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miércoles, 20 de mayo de 2020

POR VIA DEL DESASTRE, EL VIRUS CHINO NOS ENSEÑARA A EDUCARNOS Y SER RESPONSABLES PARA VIVIR MEJOR



Ovidio Roca. Recordando a Pipieta.

En el transcurso de su historia, los diferentes pueblos avanzaron dificultosamente por la vida; unos por la senda del trabajo en la agricultura, la artesanía, la industria, las tecnologías y con una cultura centrada en el esfuerzo individual. Otros, portando la cultura de la conquista y la explotación, lo hicieron esclavizando a pueblos menos evolucionados y explotando los recursos naturales y mineros.
A nosotros nos tocó este segundo escenario, contaminado en  los últimos años por la peste comunista y populista del castrochavismo y en estos momentos golpeados por el coronavirus chino.

En Rusia, Lenin decía que: “Comunismo es Capitalismo de Estado más Dictadura del proletariado” (en realidad, del partido del proletariado).

El Imperio comunista Chino está aplicando eficazmente esa regla y lo hace utilizando las nuevas herramientas digitales, bajo un sistema tecno totalitario y un estricto control social. Tienen empresas estatales y otras privadas al servicio de los Gobernantes y los grandes empresarios (los más ricos del mundo) son todos miembros del partido.
El Partido Comunista garantiza a estos empresarios comunistas, una mano de obra dócil, sin derechos sociales ni económicos y con sueldos entre 150 y 300 dólares mensuales.
El Estado tiene la banca pública y la economía bajo su férreo control, y para favorecer las exportaciones maneja una moneda inconvertible y manipulada y algo a destacar de los comunistas chinos; es que a diferencia de los populistas latinoamericanos ellos practican efectivamente el capitalismo salvaje y no han caído en la tentación de los controles de precios.

El populismo latinoamericano inspirado en el comunismo, se ha hecho carne en nuestras poblaciones. Sus líderes prometen al pueblo la abundancia y una sociedad en la cual todos seremos iguales; pero de manos de una burocracia estatal y de partido, no como fruto de la libertad y el esfuerzo individual. Como resultado la población está permanentemente alabando al Jefe en procura de los bonos, los servicios gratuitos y las abundantes jubilaciones sin la necesidad de aportar; que fue lo que les prometieron y no cumplen.

La cultura populista latinoamericana, vinculada la castrochavismo, no entiende para nada el “principio de la escasez”, del que deriva el concepto de costo, un costo que nadie quiere pagar. Los populistas no conciben que para tener una mejor calidad de vida se requiere de trabajo, asumir planamente los derechos y las obligaciones; que todo tiene un costo y que la vida en sociedad exige respeto a las leyes, responsabilidad personal y social.
Por estos antecedentes, aplicar en Bolivia la urgente y necesaria cura para la crisis económica, institucional y social que empezamos a enfrentar; utilizando recetas de tipo liberal y en plena crisis, será muy complicado por la resistencia que opondrá la gente adicta al populismo; salvo que la solución venga por el desastre. Un desastre como la aguda crisis económica social e institucional que se nos viene, como producto de la pandemia coronavirica.

Nuestra experiencia histórica nos muestra que en la época de la UDP (1982), cuando la crisis llegó al extremo y la inflación se comía diariamente los salarios, la gente desesperada estaba dispuesta a aceptar soluciones dolorosas con tal de salir del problema.
Se hablaba de ello, pero nada se hacía y se necesitó de un Estadista con ideas claras, con fortaleza programática y de solido carácter, para aplicar unas medidas de shock (el 21060) a un paciente que estaba tan desesperado que acepto aguantar los dolores de la cura.
La inflación se detuvo, el paciente se curó y el país prosperó; pero luego de varios años llegó la peste castrochavista y la de los malos políticos, que infectaron al pueblo de populismo. Hay que buscar al buen médico, al Estadista.

Actualmente son otros los problemas, otras las realidades, por lo que se necesitan nuevas y urgentes soluciones; sin embargo existe poca preocupación de los dirigentes políticos y empresariales en entender y satisfacer las necesidades de esta nueva realidad y ciudadanía.

El modelo capitalista de economía: financiero y consumista, tiene que adaptarse a la nueva sociedad post coronavirica y utilizar los cambios tecnológicos para estructurar un capitalismo democrático y liberal centrado en las personas y con una economía sostenible y ecológica.
Lo que nos enseña la experiencia es que:
El contar con instituciones sólidas, eficientes y basada en meritocracia, ayuda a administrar mejor el país y resolver exitosamente el problema siempre presente de la escasez.
Que en esta moderna economía, la obtención de ganancias se basa fundamentalmente en el conocimiento y en la innovación, por lo que necesitamos urgentemente revalorizar el trabajo productivo e innovador para seguir adelante.
Esta nueva economía centrada en la tecnología de la información y el conocimiento, necesita ser acompañada con un sistema educativo sólido como base de la producción, la productividad y la competitividad, en lo que estamos sumamente atrasados.
Como norma los mercados deben gestionarse con prudencia y en aras del bien común, de manera que los beneficios del crecimiento se distribuyan de forma equitativa. Igualmente lograr la prestación eficiente de servicios sanitarios y educativos a la mayoría de la población; y para garantizar nuestra propia supervivencia necesitamos contar con respuestas y acciones adecuadas ante el cambio climático.

El virus chino nos enfrenta a la urgente necesidad de garantizar las necesidades básicas que tenemos como seres humanos; que son el alimento, la salud y la seguridad. Esto nos conduce al renacimiento de la revolución agrícola y las prácticas ambientales que nos dan un ambiente sano.

Estos son temas que se repiten permanentemente pero que no se asumen, esperemos que finalmente lo hagamos empujados por el temor a las pandemias y al Profesor Pipieta.

ovidioroca.wordpress.com

miércoles, 18 de septiembre de 2019

MIENTRAS NO SE QUEMEN LOS VOTOS TODO VALE



Ovidio Roca

Notas previas sobre el incendio chiquitano:
Evo bombero: “No se puede entender hermanas y hermanos, algunos grupos están pagando a los jóvenes para que vayan incendiar y echarnos la culpa”. 
Corresponsal de Radio Riavé: “Se ha visto en el área de los incendios de la Chiquitania, a un viejo choco con jopo que estaba repartiendo dólares”.

