ambiente socioeconómico y político ideal para el MAS que tiene ese vínculo social, especialmente de identidad étnica y cultural, que es su base de voto duro. Una ventaja adicional es que estas bases del MAS cuando acuden a elecciones no lo hacen como ciudadanos, personas que toman una decisión informada; lo hacen en masa guiados por la consigna del jefe sindical, que además establece un sistema de seguimiento de su comportamiento electoral.

Choquehuanca (el de las orgias sexuales de las piedras y los relojes con agujas, que dan vuelta hacia la izquierda retornando el tiempo al Tahuantinsuyo) pide a sus hermanos que se acate la decisión de Jefe indio del sur de nominar candidato a la Presidencia al Lic. Arce Catacora y argumentaba que Arce es el autor de la “exitosa política económica” del proceso de cambio.

El problema es que este modelo de economía extractivista, cocalera e informal, no es sostenible y que atrae a los narcotraficantes y Carteles internacionales quienes generan drogadicción, violencia y muerte. Ante esta situación la comunidad internacional y los países vecinos bloquearan al país y los ciudadanos desesperados empezarán a escapar hacia cualquier lugar y llevando una vida miserable. Miren los migrantes chavistas en las calles y reflexionen como nos podrá ir a nosotros.

ovidioroca.wordpress.com


martes, 18 de junio de 2019

CUENTOS DEL PUEBLO GRANDE



Ovidio Roca
No existe una verdad única sobre un evento, sino varias verdades o varias experiencias de vida las que juntas, cada vez pueden contar una historia diferente.  

Problemas del crecimiento poblacional explosivo
La ciudad de Santa Cruz de la Sierra el año de 1950 tenía 42.000 pobladores y en 68 años (2018) ya tiene 1.700.000 habitantes, es decir que se ha multiplicado en más de 40 veces.
Este explosivo crecimiento producto de la inmigración ha dejado en minoría a la población originaria, los que son ahora alrededor del treinta por ciento. Como producto de esta agresiva expansión poblacional sobre una sociedad de inicio semi rural, se ha producido una ciudad ajena, sin dueño y con ausencia de autoridad pública, donde cada cual busca sobrevivir como puede y ganarse sus pesos. Los riesgos de este rápido crecimiento migratorio de culturas diferentes, más una urbanización rápida y en la última etapa sin planificación, tiene efectos agudos en la infraestructura y la inestabilidad social, que exacerban las disparidades socioeconómicas y crean condiciones insalubres que facilitan además la propagación de enfermedades.
Esta explosión demográfica más una actitud permisiva de la población originaria, una débil autoridad municipal y la prevalencia de discursos de intolerancia pueden llevar peligrosamente a la ingobernabilidad y la violencia.

La difícil tarea de asumir nuestra responsabilidad
En Santa Cruz, todos los días sufrimos las dificultades de circulación especialmente en las áreas cercanas a los mercados, esto por los abusivos asentamientos de los comerciantes y luego por sus permanentes enfrentamientos con la policía; una situación de nunca acabar por la necesidad y empecinamiento de los vendedores. 
La solución podría ser simple, pero requiere de algo difícil de conseguir: se llama responsabilidad y educación ciudadana. Si nosotros, ¡todos nosotros!, decidiéramos comprar exclusivamente en las áreas autorizadas, se acabó el problema.
Si no hay compradores no hay ventas y por tanto no hay vendedores; esto que parece tan obvio, poco se lo plantea, ni se lo cuestiona y menos se lo practica. En los medios de comunicación se relatan estos violentos enfrentamientos, pero casi nunca se lee una opinión pidiendo a la gente que por responsabilidad ciudadana no compre en la calle; se critica al comerciante pero no al comprador y así creamos una cultura de la irresponsabilidad. Pero así nomás había sido.

Agresión gratuita al pueblo que los acoge.
En toda la ciudad vemos que se tira basura a las calles como una práctica natural de casi todos los transeúntes, ya sean originarios como afuereños.
Muy temprano voy a caminar al Parque los Mangales y siempre veo un par de simpáticas señoras quienes recogen diariamente y en grandes bolsas la basura plástica arrojada en este hermoso paseo. El marido camina aparte, me imagino que acomplejado al igual que yo por no hacer lo mismo y esto como fruto de nuestros extraños atavismos culturales. Un día vinieron unas muchachas muy simpáticas: era un desafío; acumularon basura se hicieron una “selfie” y nunca más volvieron. Algo es algo.
Conversando de esto con una señora de allende los mares, me comentaba que esto es más común en ciudades de alta migración, pues algunos migrantes no se sienten ligados a la ciudad que los acoge y más bien la adversan y la agreden y generalmente lo hacen tirando basura. Es que no se sienten identificados con ella, ni la quieren, pues están allí obligados por la necesidad y sus circunstancias.   

Boicot a la producción y las exportaciones
En Santa Cruz desde el momento que se tuvo acceso vial a los mercados nacionales e internacionales se empezó a desarrollar una moderna agroindustria y agricultura de exportación, la que nunca tuvo restricciones gubernamentales. En la actualidad el modelo económico masista de dirigismo de la economía, con los cupos y autorizaciones de exportación se tiene agobiados a los empresarios y agricultores y seguramente terminaran por hacer quebrar toda iniciativa lícita en el país. La coca y cocaína no tienen mayores problemas, siempre que se respete la cuota y pague la tarifa.
En las épocas pre-plurinacionales, los cocaleros bloqueaban las carreteras que pasan por el Chapare, facilitando la salida de su coca procesada y de paso frenando las exportaciones del país. Hoy son los ministros y parlamentarios los que mediante leyes hacen lo mismo, bloqueando las exportaciones. La misma chola con otra pollera.

