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domingo, 17 de mayo de 2020

ECONOMÍA SON EXPECTATIVAS



Publicado por Eju.tv 22/01/2011-11:47

Ovidio Roca

La naturaleza nos enseña que la vida surge y progresa adaptándose y dominando su entorno y los organismos que no lo hacen desaparecen. La gente actúa de la misma manera y según sus expectativas y las señales que recibe de su entorno diseñan sus propias estrategias de vida en procura de sobrevivir.
Las expectativas de la población boliviana sobre el futuro del país son cada vez más sombrías. Se vive además de una crisis política y social, una crisis alimentaria y energética realmente grave. La situación se percibe cada vez más caótica, el gobierno está perdiendo el control; la receta estatista y populista no funciona y ahora falta hasta lo principal para la vida, la comida. Por otra parte los seguidores del actual gobierno han perdido ya la confianza en la capacidad de sus líderes para manejar la complejidad de la economía y del aparato del Estado.

Los sectores productivos y gran parte de la ciudadanía trabajadora piensan que no se avizora ninguna recuperación del país mientras no cambie el enfoque en el manejo de la economía, pues la producción no se recuperará mientras no haya seguridad jurídica sobre las tierras e inversiones; mientras se sigan aplicando medidas de control de precios y comercialización, que distorsionan las señales del mercado e impiden su funcionamiento
Quizá no deberíamos quejarnos de lo que está ocurriendo, pues el Vicepresidente siempre fue muy claro en cuanto a su proyecto político. Es un proyecto de poder total que conduce hacia el comunismo como en Cuba y así lo dejamos pasar. Si se usa el indigenismo y al indio, es por la simple estrategia de utilizar las reivindicaciones de la mayoritaria población local y hacerlas funcionales al proyecto; y también para satisfacer también el gusto por el folcklorismo de los “progre” extranjeros que le dieron recursos y cobertura internacional, no olvidemos que ellos gustan del buen salvaje y lo exótico siempre que no vayan a ensuciar sus ciudades.

En el mundo actual de las comunicaciones y el Internet podemos conocer cómo funcionan los sistemas económicos y políticos en los distintos países, y cuáles de ellos dan resultados favorables para sus ciudadanos y cuáles no. Ya no hay cortinas de hierro o de bambú como en las épocas del comunismo soviético, que evitaban que el pueblo conozca que más allá de su paraíso comunista había un mundo de libertad y prosperidad. Pero lamentablemente, como siempre el deseo de creer en mitos y promesas es más fuerte que asumir la responsabilidad por su propio destino y esta actitud parece ser innata pues se repite una y otra vez en la historia de los pueblos.

Si nuestra meta, como lo señaló el Vicepresidente estalinista y nuestro Presidente sindicalista-cocalero, es el paraíso Cubano; en este mundo de las comunicaciones fácilmente podemos informarnos y saber cómo es ese paraíso y ver si nos gustará, en el papel de pueblo no de dirigente. Esto se lo puede hacer por Internet y mejor aun viajando allí; pero en este caso ganando, transportándose, comiendo y viviendo como cubano. Ir como turista o como amigo de Fidel es otra cosa.
Hace más de cincuenta años, el pueblo cubano que antes de 1960 fue uno de los más modernos y desarrollados de América, vive enjaulado y temeroso, sobreviviendo con un poco de “alpiste” que se le provee vía su libreta de racionamiento con la que nacen, perdiendo cada día su capacidad de reacción y competividad. Reciben alimentos y algunos productos básicos que ni siquiera se los dio la Revolución. Refiriéndose a que cada vez se eliminan más artículos de la libreta nos dice Yoani Sánchez, “quizás el cambio más importante puede ocurrir en la mentalidad de las personas, cuando sientan que la pequeña porción de alpiste ya no está siendo colocada en el interior de la jaula, cuando comiencen a sentir la presión real de cada uno de los barrotes”. Entonces surge la esperanza de que la gente por necesidad y por desesperación pueda romper la jaula, derribar a su captores y reconstruir su vida en esa hermosa isla.
La Revolución comunista cubana fue un fracaso económico desde el inicio, sobrevivió subvencionada por los rusos que querían una base frente a los Estados Unidos y esto duro hasta que también fracaso su sistema y luego de unos años agarro la posta Chávez apoyado en el petróleo de los venezolanos; subsidio que ahora está siendo retaceado.
En estos momentos los Castro, ahora agobiados por el fracaso económico han decidido echar a la calle a la mitad de la población empleada. Población de libreta de racionamiento, amedrentada y sin ninguna preparación de emprendedorismo, ni acceso mercados de abastecimiento; no sabe qué hacer ni cómo proceder y ahora bruscamente se ven obligados a buscársela como puedan.
Ellos estuvieron acostumbrados a ser empleados del Estado, a asistir a su fuente de trabajo por un sueldo miserable de veinte dólares al mes que ni siquiera lo recibían pues lo utilizan para pagar a los supervisores para que lo mantengan en los cotos de caza que son las empresas del gobierno y donde todos “sacaban” lo que podían mientras hacían que trabajaban, para luego intercambiarlos con sus compañeros de las otras empresas.