Somos parte del ecosistema tierra y todo lo que hacemos bueno o malo afecta al todo. Ahora hemos ingresado a un proceso de cambio climático y esta vez causado por la especie humana que ha crecido de manera agresiva y que por su destrucción de la flora y fauna, la generación de basura y emisión de gases está desequilibrando el clima mundial. Se derriten los glaciares y los polos; el clima de desequilibra y tenemos extremos de temperatura, lluvias y vientos.
Anteriormente en  la amazonia había dos estaciones climáticas; la seca que en realidad era húmeda, y la época de lluvias con grandes aguaceros. Ahora tenemos una estación húmeda moderada y una estación cada vez más seca y con efectos muy perversos, pues en esta época seca los árboles arden, el fuego se expande y ya no queda bosque, ni animales, ni agua y por otro lado cuando llueve todo se inunda.

La selva amazónica produce los llamados ríos voladores y el polvo de hadas. Lo primero es una gran masa de aire húmedo que es bombeada por la Amazonia contra los Andes, que son una pared de hasta más de 6.000 metros de altura; esta humedad es condensada gracias al polvo de hadas, un polvo muy fino que produce la selva y con ello se produce la lluvia; una lluvia que llega hasta zonas donde normalmente debería haber un desierto. Es por esto del polvo y los ríos voladores, que llueve en Bolivia y Paraguay.

Como producto del cambio climático en nuestro país tenemos sequías y fuertes vientos que afectan el clima y por tanto la forma de practicar la agricultura. El problema es que irresponsablemente el Gobierno con un interés político y de dominio territorial distribuye tierras en zonas no aptas, como el bosque seco chiquitano, área que según el PLUS no es apta para la agricultura y ganadería y autoriza irresponsablemente e induce mediante Decreto estas quemas preelectorales.

Se trata de un plan de colonización que viene desde hace 14 años, nos informa Luis Cardozo el Secretario General de la Federación Regional de la Gran Chiquitania (FRGC): “Tenemos 1.000 comunidades afiliadas en la Federación y todas estamos en las cinco provincias que corresponden a la Gran Chiquitania, las comunidades más antiguas están asentadas desde hace 14 años y las más nuevas tienen entre ocho meses y un año”.

Cada actor de este desastre ecológico tiene su interés y su motivación; el Gobierno masista quiere tener el control del oriente mediante la colonización, como muy bien dice el analista brasileño Leonardo Coutinho; “trata de rediseñar el mapa étnico-electoral de Bolivia”.
Por su parte los interculturales buscan hacerse de un capitalito y cumpliendo la función de mitimaes van a colonizar el oriente, en este caso la Chiquitania. Los colonos andinos que llegan a estas regiones provenientes de otro ecosistema y otra cultura agrícola, acuden a tomar posesión de sus terrenos y lo hacen como es costumbre, tumbando monte y quemando, luego los dejan en engorde esperando venderlos a algún chino; ellos saben que esas tierras del bosque seco no son buenas para una agricultura sostenible. El problema es que las condiciones del clima les complicaron el negocio y nos causaron a todos una mala pasada, generando esa tremenda destrucción del ecosistema y la biodiversidad, con efectos planetarios.

Los mitimaes entiendo que de ninguna manera querrían causar estos tremendos incendios, solo buscan hacerse de unos terrenitos y posteriormente venderlos. El compromiso con el Gobierno fue apoyarlo mediante proclamas y manifestaciones y acudir a votar por ellos cuando sean convocados.

Obviamente la responsabilidad de este desastre ambiental y biológico recae en la autoridad que reparte las tierras en los lugares inadecuados y contraviniendo las leyes de uso de los suelos y especialmente el PLUS. Pero donde manda capitán no manda marinero y si quieres seguir en la pega tienes que proceder cumpliendo las órdenes, aun desconociendo las leyes y en este caso irrespetando la vocación de las tierras.

El bosque, nos enseña la experiencia, es un sistema protector contra los eventos atmosféricos extremos; donde está el monte y los grandes árboles no se tienen sequías, ni exceso de agua, ni huracanes, ni tornados.
Por eso, nos ilustra la sabiduría
indoamericana: “Sólo cuando el último árbol esté muerto,  el último río envenenado y el último pez atrapado,  te darás cuenta que el dinero no se come”. 

ovidioroca.wordpress.com

lunes, 1 de abril de 2019

GEOPOLITICA Y COLONIZACION



Ovidio Roca

Desde las épocas del Alto Perú, luego República de Bolivia, el Estado Central y los empresarios basaron su economía en la explotación minera y los indígenas del altiplano. La clase política andina que formaba parte del Estado Minero, vivió del Centralismo, de los minerales, de los negocios y de pegas en la burocracia gubernamental. Para no perder los privilegios de tener el Gobierno bajo su control, evitó toda inversión que potencie al resto del país y también a Santa Cruz; una población lejana a la que siempre consideraron separatista.

Actualmente en su afán de dominio territorial y político el grupo castrochavista cocalero, sigue usando a los indígenas aimara y quecha y ahora para controlar y dominar los valles y el oriente. Al igual que lo hizo el Imperio Incaico con los mitimaes, los masistas dominan las poblaciones vecinas colonizándolas y  sustituyendo su población por otros grupos étnicos. Esta estrategia de  invasión y colonización tiene como resultado lo que llaman en Europa, la Gran Sustitución. (Renaud Camus ha señalado que la promoción de la inmigracion masiva en Europa, sumada a las altas tasas de nacimiento de los hijos de inmigrantes, hará que en pocas décadas las ahora “minorías” se conviertan en mayorías en el territorio europeo).