En el modelo económico populista cocalero, contraviniendo a Adam Smith, el precio no se fija por la oferta y la demanda sino se lo consigue con Decretos o mediante el bloqueo. En estos días y aplicando esta doctrina los soyeros de la zona Este, San Julián y Cuatro Cañadas, dicen que no retrocederán en su pedido de un precio justo por la soya y seguirán bloqueando la carretera que conecta Santa Cruz con el Beni. Es el proceso de cambio, el paso del liberalismo responsable al populismo estatista cocalero.

ovidioroca.wordpress.com



miércoles, 3 de octubre de 2018

ES BUENO SER REY, LA LOCA HISTORIA DEL ESTADO PLURINACIONAL


Ovidio Roca

Hubris y mega estructuras en el Estado cocalero     

Grandiosa sensibilidad sindical la del Presidente, que no ahorra en gastos para hacer feliz a la población con aquello que a él más le gusta; por lo que disfrutamos de sus museos, palacios, canchas de fútbol, aviones, helicópteros. Seguramente los neoliberales infiltrados de su entorno se benefician con sobreprecios y comisiones millonarias, pero él ni pensarlo.

En su villorrio natal Orinoca, además del inmenso Museo al Ego que es más grande que todo el caserío, hizo construir carreteras, canchas e infraestructura deportiva.
En los alrededores de su kato cocalero del Chapare, “se lo construyo” un Centro de Alto Rendimiento, piscina olímpica y un estadio de primer nivel en Villa Tunari; otros dos estadios de lujo en Shinahota e Ivirgarzama, además de un moderno aeropuerto en Chimoré.  La última obra en inaugurarse fue el escenario deportivo en Villa Tunari que fue comparado con un campo al estilo de la Champions League.

En Bulo Bulo, Chapare, se construyó una Mega Planta de Urea de mil millones de dólares, que debiendo estar localizada en la frontera frente al mercado brasileño se la instala a más de novecientos kilómetros, por lo que el costo de transporte la hace no competitiva.

Muchos de los poblados que se benefician con estas megas obras son relativamente pequeños, prueba de ello es el Estadio “Evo Morales” de Ivirgarzama que tiene la capacidad para albergar a 25.000 espectadores, pero el pueblo apenas llega a los 8.000 habitantes.

En San Benito, a 40 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, un pueblo de 15 mil habitantes y conocido como capital del durazno, se construyó una infraestructura para la ahora ex UNASUR, sobre un área de 460 hectáreas y a  un costo de setenta millones de dólares. Tiene un Centro de Convenciones construido sobre 18 mil metros cuadrados, y cuenta un Auditorio principal con capacidad para 1.200 personas, salas de teleconferencia, dos auditorios con capacidad para 150 personas cada uno, una sala múltiple con capacidad para 5 mil personas y una sala VIP para 40 personas, además una plaza de comidas, estacionamientos y un helipuerto con capacidad para acoger seis helicópteros. El segundo bloque corresponde al denominado Parlamento Sudamericano, que posee una sala de sesiones con capacidad para 136 personas. Actualmente allí pasean algunas ovejas, mientras los niños pastores corren y juegan por los solitarios salones.

Pero a diferencia de los Faraones egipcios con sus Pirámides, Evo quiere compartirlo todo con el pueblo, por eso ofrece no solo su Palacio en La Paz, el que no solo estará abierto para encuentros oficiales, sino que se invitó a los sectores sociales para actos de graduación de bachilleres, fiestas de quince, matrimonios, prestes. Incluso se invitó a las parejas que contraigan matrimonio a realizar paseos en el helipuerto, que durante los sábados cumplirá las funciones de mirador y estará abierto para la población; allí se venderá asaditos y mocochinchi.

La misma oferta se hizo para la sede del Parlamento Sudamericano en la localidad de San Benito, Cochabamba, donde los sindicatos cocalero del chapare pueden celebrar sus fiestas y presteríos, allí también se puede comprar coca de Yungas y los deliciosos duraznos de la zona.

Es la borrachera, el Hubris del poder, pero el problema es que llega el momento de pagar las cuentas y no hay nada en la alcancía, los dilapidadores se van y nadie quiere asumir las responsabilidades y luego de la fiesta toca barrer la basura y empezar a reconstruir el país, y desde los cimientos.

ovidioroca.wordpress.com


miércoles, 8 de agosto de 2018

PROPUESTA PAIS DEL ESTADO PLURINACIONAL AL MODELO CHINO


PROPUESTA PAIS: DEL ESTADO PLURINACIONAL AL MODELO CHINO
Ovidio Roca

El gobierno siempre argumenta que la oposición carece de proyecto de país mientras que ellos sí lo tienen. Efectivamente el gobierno tiene un proyecto político y económico castro chavista, el que inicialmente se publicito como indigenista, pachamamico y socialista, pero que en la práctica lo que hizo y hace, es destruir el medio ambiente, el ecosistema y excluir a los pueblos indígenas y también a los opositores. 

En la realidad se trata de un modelo de Capitalismo de Estado, de estatismo y dirigismo de la economía; de inversiones públicas faraónicas, de destrucción de la libertad económica y de la iniciativa empresarial; de inseguridad jurídica y totalitarismo, de la adscripción y centralización de los poderes públicos: legislativo, judicial, electoral y las fuerzas armadas en manos de la cúpula del gobierno, cuya misión es lucrar del Estado y buscar la forma de mantenerse en el poder por siempre.

En estos tiempos la situación se les complica, pues ya se empiezan a agotar las reservas de gas que los anteriores gobiernos descubrieron y certificaron y sobre todo cuando los contratos de venta de gas tienen fechas próximas de vencimiento (Brasil el año 2019) y a su vez aparecen nuevos y activos competidores, por lo que urgente necesitamos certificar las reservas. Y ahora ¡quién podrá defendernos!, los chapulines ya no saben qué hacer y esperemos que no apliquen la receta Venezolana y Nicaragüense procediendo a matar a los que reclaman.

Durante diez años el Gobierno recibió cuantiosos ingresos como producto de los buenos negocios gestionados y concretados por  los gobiernos anteriores, para la exportación de gas a la Argentina y Brasil y también por las bendiciones de un ciclo de excelentes precios de las materias primas. Sin embargo su ineficiente gestión, la corrupción, el despilfarro; inversiones multimillonarias y con inmensos sobreprecios en proyectos inviables: mal localizados, con problemas de acceso a los mercados y costos de producción muchos mayores a los precios de mercado, les están complicando la situación. Una herencia que será terrible para el pueblo.

