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martes, 5 de septiembre de 2023

LA TAN MENTADA CRISIS CLIMÁTICA, ES DESMONTADA POR 1.609 CIENTÍFICOS.

 

Ovidio Roca

Dice la consigna Nazi: “Repite una mentira con insistencia y se convertirá  en una verdad”. Resultado: “No hay ninguna emergencia climática, por tanto, no hay motivo de pánico ni alarma”.

En esto del cambio climático ya no sabemos que es verdad y que es mentira, vivimos una “Infodemia” mundial en la cual las noticias falsas (Fake News) y la desinformación se multiplican cada día. 
Lo que sabíamos del Cambio Climático es que se trata de un proceso natural; que en la historia ha habido muchos cambios climáticos y que ahora se están incrementado por la acción del ser humano.
Sabíamos también, que el exceso de dióxido de carbono es dañino para todo organismo viviente.

Sin embargo ahora por declaraciones de unos científicos muy publicitados, nos enteramos que lo que vemos, sentimos y creíamos no está ocurriendo; que solo es un producto de nuestra imaginación.
Que cuando destruimos los bosques y se hacen quemas descontroladas para ganadería y monocultivos, no estamos afectando a la atmósfera. Que es falso que las emisiones de CO2 afecten el clima.
Que no es cierto que las partículas de dióxido de carbono en suspensión en la atmósfera: permiten el paso de la radiación solar que llega a la tierra, pero impiden que ésta salga al espacio, con lo que se produce el incremento de la temperatura en la tierra.

El documento publicado este mes por el Global Climate Intelligence Group muestra que todas estas mentiras políticas que creíamos sobre la crisis climática, ya han sido desmontadas por estos científicos: “No hay ninguna emergencia climática, por tanto, no hay motivo de pánico ni alarma”.

Se dice en el documento del GCIG, que el dióxido de carbono es “esencial” para toda la vida en la Tierra y es “favorable” para la naturaleza, ya que según el informe, permite el crecimiento de la biomasa vegetal global y aumenta el rendimiento de los cultivos en el mundo. Se explica que, los ambientalistas cuando hablan del cambio climático “exageran el impacto de los gases de efecto invernadero” y quienes repiten estas teorías “ignoran el hecho de que enriquecer la atmósfera con CO2 es beneficioso”.

Un físico estadounidense elegido miembro de la junta directiva de CO2 Coalition (un grupo que se centra en las contribuciones beneficiosas del dióxido de carbono al medioambiente) complementó:
La narrativa popular sobre el cambio climático refleja una peligrosa corrupción de la ciencia, que amenaza la economía mundial y el bienestar de miles de millones de personas”.
Y que a su juicio: “No existe una verdadera crisis climática” sino una narrativa “promovida y extendida por agentes de marketing empresarial, políticos, periodistas, agencias gubernamentales y ambientalistas igualmente equivocados”.

La ideología y los negocios se conjugan y a muchos políticos les importa un comino el ecosistema.
El populista, Lula da Silva en su campaña para la presidencia, prometió que bajo su gestión el país entraría en una nueva fase de cuidado medioambiental.
Pero la ideología y los intereses mandan y ahora se ven cuadrilla de barcos chinos arrasando con sus redes las distintas especies marinas en aguas cercanas a la costa brasileña, sin que al Gobierno de Lula (el calamar) que recibe regalos chinos, le importe un comino o una sardina.

Los chinos se aprovechan de la permisividad y el silencio cómplice de sus gobiernos latinoamericanos aliados y fuertemente endeudados con ellos para arrasar con la vida marina y hacer buenos negocios. De esta manera una flota de barcos financiados por el régimen comunista chino recorre desde el Atlántico hasta el Pacífico sur, para rodear las costas de Chile, Ecuador, Perú, Argentina y Uruguay realizando una masiva depredación de la vida marina y violando ilegal e impunemente la soberanía dentro de las 200 millas de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE). Y ahora quien podrá defendernos: Yo, el Chapulín Colorado.

En este mundo traidor / 
nada es verdad, nada es mentira / 
todo es según el color / 
del cristal con que se mira”. 
Ramón de Campoamor.  
“Y también, del color de los billetes”.
Pukymon.

ovidioroca.wordpress.com

miércoles, 8 de febrero de 2023

AVANZA EL CAMBIO CLIMÁTICO, SE DESTRUYE EL ECOSISTEMA Y EVENTUALMENTE DESAPARECEREMOS COMO ESPECIE.

 

Ovidio Roca

Con nuestra soberbia y estulticia estamos destruyendo el ecosistema de nuestro planeta; pero no se preocupen los chulupis heredaran la tierra y la cuidaran mejor. Pukymon, Proverbios 3.14159.

Nuestra civilización por su disponibilidad y fácil acceso al carbón y luego a los hidrocarburos se hizo adicta al uso de estos combustibles fósiles que suministran colectivamente el 84% de la energía mundial.
Pese a sus inconvenientes es sabido que el cambio de la base de carbono no se lograra inmediatamente, pero necesitamos avanzar urgentemente y todos en conjunto para reducirla y esto será de manos de la tecnología y con la cultura del respeto al medio ambiente. De no hacerlo desapareceremos como especie y los chulupis heredaran la tierra.

Disfrutamos de lo que la tecnología nos da, y la vez nos lamentamos de todo lo que ésta que nos quita. Estamos pegados a la pantalla del celular y disfrutamos de ello, pero sentimos que cada vez estamos más lejos de nuestra gente y de la vida. Sentimos que ahora vivimos mejor y al mismo tiempo nos asusta el saber que tendremos que pagarlo de alguna manera. Viajamos, nos movemos, ampliamos nuestro ocio, mejoramos nuestras condiciones de vida y todo esto mientras la sobrepoblación del planeta nos atosiga y la degradación del medio ambiente se constituye en una agobiante realidad. 