En su plan de dominio, el Gobierno Centralista usa todo el aparato del Estado y entre ellos el INRA, mediante el cual realiza un reparto político de tierras a los grupos andinos, dejando de lado a los originarios de la región y sin tomar tampoco en cuenta, por ejemplo en Santa Cruz, el Plan Departamental del Uso del Suelo y menos preocuparse del daño ambiental que se produce avasallando los Parques y Áreas Forestales. Los expertos repiten permanentemente que la deforestación y la ampliación de la frontera agrícola incrementan los riesgos  del país ante los fenómenos naturales y el cambio climático y así vemos como siete Departamentos de Bolivia estuvieron en emergencia debido a las  inundaciones, riadas y  deslizamientos producto de las intensas lluvias; pero los pachamamicos del MAS no se lo creen.

Este mes de Marzo del 2019, José Serrate Presidente del Bloque Cívico Chiquitano, denuncio que al municipio de San José de Chiquitos” siguen trayendo gente de afuera y a la gente del lugar no la toman en cuenta para nada, se debería consultar a nuestras comunidades y municipios que son dueños de las tierras”, reclamó.
“Si sumamos todos los municipios, ahora pasamos las 1.000 comunidades en toda la Chiquitanía, y son pura gente del interior”, afirmó Serrate, a tiempo de cuestionar, que desde el Gobierno no se toma en cuenta a la gente nativa para la entrega de tierras.
El pasado jueves, (21 de Marzo) sesenta y nueve comunidades se asentaron en una extensión de 130.000 hectáreas en el municipio de San Miguel, luego de ser beneficiadas por una serie de resoluciones emitidas desde el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT) y el INRA.

El alcalde de San Miguel, Óscar Hugo Dorado, denunció que detrás de la entrega de resoluciones que autorizan la dotación de 70.000 hectáreas de tierras para favorecer a 1.700 familias del occidente del país y afines al Gobierno, está el exalcalde de San Miguel de Velasco y hoy Viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Pedro Damián Dorado.

No se trata de oponerse a la dotación de tierra fiscal, sino que se cumpla la ley: respeto al uso mayor de la tierra según el PLUS, prioridad a los oriundos de la Provincia y del Departamento en la dotación de tierras fiscales y respeto de los migrantes a la cultura regional. Se trata de construir un país que nos incluya a todos sin exclusiones pero respetando la ley, las diferencias culturales y trabajando para el bien común
Lamentablemente la región no tiene capacidad ni liderazgo para defender su territorio y su identidad; la élite o clase económica y política oriental no tienen vocación de país y no le interesa asumir el poder gubernamental, prefieren dedicarse a sus negocios, mejor si asociados con el gobierno y dejando a los centralistas andinos, ahora los masistas, esos engorrosos asuntos de Estado. Como dice el dicho: Si no puedes vencerlos únete a ellos, por lo que esta parte de la población que no ve perspectivas de futuro se acomoda y se adapta.

La esperanza está en las mujeres y grupos de jóvenes que defienden su futuro como un estado democrático y donde exista respeto de los derechos humanos y políticos para todos. Cualquier rato se darán las condiciones o ellos las crearan y surgirá como en Venezuela un líder que aglutine las aspiraciones de todas las regiones del país. 
“Jóvenes son los que no tienen compromiso con el pasado”. José Ingenieros.

ovidioroca.wordpress.com




martes, 12 de febrero de 2019

EL CAMBIO CLIMÁTICO, CONOCEMOS SUS ORIGENES, SUS EFECTOS Y POCO NOS IMPORTA



Ovidio Roca

El clima de la Tierra nunca ha sido estático y se ha ido modificando especialmente por causas geológicas durante milenios; actualmente vivimos un acelerado cambio y esta vez por efectos de la acción humana.
El cambio climático genera una modificación brusca del ecosistema, del régimen de lluvias, vientos, temperaturas; en fin de las condiciones a las que nos hemos adaptado en milenios tanto nosotros, los animales y las plantas de nuestro entorno y por haber logrado esta adaptación es que podemos vivir con cierto confort en este nuestro planeta.

Nuestra economía agrícola que nos da el sustento, se basa en esas rutinas del clima y de la naturaleza, que nos dicen cuándo arar, sembrar y cosechar y sin ella la civilización humana no hubiese llegado hasta aquí. Un proceso de readaptación natural de las especies, las que sobrevivan a las nuevas condiciones que genera el cambio climático, es sumamente largo, de siglos y debemos considerar que el cambio que diezma algunas especies puede favorecer a otras, especialmente insectos que afectarán los cultivos. 

En Octubre de 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los que lamentablemente no se aplican al no contar con el respaldo efectivo de grandes  países y tampoco de una gran mayoría de la población mundial que dice que le preocupa pero no cambia sus hábitos de consumo, de destrucción de la naturaleza y producción masiva de basura cada vez menos biodegradable.

Los líderes del Estado plurinacional, se precian de ser indígenas ecologistas e indigenistas y manejan un demagógico discurso pachamamico; pero para la Comisión del Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza que analizó el caso del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure, Tipnis y los impactos que causaría una carretera y que no se dejaron engañar, son solo ecocidas y etnocidas.

Pese a que se ha demostrado que la mejor tecnología para combatir el cambio climático es la conservación de los bosques, Bolivia en los últimos trece años ha sufrido la pérdida de un total de diez mil cuatrocientos kilómetros cuadrados de bosque. La mayor deforestación está vinculada a la expansión agrícola y pecuaria para producir alimentos e impulsada por la inseguridad de la tenencia tanto por avasallamiento, como del criterio que maneja el INRA para su titulación, de que si no se tala todo el bosque no se cumple con la función económica social, y luego a los chaqueos y desmontes indiscriminados de los avasalladores de tierras en territorios indígenas y reservas forestales; últimamente en el Choré en Ichilo; Valle de Tucabaca en Roboré y en Guarayos. Esta es una desforestación descontrolada que impacta en los ciclos hidrológicos locales y cambia los patrones de precipitación, con aumento de riesgos de sequías e inundaciones.