Cuando el modelo ya no da más, cuando ya no llega la plata de afuera pues los rusos fracasaron y Chávez ya está cortando la mamadera, la solución “revolucionaria” es echar la gente a la calle.
Desde siempre los poderes totalitarios se mantienen por el temor y solo cuando la gente lo pierde o lo domina, puede erguirse y buscar su libertad. El muro de Berlín fue derribado cuando el poder omnímodo de la URSS empezó a resquebrajarse y los guardias armados empezaron a dudar del poder comunista. Un día cualquiera, una persona cruzo ilegalmente el muro hacia la libertad y no le dispararon, al día siguiente pasaron dos y tampoco murieron y luego fueron cientos, miles, millones que se alzaron y juntos derribaron el muro y el poder totalitario del partido comunista alemán.
La esperanza es que la crisis económica y el hambre impulsen al pueblo boliviano a pasar por encima del gobierno y de la pinche oposición y derriben este experimento social indigenista, que no tiene capacidad de conducirnos hacia una economía productiva y sostenible que dé trabajo, bienestar y prosperidad a todos los ciudadanos bolivianos. Mientras tanto a comprar su yuquita que ahora está a 100 Bs la @ y criar gallinas criollas.

ovidioroca.wordpress.com




jueves, 14 de mayo de 2020

TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR



Ovidio Roca

Generalmente tendemos a pensar que todo pasado fue mejor y ahora con la pandemia que estamos sufriendo, se nos muestra que esto es verdaderamente cierto. Parece que necesitábamos que se nos diga, que estamos sobrepasado el umbral de seguridad frente a la naturaleza, que somos vulnerables y que hemos llegado a los límites.

Hasta ahora habíamos vivido con una falsa sensación de seguridad y esta es una de las razones por las que hemos tardado en reaccionar ante esta pandemia global; no nos sabíamos tan vulnerables y ahora el coronavirus nos viene a confirmar esta idea de los límites y de los cuales irresponsablemente nos habíamos olvidado.  

Sabemos que no todo es permanente: la vida de las sociedades y de los ecosistemas está en un frágil equilibrio dinámico y cuando se produce un fuerte desajuste: destrucción de los bosques, ecocidio, contaminación, guerras mundiales, pandemias sanitarias, se rompe este equilibrio y entramos en graves crisis. Dicen que vivir es estar siempre a las puertas de la muerte y que el sobrevivir es estar previendo y resolviendo permanentemente las problemas.

Después de esta pandemia que nos tiene enclaustrado, encapsulados y temerosos, la perspectiva futura nos muestra que las consecuencias económicas y sociales del coronavirus serán más peligrosas y más letales que el propio virus y si pandemias como éstas se repiten con frecuencia, la especie humana seguramente será desbastada y expulsada del paraíso y vendrá otra especie más sensata e inteligente a sustituirnos. Decía una Premio Nobel que serán los Chulupis.

El sistema inmunitario se pone a prueba cada día y la salud de un organismo y de una sociedad está en su capacidad de generar anticuerpos, de asimilar experiencias; de reponerse y recuperarse de las crisis una y otra vez y en función de cuál sea nuestra capacidad de superar las crisis viviremos más, o seguramente menos. Las crisis son recurrentes y extendidas y ahora nos dirigimos desde la crisis sanitaria hacia la crisis económica y social, totalmente inter relacionadas; por lo que necesitamos estar trabajando permanentemente en evitar y paliar los retos que se nos presentan.

El desarrollo tiene diferentes dimensiones: económica, social, política, jurídica, medioambiental, cultural, etc., las que se interrelacionan e influencian unas con otras, por lo que es imprescindible crear nuevos paradigmas, innovar y avanzar unidos y solidarios. En lo inmediato, tenemos la necesidad de alimentar a una población creciente y en medio del cambio climático y hacerlo sin destruir el planeta durante el proceso. Este desafío, si queremos sobrevivir implica respetar los límites, no aumentar las emisiones, no promover la deforestación, no contaminar las aguas, los ríos y océanos de la casa en la cual vivimos y no exacerbar la pobreza.

Debemos tener en cuenta que las decisiones que nos garantizaron éxitos en el pasado no nos garantizan éxitos futuros, porque cada vez estamos en un entorno diferente, muy disruptivo y en el cual la única constante es el cambio y así debemos asumirlo. Esto implica nuevas tecnologías, nuevas formas de convivencia, de trabajo, de producción industrial, manejo de desechos, cultivos y consumo.

Con la actual paralización de la economía y con la población confinada, la producción y el consumo se reducen y solo permite cubrir las necesidades básicas de supervivencia mientras la miseria avanza y nos consume. Con respecto a la alimentación y sin la cual perecemos, una de las opciones para ayudar en su solución puede encontrarse en la biotecnología. La innovación desde la biotecnología puede contribuir con semillas mejoradas que aseguren más producción en menos superficie y cultivos más resistentes al ataque de plagas y al estrés que genera el cambio climático.

En este ambiente de crisis de salubridad y económica, resalta una típica contradicción en los mercados de trabajo: los más productivos y socialmente necesarios son los que reciben las peores remuneraciones tanto en dinero como en prestigio, mientras que trabajos inútiles o prescindibles están bien remunerados y en la cúspide de la escala social.

Por nuestra mentalidad y experiencia pensamos que la riqueza se encuentra en las materias primas y su explotación; hemos vivido del oro, de la plata, del gas y ahora pensamos en el litio. No entendemos que para que una comunidad goce de mayor riqueza y bienestar hay que crear riqueza, fomentar la producción y desarrollar las tecnologías para producirla mejor. Estas son las cosas que pueblos exitosos han hecho para progresar, pero nosotros: Janiwa!!

La riqueza no es un bien existente, hay que generarla, producirla. Sin extraer y procesar las materias primas como minerales y petróleo, no hay riqueza útil y tampoco la hay en la tierra fértil sin labrar, sembrar y cosechar. 

Vivimos en una época en la cual; en los países exitosos prolifera el conocimiento y la información aplicados a la producción y con economías competitivas y globalizadas. El libre mercado y no el estatismo, son el motor esencial de su crecimiento en un ambiente de respeto al ecosistema, seguridad jurídica, libertad y competitividad empresarial. Camino se hace al andar, empresa al emprender.