Por los efectos de los gases de efecto invernadero ya empezamos a sufrir por el cambio climático, y poco hacemos por evitarlo. Al menos deberíamos reducir estos gases, proteger los bosques, realizar la restauración proactiva de los ecosistemas naturales y la biodiversidad, para así combatir los desajustes que causan el cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria y las fuentes de agua y la salud.

Nosotros los presuntos homo sapiens, necesitamos desarrollar una propuesta integral, económica, energética, ecológica; seria y realista que nos permita avanzar y sobrevivir. Debe ser una propuesta que convenza al pueblo, presentada por un Liderazgo creíble, un equipo idóneo y capacitado y una organización política, un Partido que una y potencie los vínculos con la ciudadanía.

Las causas del problema está claro y las soluciones también:
Cambio de modelo energético como fase inicial de un cambio del modelo económico, el que debe estar basado en una cooperación armónica y no depredadora de la naturaleza, bajo principios de la economía circular y sostenible. 

Realizar urgentemente ajustes al sistema productivo, que incluya tecnologías que respeten el ecosistema y cree riqueza para la sociedad y para quienes contribuyen a crear y producir esta riqueza.  
Una Economía ecológica que tiene a cada uno de nosotros como el protagonista que se preocupa de reducir, reutilizar, reparar, renovar, rediseñar, recuperar y reciclar todo lo que produce para su consumo. Una suma de acciones que podemos realizar como ciudadanos para cuidar el medio ambiente al participar en esta economía circular.

Para limitar el impacto sobre el medio ambiente es igualmente necesario evitar el descontrolado crecimiento poblacional y su concentración en las ciudades y para ello es necesario apoyar  la producción alimentaria en el área rural usando nuevas tecnologías, con granjas, carpas y paneles solares, biotecnología, comunicación e internet. Esto llevaría a relocalizar la producción, acercarla al consumidor y en consecuencia se frenaría los gastos del transporte y la globalización.

Todos los seres orgánicos para sobrevivir hacen permanentemente cambios genéticos, son las mutaciones que se van ajustando en el transcurso de miles de años. Hoy con la ciencia y la tecnología podemos hacerlo rápidamente y para nuestro beneficio. En este caso garantizar nuestra producción agropecuaria, principal fuente de nuestro sustento.
Actualmente es posible identificar el gen que realiza mutaciones beneficiosas en las plantas para resistir el clima, las plagas de los cultivos y los elementos nocivos. Se edita ese gen como CRISPR y así se consigue la mutación utilitaria que se aplica en la nueva planta genéticamente modificada.

Para avanzar hacia una vida mejor, necesitamos actuar unidos y usar creativamente el conocimiento, la ciencia y el sentido comun para preservar el ecosistema, que diariamente estamos destruyendo y de paso a nosotros mismos, pues somos parte indisoluble del ecosistema.

ovidioroca.wordpress.com

 

 

 

 

jueves, 9 de julio de 2020

QUIEN YERRA EN EL DIAGNÓSTICO YERRA EN LA TERAPIA



Ovidio Roca

Pasamos por una época en la cual la población aterrorizada por la pandemia, se encapsula y reúsa ver y escuchar las verdades que nos muestran la realidad y la vida, favoreciendo así el discurso demagógico de los populistas.
Hemos tenido una historia poco satisfactoria, la que necesitamos evaluar y entender para cambiarla y así mejorar nuestra vida. Esto por supuesto aplicando un análisis realista y objetivo, pues cuando los hechos están velados por el lente ideológico solo vemos la interpretación sesgada de los mismos y podemos equivocarnos. Necesitamos investigar, leer y consultar para confirmar los dichos y los hechos de nuestra vida y obtener los elementos que nos ayuden para hacernos cargo de nuestro presente y nuestro futuro.

Nunca antes, fuimos capaces de garantizar una convivencia basada en el respeto y la tolerancia, ahora con el cúmulo de las crisis: sanitaria, económica y política, puede ser una coyuntura decisiva para lograrlo.
En una sociedad democrática, el debate amplio, serio, documentado y con propuestas nos protege del colapso, pues sin razonar y sin debatir entre nosotros, solo nos quedará la violencia como mecanismo de interacción.

Sin embargo, este debate debe tratar de los asuntos que interesan para el bienestar de la sociedad y no distraccionismos. Por ejemplo en estos momentos de profunda crisis económica, sanitaria, social y ambiental, los políticos están en plena discusión sobre la eliminación o reducción de sus salarios, lo cual en si es una verdadera estupidez. Un trabajador público o privado, lo que debe hacer y con capacidad y honestidad es un buen trabajo, cobrando por ello el salario que le corresponde como fruto de su idoneidad y dedicación, pues de esto vive.
Otra cosa es el funcionario público nombrado por el partido, generalmente no idóneo para la tarea a realizar y cuya fuente de ingresos proviene de la corrupción utilizando el cargo. A éste individuo el salario no le interesa.

Un aspecto que resalta en este dramático ambiente de pandemia y crisis múltiples y que preocupa a toda la ciudadanía, es el futuro del empleo y del trabajo. Esta preocupación se explica tanto por los riesgos que vemos al frente, vinculados a la pérdida de empleo por la automatización, la universalización de nuevos requerimientos en términos de educación, habilidades, la aparición del trabajo digital y el surgimiento de novedosas y múltiples formas de trabajo para las cuales no estamos capacitados.