Paradójicamente es durante el gobierno de los masistas pachamamicos, que se produce este grave retroceso en la protección del medio ambiente: han dejado de lado e incumplen la ley del medio ambiente, ley forestal, los mecanismos de control de uso del suelo y desvirtuado la Superintendencia Forestal. En consecuencia han abandonado el manejo forestal sostenible en el que Bolivia tenía un sitial mundial importante. La política de protección de bosques y tierras se incumple y se abandonan las áreas protegidas y se permite su avasallamiento por grupos cocaleros y proyectos gasíferos y mineros, sin el menor cuidado ambiental.

Por un puñado de dólares o yuanes; estos defensores de la Pachamama y de los pueblos originarios permiten a sus amigos del Imperialismo Chino: expulsar a los indígenas originarios de sus territorios, destruir la naturaleza, los animales, las plantas, y envenenar con mercurio los ríos amazónicos explotando el oro. También se permite y facilita, que los llamados movimientos sociales enviados por el gobierno como mitimaes, destruyan los bosques para colonizar el oriente, mal explotar la madera, apropiarse de las tierras y sembrar coca.

Es consenso pleno de la comunidad científica internacional, aunque Trump lo niegue y al Evo poco le importe; que el cambio climático es causado por la acción humana sobre los ecosistemas y que tiene sus orígenes y efectos en la emisión de gases  de efecto invernadero, sobreexplotación de los recursos no renovables, deforestación, contaminación de las aguas, por lo que es nuestra responsabilidad para sobrevivir, para preservar nuestra vida y nuestro futuro como seres humanos, trabajar seriamente sobre estos temas. Necesitamos cuidar nuestros bosques e investigar y conocer el nuevo ritmo de los ciclos agrícolas para determinar las épocas y lugares adecuados para nuestra actividad agropecuaria, tanto cultivos perennes como temporales y  adelantar la adaptación de las semillas a las nuevas condiciones mediante los avances de la ciencia de la biotecnología con semillas transgénicas resistentes a la sequía y a nuevas plagas, lo que reduce el uso de los agroquímicos o permite sustituirlos por otros nuevos pesticidas menos contaminantes, significando menos impactos ambientales y más ahorro en los costos de producción.

El problema es que más allá del discurso poco hacemos y muchos poderosos y con influencias deciden negarlo: “Las temperaturas de la brisa del viento están llegando a menos 60 grados, la más fría registrada. En los próximos días, se espera que se enfríe aún más. La gente no puede durar afuera ni siquiera por unos minutos.  ¿Qué diablos está pasando con el calentamiento global?. Por favor Vuelve rápido, te necesitamos”. Donald Trump, Muralista y Climatólogo.

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miércoles, 21 de noviembre de 2018

EL DISCURSO RACISTA Y PACHAMAMICO DEL MAS; UNA ESTRATEGIA DE PODER Y CONQUISTA TERRITORIAL



Ovidio Roca

En su estrategia política para la conquista del poder los ideólogos socialistas del Foro de Sao Pablo, diseñaron para aquellos países con mayoritaria población indígena una estrategia racista y de enfrentamiento con el mestizo blancoide, al que califican de neoliberal y explotador del pueblo y de la naturaleza, y en contrapartida dibujaron una imagen del indígena como persona pachamamista y explotada por el sistema. Hace poco decía el Evo que eran la “reserva moral de la humanidad”; se refería por supuesto a quienes lo apoyan, no a los indígenas con criterio propio y que lo adversan.

Luego sacralizaron las palabras racismo, discriminación, proceso de cambio, que son utilizadas por los grupos de activistas gubernamentales para manipular la opinión pública y así declarar culpable y enemigo del pueblo al ciudadano de cualquier color de piel y con pensamiento propio, por el solo e imperdonable delito de ser opositor al grupo gobernante.

El racismo ha sido siempre un mecanismo que permite eliminar de la competencia y del mercado a ciertos grupos que nos perjudican y molestan, y para visibilizarlos y excluirlos se utilizan los rasgos étnicos, culturales o religiosos. El racismo fue usado durante los gobiernos “neoliberales” y ahora lo utiliza activamente el grupo de poder masista; primero contra los blancoides opositores y luego contra todo aquel que se les oponga sin fijarse si es indígena o mestizo.

En el ejercicio del poder los masistas rápidamente se olvidan de la pachamama, especialmente  cuando se trata de incrementar el cultivo de coca, devenida en mercancía y no hoja sagrada; entonces se tumba el monte a troche y moche, se colocan pesticidas y fertilizantes para aumentar la producción y en su proceso de industrialización cocainera se utilizan ácidos y químicos que contaminan los acuíferos y matan la biodiversidad; y ni hablar de la exploración minera, con el cianuro, el mercurio y tuti cuanti, así el famosos discurso ecologista termina naufragando. Así comprobamos que el ecologismo, el pachamamismo, el cuidado de la madre tierra, es un eslogan que termina cuando hay un buen negocio, sea con la hoja sagrada, con los minerales de la madre tierra o la madera de los bosques y áreas protegidas.

Para avanzar y construir país libre y democrático, es necesario convenir que intrínsecamente todos somos ciudadanos, personas iguales ante la ley y que ni unos ni otros, hombres o mujeres, más blancos o más negros, somos mejores o peores y lo que verdaderamente nos identifica y califica es nuestro aporte personal a la sociedad. Somos lo que somos, no por una herencia genética sino por nuestro ser social como producto del entorno en que nos criamos, la cultura familiar, la educación y formación técnica y los valores éticos de respeto por uno mismo y por los demás; por tanto lo importante es crear oportunidades de educación, trabajo y riqueza para todos. 

Si observamos a los gobernantes y especialmente a los populistas, podemos verificar que el ejercicio del poder los enloquece a todos y con más fuerza a quienes no tiene principios y fortaleza de carácter, dejando salir la calidad de persona que verdaderamente son; pues reiteramos, no es asunto de sexo, de raza ni de color; sino de ética, de buenos y malos hábitos y peores gustos.