A esto se añade el absurdo endeudamiento: el año 2007 el país tenía una deuda bilateral y multilateral de 2.208 millones de dólares y pese a los increíbles ingresos recibidos en estos últimos diez años, por la angurria gubernamental por el gasto y el despilfarro nos endeudamos aún más y de esta manera el año 2017 ya debemos 9.428 millones de dólares es decir 4.26 veces más, esto sin contar con las nuevas deudas ya contratadas y en camino.

Como el modelo del socialismo del siglo 21 ya ha mostrado su fracaso, los astutos ideólogos del Proceso de Cambio se están cambiado hacia un otro modelo de economía y de poder; un modelo con Cuba como amo político y China como amo económico.
El modelo chino se basa en un capitalismo mercantilista y la Dictadura férrea del partido para mantener controlado al pueblo. La estructura de poder del modelo chino está sustentado en el Partido Comunista y subordinados a éste, el Ejército y todo el aparato del Estado. Se trata de una dictadura de partido que ha decidido dominar el mundo, la misma que actualmente gobierna una población de poco más de 1.400 millones y como últimamente el partido comunista Chino ha decidido permitir la libre natalidad en pocas generaciones duplicaran su población y necesitaran expandirse colonizado gran parte de los países populistas y especialmente los latinoamericanos y en eso vienen trabajando.

En el modelo capitalista chino, las grandes empresas nacionales de los jefes comunistas y las extranjeras amigas hacen uso de su influencia política para obtener ganancias económicas sin mayores regulaciones laborales, ni investigaciones sobre el origen de su capital, ni impuestos, ni controles medioambientales y sin generar ningún tipo de riqueza y de oportunidades de desarrollo para la población nativa; sólo para los empresarios comunistas y sus amigos burócratas, dando como resultado dirigentes comunistas ricos y trabajadores explotados y sin derechos sociales y políticos.

Este es el nuevo modelo plurinacional y la receta política económica que se aplicara en Bolivia. Si quiere conocer los resultados, pues se trata de la misma receta, revise en Google lo que ocurre en Cuba, Venezuela, Nicaragua y China con aquellos ciudadanos trabajadores que no pertenecen a la elite gobernante. Jallalla Álvaro y Evo.

ovidioroca.wordpress.com





martes, 26 de septiembre de 2017

REFLEXIONES PERIPATETICAS SEPTEMBRINAS


Ovidio Roca
Hemos transitado por más de once años por la senda del indigenismo y populismo cocalero y ahora sus beneficiarios por nada quieren soltar la mamadera. Si rememoramos la historia, el Foro de Sao Pablo contribuyo a crear un Icono con la etiqueta #evo indígena, el que posicionaron  con éxito pues lo folclórico tenía predicamento nacional e internacional. Usando esta marca registrada, el grupo palaciego detenta actualmente el poder total del país y además tuvieron la suerte de recibir como herencia de los gobiernos neoliberales: reservas probadas de gas y minerales, gasoductos hacia los mercados, buenos contratos de exportación y  de yapa el mercado internacional les regalo unos precios antes nunca vistos. Si a eso le añadimos la “coca nostra”, tenemos un cuadro de altísima bonanza económica que les ha permitido gastar a troche y moche y hacer que las inversiones en empresas fallidas y los gastos dispendiosos del gobierno pasen desapercibidos. Pero ahora esto se está acabando y ahora ante el rechazo viene la segunda fase: carestía para los trabajadores y clase media, expansión del narcotráfico y represión dura.

Actualmente la gente ve el futuro, cada vez con mayor incertidumbre, en una sociedad donde el indigenismo y el racismo enfrentan los pueblos y  solo queda el discurso populista que ofrece falsas esperanzas. La anarquía es total, cada corporación, o grupo de interés interpela a la autoridad, en la que no cree y por tanto bloquen diariamente para imponer sus intereses particulares y en este ambiente la ciudadanía carece de garantías y seguridad para transitar libremente. 

Durante este proceso de cambio, se ha distorsionado la democracia y entre sus instrumentos, el sufragio, que es una herramienta y no el objeto de la misma; pues de lo que se trata es de elegir bien y con conciencia y no simplemente votar. A su vez las políticas estatales aplicadas no fomentan las actividades productivas, ni dan seguridad al que trabaja y produce bienes y servicios que requieren un tiempo de maduración. Son inexistentes las políticas que garantizan la propiedad y el fruto del trabajo; se promueve el estatismo y el mercantilismo. También se mantiene un tipo de cambio fijo y sobrevaluado respecto al dólar, mientras las monedas del resto de nuestros vecinos se vienen adecuando al mercado de divisas.

Con el crecimiento poblacional, en el mundo entero el territorio se ha convertido en un objeto escaso y por tanto es tomado y avasallado por los grupos más dinámicos para afianzar su dominio y poder. Los indígenas andinos y los movimientos campesinos cocaleros han venido tomado posesión del territorio amazónico y chaqueño, usando el aparato estatal, las leyes y su reconocida capacidad de movilización. 
Para esta estrategia de mitimaes el gobierno usa sus normas y sus funcionarios, como un instrumento de colonización para tomar las tierras del oriente y sur. Usan como arma la Función Económica y Social (FES) que debe cumplir toda propiedad privada del área rural y como la FES es agropecuaria y no contempla criterios ecológicos y de preservación del medio ambiente, los bosques y las tierras, los propietarios se ven obligados a desmontar para demostrar el uso agrícola y ganadero.

Con esta su política el gobierno hace que el negocio más interesante sea contrabandear, importar y se castiga al productor y al exportador. Así se ganan como aliados a aquellos grupos dedicados a actividades ilegales, coca y contrabando, mientras que no se llevan bien con aquellos emprendedores de las regiones donde predominan las actividades legales, agricultura e industria.