El desafío por tanto es trabajar arduamente en nuestra formación, pues la baja calidad de la educación formal y la ausencia de valores, usos y costumbres adecuados, impide competir y prosperar en un mundo y una sociedad, nueva, dinámica y competitiva.

Y es en este difícil escenario, con miedo a salir a la calle y al trabajo, no hablemos de viajes y turismo, el populismo cocalero nos empuja a un proceso electoral. Una elección en la cual, por un lado está el masismo, una masa humana aglutinada por la etnia, la coca, el corporativismo y sobre todo por el afán de retomar el poder. Por otra parte un conglomerado disperso de demócratas a medias, con afanes de poder y alguno con celos enfermizos por cualquiera que les haga sombra; con lo que el cocalero se fortalece mientras la oposición se critica y destruye mutuamente.

Todos los ciudadanos y especialmente los demócratas, deberían elegir en las próximas elecciones  a quien presente la propuesta más seria y el equipo más capacitado y que en las encuestas muestre las mayores preferencias. Sin embargo, hasta ahora los candidatos no presentan propuestas sólidas y como van las cosas la gente irá a votar sin saber qué ofrecen y menos que saben y pueden hacer. 

Debería estar claro para nosotros, no los enseña el sentido común, que u
n servidor público o privado y en este caso el Candidato, debe tener conocimientos, habilidades y disposición para ejercer un oficio. Un mecánico tiene que saber arreglar un automóvil y un gobernante arreglar un país.

ovidioroca.wordpress.com

martes, 9 de junio de 2020

UN MUNDO POST PANDEMIA Y REVOLUCION 4.0: VIDA, TRABAJO Y ECONOMIA



Ovidio Roca

El mundo ya cambió y lo hizo drásticamente, por lo que nosotros necesitamos cambiar para adaptarnos a la nueva situación y esto implica dejar de lado muchas normas e instituciones ya agotadas y formas productivas contaminantes y depredadoras, que no responden a estos tiempos de conciencia ecológica, nuevas tecnologías e información.

En este proceso, lo importante es fijar nuestras metas y tener claro lo que queremos para nuestra persona, nuestra familia y el entorno social y ecológico en el que queremos vivir. Esto implica definiciones y acciones sobre nuestro sistema productivo, de economía y de vida, y aquí viene el sentido común y la premisa que puede o no ser asumida: Lo que finalmente interesa es el bienestar de las personas y el de su entorno familiar, social y ambiental y esto especialmente ahora cuando evidenciamos nuestra debilidad, como especie homínida, frente al nuevo entorno ambiental y de cambio climático y el biológico, evidenciado por el coronavirus chino.

Nos encontramos ante desafíos globales cada vez más claros y que requieren de respuestas también globales y útiles para los intereses y motivaciones de las actuales generaciones. Por nuestra condición humana biológica y social, avizoramos al menos dos peligros: el primero y más sensible es nuestra fragilidad frente al entorno viral que nos aísla y cambia nuestro relacionamiento con las personas y la naturaleza. Vemos y sentimos actualmente que como consecuencia de una pandemia coronavírica, nos toca vivir en un mundo menos abierto, menos próspero y menos libre.

El segundo peligro, menos perceptible para las personas pero a la corta de mayor impacto; el acelerado cambio tecnológico, llamado de cuarta revolución industrial, 4.0, que nos afecta a todos y especialmente a una parte de la sociedad menos calificada y que carece de las necesarias capacidades para convivir en este nuevo sistema tecnológico y productivo.

Esta es una revolución industrial que está marcada por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas y que está cambiando el mundo tal como lo conocemos. En el Foro de Davos (Enero del 2020), hubo un anticipo de lo que los académicos tienen en mente cuando hablan de Revolución 4.0: Nanotecnologías, neurotecnologías, robots, inteligencia artificial, biotecnología, sistemas de almacenamiento de energía, drones e impresoras 3D. Las tecnologías como en todo, depende como y para que se las utilice.

Esta nueva revolución industrial beneficiará más a quienes sean capaces de innovar y adaptarse, que son minoría. Se augura que la cuarta revolución industrial podría afectar en los próximos seis años, al menos a diez millones de empleos debido a la automatización de labores y la desaparición de intermediarios y que al mismo tiempo que también se crearán algún millón y poco de puestos de trabajo calificados y relacionados con las nuevas capacidades y habilidades digitales exigidas.

Hoy el colapso de la economía mundial, exacerbado por la pandemia, esta dejando ya millones de desempleados y si esta pandemia u otras parecidas se hacen permanentes, seguramente la recesión se extenderá y podría causar mayor inestabilidad global, más fisuras en Europa e incrementar los roces ya visibles entre Occidente y China la gran potencia, en planificada y agresiva expansión mundial.

Un dato importante que nos señala esta nueva economía, es que el concepto de reservas estratégicas que antes se limitaba al mundo energético, se expandirá al tecnológico y al biotecnológico y obligará a un control industrial de determinadas actividades para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y que para ello se instalaran modelos nacionales más autárquicos. Es también importante resaltar, y especialmente para nosotros, que el sector primario ahora se ha convertido en estratégico; pensemos en la agricultura y la agroindustria.

Bajo esta perspectiva y en nuestro futuro próximo, lo más importante será entender en qué mundo queremos vivir. Uno menos consumista y más natural o seguir la tendencia actual depredadora de la naturaleza.
En todo caso necesitamos conocer las habilidades que serán requeridas para los nuevos trabajos y empleos, tanto en una economía ecológica como industrialista y pensar cómo educar a las personas para ocupar esos puestos y liderar los cambios del mañana. 
Desafíos planteados que recaen en primer lugar sobre los ciudadanos, los propios trabajadores y empresas, pero también sobre la política pública y en particular en las instituciones educativas y la regulación de las relaciones laborales.