El presidente cocalero y futbolero, que se identifica como indígena, hace lo que le place y se satisface en construir aquello que le gusta para deleitarse observándolo cuando pasea en sus tours nacionales: coliseos y canchas de pasto sintético, museos personales, elefantes blancos (esto cuando no está en su avión por el mundo internacional de los VIP’s), prometiendo prebendas a sus seguidores y prometiéndoles bonos y subvenciones de todo género, aunque insostenibles.

Migración del altiplano hacia las tierras bajas la hubo desde los años cincuenta del siglo anterior; pero colonización orquestada, política y con intención colonizadora, sustitución poblacional y de toma de territorios, usando las instituciones y recursos del Estado, se dio con en el proyecto cocalero del masismo. El gobierno populista del MAS de prevalencia aymara en su plan de expansión de fronteras, busca colonizar un territorio y una población que les es ajena y que desde su perspectiva racista y centralista considera hostil y separatista; para ello utiliza discrecionalmente las instituciones creadas por ley republicana para garantizar el adecuado uso del suelo y la protección de los bosques (el INRA y la ABT) y en este plan, organiza los traslados poblacionales andinos, los mitimaes, para promover el avasallamiento del oriente; tanto de sus tierras como de su gente.

A su vez con nuestra actitud depredadora de los recursos naturales, hemos desequilibrado al ecosistema, por lo que la naturaleza se rebela y nos muestra su mala cara: el cambio climático, sequias inundaciones, incendios, escasez de agua potable y de alimentos y así entenderemos que el racismo y el ecologismo de los populistas cocaleros es una estrategia de poder que busca manipular y dominar a la población, enriquecerse hoy y rápido, sin pensar a que costo social y ambiental, lo que definitivamente es malo para todos: populistas y opositores.

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jueves, 3 de agosto de 2017

LAS UTOPÍAS DEBEN CONTINUAR GUIANDO EL CAMINO

LAS UTOPÍAS DEBEN CONTINUAR GUIANDO EL CAMINO
Ovidio Roca
Hablar y opinar sobre ecología y protección del ecosistema tiene enfoques y vivencias diferentes si lo hacemos desde las oficinas de un Institución Pública, una ONG, los salones de una empresa o si somos vivientes en una pequeña comunidad, por ejemplo en el TIPNIS.

Engels decía en lenguaje común: “No se piensa lo mismo desde una choza que desde un palacio”. Marx, más al gusto de nuestro Licenciado, explicaba: “No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.”

Cuando nos encontramos en condiciones precarias de acceso a la alimentación, la educación y la salud y vivimos prácticamente al día; lo que nos interesa es sobrevivir y cuando algún actor interesado nos ofrece solucionar nuestras carencias, queremos creerle y definitivamente le creemos; y no interesa y tampoco sabemos a qué costo nos llegará esa ayuda. Esto ocurre con esas famosas consultas a los pueblos originarios quienes necesitan creer en las promesas y responden lo que los encuestadores oficiales quieren escuchar y anotar.

Los interesados, agentes políticos, empresarios, negociantes hablan a los indígenas; de caminos, escuelas, hospitales, de bonos y prebendas. Luego detrás de ellos vienen los cocaleros, los madereros, cazadores, agricultores y ganaderos, que transforman rápidamente su entorno ecológico y forma de vida y los excluyen dejándolos en la miseria. De la misma forma ha sucedido con otros mega proyectos y la carretera condenará, en este caso, a poblaciones indígenas yuracarés, mojeñas y chimanes, algunas de ellas con escaso contacto con el mundo externo, a su desaparición porque eso además interesa a los nuevos colonizadores cocaleros.

Por otro lado, y esto debería interesar al mundo, la famosa carretera por el Tipnis destruirá irremediablemente un ecosistema de alta biodiversidad y en muchos casos ni siquiera estudiado, que se perderá antes de siquiera determinar su valor.
Sin embargo la forma de preservar depende de acciones practicas; hay que dar valor económico al ecosistema y se debe tener un dueño y responsable del territorio, pues como sabemos “lo que es de todos es de nadie”.

Y la población del mundo que recibe los beneficios ambientales, debe colaborar económica y técnicamente con el mantenimiento y preservación del ecosistema de estos bosques nativos y su ecosistema, pues hay que pagar por la fijación de carbono, la protección de los bosques y el tesoro que significa la biodiversidad para la ciencia y para el hombre. 

DE LAS UTOPIAS
Las utopías sustentables deben seguir guiando el camino a seguir, como aquellas amazónicas de El Dorado y la Loma Santa; y las poblaciones que viven en esos territorios y otros con que cuenta el país, pueden cuidar de estos espacios y vivir allí con otros que quieren seguir el mismo modelo de vida,  más vinculada con la naturaleza, una forma de vida de trabajo para cubrir las necesidades mínimas y  no consumista y en un territorio donde no se introducen especies exóticas, ganaderas o agrícolas.

Para ello se debería apoyar al diseño de un modo de vida amable y ecológico en la zona y facilitar la vida de quienes actualmente viven allí y para los que desean hacer ese tipo de vida; vida natural, lejos del consumismo, pero no de la moderna tecnología ambiental y productiva.

Se trata de implementar una modalidad de vida sin superpoblar el territorio, con pequeñas comunidades dispersas que no afecten y contaminen el ecosistema y siguiendo la filosofía de la naturaleza y el Dios de Spinoza, combinado culturas ancestrales con la más moderna tecnología. Tecnologías limpias para construir viviendas adecuadas, producir alimentos, medios de transporte, comunicación satelital, servicios de educación y salud. Para el transporte y el solaz existen cientos de ríos que se pueden utilizar, son las carretas naturales y no se necesita más, quizá unos drones.