En los países sometidos al Populismo cocalero, esto no lo comparten y dicen: Janiwa, Kawsachun coca.

ovidioroca.wordpress.com


miércoles, 14 de agosto de 2019

APRENDAMOS DE NUESTRA PROPIA EXPERIENCIA



Ovidio Roca

Durante varios años fuimos felices flotando sobre densas nubes de gas que ahora se disipan, por lo que rápidamente nos encaminamos hacia un aterrizaje forzoso que ni las hojas de coca lograrán frenar y que será muy duro y peligroso. Algunos analistas mencionan que no hay recursos para continuar disfrutando del sueño populista de los bonos, la subvención a las empresas y pegas públicas, los combustibles y tucuimas, salvo con más deuda o emisión monetaria.

Por su parte el Gobierno presume de una economía exitosa, aquella que se muestra en los mercados abarrotados de productos importados. Una economía que será insostenible en el corto plazo, sobre todo en un mundo de producción competitiva, de empleo tecnológico y con países que están combatiendo las drogas y la informalidad que les afecta en sus fronteras. Es una economía de importación, pues no se construyó empresas productivas sostenibles y que generan nuevo valor; se trata de una economía extractiva y de base cocalera, vinculada al contrabando, la informalidad, el narcotráfico y que estuvo apoyada con mucha plata del gas, que ahora ya escasea.

En consecuencia cada vez se nos complica más el mantener las subvenciones gubernamentales y se hace problemático el endeudamiento (salvo el letal con los chinos). Como ya no se puede vivir exclusivamente de las materias primas hay que ponerse a trabajar y potenciar el aparato productivo industrial, agropecuario y de servicios para que el país pueda seguir avanzando.

Las próximas elecciones definirán el rumbo y modelo de país para los próximos años, ojala no nos equivoquemos. El problema es cómo entender adecuadamente el rumbo de la economía en un ámbito fuertemente politizado y con una población que careciendo de formación para enfrentar al nuevo mundo de competencia tecnológica, tiene temor en asumir los nuevos retos que demanda una economía sostenible y prefieren optar por el continuismo insostenible y los cuentos populistas.

Nuestro reto como ciudadanos es construir una economía productiva y competitiva, lo que es un trabajo difícil pues requiere de un gran esfuerzo y largo plazo; empezando por formar a los jóvenes para afrontar el futuro en este mundo cambiante, cada vez más interrelacionado y que conducido por las nuevas tecnologías avanza a grandes saltos. En esencia se trata de aplicar un modelo ya conocido y probado, pero que quiere responsabilidad y esfuerzo, basado en la iniciativa privada y con un Estado mínimo, responsable de garantizar las seguridades físicas y jurídicas de las personas y de las inversiones.

Pensando en positivo, en el oriente tenemos una experiencia económica y productiva que deberíamos mejorar y reforzar. Hasta ahora y a pesar de la política estatista y anti empresarial del gobierno del MAS, Santa Cruz mantiene aún un sector agroindustrial agroexportador y con valor agregado que produce el setenta por ciento de los alimentos que se consumen en el país y aporta con el treinta por ciento del Producto Interno Bruto Nacional. Innegablemente el oriente es la región más dinámica del país y esto se podría explicar porque la región no vivió ni vive del centralismo, ni mayormente del extractivismo de los minerales y los hidrocarburos y más bien de una importante actividad privada productiva especialmente en el campo agropecuario, agroindustrial y de servicios.

Se trata por tanto de realizar en cada región del país y de acuerdo a su localización, entorno y circunstancias, aquello que mejor corresponda para mejorar la infraestructura y las condiciones de producción y de vida de todos los habitantes.
En el caso del oriente y para seguir avanzando es importante impulsar el sector de las empresas tecnológicas, los agronegocios, la manufactura avanzada, la biotecnología y los servicios industriales. Todo esto con una permanente actitud por proteger y conservar el ecosistema y la biodiversidad de la que somos parte, pues si la destruimos nos destruimos nosotros mismos.

La industria de manos de la tecnología tiene que aumentar su productividad para competir internacionalmente y se necesita establecer negocios de clase mundial que puedan atender al cliente más exigente y no solo depender del mercado local. Todo esto implica necesariamente un Estado de Derecho, un ambiente de libertad económica, seguridad jurídica y física.

Un problema que hay que superar es la carencia de nuevos líderes empresariales y políticos con visión nacional y mundial. Santa Cruz pese su importancia económica carece de peso político y de propuesta explicita de país y peor aún se evidencia una ausencia de vocación de poder y una fuerte sumisión ante el centralismo. Son las jóvenes generaciones y los nuevos liderazgos quienes deben definir el rumbo y asegurar el futuro.

ovidioroca.wordpress.com


miércoles, 23 de enero de 2019

EL GRAN HERMANO Y LA MANIPULACION DEL CIUDADANO



Ovidio Roca

En su estrategia de sometimiento al pueblo y lograr el control absoluto de cada persona, la China está desarrollando un mecanismo denominado “Sistema de Crédito Social” que puntúa a los habitantes del país en base a sus acciones cotidianas. Es un mecanismo que califica a los individuos según su comportamiento, incluida su solvencia financiera, la actividad política y su buen o mal comportamiento, lo que permite que obtengan descuentos en servicios públicos o préstamos o por lo contrario se les puede prohibir usar el transporte público o que sus hijos no puedan ingresar a las mejores escuelas; son parámetros que pueden llegar a determinar que un juez declare que un habitante es una mala persona en base a acciones como negarse a pagar sus deudas, mentir ante la Corte, entre otros.