Por este camino andamos y ahora con cada vez más personas que piensan, que lo que se requiere para vivir planamente: es un mundo verde, inteligente y justo y esto se puede lograr utilizando con inteligencia y sensibilidad las tecnologías, respetando al medio ambiente y la ecología.
Quiénes somos, de dónde venimos, y a dónde queremos ir; es la pregunta de siempre y la verdad es que es más fácil auscultar y diagnosticar; lo difícil es recetar y curar.

ovidioroca.wordpress.com

jueves, 14 de mayo de 2020

TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR



Ovidio Roca

Generalmente tendemos a pensar que todo pasado fue mejor y ahora con la pandemia que estamos sufriendo, se nos muestra que esto es verdaderamente cierto. Parece que necesitábamos que se nos diga, que estamos sobrepasado el umbral de seguridad frente a la naturaleza, que somos vulnerables y que hemos llegado a los límites.

Hasta ahora habíamos vivido con una falsa sensación de seguridad y esta es una de las razones por las que hemos tardado en reaccionar ante esta pandemia global; no nos sabíamos tan vulnerables y ahora el coronavirus nos viene a confirmar esta idea de los límites y de los cuales irresponsablemente nos habíamos olvidado.  

Sabemos que no todo es permanente: la vida de las sociedades y de los ecosistemas está en un frágil equilibrio dinámico y cuando se produce un fuerte desajuste: destrucción de los bosques, ecocidio, contaminación, guerras mundiales, pandemias sanitarias, se rompe este equilibrio y entramos en graves crisis. Dicen que vivir es estar siempre a las puertas de la muerte y que el sobrevivir es estar previendo y resolviendo permanentemente las problemas.

Después de esta pandemia que nos tiene enclaustrado, encapsulados y temerosos, la perspectiva futura nos muestra que las consecuencias económicas y sociales del coronavirus serán más peligrosas y más letales que el propio virus y si pandemias como éstas se repiten con frecuencia, la especie humana seguramente será desbastada y expulsada del paraíso y vendrá otra especie más sensata e inteligente a sustituirnos. Decía una Premio Nobel que serán los Chulupis.

El sistema inmunitario se pone a prueba cada día y la salud de un organismo y de una sociedad está en su capacidad de generar anticuerpos, de asimilar experiencias; de reponerse y recuperarse de las crisis una y otra vez y en función de cuál sea nuestra capacidad de superar las crisis viviremos más, o seguramente menos. Las crisis son recurrentes y extendidas y ahora nos dirigimos desde la crisis sanitaria hacia la crisis económica y social, totalmente inter relacionadas; por lo que necesitamos estar trabajando permanentemente en evitar y paliar los retos que se nos presentan.

El desarrollo tiene diferentes dimensiones: económica, social, política, jurídica, medioambiental, cultural, etc., las que se interrelacionan e influencian unas con otras, por lo que es imprescindible crear nuevos paradigmas, innovar y avanzar unidos y solidarios. En lo inmediato, tenemos la necesidad de alimentar a una población creciente y en medio del cambio climático y hacerlo sin destruir el planeta durante el proceso. Este desafío, si queremos sobrevivir implica respetar los límites, no aumentar las emisiones, no promover la deforestación, no contaminar las aguas, los ríos y océanos de la casa en la cual vivimos y no exacerbar la pobreza.

Debemos tener en cuenta que las decisiones que nos garantizaron éxitos en el pasado no nos garantizan éxitos futuros, porque cada vez estamos en un entorno diferente, muy disruptivo y en el cual la única constante es el cambio y así debemos asumirlo. Esto implica nuevas tecnologías, nuevas formas de convivencia, de trabajo, de producción industrial, manejo de desechos, cultivos y consumo.

Con la actual paralización de la economía y con la población confinada, la producción y el consumo se reducen y solo permite cubrir las necesidades básicas de supervivencia mientras la miseria avanza y nos consume. Con respecto a la alimentación y sin la cual perecemos, una de las opciones para ayudar en su solución puede encontrarse en la biotecnología. La innovación desde la biotecnología puede contribuir con semillas mejoradas que aseguren más producción en menos superficie y cultivos más resistentes al ataque de plagas y al estrés que genera el cambio climático.

En este ambiente de crisis de salubridad y económica, resalta una típica contradicción en los mercados de trabajo: los más productivos y socialmente necesarios son los que reciben las peores remuneraciones tanto en dinero como en prestigio, mientras que trabajos inútiles o prescindibles están bien remunerados y en la cúspide de la escala social.

Por nuestra mentalidad y experiencia pensamos que la riqueza se encuentra en las materias primas y su explotación; hemos vivido del oro, de la plata, del gas y ahora pensamos en el litio. No entendemos que para que una comunidad goce de mayor riqueza y bienestar hay que crear riqueza, fomentar la producción y desarrollar las tecnologías para producirla mejor. Estas son las cosas que pueblos exitosos han hecho para progresar, pero nosotros: Janiwa!!

La riqueza no es un bien existente, hay que generarla, producirla. Sin extraer y procesar las materias primas como minerales y petróleo, no hay riqueza útil y tampoco la hay en la tierra fértil sin labrar, sembrar y cosechar. 

Vivimos en una época en la cual; en los países exitosos prolifera el conocimiento y la información aplicados a la producción y con economías competitivas y globalizadas. El libre mercado y no el estatismo, son el motor esencial de su crecimiento en un ambiente de respeto al ecosistema, seguridad jurídica, libertad y competitividad empresarial. Camino se hace al andar, empresa al emprender.