Esta toma del control del país se facilita pues el populismo está en la impronta nacional, los bolivianos tenemos una cultura socialista y populista muy arraigada y esto lo notamos cuando leemos o escuchamos las críticas de los opositores. Estos opositores no defienden el liberalismo democrático, más bien critican a los masistas, afirmando que no son verdaderos socialistas pues asumen prácticas neoliberales y les piden mantener la ortodoxia socialista.

Durante estos once años, siguiendo la receta del castrochavismo los países populistas de Latinoamérica cada uno de ellos con sus propias especificidades, han venido practicando un capitalismo de estado y el mercantilismo, asociados con empresarios serviles a los que favorecen con privilegios y monopolios, siempre y cuando sean sumisos al poder y paguen las comisiones correspondientes.

Con esto han construido un Estado burocrático y devenido a empresario; un Estado frondoso e ineficiente, pésimo administrador, que genera corrupción, burocracia y clientelismo y no cumplen en lo más mínimo las funciones que le competen, como el orden público y la administración de justicia, dejándonos expuestos a la inseguridad y a la violencia. Para el control de su población, han recibido de los cubanos las técnicas del Estado policial: la represión constante pero selectiva, la compra de conciencias a través de la extorsión y el soborno, el espionaje y la delación.

Otro aspecto que llama la atención de los populistas  bolivianos, es que tienen una obsesión por elaborar normas, leyes y reglamentos, los que aprueban a mansalva pero que después ignoran y no cumplen, aplicando el axioma de un expresidente militar: Para mis amigos todo, para mis enemigos la ley y también la declaración Evista: le meto nomas y que después arreglen los abogados.    

La oposición hasta ahora no logra organizarse y ponerse de acuerdo y el empresariado nacional y el cruceño  que en un principio pretendió resistir, se acomodó como pudo, aplicando ese dicho pragmático: “si no puedes vencerlos, únete a ellos” y ahora son socios exitosos. Al respecto, escuché en una reunión el sentir de muchos empresarios que en confianza comentaban su convencimiento de que si Evo y su combo no continua, el país se derrumba pues no hay otro líder que exprese y pueda manejar el sentimiento indigenista de gran parte de la población boliviana y consiga controlar la situación de una economía primaria, extractivista, nada diversificada y poco competitiva y que ellos logran dirigir aplicando esa su política pluriforme, que concede a cada sector: los informales, los cocaleros, los mercantilistas, los financista, etc, el modelo acorde a sus intereses.

A la pregunta ¿Qué hacer?, la respuesta es fácil; todo lo contrario del actual modelo populista: Necesitamos un Estado reducido y con servidores públicos seleccionados por mérito, idoneidad y honestidad; libertad plena y seguridad jurídica para las personas y su propiedad, establecer los límites al ejercicio del poder político y particular, y esto solo se logra si todos nos ponemos de acuerdo en un frente único y un proyecto para aplicar la democracia real y el desarrollo sostenible.


ovidioroca.wordpress.com

martes, 24 de enero de 2017

EPOCA DE VACAS FLACAS Y CON DEUDAS QUE PAGAR

Ovidio Roca

Circo sin pan: “El Dakar nos hace olvidar los problemas económicos”. Evo Morales.
Los populistas son grandes expertos en prometer y gastar; y se dieron el gusto de hacerlo durante once años mientras se enriquecían y todo esto gracias a que recibieron, por una coyuntura de precios internacionales, los ingresos más grandes de la historia del país como producto de la venta de hidrocarburos y minerales. Ingresos por algo que no trabajaron y nada les costó: reservas de gas encontradas y certificadas y buenos contratos para su venta; todo gestionado por los gobiernos anteriores.
El Gobierno habla de crecimiento y progreso en un país donde más del setenta por ciento de la población se refugia en empleos informales y economía ídem. Un país que a pesar de haber recibido ingresos como nunca vistos,  no se preocupó de generar políticas públicas y condiciones para atraer inversiones, diversificar la economía, tener un tipo de cambio competitivo, incentivar la producción y exportaciones, ingresar a las nuevas tecnologías de producción agropecuaria, industrial y de servicios; y más bien se adentró en el extractivismo y la dependencia de recursos no renovables, gas y minerales, que ahora constituyen el 75% de las exportaciones.
Administrar la abundancia es fácil y muy rentable para los políticos mientras el trabajo y el desafío de crear riqueza, desde la pobreza  y de manera lícita, es complicado.
Dada su visión estatista y dirigista, el Gobierno gasto los inmensos recursos recibidos en burocracia y  malas inversiones con grandes sobreprecios, en  proyectos no rentables e insostenibles, industrias que en futuro serán solo chatarra.
El presente año de 2017 marca el inicio de la época de las vacas flacas y de la debacle nacional; los anteriores fueron once años de prometer, ilusionar y gastar a manos llenas, pues es bonito y fácil gastar sin necesidad de trabajar, mientras producir riqueza exige esfuerzo, conocimiento y capacidad. Asimismo con el proceso de cambio se fue destruyendo la institucionalidad, se perdió la credibilidad de las instituciones, especialmente de la justicia y se disparó la corrupción.