Esta es una distopia que se está extendiendo desde China a Cuba y los países populistas de Nicaragua, Venezuela y Bolivia y cuenta con un gran apoyo tecnológico y logístico del nuevo imperio mundial. En Venezuela el gigante chino de telecomunicaciones ZTE está ayudando a construir un sistema que supervisa el comportamiento de los ciudadanos a través de una nueva tarjeta de identificación llamada “el Carnet de la Patria” que usa la misma tecnología de las “tarjetas inteligentes de ciudadanos” del Sistema de Crédito Social chino.

El “Carnet de la Patria”, tiene un microchip para catalogar y puntuar a la población de acuerdo a su comportamiento y fidelidad al régimen y de esta manera dar premios solo a quienes son leales. En el trámite para obtener el Carnet de la Patria, los usuarios tienen que registrar sus cuentas bancarias, datos de familiares, cuentas en redes sociales y con su código especial QR, su participación en eventos electorales. El documento cuenta también con una billetera digital que se articula dentro de un sistema estatal de pago electrónico y en el cual los portadores pueden recibir distintos bonos monetarios, alimentos subsidiados como la Bolsa de alimentos de los CLAP, servicio de salud, pasajes por parte del Estado venezolano y también para comprar gasolina subsidiada.

Varios analistas han informado mediante la prensa, que el Carnet de la Patria almacena y transmite datos de sus titulares a servidores de las computadoras del Estado y que el Carnet está vinculado a los programas sociales del gobierno, de los que depende la mayoría de los venezolanos para sobrevivir. Asimismo se asegura que el carnet se usa como método de control social, aplicando una política de exclusión social, así como de coacción y la compra de votos durante las elecciones regionales de Venezuela de 2017, las elecciones municipales de 2017 y las elecciones presidenciales de 2018.

 Según empleados del sistema de tarjetas y capturas de pantalla de datos de usuarios revisados por Reuters, la base de datos del gobierno almacena detalles como cumpleaños, información familiar, empleo e ingresos, inmuebles propios, historial médico, beneficios estatales recibidos, presencia en las redes sociales, membresía de un partido político y si una persona votó y por quien, números de teléfono, correos electrónicos, domicilios, participación en eventos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) e incluso si la persona tenía una mascota, o un amante.

En Bolivia son más prácticos y expeditivos “para mis amigos todo, para mis enemigos la ley masista”, es la divisa. Para los leales y los que son útiles, hay pegas públicas, negocios conjuntos, impunidad y protección por cualquier delito y pegas diplomáticas, como exilio dorado, para quienes cometen delitos muy evidentes y forman parte de la hermandad cocalera. Es de norma el seguimiento de la vida y hacienda de los opositores reales y presuntos, usando los sistemas de seguridad de patente cubana, que permite caerle al opositor cuando es oportuno, sentando terror y negros precedentes.

Se comenta que en Bolivia para modernizarse y seguir el modelo de control ciudadano del imperio Chino y los regímenes castro chavistas, ya se está empezando a ejercer el control electrónico de la vida del ciudadano, iniciándose con la “billetera móvil” y la habilitación y registro de los celulares de las personas que los usaran para realizar las compras del doble aguinaldo y de paso dejando en manos del gobierno toda su información personal, de sus relaciones, de su trabajo y economía.

Estamos comenzando a vivir lo que se conoce como sociedad orwelliana, ​ una sociedad distópica donde se manipula la información  y se practica la vigilancia masiva y la represión política  y social de las personas, práctica  que es relatada en la conocida novela 1984.

ovidioroca.wordpress.com



miércoles, 26 de diciembre de 2018

COMENTARIO SOBRE EL MODELO DE ESTADO POPULISTA Y CENTRALISTA Y DE REPUBLICA FEDERAL Y DEMOCRATICA



Ovidio Roca

El populismo es una receta que ilusiona a la gente y se vende muy bien; se la ha probado con muchas variantes y con diferentes aliños y al final siempre resulto ser un veneno amargo; será un problema de masoquismo o de malos gustos?. En cada país y como producto de su proceso social y político, el populismo adquiere sus propios matices y sabores, pero en lo esencial mantiene su discurso demagógico y orientado a endulzar los oídos del pueblo con ambiciosas promesas de imposible realización.

Los populistas, demagógicamente, se proclaman firmes defensores de los pobres, de los indígenas, del medio ambiente y la madre tierra y eligen como su necesario enemigo externo al imperialismo gringo, pero no al chino más nefasto y depredador. Mantienen como sus enemigos internos a los que llaman neoliberales y capitalistas, vale decir a sus opositores, que son los responsables y no el gobierno, del malestar económico, social y político que experimenta el pueblo.

En su práctica gubernamental usan el Estado como su botín privado y hacen todo lo contrario de lo prometido en su discurso: Desconociendo su  obligación de “preservar el medio ambiente” el gobierno masista autorizo la explotación de la Amazonia por grupos de los llamados cooperativistas, quienes en asociación con mafias chinas explotan las cuencas de los ríos amazónicos con grandes barcazas y usando masivamente el mercurio con el que envenenan y destruyen el ecosistema. Estas cooperativas mineras truchas y sus socios chinos, han hecho aprobar leyes que le dan el derecho de explotar recursos naturales en áreas fiscales y protegidas, territorios indígenas, reservas naturales y donde se les viene en gana y prácticamente exentas de impuestos y del cuidado del medio ambiente. Datos oficiales indican que las mafias auríferas, durante el año 2017, pagaron por concepto de regalías alrededor de 35 millones de dólares y declararon un total de 1.500 millones de dólares por exportación del metal amarillo; probablemente el doble.

En cuanto a los indígenas y por denuncia de éstos la ONU instó al Gobierno “indígena” de Evo Morales a “respetar los derechos fundamentales de los pueblos indígenas” para que éstos ejerzan “sus derechos de acuerdo con los estándares internacionales sobre derechos humanos”.