En los países sometidos al Populismo cocalero, esto no lo comparten y dicen: Janiwa, Kawsachun coca.

ovidioroca.wordpress.com


miércoles, 29 de abril de 2020

EL MUNDO CAMBIÓ Y NOSOTROS CAMBIAMOS O PERECEMOS



O muerte, o economía,
el dilema de hoy en día
”. j.ll.folch
Ovidio Roca

Diferentes estudios científicos señalan que los virus que nos vienen sacudiendo, están directamente asociados con la destrucción de los ecosistemas, la deforestación y el tráfico de animales silvestres para la instalación de los monocultivos. El cambio climático y coronavirus chino son dos plagas interconectadas, que ahora se juntan y nos golpean al unísono.

El virus surgió por mutación o manipulación y lo escondieron en China, pero él se liberó y viajó infectando a todo el mundo. En Diciembre del 2019 en Wuhan ya sabían del virus, pero dadas las prácticas autoritarias del régimen chino éste se esforzó, no por contener la peste que se venía, sino en contener la información.

El mundo está sufriendo, y muy molesto con esta actitud de los chinos el Estado de Missouri, USA, planteó una demanda contra Pekín:“ El gobierno chino mintió al mundo sobre el peligro y la naturaleza contagiosa de COVID-19, silenció a los denunciantes e hizo poco para detener la propagación de la enfermedad”, dictamino el Fiscal General, Eric Schmitt.
Después de Misuri se han anunciado numerosas demandas; una de ellas incluye a más de 40 países (hay que unirse a ellos) los cuales mediante una acusación formal piden una compensación billonaria por permitir el brote y después encubrirlo.

Producto de esta pandemia vivimos en un nuevo mundo, muy diferente de aquel en el cual nos sentíamos cómodos, pues trabajábamos, producíamos, hacíamos negocios, salíamos con nuestra familia y amigos y algunos viajaban por mundo entero. Ahora estamos confinados, encapsulados, todo ha cambiado y no sabemos muy bien cómo enfrentar esta nueva situación.

Esta pandemia y la crisis económica están aterrorizando a la población y cunde el  pánico y la histeria colectiva, que es viralizada por los medios de comunicación. Las empresas están cerradas y también los comercios, con lo que las recaudaciones tributarias están colapsadas. Y mientras el país está parado, la población que se siente inerme deja todo en manos del Estado y le piden mantener a las personas y a los empresarios entregándoles recursos para que puedan sobrevivir a la parálisis.
Con esto se alienta al Gobierno a concentrar todo el poder y las iniciativas; por lo que la sociedad democrática debe estar atenta a no caer en el Estatismo, el populismo, la perdida de la libertad, que es otro virus peor que el chino.

Cuando el coronavirus nos llegó y se expandió, dada la interconexión digital, nos aterramos con las noticias de la pandemia y las muertes y casi un tercio de la humanidad se puso y está en situación de confinamiento obligatorio. Se cerraron las fronteras nacionales, se instalaron controles internos, se expandió el paradigma de la seguridad y el control; se exige el aislamiento, el encapsulamiento y el distanciamiento personal y social. 

Los únicos que están tranquilos y siguen haciendo negocios e ignorando la cuarentena, son los aguerridos cocaleros del Chapare que no han reducido su producción y menos sus exportaciones. Sus eficientes sistemas de transporte y de distribución del producto final son clandestinas y para ellos no hay leyes, ni fronteras, ni coronavirus. Con llujta, coca y alcohol, no hay virus que resista.

Está claro que mientras no haya vacuna, la pandemia seguirá entre nosotros sin que podamos hacer mucho más allá de la prevención y los cuidados básicos. Esta vacuna, nos dicen que tardará alrededor de un año y un tiempo adicional para su producción, certificación y transporte. Por lo que podría estar disponible para nosotros en  alrededor de dos años.

Son dos años en esta difícil situación y con la población hambrienta y demandando subsidios, cuando sabemos que ningún país sale adelante exclusivamente con subsidios del gobierno, bonos, canastas y bolsas “gratis” de los políticos; al contrario esos son los medios para hundirse aún más por ser insostenibles en el tiempo y hacerse a costa de la sobrevivencia de las empresas y la perdida de iniciativa de los ciudadanos.

La economía y la sociedad no resistirán este periodo de paralización de las personas y de la economía, puesto que aumentará la pobreza, las enfermedades y también los conflictos sociales. Por lo que siguiendo con responsabilidad las normas de protección y bioseguridad, necesitamos reiniciar paulatinamente las actividades de las empresas y la movilidad de las personas.

El mundo ha cambiado por lo que nosotros o cambiamos o desaparecemos; queda claro es que no podemos vivir encerrados, encapsulados, permanentemente, somos mamíferos, seres sociales y necesitamos estar juntos, abrazarnos, tener contacto físico. La amistad, la educación o el amor no se pueden practicar a distancia, necesitan del cuerpo a cuerpo; lo mismo que el trabajo y la producción.

En el pasado los grandes problemas se resolvieron siempre a través de una investigación básica que condujo a soluciones técnicas radicalmente nuevas y totalmente diferentes y que cambiaron todo, ahora también hay que hacerlo y urgente.
Esta crisis nos está confirmando que nuestro futuro debe cimentarse en el trabajo productivo, el progreso científico y tecnológico y en la nueva economía ecológica. Es también notoria la necesidad de un trabajo más coordinado entre el sector privado, el Estado y las universidades, para poner en marcha los proyectos que necesita el país en cada sector y región.