Actualmente el gobierno y pese a la caída evidente de los ingresos, mantiene ante la población la ilusión del blindaje, del progreso y lo sustenta con los dólares que el país recibe de la coca y el narcotráfico, remesas de familiares en el exterior, del creciente endeudamiento externo e interno y de la venta, cada vez más menguada, de gas y minerales; todo esto por supuesto insostenible.
Para complicar aún más la cosa, en el negocio del gas rige la fórmula "take or pay" y en los próximos años Bolivia deberá pagar (al finalizar el contrato el 2019) por el gas cobrado y no enviado al Brasil. Volúmenes que se sumarán a los del principio del contrato, cuando Brasil no tenía los ductos necesarios para recibir el gas y Bolivia le cobró aplicando la formula mencionada. Por este motivo, los analistas petroleros señalan que Bolivia deberá entregar gas a Brasil durante varios meses y sin cobrar, pues ya lo hizo antes y se indica que esto será por más de diez meses.
En el jolgorio de las buenas epocas, se olvidaron de identificar nuevas reservas y atraer inversiones al sector hidrocarburos, por lo que ahora nos preocupa la declinación de las reservas y de la producción de gas, en momentos que debemos iniciar la negociación de los nuevos contratos con Brasil y Argentina.
Cuando la situación se complica, los gobiernos totalitarios acuden al discurso populista, a las componendas con los grupos de informales y traficantes y principalmente al uso masivo del temor, pues este último es el mejor disuasivo.
De triunfar esta su campaña de amedrentamiento, el populismo tiene asegurado su permanencia por varios años: tiene un pueblo temeroso, un pueblo sin pensamiento libre y sin decisión de afrontar y construir su destino, por lo que termina prevaleciendo una mentalidad dependiente y sumisa al caudillo, del cual todo se espera y todo se le consiente.
El problema para las personas y la democracia, es que los ciudadanos, los empresarios, los trabajadores, los partidos políticos de oposición, dispersos y acorralados no atinan a trabajar juntos en promover las ideas y programas  que alienten la institucionalidad, la responsabilidad ciudadana y el trabajo formal.
La receta de los países exitosos es conocida: estabilidad, seguridad jurídica, buena administración y gestión pública y privada; actividades productivas eficientes, rentables y adecuadas al mercado y sobre todo la aplicación de las nuevas tecnologías que evitan la destrucción de la naturaleza y el desequilibrio ecológico.
Aunque espero equivocarme en todo lo anterior; es siempre mejor ponerse en la peor perspectiva, lo que nos permite impedir que eso se produzca; pero como decía Voltaire: “Es peligroso tener la razón cuando el gobierno está equivocado”.

ovidioroca.wordpress.com



viernes, 11 de noviembre de 2016

UN PUEBLO EN PROCESO DE CAMBIO HACIA EL DESASTRE


Ovidio Roca
Historias y relatos de la época plurinacional
“Conocer el arte de impresionar la imaginación de las masas, es conocer el arte de gobernar”: Maquiavelo
La historia nos muestra que el objetivo de los partidos populistas es consolidar un proyecto de poder (Evo aclara: “para quedarse por siempre”) utilizando y movilizando a las masas,  con consignas y discursos simples pero de gran alcance e impacto popular. Mensajes que apuntan a la emoción y poco al pensamiento y la racionalidad, pero que ayudan eficazmente a  la cosecha de votos.
Ellos saben que las masas siguen a los caudillos, a los dirigentes carismáticos con más activismo que inteligencia; a gente de acción más que de pensamiento. Además, en la politiquería lo que importa es el impacto emocional que las promesas despiertan en el pueblo y poco interesa si un proyecto es posible y viable; pues son las promesas las que ilusionan y despiertan el interés y las expectativas populares, con consignas y promesas que son difundidas y comunicadas masivamente por los intelectuales y comunicadores del partido, dando siempre mayor primacía a las imágenes que a las ideas; promesas que finalmente no se cumplen.
De aquí que en los últimos tiempos y con la generalización de la tecnología de las comunicaciones; el acercamiento a la masa votante y especialmente a las urbanas,  se lo hace mediante las redes sociales. Hace poco, García Linera explicaba esto a los dirigentes masistas: "Política que no está en los medios, política que se pierde. Dirigente que no está en los medios, dirigente que se pierde". Actualmente en Bolivia alrededor del noventa por ciento de los medios está en manos del Gobierno.
Como parte de su estrategia de distracción de la opinión pública y de terror, el Gobierno y sus aliados se dedican sistemáticamente a enjuiciar y amedrentar a sus detractores, a sus enemigos; los opositores y librepensantes y a impedir y boicotear la gestión institucional de toda autoridad opositora electa; Gobernadores, Alcaldes y cualquier otra que no responda a sus intereses.
El profesionalismo, idoneidad y moralidad de los funcionarios públicos es ignorado en favor de la alineación política, por lo que la corrupción se expande y se constituye en uno de los costos más elevados de la administración  estatal. Se afirma que más del cuarenta por ciento del gasto gubernamental va a la corrupción.
La población al estar convencida que las leyes solo usan en beneficio del propio gobierno, no acude a las instancias formalmente legales. De esta manera los conceptos de cultura democrática, de respeto a la ley, gestión eficiente y transparente se tornan lejanos y esta mala experiencia y la ausencia de alternativas viables genera una cultura de anomia y amoralidad, que luego se hace parte consustancial del comportamiento del pueblo.  
Los cómplices del Gobierno: sindicatos y gremios corporativos, para exigir las prebendas prometidas y de paso afirmar su poder periódicamente disputan con éste, utilizando la cultura del bloqueo y el enfrentamiento. El ciudadano que no forma parte de alguna corporación, se siente desvalido y si puede sale del país, pues sabe que como individuo no tiene el menor chance de que se le respeten sus derechos.
El socialismo y el populismo se mantiene mientras hay dinero, pues por principio sus promotores y cultores solo saben despilfarrar y no generar riqueza y esto lo hemos visto en la historia latinoamericana: Castro que vivió siempre del subsidio (inicialmente ruso y venezolanos después)  logro que Cuba importe azúcar y Chávez y Maduro, que Venezuela importe gasolina.
Para ganarse las masas los populistas criollos les ofrecen impunidad, bonos y prebendas, además de privilegios étnicos (para la etnia dominante); pero las dadivas sólo pueden mantenerse en situaciones de buenos precios de las materias primas como los que tuvimos durante los últimos diez años. Cuando los precios caen estos beneficios son insostenibles, pero la presión social evita que se los elimine y entonces se acude al endeudamiento, se gastan las reservas y así se continúa con el despilfarro, dejando un pasivo impagable en las espaldas de las próximas generaciones.
El país hasta ahora no ha podido generar una base industrial y productiva, por lo que un setenta por ciento de la población vive en la informalidad y gran parte de estas actividades: comercio, contrabando, transporte y alguna construcción inmobiliaria se financian por el narcotráfico, que algunos afirman alcanza anualmente a más de cuatro mil millones de dólares y son los que aceitan esta economía informal. Es por esto que en el país se vive una aparente bonanza, aunque insostenible y peligrosa por su fuente ilegal de financiamiento.
Las soluciones dada nuestra ausencia de liderazgo y decisión, de nuestros temores e incoherencias, quizá solo se den por el desastre. Esperemos que después de esta turbulencia populista, después de la tormenta, venga la calma y la paz y nos dediquemos al duro trabajo de la reconstrucción de la economía y la recuperación de la cultura y la practica democrática. 