El modelo de los  gobiernos populistas es básicamente centralista, estatista, de extractivismo, de coca y corrupción, con lo que se convierten rápidamente en Narco Estados cayendo en el lucrativo negocio de las drogas, las que rápidamente se convierte en el motor de sus economías.

Como la norma populista cocalera es “meterle nomas”, el Gobierno actúa sin respetar ninguna norma legal, social o ambiental, generando con ello una total inseguridad para los ciudadanos y para las inversiones y como consecuencia la economía formal colapsa y la población para sobrevivir actúa de la misma forma generando una permanente movilización, donde cada gremio y sector defiende con bloqueos y en las calles sus intereses particulares, no siempre lícitos.

Hasta ahora los masistas han disfrutado de una jornada larga y abundante en dólares  del gas y la coca, corrupción y borrachera de poder, ahora ya empieza el Ch'akhi, la resaca, los dolores de tripas y de cabeza y cada vez con menos plata, menos compinches albanicos y más rechazo internacional y de los propios ciudadanos bolivianos.

Para recuperar la democracia y desarrollar la economía del país, se hace urgente cambiar de modelo y aplicar aquel que han demostrado ser exitoso, como el de la República Federal y Democrática con políticas que garanticen el estado de derecho y la propiedad privada e  impulsen y faciliten la libre competencia y la generación de riqueza sostenible, lo que no se logra con más dirigismo estatal sino liberando la economía e imponiendo y acatando leyes justas. Solo en este ambiente los emprendedores y empresarios se orientarán por factores económicos y competitivos, dedicándose a producir más y mejor en vez de estar supeditados a los planes de los burócratas y pidiendo al Gobierno beneficios y ventajas exclusivas.

La Republica Federal y Democrática debe promover un crecimiento inclusivo y atender la exigencia legítima de protección y seguridad de sus ciudadanos; reafirmar la identidad y cultura nacional y la soberanía medioambiental, económica, comercial, fiscal y avanzar con la revolución del conocimiento hacia la transformación digital y con tecnologías de punta; todo esto aplicado a nuestra producción agrícola, forestal, minera, hidrocarburífera, industrial y de servicios, bajo el modelo de desarrollo sostenible.

En resumen, un buen modelo de economía y sociedad es el que produce bienestar y seguridad para la población, por tanto de lo que se trata es de aplicar una receta alternativa al populismo; la que es bastante simple pero que requiere de voluntad firme, honestidad, democracia, libre mercado, seguridad jurídica, propiedad privada, eficiencia, trabajo y responsabilidad para lograr trabajos productivos en actividades legales y con seguridad social. Lo contrario es continuar con lo de siempre totalitarismo y sumisión, con pobreza e ignorancia y luego después del fracaso, correr desesperadamente hacia el paraíso capitalista, hacia la frontera gringa, rogando que nos dejen entrar.

 ovidioroca.wordpress.com



miércoles, 7 de noviembre de 2018

LOS DESAFIOS A LA GOBERNABILIDAD EN EL  PROXIMO GOBIERNO DEMOCRATICO



Ovidio Roca

El próximo gobierno democrático, post Estado Populista Cocalero, debe explicitar de inicio la situación económica y política con que recibe el país y tomar inmediatamente las medidas de ajuste y corrección para evitar el colapso; atrasarse, darle vueltas al asunto conduce a una crisis como la que vive, por no actuar a tiempo, la República Argentina.

Producido el cambio de gobierno los problemas no se acaban inmediatamente; una parte de la población no termina de curarse de la borrachera populista y su fuerte acondicionamiento al modelo del estatismo y extractivismo; un modelo que se aplicó en un ambiente de altos ingresos gasíferos y de minerales y con importantes reservas de gas certificadas, las que ahora ya no existen. Se dice que con plata hasta la pobreza es llevadera, el problema empieza cuando ya no la hay.

El modelo populista mantuvo y favoreció una economía primaria exportadora, un gasto público monumental y dilapidador, un crecimiento desmesurado de la burocracia y una práctica permitida de informalidad, contrabando y narcotráfico, lo que genero un ambiente que ahuyenta las inversiones nacionales y extranjeras mientras favorece y promueve la informalidad y la corrupción y todo esto a cargo de un sistema político estatista, centralista, caudillista y clientelar. Esta es la receta castrochavista, fracasada en todas partes y cuyos efectos ahora sufren nuestros amigos venezolanos y nicaragüenses que tuvieron que salir pelando de sus países, y que pronto nos afectara también a nosotros por lo que hay que reaccionar y hacer justamente lo opuesto.

Tocará enfrentar el problema de movimientos sociales del MAS que no son proclives a un Estado de Derecho y que reaccionaran violentamente contra el nuevo Gobierno, temerosos de perder su forma de vida informal, contrabandista y cocalera. Estos y los jerarcas del partido cuidando sus pegas, defenderán el populismo aunque por suerte ahora con mayores dificultades pues el sistema político internacional y el de nuestra vecindad ya no les es amigable. Nuestros vecinos han expulsado de sus países la pandilla populista y los nuevos Gobiernos en defensa de su soberanía y seguridad no van a permitir el narcotráfico y el contrabando que atraviesa sus fronteras y eso afectara a grandes sectores corporativos afines al Gobierno por la disminución de ingresos de las divisas cocaleras que luego alimentan el contrabando. No olvidemos que solo el tres por ciento de las divisas que se mueven en la economía son vendidas por el Banco Central y el saldo viene, menos de la banca y más de la blanca.