EL ESTADO PLURINACIONAL CONTRA LA MADRE TIERRA
El ataque a la madre tierra y contra el ecosistema, motivado por intereses económicos y geoestratégicos, viene desde tiempo atrás. El año 2011 se reunieron Evo y Lula en Villa Tunari, ambos llevaban collares de hojas de coca para celebrar con la Empresa brasileña OAS y los cocaleros el inicio de la carretera de Villa Tunari San Ignacio de Mojos. Esta carretera de 306 Km fue directamente adjudicada a la Empresa OAS de los amigos de Lula, por la suma de 415 millones de dólares.

Para los cocaleros y su Presidente, el TIPNIS es estratégico pues queda en el área de expansión de cocales, lo que  los brasileros llaman la “estrada da coca” y otros la “rodovía do narcotráfico”, y une Villa Tunari del Chapare, con Mojos y las vías hacia La Paz y Chile y por el otro lado con Trinidad, Santa Cruz y Brasil.

Después de su primer intento fallido, ahora el MAS pretende aprobar una Ley, la Nº 266/2017-2018 de Protección, desarrollo integral y sustentable del territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS)", con la que se pretende eliminar la Ley 180 y la intangibilidad de esa área protegida y territorio indígena. Por esta vía luego viene la migración de cocaleros que amplían sus áreas de cultivo y traen productos químicos para el cultivo y la industrialización de la coca cocaína y de los mineros, madereros, ganaderos que irrespetan la cultura y usos y costumbres de los pueblos originarios arawacs de la amazonia.

Más grave aún, detrás de la carretera vendrán, no sólo nuevos colonizadores, sino también las empresas petroleras, madereras y el narcotráfico, proceso que de hecho ya ha comenzado, con la complicidad del Estado colonizador y cocalero.
La respuesta de los dirigentes de la Subcentral Tipnis ha sido: “No vamos a permitir que se agreda a nuestro territorio con la abrogación de la Ley 180. Tomaremos medidas como autoridades, dentro del territorio”.


Ahora lo que corresponde a la sociedad civil nacional e internacional es dar una solución económica y permanente, valorizando los bosques y la biodiversidad y pagando por ello.
ovidioroca.wordpress.com

miércoles, 12 de abril de 2017

COLONIZACIÓN ÉTNICA Y COCALERA DE LAS TIERRAS DE LA AMAZONIA


Ovidio Roca

La estrategia de dominación masista, se gestiona en varios frentes y mediante diversas prácticas, tanto en lo ideológico discursivo, como en lo geopolítico con la toma y control del territorio. Esta apropiación del territorio se la realiza, tanto por sus potencialidades económicas como por su valor geopolítico y cultural, pues de lo que se trata para el MAS y los pueblos andinos, es ampliar su espacio vital y dominar a los pueblos orientales que se resisten su proceso de cambio colonizador. 

Confrontando el concepto moderno de ciudadanía, el modelo totalitario del MAS utiliza el racismo, la identificación étnica de las masas populares con el caudillo, así como el manejo demagógico que hacen los ideólogos estalinistas de las masas, doblegando así a la población mestiza y grupos no afines a su visión populista y comunitarista, en procura de lograr la dominación del país y la apropiación del aparato del Estado; esto recuerda lo mencionado por Samuel Huntington en sus escritos sobre el Choque de Civilizaciones.

Uno de los frentes de batalla de este proyecto está en las tierras y bosques de la amazonia, de las que se apropian mediante la colonización, el traslado poblacional (mitimae) y la anulación de los oriundos, generando a su paso un masivo ecocidio.
Con la aplicación de este modelo el MAS avanzo rápidamente y tienen el control de todo el país; han tomado las tierras y las distribuyen a sus seguidores fieles y de esta manera los pueblos andinos, que en la época precolombina no pudieron penetrar y dominar la amazonia por la fuerte resistencia de los arawaks, ahora lo hacen apoyados por las federaciones de cocaleros y la mama coca.

El Estado Plurinacional, para la exportación, maneja un ampuloso discurso ecologista, pachamamico y de la madre tierra, pero impone sobre los bosques y selvas, la práctica ancestral de los pueblos andinos, cuya visión del bosque es la de lo salvaje, purum llacta. Un monte que debe ser  “civilizado”, tumbado y arrasado para luego realizar actividades agropecuarias.

La visión andina considera que el monte es salvaje sin la coca, “purum coca coca”,  y debía controlarse y civilizarse con cultivos de coca para uso ritual, el “mallki coca coca”. Esta práctica es ahora reformulada, ampliada y reforzada por el interés mercantilista de la producción cocalera, materia prima de la cocaína; un cultivo que permite grandes ganancias con poco esfuerzo.

En la época de la Republica, se avanzó grandemente en la legislación ambiental y de manejo de bosques; esto con la  ley del medio ambiente, ley forestal, plan de uso del suelo, protección de cuencas, creación de parques ecológicos, reservas  forestales, concesiones forestales y sobre todo con seguridad jurídica para la propiedad, las concesiones y las inversiones. Fue durante esos años que Bolivia logro la mayor área de bosque bajo manejo forestal certificado, a nivel mundial.

Mediante la Ley Forestal, los bosques fueron dotados bajo concesión de manejo sostenible a empresas madereras, las que lograron luego el sello verde de reconocimiento internacional por su buen manejo. Actualmente estos bosques, en su gran mayoría, están siendo tomados por los campesinos andinos llamados “interculturales”, por acciones de hecho o al amparo de normas legales fabricadas a la medida. Lo evidente es que estos bosques, han sido destruidos por el chaqueo ilegal e impune de los colonizadores con apoyo y poder político. En las cercanías de Santa Cruz podemos verlo en el Choré, Amboró y Guarayos.

La destrucción del sector forestal era indispensable en la estrategia geopolítica del gobierno para ampliar su espacio territorial, tomando las tierras y los bosques de la amazonia y el chaco y  trasladar allí a los campesinos andinos. Siguiendo esta estrategia ya tomaron las tierras del Norte amazónico: Provincias Ballivián, Moxos, Iténez y Marbán del Beni y Provincias Sara, Ichilo (El Choré), Guarayos y avanzan hacia el Bajo Paraguá, en Santa Cruz. Todo esto como parte de la ejecución de su estrategia geopolítica de ocupación del territorio hostil a su proyecto populista y comunitarista.