 ovidioroca.wordpress.com

viernes, 11 de septiembre de 2015

EVONOMICS LA RECETA DEL SOCIALISMO COMUNITARIO

EVONOMICS, LA RECETA DEL SOCIALISMO COMUNITARIO
Ovidio Roca
Especialmente en los modelos populistas, el ingreso económico depende del lugar que cada persona ocupa en la estructura de poder gubernamental y de sus grupos de apoyo; por tanto no es lo mismo estar en el gobierno que en la oposición; manejarse en la economía informal y delincuencial o ser gente que trabaja en el sector formal de la economía.
Para mejor entender el modelo del populismo y socialismo comunitario es necesario verlo en sus efectos del día a día y desde la calle; allí donde los jóvenes inician su lucha por la subsistencia y donde los viejos, ya en los últimos descuentos y peleando incomodos, tratan de sobrevivir. Cuando hablan del éxito de la Evonomics y del vivir bien, vale la pena aclararles  que farrearse la herencia natural y beneficiarse de una coyuntura de buenos precios, no es producto de una buena gestión y tampoco es sostenible.
No enfatizare sobre los problemas de la cacareada economía a todo vapor, ni la economía blindada de los llunkus y tampoco de aquella economía personal de quienes gozan aprovechándose de los recursos públicos o se dedican a las actividades ilegales, la coca y el contrabando. Es mejor analizar, para avanzar en su solución, los impactos negativos que la economía socialista comunitaria tiene sobre el pueblo que trabaja honestamente, los de la economía del maíz, de la papa o los pollos, de la industria y la de los obreros y artesanos. Una economía que se percibe en la piel y se entiende usando el sentido común, pero que no sirve para teorizar en foros internacionales progres, con avión a la puerta y valijas de dólares para viáticos. 
Conocemos que por disposición del gran Jilakata, los cocineros del sindicato plurinacional usan invariablemente la misma receta y los mismos ingredientes para su puchero, por lo que intentaremos evaluar cuál es el resultado y efectos de esta cocina socialista comunitaria, para la gente y las empresas formales:
Discrecionalidad y ausencia de reglas: A diferencia del estado de derecho donde existen reglas claras y estables para todos; en el socialismo comunitario, los premios y castigos se aplican discrecionalmente y de acuerdo al humor y necesidades del Jilakata y sus edecanes, y cada vez mas de los aportes voluntarios de los perseguidos.
Economía informal: Para lograr sobrevivir en una economía extractivista y con poco desarrollo industrial y empresarial, una gran parte de la población encuentra su solución alejándose de la regulación y control del Estado e ingresando en la economía informal, el contrabando, el narcotráfico.
El enemigo necesario: Los gobiernos necesitan de un enemigo a quien cargarle las culpas y como pantalla mediática para distraer a los pobladores. En esto de manejar a los enemigos, el MAS ha sido exitoso: En lo interno, a esos pinches neoliberales los tiene aterrados. Los gringos, el eterno y necesario enemigo imperialista, no se da por enterado y se lo toma con coca cola. Por su parte los chilenos están desconcertados y turulatos por la estrategia futbolera de patada, puñete y rodillazo en los huevos y sobre todo el total desconocimiento de normas y procedimiento habituales en la diplomacia internacional. El 24 de Septiembre esperamos que Haya resultados.
También han sido hábiles en utilizar para su propio provecho y de forma abusiva, cualquier declaración de incautos visitantes al Estado Plurinacional.
Incultura del ahorro: Son expertos en gastar y endeudarse y no se enteraron ni por el cuento de las vacas gordas y flacas, de la necesidad de ahorrar en tiempos de abundancia para las épocas difíciles. Quizá piensan que será otro el que se haga cargo del perro muerto.
Medio ambiente: Usan demagógicamente un discurso pachamamico mientras  sus políticas ambientales tienden a la destrucción de las reservas y parques nacionales para la explotación petrolera y minera; la destrucción de los bosques nativos, permitiendo y extendiendo los chaqueo hacia áreas frágiles; la contaminación de suelos y acuíferos con la industria de la línea blanca cocalera y así por delante.
Extractivismo: La coyuntura de buenos precios internacionales favoreció la actividad extractivista, con ello creció el estatismo  y la informalidad en la economía y ahora los llunkus tiemblan porque la racha se está acabando.
Estatización: El estatismo cunde y se construyen empresas estatales con costos millonarios, las que luego fracasan y piden ser subsidiadas. Un ingrediente adicional de la receta estatista, es la destrucción de empresas privadas productivas, vía regulaciones, inseguridad jurídica, persecución, extorción y políticas anti empresa, y con ello se está destruyendo la agricultura, la industria y como consecuencia, cada vez somos más dependientes del gas y los minerales.
Educación y empleo público: La formación profesional ha sido relegada totalmente de las exigencias para los empleos y cargos gubernamentales, solo se pide adhesión ciega al gobierno. Hay una total despreocupación por la educación de calidad; no se han mejorado los estándares  educativos y está poco o nada orientada hacia la ciencia, tecnología e innovación, que es la puerta de entrada para la nueva economía del conocimiento.
Subsidios: Con el subsidio los productos se venden a precios por debajo del costo, lo que induce al despilfarro y ayuda a que los hermanos puedan llevarlo de contrabando hacia otros países donde pagan bien. Con el subsidio se hace feliz al pueblo, pero cuando se acaba la plata es imposible mantenerlo y si se pretende quitarlo, especialmente a los combustibles, la cosa se pone color de hormiga. 
Control de cambios: Cuando la moneda esta sobrevaluada, se encarece las exportaciones y abaratan las importaciones. Así nos vemos inundados de productos, de todo y de todas partes y los contrabandistas felices.
Gasto público: Se usa abusivamente el gasto público con lo que se gana apoyo popular y votos en las urnas. Se ofrecen y regalan bonos y prebendas usando la riqueza que no han producido; un camino insostenible y peligroso y peor aun cuando esta riqueza proviene de recursos no renovables, como en nuestro caso.
Nacionalización: Por ahora, la gente aún se come el mito de la nacionalización y no piensa con sentido de eficiencia empresarial, no tiene claro el daño que causa una empresa estatal ineficiente, la que siempre es subsidiada y termina quebrada, como hemos visto y lo vemos en todas las empresas estales, especialmente en la minería nacionalizada, más bien estatizada. Por supuesto la burocracia, los contratistas y los empleados se favorecen con las pegas, comisiones y contratos; pero el costo que luego tiene que pagar el pueblo es sumamente alto. Pero aún persiste el preconcepto de que toda empresa privada, aun la más competitiva y que paga sus impuestos, es antinacional y antipopular.
El eterno caudillo: el sueño de todos es quedarse por siempre en el poder y para ello todo vale: cambio de nombre del Estado, reelección, repostulación, reposición, reincorporación, reafirmación, restitución, renovación y así recónchale, consiguen resignación.
Con los ingredientes mencionados arriba y condimentado con ausencia de libertades económicas y personales, extorsivos sistemas de regulación y de control político, se prepara el plato socialista-comunitario, con los dramáticos resultados que ya vemos venir. Antes que nos hagan akaykhuchir, es hora de cambiar de receta y de cocinero.
ovidioroca.wordpress.com