Los ciudadanos que desean vivir en el marco de la legalidad y en concierto con los países democráticos, tendrán que unirse y enfrentar las presiones y los problemas de la transición. Como medida educativa y orientadora, el nuevo Gobierno democrático debe mostrar y explicar la inviabilidad y el fracaso del dirigismo y el estatismo del modelo populista, las ingentes pérdidas que producen las empresas estatales, los problemas que acarrea la corrupción e inseguridad jurídica, la presión fiscal empobrecedora sobre la economía formal y los bonos y prebendas sin base sustentable y políticas tendientes a hacer creer que el Estado es el que debe resolver todos los problemas.

Para conocer el rumbo a seguir, hay que observar qué países progresan y que receta política y económica utilizan y hacer lo mismo adaptándola al contexto del país y sobre todo evitar las recetas populistas y los cocineros que ilusionan pero finalmente envenenan al pueblo. Es una difícil tarea que exige unidad, responsabilidad y trabajo, propuesta que no gusta a quienes quieren vivir de ilusiones.

En el nuevo país democrático y federal, que necesitamos construir, debemos asegurarnos que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos e iguales responsabilidades, que todos cuenten con una sólida seguridad jurídica y física, garantías de neutralidad de las leyes y el respeto a la propiedad privada. Las políticas públicas deben tender a mejorar la competitividad bajando los costos para llegar a los mercados internacionales y esto se logra, no con más protección estatal, sino liberando la economía y las fuerzas del mercado.
Se debe garantizar todas las libertades ciudadanas y también aquella absolutamente desconocida en Bolivia, la de libre tránsito, que genera inseguridad y pérdidas a los productores y transportistas que atraviesan el territorio nacional, pues si no lo hacemos olvidémonos también de corredores bioceánicos.  

En la actualidad, la actividad productiva está cada vez más relacionada con la tecnología y la innovación y los empleos siguen la misma tendencia, por  lo que es fundamental que se trabaje fuertemente y centrados en la educación y la economía del conocimiento y la innovación.

En este nuevo modelo de país, los empresarios deben entender que su rol es orientarse por factores económicos en un ambiente competitivo, dedicándose a producir más y mejor, en vez de estar supeditados a los planes de burócratas, permisos de producción y exportación y pidiendo beneficios y ventajas exclusivas.

La población está cansada de la corrupción y los abusos y necesita de una voz fuerte para decirlo, para denunciarlo y que luego se convierta en un coro ciudadano de protesta y acción; luego se necesita conformar un equipo de gobierno honesto y altamente calificado, responsable de reconstruir las instituciones y especialmente garantizar la justicia y ser capaz de tomar duras decisiones de política económica. 
En consecuencia la única opción es arreglar la democracia, la economía y el sistema productivo, poner en práctica un plan de reconstrucción nacional o salir pelando del país como hicieron los cubanos, venezolanos y hondureños.

Alea Jacta Est.
ovidioroca.wordpress.com


miércoles, 19 de septiembre de 2018

EL PODER DE LA ILUSIÓN

Ovidio Roca

Los grupos de izquierda en todo el mundo han sido muy hábiles y han tenido la maestría, la pericia, de posicionarse como adalides populares y hacer creer a la gente que son los defensores del pueblo, de los pobres; que son los únicos inteligentes, capaces y honestos y que con su gestión y políticas desde el Gobierno generarán un estado de bienestar, progreso y felicidad. Lo graves es que aunque esto no es cierto, la gente les cree.
Se les puede mostrar el genocidio, explotación y miseria que los izquierdistas produjeron en la Unión Soviética con más de cien millones de muertos y últimamente el desastre económico y social en nuestro Continente, especialmente en Cuba, Venezuela y Nicaragua donde la opresión y la corrupción cunde; pero la gente no lo quiere ver y aunque los Evangelios nos enseñan sensatez cuando dicen: “por sus frutos los conoceréis”; el pueblo obstinadamente se niega a conocer y ver la realidad.
En Bolivia hemos vivido desde el siglo anterior influidos por grupos de izquierda: el PIR, club de una brillante élite intelectual cochabambina, influyo primero en las universidades y luego se extendió al país; el trotskismo que surge en los centros minero toma control de los sindicatos mineros, de la COB y de los maestros, quienes son los únicos que mantienen aún esa tradición ideológica; también está el Partido Comunista que fue solo un apéndice de la Unión Soviética y todos ellos juntos influyeron en los nuevos partidos nacionalistas como el MNR y otros varios.
Cuentan que, en esas épocas de oro del PIR, los ganaderos del Beni enviaban a sus hijos a estudiar en Cochabamba y dado el gran prestigio de los intelectuales izquierdistas, ellos se alineaban a esta corriente. De retorno a sus pueblos se declaraban marxistas y comunistas, pero solo eran aceptados aquellos que tenían más de cinco mil cabezas de ganado; los cruceños que en esa época eran más yescas, se hicieron falangistas.
El problema para el país está en la prevalencia de una mentalidad ilusoria como fruto de estas ideologías de izquierda, que se instalaron en la población como fuerzas poderosas y duraderas: la dependencia del caudillo, el estatismo en la economía, el miedo a la libertad, a la sociedad abierta y a la revolución tecnológica. De esta manera, la mentalidad y el discurso populista colocan al Estado en el centro absoluto y como responsable por nuestro futuro y nuestro bienestar y no, al individuo libre que lo consigue como fruto de su trabajo y esfuerzo.
Es preocupante que en nuestros países mucha gente se siente cómoda y protegida con ese discurso melifluo y enrevesado de los líderes populistas, que prometen todo, y como tienen miedo a enfrentar la realidad, la verdad, prefieren este discurso mentiroso, siempre que la mentira conlleve una ilusión.
A su vez muchos de los portavoces de la oposición cuando analizan la situación del país, dado el resabio izquierdista de nuestra cultura política, mayormente lo hacen criticando al liberalismo, la economía de mercado, el capitalismo, la libre competencia, la libertad y responsabilidad ciudadana; con lo que definitivamente lo que hacen (al margen de algunas citas personales y anecdóticas sobre los dirigentes y llunkus oficialistas) es apoyar al Gobierno pues postulan lo mismo que éste: estatismo, centralismo, dirigismo, un estado asistencialista que toma todas las decisiones y maneja las empresas hipotéticamente a nombre del pueblo, de los más pobres y los grupos indígenas.
Con la excepción de gran parte de los jóvenes de las Plataformas ciudadanas y articulistas, muy pocos se animan a afirmar de frente que creen en el Liberalismo Democrático, la independencia de poderes, la libertad individual, la propiedad privada, el derecho a la ganancia como fruto de su trabajo, de su inventiva y esto ocurre reiteramos, porque la lógica política, la mentalidad del boliviano es mayoritariamente socialista y anti liberal, es tribal, estatista, quiere un Caudillo que lo acoja y lo proteja, tiene miedo a la libertad y de asumir la responsabilidad de su destino.
Cuando se inicia la baja de precios de las materias primas, cuando terminemos de gastarnos las reservas de hidrocarburos y empecemos a vender el territorio a los chinos (como se dice lo está haciendo en Venezuela); cuando se tenga que cortar los cacareados programas sociales contra la pobreza, eliminar los subsidios a los servicios públicos y aumentar el precio de los combustibles, quizá nos demos cuenta del error de no apuntar a una economía de mercado, competitiva, productiva, diversificada y sostenible, donde la gente cuenta con seguridad jurídica para trabajar y producir.
Por eso la esperanza del cambio democrático está en las nuevas generaciones, más informadas, menos sumisas y dependientes y que quieren vivir sin las tutelas y ataduras del pasado, mientras buscan explorar nuevos caminos de libertad y progreso desafiando la autoridad de los líderes y caudillos populistas. Ellos están informados de lo qué pasa en el mundo y lo ven sin lentes ideológicos, saben de la gerontocracia cubana que secuestró y esclavizo el alma de su pueblo; del estúpido tirano de Venezuela que goza del poder mientras roba impunemente y convierte la riqueza natural en miseria y hambre, o del matón de Nicaragua. Son jóvenes, mujeres y hombres, son ciudadanos libres e informados que no están sujetos a complejos de razas o tribu y se niegan a ser manejados por caudillos y sátrapas y que se organizan de manera ágil y flexible usando las TIC, son las Plataformas ciudadanas y agrupaciones ciudadanas democráticas.
Sin embargo además de las buenas intenciones, la movilización y la receta, hace falta el cocinero. Además de las políticas liberales y democráticas hacen falta el equipo de políticos honestos idóneos y responsables y cuadros profesionales para administrar las distintas competencias del Estado. Ojala lo hagamos.
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miércoles, 15 de agosto de 2018