Hoy constatamos que luego de la destrucción del sector forestal, que era la primera barrera para el avance masista sobre las tierras bajas, quedan en esta temática, solo dos objetivos pendientes: el avasallamiento de los territorios de los indígenas orientales y luego ocupar los parques nacionales; ambos objetivos están en marcha, no otra cosa significa las gestiones del masismo para cambiar el estatus legal del Tipnis y otras áreas protegidas.

Como dato ilustrativo: El año 1997 existían 89 empresas forestales y 5.8 millones de hectáreas bajo manejo sustentable; el año 2016: 20 empresas y 2 millones de hectáreas bajo manejo sustentable y cada año son menos. 
Las anteriores cifras del decrecimiento de las áreas bajo manejo forestal son reveladoras,  a ello, hay que agregar lo efectos socioeconómicos por el cierre de más de 4.000 empresas pequeñas, medianas y grandes y el despido de más de 25.000 trabajadores, según datos de las entidades gremiales del sector forestal. 
Actualmente, según la Cámara Forestal, cerca al 60% de los productos de madera que consumimos en el país provienen de importaciones, las mismas  que llegan al país favorecidas por la destrucción de las concesiones, la sobrevaluación del peso boliviano y la quiebra de la industria maderera.

Vale la pena reiterar y enfatizar, que es la vigencia de la seguridad jurídica y la existencia de instituciones eficientes y confiables lo que incentiva y viabiliza  las inversiones productivas y a largo plazo, así como la innovación y los nuevos productos tecnológicos que nos hacen competitivos.

De esta manera se complementan las visiones tradicionales andinas que buscan “civilizar”, cocalizar, el bosque y ampliar su territorio; y la de los políticos estalinistas que manejan el Estado Plurinacional, quienes pretenden la dominación total del país y de su gente.

En la antigüedad los pueblos indígenas aimaras y quechua, vasallos del Imperio Incaico fueron resistidos por los indígenas arawacs de la amazonia, posteriormente fueron avasallados por los colonizadores europeos, para terminar ahora como instrumentos del masismo.

Refiriéndose a las políticas forestales del Gobierno, escribe Wilfredo Rojo miembro de la Cámara Forestal: " Primer paso logrado, sector forestal destruido”.
A lo que agrega Santos Noco Choco; si los pueblos orientales no despiertan, los masistas: “No dejaran árbol sobre el suelo, ni camba libre sobre la tierra”.

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miércoles, 11 de enero de 2017

NOSOTROS Y EL CAMBIO CLIMATICO

NOSOTROS Y EL CAMBIO CLIMATICO
Ovidio Roca
La Declaración Universal de Derechos Humanos, actualmente solo protege a quienes escapan de la violencia, de la guerra, pero no del cambio climático, aunque  actualmente el cambio climático es el que más nos afecta y afectará.
El Consejo Noruego para Refugiados, informa que en el 2015, más de 19.2 millones de personas huyeron de desastres ambientales y que esos desastres desplazan entre tres y diez  veces más personas que los conflictos o las guerras en todo el mundo. A su vez la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pronostica que el año 2050 habrá 200 millones de migrantes ambientales.
De seguir el ecocidio actual, en los próximos años el aumento de la temperatura global se incrementara en 3,1 grados centígrados y para el año 2.100 significara un aumento del nivel del mar de unos 0,73 metros, lo que causara inundaciones en vastas áreas costeras.
A pesar de las informaciones de ambientalistas y científicos, en los últimos tiempos se ha iniciado una campaña para convencer al mundo que no existe el cambio climático y por tanto se puede seguir haciendo negocios emitiendo gases de efecto invernadero, de carbón, de petróleo y continuar contaminado los océanos, depredando los bosques y eliminado la biodiversidad, hasta que solo queden los animales considerados útiles al hombre y grandes productores de metano: vacas, cerdos, gallinas, perros y gatos y esto responde al interés económico de muchos países y empresarios que para promover sus negocios están dispuestos a rifar nuestro futuro; por supuesto si la sociedad se lo permite.
Durante su campaña electoral Trump comentó que el cambio climático es un cuento chino; posteriormente ya electo Presidente del país más poderoso del planeta  y segundo gran contaminador después de china, al ser preguntado si creía que la actividad humana estaba conectada con el cambio climático respondió cantinfleando: “Bueno, Creo que está parcialmente conectada. Hay algo, un poco. Depende de cuánto. También depende de cuánto les va a costar a nuestras empresas. Tienes que entender que nuestras empresas no son competitivas ahora mismo”. 
Otra cosa será cuando Trump asuma el cargo y ponga los pies en la cancha; por lo que existe la posibilidad de que si percibe que el desarrollo sostenible es un buen negocio, lo apoye y promueva sistemas productivos menos depredadores y contaminantes y más sustentables y ecológicos.
Esto es deseable, pues lo mejor para todos es avanzar hacia una economía sostenible, haciendo negocios sostenibles y utilizando tecnologías novedosas y amigables con el ecosistema.
En la historia de la tierra han existido ciclos que afectaron drásticamente los fenómenos atmosféricos con dimensiones apocalípticas; durante millones de años, el planeta ha sufrido largos periodos de sequía, lluvias torrenciales, inundaciones, calentamiento, enfriamiento,  huracanes, terremotos, meteoritos, erupciones volcánicas y esto seguirá ocurriendo.
La especie humana surgió porque se dieron condiciones ambientales adecuadas para nuestra vida y si estas condiciones desaparecen, será casi imposible que nos adaptemos. A pesar de conocer esto, como consecuencia de nuestro accionar cada día vemos como se agudizan los cambios en los patrones climáticos a los que estamos adaptados y no nos damos por advertidos de la necesidad de cambiar nuestra destructiva utilización del ecosistema planetario.
El tema ambiental no solo es un asunto de calentamiento global, es de ámbito integral y nuestro objetivo central es evitar la destrucción del ecosistema al que nuestra especie está adaptada: clima, temperaturas, régimen de lluvia, entorno natural, biodiversidad, glaciares en los polos y montañas, etc.
Diversos estudios confirman que la explotación forestal, el desbosque indiscriminado para la agricultura, las especies invasoras, la acidificación de los océanos y las toxinas que envenenan nuestro ecosistema, son algunas de las causas que propician la destrucción de los hábitats naturales y la desertificación; todo esto con un impacto directo en las especies vegetales, de insectos y animales. Si estas especies desaparecieran también lo harán sus beneficios para el planeta como la polinización de los cultivos y la permanencia de los humedales y así evitar la pérdida de la biodiversidad que afecta cada vez más a la humanidad. Asimismo al cambiar el clima, también cambia el ciclo de siembras, de las cosechas y se afecta el ciclo de los cultivos, por lo que se hace necesario encontrar especies nuevas y ajustar su ciclo mediante la biotecnología.
El crecimiento demográfico proyectado para el año 2050 se concentra en las áreas urbanas, lo que tendrá un impacto negativo en las capas freáticas, por lo que contar con los suministros de agua fresca para nuestro consumo será un desafío clave.
Relacionado con esto, está el problema de la alimentación y la agricultura, la que demanda aproximadamente el 70% de los usos mundiales de agua dulce; por ejemplo se necesita 1.500 litros de agua para producir 1 kg de trigo y alrededor 15.000 litros por kg de carne vacuna. Esto implica la necesidad de nuevas técnicas de cultivo y otras fuentes de proteínas menos demandantes de agua y sin emisión de metano.
La filosofía y la vida natural nos enseña la obligación de convivir armónicamente con todos los organismos del único planeta que tenemos y si nos ocupamos de esto, la ciencia y tecnología pueden darnos nuevas herramientas, más adecuadas y amables con el medio ambiente y la diversidad.
Por tanto para sobrevivir necesitamos reorientar nuestra forma de vivir, consumir y producir y esto necesitamos hacerlo usando nuestra inteligencia, la ética, la filosofía, la tecnología, que son creaciones culturales que ayudan al ser humano a comprenderse a sí mismo y entender cómo vivir en sociedad y en paz, respetando los derechos de los otros y conservando nuestro entorno ecológico común.
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miércoles, 16 de noviembre de 2016