Por tanto se necesita invertir y trabajar para evitar nuestra dependencia de los combustibles fósiles, del crecimiento ilimitado en un espacio y ecosistema limitado y reducir el consumismo que continúa alimentando el desastre. Necesitamos incorporar nuevos modo de producción y comercialización, una nueva biotecnología para producir alimentos sin afectar al ecosistema y tecnologías para generar energía limpia para el planeta. La electrónica y la tecnología digital son parte del futuro.
Estamos viviendo tiempos políticos y de gran incertidumbre y estos actores sociales deben recordar que el pueblo, cuando está informado, no vota por derechas o izquierdas, sino por quien plantea soluciones realistas a sus necesidades que son esencialmente: trabajo, salud, educación, seguridad.

Se vienen tiempos difíciles de construcción de una economía y una nueva sociedad; esperemos que cuando haya que reconstruir el país, su economía y sus instituciones, aparezca no un demagogo haciendo promesas sino alguien como Churchill que en momentos críticos dijo en el Parlamento: “Solo les puedo ofrecer sangre sudor y lágrimas”, y que la gente entienda, asuma su responsabilidad y lo sigan.

ovidioroca.wordpress.com


domingo, 19 de abril de 2020

EN CAMINO HACIA UNA NUEVA ECONOMIA, POSTCORONAVIRUS



Ovidio Roca

Vivíamos con una gran sensación de seguridad, nos movíamos por todas partes, trabajando, haciendo negocios o por placer. Cuando descubrimos que a pesar de nuestra ciencia y cultura no podemos lidiar con una agresiva peste viral, entendimos la necesidad de cambiar el enfoque de nuestro trabajo y nuestra economía.

Sin embargo la dirigencia mundial y las nacionales, no se ponen de acuerdo en como actuar contra el coronavirus chino y su impacto en la vida de los países. Algunos los  paralizan totalmente, se aíslan y aíslan también a la población; se inmoviliza la economía y la población se esconde, pretendiendo que el virus no los va a encontrar.
Otros postulan que hay que seguir trabajando, aplicando los cuidados sanitarios adecuados, buscando las vacunas y manteniendo la actividad productiva; pues hagamos lo que hagamos tarde o temprano indefectiblemente nos vamos a contagiar y muchos morirán porque tienen enfermedades de base y por la edad, por lo que hay que seguir adelante.

Lo bueno, es que en el proceso una gran población generará anticuerpos y se sanara, por tanto la idea es avanzar y no escondernos, pues corremos el riesgo de entrar en una gran desesperación, anarquía y morir por causa de la violencia, hambre, miseria y otras enfermedades. 

Como todos nos contagiaremos, la estrategia es aplicar medidas sanitarias hasta que se logre la vacuna, que es la solución y la idea es cuidarnos para enfermarnos de a poco y evitar un colapso en el sistema de salud hospitalario y la disposición de fallecidos.
Recordemos que en la época del descubrimiento de américa, los conquistadores que habían tenido cientos de años de contacto con los virus de los resfriados, lo sufrían pero no morían, mientras por el contrario los indígenas americanos que estuvieron aislados, enfermaron y morían por millones.

Lo que está claro es que a consecuencia del desequilibrio del ecosistema y el cambio climático, los virus que antes no teníamos en nuestro entorno aparecen y para los mismos no tenemos anticuerpos. Por tanto tenemos tomar conciencia de que debemos de hacer algo al respecto y esto es respetar el ecosistema.

En general y en los últimos tiempos, la economía mundial ha funcionado siguiendo dos líneas básicas: la globalización y lo que luego se conoció como revolución tecnológica, la que se consolido posteriormente como economía digital.

Durante los últimos veinte o treinta años se acelera la globalización, bastante diferente a la que existió en épocas anteriores, por la escala y la rapidez del intercambio internacional de bienes y de la información; que en las últimas décadas explotó a niveles sin precedentes. Las facilidades para viajar, el internet, los acuerdos comerciales y las economías se desarrollaron con rapidez y se combinaron para crear un sistema que es más interdependiente que nunca.

Con plata, seguridad y salud, el mundo se convirtió en un enjambre turístico y de negocios, el que se movía de aquí para allá impulsados por la interconexión digital y las promesas de paraísos remotos y excitantes.
Habia un turismo de masas, alentado por los “viajes baratos y con todo incluido”, por lo que cientos de millones de personas se aventuraron a conocer el mundo para satisfacer su curiosidad, sus emociones y sensaciones. Con esa movilidad extrema crecieron la aviación comercial, los hoteles, las agencias de viajes y los guías turísticos, alimentando con una lluvia de dólares, euros y divisas varias, las economías locales. Ahora todo esto se ha frenado con el coronavirus.

Por la globalización y al caer las fronteras, los sistemas digitales posibilitaron la gestión global de las empresas y esto permitió y empujo el traslado de los centros fabriles de los países desarrollados hacia aquellos países más atractivos por el bajo nivel de salarios y la disciplina laboral. China, el país más poblado del planeta, se apoderó del negocio atrayendo las inversiones al ofrecer su mano de obra semiesclava, de bajos salarios y sin derechos sociales ni políticos y así vemos que producto de la globalización, el desfase tecnológico y el ansia de ganancias de los empresarios, en el mundo y especialmente en nuestros mercados latinoamericanos todo equipo y producto viene de China.
Sin embargo ahora con el coronavirus y el aislacionismo, las cadenas de suministro fueron interrumpidas y las personas empezaron a buscar fuentes alternativas en su entorno cercano, incluso si estas eran más caras. Frederick Kempe, Presidente del Atlantic Council, ha llamado la atención sobre la amenaza que representa esta dependencia excesiva de China para las cadenas de suministro cruciales, que van desde productos farmacéuticos hasta materiales de tierras raras utilizados en casi todos los equipos de alta tecnología.