viernes, 4 de septiembre de 2015

LOS COCINEROS DEL SOCIALISMO COMUNITARIO

LOS COCINEROS DEL SOCIALISMO COMUNITARIO
Ovidio Roca
En sus cálidos salones con vista al Illimani, el grupo palaciego se reúne día tras día para cocinar los hechos y los eventos cotidianos, unos reales, otros inventados y luego los mezclan, adulteran, falsean, adornan y aderezan y se lo dan a comer al pueblo, que se los traga sin saber de lo que se trata, pero quedando felices y contentos.
Estos últimos años y aprovechando la época de las vacas gordas, el
Jilakata y sus ayucos se dedicaron a tirar la plata, engordando la burocracia y disfrutando de gastar en todo lo que se les ocurría: aviones, satélites, palacios, museos, helicópteros, empresas truchas, canchas de futbol, todo lo que se les viene a la mente. Van felices navegando en un mar de corrupción, enriqueciéndose y engordando a sus amigos empresarios para luego poder esquilmarlos y cocinarlos. Recuerden a los pavos del Fiscal Soza y su menú de los doscientos mil dólares por mocha y los yescas en la cárcel.
Tenemos una economía primaria exportadora, la cual con la caída de los precios de las materia primas nos lleva indefectiblemente a una época de vacas flacas. Los cocineros lo niegan y hablan de la evonomics, el blindaje, la fortaleza del modelo y quieren seguir con el mismo plan, usando la  plata que aún queda del gas, más el endeudamiento y el indudable apoyo de la industria de línea blanca chapareña. 
De lo que no hablan y no quieren saber, es que el milagro de la Evonomics se dio porque los plurinacionales se hicieron cargo del Estado con el trabajo ya hecho; campos de gas ya desarrollados, reservas probadas y suficientes y  contratos ya suscritos con Brasil y Argentina y lo más importante, tuvieron la suerte de que los precios se dispararon para arriba como nunca antes se había visto. Ya  veremos qué pasa cuando los precios del gas se equiparen a los que percibían en su tiempo los neoliberales.
Lo que hay que entender, es que cuando se cocina usando la misma receta y los mismos ingredientes el resultado siempre es el mismo, salvo algunas variantes de sabor propias de la habilidad del cocinero. Esto lo podemos verificar en Venezuela, Argentina, Ecuador, Nicaragua y Cuba, que ahora pide a los gringos enviarles hamburguesas y coca cola.
Con la receta de la chanfaina se prepara chanfaina y no pollo al horno.  Con la receta socialista-comunitaria se cocina y sirve pobreza y ausencia de libertades y a los cocineros que lucran y se enriquecen con este negocio, poco les preocupa que sus crédulos clientes, gracias a su receta, sufran de indigestión, cólicos y diarreas. Ellos ya hicieron sus ahorros y cuando las cosas se pongan color de hormiga, se irán a disfrutarlos en Miami.
ovidioroca.wordpress.com 