POPULISMO Y DEMOCRACIA TUCA



Ovidio Roca

Vivimos en la era y bajo la férula del modelo populista que usa y abusa de absolutamente todos los recursos del Estado, económicos, coercitivos y especialmente de la publicidad para mantener controlada a la población y especialmente a los grupos indígenas y  sectores sociales menos favorecidos, ilusionándolos para mantenerlos controlados al mismo tiempo que favorecen al capitalismo mercantilista y a su propia dirigencia política y sindical que se enriquece a través de una masiva y estructural corrupción.

En esta democracia tuca, devaluada por el populismo, se considera que quien consigue más votos está en su derecho de hacer lo que les viene en gana y sin respetar los límites que debe tener todo gobierno democrático. Al respecto Cristina Fernández de Kitschner, que sabe de esto, nos dice: “si no les gusta, armen un partido político y ganen las elecciones”.

En el modelo populista, no es el individuo sino la masa el sujeto de derechos políticos del país. No lo es el individuo consciente, el que interviene en la vida política de su comunidad acatando las normas y cumpliendo sus deberes y obligaciones; es la turbamulta, esa que bloquea y presiona y a la cual el Líder carismático promete, según sean la circunstancia, darles gusto en todo sin exigir responsabilidades sino su apoyo absoluto y lo hace con promesas de algo que puede no ser necesariamente factible y que luego queda solo en eso, en promesas.

En estas “democracias” populistas se vive bajo el dominio de un caudillo, el que es la imagen y palabra del régimen. Este caudillo ha sido inventado y diseñado por los grupos de poder para una circunstancia histórica determinada de manera que exprese y  refleje los complejos, los odios, las frustraciones y esperanzas de una parte importante de la población y logre la adhesión de esta gente a la propuesta de poder encarnada por él. Detrás del líder y dirigiéndolo está la inteligencia castrochavista y los ideólogos palaciegos, el verdadero grupo de poder. Así lo hemos visto en Bolivia con el icono indígena cocalero con el que consiguieron un tremendo éxito electoral.

“Sin Evo no hay el tejido de lo social; Evo es insustituible. Izquierdas siempre ha habido, sabemos. En los 80 hemos tenido experiencias de 30 partidos de izquierda participando en las elecciones. ¿Qué es lo que hace Evo? Teje a todos. No inventa a la izquierda, le da un nuevo sentido. Hace funcionar la orquesta. Evo es el caudillo del siglo XXI”. Raúl Linera
  
“Si vuelve la derecha, Bolivia va a estar como la Argentina, acabando con los movimientos sociales, quitando (beneficios sociales), terminando; otra vez entregándose al Fondo Monetario Internacional (FMI). Si vuelve la derecha olvídese que va a haber programas sociales; la derecha, el sistema capitalista, el imperialismo dice: "los pobres sálvense como puedan", y los hermanos pobres tienen que saber eso”. Evo recitando su parlamento ante la prensa.