DE LLUVIAS Y ELECCIONES

DE LLUVIAS Y ELECCIONES;  REFLEXIONES CAMPESTRES ESCUCHANDO LA RADIO.
Ovidio Roca
Durante la pasada semana y por varios días estuve en el Refugio los Volcanes, un espectacular escenario para una hermosa y exuberante naturaleza, poco intervenida y preñada de biodiversidad.  
Buscando información para organizar mi jornada ponía la radio, procurando un informe sintético de las lluvias y no de esos pronósticos sibilinos que a veces  nos presentan; también buscaba conocer el estado de las vías, las rutas bloqueadas y la oferta de bloqueos para la semana a fin de programar el retorno al pueblo. Aunque poco de esto encontraba.
Luego tendido en la hamaca (gran invento de los indígenas de las llanuras arboladas), miraba el pronóstico de los ambaibos (cecropia concolor), quienes por un momento mostraban sus hojas blancas anunciando la lluvia y al rato se arrepentían y dándoles vuelta mostraban la cara verde de tiempo seco. Finalmente se “achulupaban” y cada hoja señalaba un propio y diferente pronostico.  Pese a los dispares pronósticos no llovió, los arroyos están secos y no hay agua para nada; ni para el “baño alemán” de las turistas o el “polaco” de los turistas,  por lo que queda claro que en tiempos de cambio plurinacional y climático, ya no se puede creer ni en los ambaibos.
En otro ámbito de la noticia y mientras esperábamos los resultados electorales en el Imperio, comentábamos que la democracia (igualdad de los ciudadanos ante la ley,  estado de derecho y monopolio legítimo de la fuerza en manos del Estado, para garantizar el orden y la seguridad ciudadana y no para oprimirlos), definitivamente ha perdido su autoridad legítima de salvaguarda y ejecutor de las garantías ciudadanas.
En la actualidad la democracia es cada vez más endeble, débil y permisiva, por lo que especialmente en los países europeos; cualquiera (en Bolivia, solo si es socio del gobierno) hace lo que le da la gana, denunciando presuntas discriminaciones e invocando derechos por cualquier presunta diferencia.
A su vez el Estado actúa con cálculo político y también con amiguismo y buenismo en vez de justicia, y se olvida que todas las personas: masistas y opositores, hombres y mujeres, blancos, morenos, amarillos, homosexuales, indígenas o criollos, tienen que cumplir las leyes y solo a cuenta de ello pueden exigir sus derechos ciudadanos. 
Por principio de supervivencia y por ley, la gente quiere que se respete su persona, sus costumbres, sus creencias, su lengua, su libertad y nadie tiene derecho de invadir tu casa y tu trabajo. También desea que el país resguarde sus fronteras y controle a quiénes entran ilegalmente y exija a los inmigrantes el respeto de las leyes y la cultura del país, sin pretender más privilegios que los que tienen los nacionales. No se trata de discriminar a los inmigrantes pues finalmente todos lo somos de alguna manera, pero inmigrantes legales que llegan a trabajar, piden permiso para entrar a tu casa, no avasallan y respetan tu vida y tu cultura.  
El asunto es que, como poco o nada de esto se cumple, la gente tiene cada vez menos motivos para creer en la democracia como un sistema político que otorgue seguridad, derechos, garantías y libertades ciudadanas.
El caso Trump, es una señal de que la gente está cansada de esa democracia permisiva y débil y está dispuesta a elegir y hacerse guiar por un impredecible patán que les ofrezca autoridad, orden y respeto para los dueños de casa.

Esperamos por nuestro interés, que los norteamericanos no se hayan equivocado en su elección, aunque su tradición de institucionalidad es una prenda de garantía ante cualquier afán atrabiliario dumpiano.

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