domingo, 12 de julio de 2015

DEMOCRACIA PLURINACIONAL

DEMOCRACIA PLURINACIONAL
Ovidio Roca
Relato sobre las trágicas ocurrencias en la vecindad de cocalandia, comarca donde los dólares no crecen en los árboles pero si en los arbustos, esperando que nuestros nietos y bisnietos entiendan lo que nos sucedió y no debe repetirse.
Es muy común el deseo que alguien satisfaga nuestras necesidades en lugar de hacerlo con esfuerzo y responsabilidad propia; por eso escuchamos con satisfacción las promesas y ofertas de un futuro mejor (aun sin la seguridad de que estas serán cumplidas), pues la esperanza es siempre más atractiva que la realidad.
Esto nos ayudaría a explicar el por qué los pueblos eligen gobernantes populistas, maestros en endulzarles los oídos y también el por qué no quieren enterarse (pese a la experiencia propia y de los vecinos) que cuando se acaba la riqueza producida anteriormente, se acaba la fiesta. Poco les interesa adoptar y promover las prácticas y la cultura del trabajo, el ahorro y la creatividad propia de los países prósperos y productivos, aquellos donde quieren migrar luego en busca de mejor vida.
Una vez más la fiebre del populismo se extiende por Latinoamérica, con su versión sesgada de una democracia electorera y permanente reelección de sus caudillos. En Bolivia ocurre lo propio con su versión plurinacional, que se caracteriza además por su énfasis étnico, sindical y corporativo, y donde siguiendo el libreto se impone la masa con sus intereses inmediatos y se atropellan los derechos humanos e individuales.
En cocalandia, la anarquía y el estatismo conviven: por un lado grupos sindicales y corporativos que se manejan bajo sus propias normas y por otro; los dueños del Estado plurinacional burocrático y centralizado. Un tercer componente son las reducidas clases medias con ideas democráticas; ellos son más o menos liberales e individualistas pero carentes de organización y viven asediadas por el estatismo y el sindicalismo.
Esto tiene ocurrencia en un país de economía primaria y de bajo nivel tecnológico; extractivista y mercantilista, que no logro establecer  una economía industrial y se maneja bajo un modelo económico dual, en el que conviven: emprendedores informales (viven al margen de las leyes) y cuya fuente de recursos se vincula con  el circuito de la coca, el contrabando, el comercio informal, y por otro lado, quienes usan el estatismo para su beneficio (viven del Estado).
Todo esto en un Estado en el cual, con el producto industrializado del negocio cocalero  se  financia y facilita la economía informal de contrabandistas, chuteros, cooperativistas mineros, comerciantes y negociantes de toda laya, que se expanden por todo el país y allende las fronteras.
El grupo palaciego populista, de mestizos blancoides, maneja tanto el aparato del Estado como al presidente indígena, quien disfruta a lo grande de su rol. Los palaciegos con gran habilidad política y vinculación internacional, especialmente con el Foro de Sao Pablo, han copado y bastardeado las instituciones republicanas y las centralizan en manos del  Ejecutivo; manejan el aparato del Estado y sus mecanismos de coerción y captación de recursos económicos y están absolutamente convencidos que son los propietarios de las instituciones y sus bienes, los que usan a su arbitrio. Una muestra de ello es que se informa oficialmente a la población que solo destinaran dineros, que son públicos, cuando las autoridades locales sean afines y tributarias al grupo de poder.
Esta percepción es aceptada y favorecida en el país por la generalizada creencia de la población, producto de la mentalidad estatista que ha prevalecido en el país;  que quien asume, quien gana o compra una función pública, lo hace como propietario de la institución y sus recursos. No se percatan que en los países de democracia avanzada, las personas que ejercen los  cargos públicos lo hacen como servidores públicos, funcionarios que son pagados por los dineros del erario nacional para administrar las instituciones con honestidad, eficiencia e idoneidad y en beneficio de la ciudadanía.
En su práctica gubernamental, el grupo de poder aplica siempre el mismo libreto; una política económica estatista, irracional y perniciosa y que funciona mientras existen recursos que gastar y gocen de las ventajas circunstanciales  de los altos precios de las materias primas. Como verdadero gobierno populista, prometen falazmente una distribución igualitaria de la riqueza que no produjeron;  contrario al liberalismo y el sentido común, que indica que los ingresos se producen y se ganan.
A su paso destruyen el sector productivo nacional, generando inseguridad para la propiedad privada; aplican mecanismos para controlar las exportaciones  de las empresas; manejan la política cambiaria promoviendo el contrabando y desincentivando a los exportadores; expropian empresas, las burocratizan y las quiebran; hacen inversiones con grandes sobreprecios en proyectos mal diseñados y peor localizados y solo guiados por las comisiones y algún interés regional, por lo general cocalero. Con todo esto, se afecta a las empresas productivas, se incentiva la informalidad y se destruye la producción.
Como producto de esta nueva realidad económica y política, actualmente se encumbran en conflictivo equilibrio, dos grupos sociales; los indígenas aimara quechua y el grupo mestizo palaciego.  El mito de lo indígena lleva al Presidente a afirmar en sus declaraciones internacionales: “en Bolivia mandamos los indios”. Una afirmación errónea, pues debería decir: aquí manda un grupo palaciego blancoide y algunos mestizos aimaras asimilados que los sirven.   
Los ideólogos plurinacionales manipulan la opinión pública: con las mayorías indígenas usan el discurso indigenista y con prebendas captan a los movimientos  sociales y grupos de interés corporativo para afirmar su poder. Hacen crecer una burocracia estatal donde los más incompetentes son los que administran las empresas e instituciones y a su vez, como parte de la estrategia de control territorial, el gobierno cocalero moviliza desde los andes hacia las llanuras a grupos de colonizadores “mitimaes aimaras y quechuas” para ampliar su dominio territorial, político y económico sobre las regiones mestizas del oriente.
Para manipular a los indígenas, los ideólogos populistas usan hábilmente el mito del presidente indígena, muy conveniente en un país de mayoritaria raigambre aimara y quechua y con el cual muchos se sienten representados y reivindicados. Se trata además de un líder que surge desde las bases sindicales, de una realidad económica emergente, la de los Sindicatos y Federaciones de cocaleros, el nuevo poder económico de los grupos informales que son mayoría en el país.
A continuación, los emborrachan de pachamamismo y para ello en los actos oficiales que se realizan cotidianamente, utilizan prácticas ritualistas, culturalistas y folclóricas (fruto del sincretismo de lo aimara y quechua con lo occidental) y así vemos, para la foto, a la nueva oligarquía indígena andina con vestidura presuntamente autóctonas y el infaltable sombrero europeo, que asumen erróneamente como marca de lo indígena.
Como todos los populistas, sufren de la alucinación del presente, por la que piensan en términos lineales y no ven las consecuencia más allá  del aquí y ahora, o quizá no les importe, pues como alguien dijo en Francia, “después de mi el diluvio”.
Hasta ahora y en Bolivia, este modelo populista que algún llunku llama Evonomics o el milagro boliviano, ha funcionado gracias a anteriores decisiones de inversión y actuales altos precios de los hidrocarburos y materias primas; más el hábil uso que hacen del Presidente Morales, un icono que expresa con gran éxito los mitos, deformaciones y falencias del país y que los ideólogos populistas manejan a su arbitrio.
Después vendrá el diluvio y si queremos preservarnos y sobrevivir necesitamos construir una alternativa, un gran “arca” democrática y ahí precisamos de las universidades, los intelectuales, los políticos honestos y sobre todo de la ciudadanía democrática, para generar un gran alternativa al populismo cocalero y evitar el desastre anunciado.
ovidioroca.wordpress.com