La pandemia finalmente nos mostró el peligro de la extrema dependencia que tenemos con las fábricas chinas y orientales, en la que caímos por la globalización y nuestro desfase tecnológico; por esto se está planteando el imponer medidas proteccionistas para favorecer la producción doméstica, lo que por una parte encarecerá el producto, pero por otra permitirá el desarrollo de industrias y de medianas empresas locales, inviables por hoy.

Este nuevo escenario hará que la industria manufacturera occidental, empiece a traer a sus países gran parte de sus empresas y especialmente las de la China y la guerra comercial internacional combinada con la epidemia del coronavirus, hará que gran parte de las actividades productivas sean automatizadas. Veremos un cambio en los modos de producción y los modos de consumo, el  Internet es el sistema de organización en esta nueva economía y se multiplicaran los mecanismos como las impresoras 3D, las entregas rápidas (Pedidos Ya) y de paso el proteccionismo se expandirá.
La nueva economía post coronavirus se orientara también hacia la reorganización de la economía mundial, en busca de un comercio internacional donde la competencia se dé entre países libres y donde los regímenes que usan mano de obra semiesclava se vean obligados a la apertura política e institucional, el respeto al ser humano y al ecosistema en el que vivimos.
ovidioroca.wordpress.com


miércoles, 2 de octubre de 2019

PROPUESTAS DE ECONOMIA Y DE PAIS



Ovidio Roca

 Yo soy yo y mi circunstancia”. José Ortega y Gasset.

La economía alto peruana se desarrolló desde su inicio como una actividad  tributaria y al servicio de las necesidades de la economía española, por lo que  estuvo centrada en la extracción minera del oro, la plata y posteriormente el estaño, luego el petróleo y esto para servir a las demandas y necesidades de los países centrales. 

El asiento del Estado y del poder político del país estuvo y está centralizado en el área andina minera y el resto del país le era desconocido; tal es así que por carecer de conocimiento y presencia en todo el territorio se fue perdiendo casi la mitad de la superficie que tenía al inicio de su creación y esto por guerras, venta de territorio en el caso del Acre o cambiado por un caballo un extenso territorio en la frontera con San Matías.

Como nos encontramos al centro del Continente, lejos de las costas y los circuitos del comercio, del progreso y abocados al extractivismo no pudimos incorporarnos mental y técnicamente al desarrollo industrial que se inició en Inglaterra en 1760 y luego esto se hizo muy dificultoso por la distancia tecnológica y la competencia con el resto del mundo globalizado. Ahora que ingresamos a la cuarta revolución industrial, la de la inteligencia artificial, también estamos en problemas.

En consecuencia mantenemos una economía extractivista y mercantilista y últimamente con el avance de la economía de la coca casi todo lo importamos, desde los alimentos hasta las manufacturas y el mayor problema es que una gran parte de la población informal se mueve en el negocio ilegal del narcotráfico, el contrabando, el comercio informal y como esto satisface sus necesidades, lo considera bueno. Y aunque en una perspectiva de mediano plazo esto es insostenible, cuando una sociedad tiene grandes necesidades y limitaciones piensa solo en lo inmediato.

La situación del desarrollo del país por tanto, no es sólo resultante de los factores humanos, sino como indicábamos de un conjunto de elementos condicionantes, económicos y no económicos, externos e internos al país, así como por la geografía, vías de comunicación, educación y el tipo de inserción del país en el contexto económico mundial.

En consecuencia cuando pensamos en propuestas para el desarrollo del país debemos considerar la cultura y formación de la población y cuáles son las características nacionales de las fuerzas productivas y evaluar hacia cuales áreas y sectores productivos podemos enfocarnos para superar el actual extractivismo. Estas consideraciones son importantes al elaborar y proponer modelos de desarrollo productivo, pues si la alternativa y el modelo que les ofrecemos a la población boliviana, mayoritariamente informal, es cambiar hacia una economía legal y de trabajo formal con altos niveles de capacitación y competitividad, ahí chocamos con sus intereses y expectativas y no los aceptara.

Considerando nuestra realidad socioeconómica, geográfica y cultural, deberíamos pensar en un nuevo modelo de economía, centrado en lo que poseemos: territorio, recursos ecológicos y humanos en el contexto y la circunstancia de este gran problema para la humanidad cual es la destrucción de los ecosistemas y la masiva contaminación que induce al cambio climático.

El argumento es simple, como nosotros somos parte del ecosistema, si este se desequilibra no sobrevivimos pues necesitamos de un clima adecuado, del aire, del agua limpia y de la flora y la fauna para vivir, por tanto una área productiva prometedora es aquella que tiene que ver con las necesidades básicas del ser humano, la alimentación y el ambiente sano y ahí tenemos la nueva agricultura asociada a la biotecnología; el cuidado del medio ambiente y la conservación de los bosques lo que tiene que ver con el secuestro y conservación del carbono y el suministro de agua limpia y aquí surge la economía ecológica. 

En consecuencia debemos enfocarnos hacia actividades en las cuales seamos productivos y competitivos y por supuesto las áreas tecnológicas son imprescindibles pues estamos insertos en la actual economía del conocimiento.