Carlos Marx en su obra Contribución a la crítica de la economía política, decía: “No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia”. Somos producto de nuestras circunstancias, de la realidad en nuestra vida cotidiana, del deterioro de nuestras fuentes formales de ingreso debido a la crisis económica por la inviabilidad del modelo económico populista. Pero cuando estas realidades se vuelven evidentes e incuestionables, la gente despierta y rompe con la adscripción al Jefe indígena y al modelo populista. Esta transición por supuesto requiere ser impulsada y dirigida por sectores esclarecidos, en un Frente unido y con propuesta viable y sostenible para un mejor futuro de la sociedad.

El modelo castrochavista ha demostrado su fracaso en todos los países que lo aplicaron y cuando estos demagogos finalmente son expulsados por la crisis económica y social dejen un tremendo desastre, por lo que se necesitara trabajar duro para solucionar los problemas de esa herencia nefasta, caracterizada por la destrucción de la institucionalidad, de la moral de trabajo, de la estructura productiva y una extendida cultura económica de la coca, el narcotráfico, el contrabando y la informalidad.

Salir de este funesto trance, sanar la economía y la institucionalidad exige trabajo duro y grandes sacrificios lo cual tiene un inevitable costo político. Son medidas difíciles, como las que debe asumir un médico ante una herida, un tumor y una grave infección y eso no lo acepta la gente, pues no quiere perder alguna prebenda y pide que se le prometan panaceas populistas y de ninguna manera responsabilidad y trabajo. La crisis tiene ser tan grande como en las épocas de la UDP  que pocos recuerdan, para que la gente acepte la intervención del cirujano para que opere el tumor canceroso.


Así nomás había sido. Decía Cayetano.

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miércoles, 18 de julio de 2018

CULTURA POLÍTICA PLURINACIONAL



Ovidio Roca

El discurso de los dirigentes políticos y los intelectuales influye en la creación de una ideología, de un imaginario colectivo, que es el conjunto de mitos y creencias (conscientes o no) con las que cada individuo y cada sociedad en su conjunto se explica a sí mismo y al mundo.

En esta lógica, los dirigentes masistas han venido construyendo la ideología y cultura del Estado Plurinacional y lo hacen a su imagen y semejanza, mediante los reiterativos discursos y declaraciones públicas de sus ideólogos los que expresan una cultura y perfil psicológico digno de estudio y que vale la pena compilar para información de los psicopatólogos del futuro. Estas son algunas intervenciones de las últimas semanas.

JUEGO DEMOCRÁTICO, CHUTAZOS Y RODILLAZOS EN LOS HUEVOS
 “Aquí están viniendo a Yungas, ex viceministros de ADN, de Banzer, de Goni para confundir con talleres, seminarios. Si fuera cocalero de Yungas a chutazos sacaría de aquí, porque no tienen ninguna moral ni autoridad para seguir confundiendo”. Evo

RACISMO Y COCA
La ideología masista es bifronte, una la coca y la otra el racismo, como nos enseña el Licenciado.
“Evo es  el presidente que despenalizó el acullicu de la hoja de coca en la ONU, el indígena insultado y amenazado de muerte  por la derecha que en el pasado quiso “liquidar” el consumo de coca y a los productores del arbusto”. “El desprecio a Evo es el desprecio a ustedes, es el desprecio a las polleras, es el desprecio al color de piel…”. “No es para amargarse sino para saber cómo es la pelea: q’aras contra indios, q’aras y gringos contra trabajadores, campesinos y pueblo, esa es la pelea”. Linera en Yungas.

KAUSACHUM COCA, HUAÑUCHUM YANQUIS.

Evo Morales se dio a conocer públicamente como trompetista de la Banda Real Imperial (1976 y 1977) y participó del majestuoso Carnaval de Oruro, posteriormente se trasladó al Chapare y tuvo una exitosa carrera como jugador de futbol y dirigente máximo de las seis Federaciones de cocaleros, de la cual sigue siendo su Presidente y permanente defensor de la hoja de coca.

Evo afirma que: “Así como defender el gas, es una cuestión económica, o el agua es defender la vida, defender la coca es defender nuestra identidad”. En el acto de lanzamiento de la nueva serie de billetes del Banco Central de Bolivia manifestó: "Tengo un reclamo, yo también soy culpable, ¡no está la hoja de coca!”.

Luego resaltó: “La hoja de coca, los productores y sobre todo los sindicalistas de los movimientos sociales vamos a ser inmortales, porque lo que hicimos en poco tiempo es algo inalcanzable desde la fundación de la república y eso es solo con la unidad del pueblo boliviano”. “Tarde o temprano, legalmente y limpiamente y públicamente, tenemos que entrar con la hoja de coca a todos los países del mundo, porque nosotros podemos demostrar que la coca es alimento y es medicamento”. Evo, Día Nacional el acullico de la coca.

EL SECRETO UNO: LAS GANANCIAS BLANCAS ENCUBIERTAS

Según Jeremy McDermott (InSight Crime 2014) el costo de producción de un kilo de cocaína de alta pureza en el Chapare sería de 2.000 dólares y es vendido a los traficantes en 8.000 dólares.
Datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), indican que el excedente de coca convertido en cocaína, es de 56.370 millones de dólares y los traficantes la venderían en 225.482 millones de dólares. Cifras inverosímiles porque superan el PIB nacional, que al 2017 era de 33.810 millones de dólares.

EL SECRETO DOS: EL AHORRO COLATERAL ESCONDIDO
El Senador del MAS, Efraín Chambi, revela un segundo secreto: “Estamos construyendo un nuevo edificio con recursos de austeridad (el Palacio de Evo), No estamos tocando presupuestos nuevos, sino con los ahorros nuevos de la Asamblea, limitando el papel higiénico”. El secreto esta en cagarla y no limpiarse. 

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