Una propuesta de gobierno debe orientarse hacia lo que se llama economía sostenible y economía ecológica, un modelo de desarrollo que propone una sociedad respetuosa con el entorno; que no sólo valora los beneficios económicos sino también el cuidado del ecosistema, la salvaguarda de especies animales y vegetales, así como de un equilibrio ambiental. Una economía alejada del consumismo, centrada en lo local y que busca producir y suplir una demanda alimentos, con una nueva agricultura con uso de la biotecnología; manejo forestal, calidad ambiental, preservación de acuíferos, agua pura, clima soportable y predecible, ecosistema equilibrado, reciclaje, y esto es algo en lo que podemos trabajar.

Esto implica por supuesto un entorno institucional que otorgue seguridad jurídica para que las personas puedan desarrollar sus iniciativas y en un ambiente de democracia, libertad, estabilidad de normas sociales y ambientales que se cumplen y bajo un modelo federal pues las decisiones se toman en cada ecosistema y en cada región.

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miércoles, 18 de septiembre de 2019

MIENTRAS NO SE QUEMEN LOS VOTOS TODO VALE



Ovidio Roca

Notas previas sobre el incendio chiquitano:
Evo bombero: “No se puede entender hermanas y hermanos, algunos grupos están pagando a los jóvenes para que vayan incendiar y echarnos la culpa”. 
Corresponsal de Radio Riavé: “Se ha visto en el área de los incendios de la Chiquitania, a un viejo choco con jopo que estaba repartiendo dólares”.

Somos parte del ecosistema tierra y todo lo que hacemos bueno o malo afecta al todo. Ahora hemos ingresado a un proceso de cambio climático y esta vez causado por la especie humana que ha crecido de manera agresiva y que por su destrucción de la flora y fauna, la generación de basura y emisión de gases está desequilibrando el clima mundial. Se derriten los glaciares y los polos; el clima de desequilibra y tenemos extremos de temperatura, lluvias y vientos.
Anteriormente en  la amazonia había dos estaciones climáticas; la seca que en realidad era húmeda, y la época de lluvias con grandes aguaceros. Ahora tenemos una estación húmeda moderada y una estación cada vez más seca y con efectos muy perversos, pues en esta época seca los árboles arden, el fuego se expande y ya no queda bosque, ni animales, ni agua y por otro lado cuando llueve todo se inunda.

La selva amazónica produce los llamados ríos voladores y el polvo de hadas. Lo primero es una gran masa de aire húmedo que es bombeada por la Amazonia contra los Andes, que son una pared de hasta más de 6.000 metros de altura; esta humedad es condensada gracias al polvo de hadas, un polvo muy fino que produce la selva y con ello se produce la lluvia; una lluvia que llega hasta zonas donde normalmente debería haber un desierto. Es por esto del polvo y los ríos voladores, que llueve en Bolivia y Paraguay.

Como producto del cambio climático en nuestro país tenemos sequías y fuertes vientos que afectan el clima y por tanto la forma de practicar la agricultura. El problema es que irresponsablemente el Gobierno con un interés político y de dominio territorial distribuye tierras en zonas no aptas, como el bosque seco chiquitano, área que según el PLUS no es apta para la agricultura y ganadería y autoriza irresponsablemente e induce mediante Decreto estas quemas preelectorales.

Se trata de un plan de colonización que viene desde hace 14 años, nos informa Luis Cardozo el Secretario General de la Federación Regional de la Gran Chiquitania (FRGC): “Tenemos 1.000 comunidades afiliadas en la Federación y todas estamos en las cinco provincias que corresponden a la Gran Chiquitania, las comunidades más antiguas están asentadas desde hace 14 años y las más nuevas tienen entre ocho meses y un año”.

Cada actor de este desastre ecológico tiene su interés y su motivación; el Gobierno masista quiere tener el control del oriente mediante la colonización, como muy bien dice el analista brasileño Leonardo Coutinho; “trata de rediseñar el mapa étnico-electoral de Bolivia”.
Por su parte los interculturales buscan hacerse de un capitalito y cumpliendo la función de mitimaes van a colonizar el oriente, en este caso la Chiquitania. Los colonos andinos que llegan a estas regiones provenientes de otro ecosistema y otra cultura agrícola, acuden a tomar posesión de sus terrenos y lo hacen como es costumbre, tumbando monte y quemando, luego los dejan en engorde esperando venderlos a algún chino; ellos saben que esas tierras del bosque seco no son buenas para una agricultura sostenible. El problema es que las condiciones del clima les complicaron el negocio y nos causaron a todos una mala pasada, generando esa tremenda destrucción del ecosistema y la biodiversidad, con efectos planetarios.

Los mitimaes entiendo que de ninguna manera querrían causar estos tremendos incendios, solo buscan hacerse de unos terrenitos y posteriormente venderlos. El compromiso con el Gobierno fue apoyarlo mediante proclamas y manifestaciones y acudir a votar por ellos cuando sean convocados.

Obviamente la responsabilidad de este desastre ambiental y biológico recae en la autoridad que reparte las tierras en los lugares inadecuados y contraviniendo las leyes de uso de los suelos y especialmente el PLUS. Pero donde manda capitán no manda marinero y si quieres seguir en la pega tienes que proceder cumpliendo las órdenes, aun desconociendo las leyes y en este caso irrespetando la vocación de las tierras.

El bosque, nos enseña la experiencia, es un sistema protector contra los eventos atmosféricos extremos; donde está el monte y los grandes árboles no se tienen sequías, ni exceso de agua, ni huracanes, ni tornados.
Por eso, nos ilustra la sabiduría
indoamericana: “Sólo cuando el último árbol esté muerto,  el último río envenenado y el último pez atrapado,  te darás cuenta que el dinero no se come”. 

ovidioroca.wordpress.com