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miércoles, 4 de julio de 2018

LA GENERACION ACTUAL Y EL POPULISMO COCALERO



Ovidio Roca

En el 2006, el MAS inicio su gestión de gobierno aplicando una receta socialista, populista y estatista que llamó Proceso de Cambio. Una receta que lleva invariablemente al mismo puchero (lloriqueo): destrucción de la libertad ciudadana, de la institucionalidad, de la economía, la ética y la cultura de vida de los ciudadanos.

El Proceso aplica el Capitalismo de Estado y se orienta hacia el  extractivismo de productos naturales y minerales, bajo la creencia populista de que la riqueza es un producto que se extrae, que se explota y no una creación de la cultura, de la innovación y el trabajo humano.

Se crea una enorme burocracia de partido y como consecuencia se dispara el gasto público y los subsidios. Las instituciones se agrandan, engordan y pierden en calidad, eficiencia institucional y honestidad de los funcionarios.

Cada día se fabrican miles de leyes y reglamentos que sirven para que la burocracia ya sea judicial, policial o administrativa se enriquezca, atemorizando y extorsionado al ciudadano y como consecuencia crece la informalidad, el contrabando y así la carga impositiva solo recae sobre unas pocas empresas formales que penosamente subsisten.

Los escasos opositores que logran acceder al control democrático de alguna institución pública son continuamente boicoteados  y desestabilizados, hasta que logran defenestrarlos, encarcelarlos o exiliarlos. Esta práctica genera una situación de precariedad, debilidad, inseguridad e inestabilidad de las instituciones.

Esto es lo que se llama Proceso de Cambio (pero no para mejor), que modela en la población una cultura de anarquía, huelgas, bloqueos, destrucción de la institucionalidad y sobre todo entroniza la desconfianza.

Como resultado el pueblo no confía en las autoridades ni en las instituciones y lo hacen con razón, pues saben que éstas solo responden al dinero y las órdenes del poder y esto conduce finalmente a una total ausencia de confianza en las leyes, normas e instituciones.  

La población formada en este ambiente no respeta las normas ni a las personas, ahora diariamente pululan grupos de agitadores que no argumentan ni justifican sus demandas; solo exigen y su único argumento, su razón, es la fuerza.

Cuando el Gobierno tomo el poder el año 2006, coincidió con una época de buenos ingresos nacionales (por los altos precios del gas y los minerales) por lo que de inmediato entra en una borrachera de gastos y corrupción. No se piensa en el futuro y pese a que le aconsejaron la creación de Fondos de Ahorro e Inversión (como los Fondos Soberanos que manejan varios países europeos) siguiendo la lógica de ahorrar en “época de vacas gordas”. Recordemos que esto es lo que aconsejo José al Faraón de Egipto, un consejo que no le dio el Licenciado al Faraón Chapareño.

El Gobierno populista es centralista, se apropia de alrededor del setenta por ciento de los recursos del país y mantiene bajo su control a todas las instituciones de Estado. A nivel local los grupos corporativos con aval del Gobierno hacen exactamente lo mismo y se enquistan en las instituciones y las manejan para su provecho. Utilizando los recursos recibidos por el gas, más los del gran endeudamiento, realizaron malas y corruptas inversiones para gusto del Jefazo y ganancias y comisiones para sus seguidores: coliseos, canchas de fútbol, museos, palacios, aviones, helicópteros, son juguetes para solaz del Faraón Chapareño.

El MAS viene adoctrinando a la población diciéndoles que el Estado es el principal proveedor y el Faraón andino el único distribuidor de dadivas y castigos y que la forma de conseguirlo es con su adoración y apoyo abyecto; o en la versión Chapareña, con el reclamo movilizado pues el que no llora no mama. Una práctica en total contraposición con lo que se entiende como función de un Estado Democrático, cual es garantizar el pacto social y contribuir al bienestar, la paz y seguridad ciudadana.  

No logran entender y tampoco les interesa saber, que con los inmensos recursos a su disposición en estos trece años, tuvieron la oportunidad de transformar la economía prevaleciente; primaria, extractivista y volcada a las materias primas, hacia  una economía diversificada, de modernas tecnologías y de prácticas ambientales sostenibles. Tampoco entienden, y esto por ser contrario a su visión ideológica, la importancia de tener un Estado mínimo, regulador y un sistema de mercado que asigna los recursos; modelo que llevó a los países del norte de Europa a alcanzar para sus ciudadanos, uno de los más altos niveles de bienestar y progreso.

Ahora que viene la época de las vacas flacas y de pagar las deudas, la difícil tarea que corresponderá realizar al próximo Gobierno es bajar el gasto público, mantener la disciplina fiscal y monetaria, reestructurar el Estado, disminuir la cantidad y  mejorar la calidad de los funcionarios públicos y aplicar un sistema tributario que no castigue al contribuyente. El objetivo es que la economía gane en competitividad; evitar que se deprecie la moneda y que los salarios reales crezcan por esa mayor productividad de la economía. Esto demanda creatividad y esfuerzo y a la larga construye economía sostenible y bienestar ciudadano.

Por la experiencia vivida sabemos que el pueblo de mentalidad populista, se opondrá a esta receta de trabajo y responsabilidad y lo hará “hasta las últimas consecuencias”, como lo vemos hoy en la Argentina. Un dato preocupante sobre la enfermedad populista y la estupidez humana, lo vemos en Venezuela un país que sufre una de las peores miseria y crisis social, y cuando la gente es consultada en un setenta por ciento dice que el Estado debe manejar la economía y las Empresas públicas.

Sin embargo no todo está perdido, frente el vacío y la inconsistencia de una oposición que aparentemente claudicó en la lucha contra el populismo, la autocracia y la impostura, surge una nueva generación; jóvenes que usando las nuevas tecnologías de información y comunicación están conformado las plataformas ciudadanas, unos nuevos espacios democráticos y de participación en las que hablando de una forma clara y valiente le dicen al gobierno, que Bolivia dijo No, que están violando la Constitución y los principios democráticos. Ellos son persistentes, creativos y con un nuevo lenguaje han conseguido la sintonía con los sentimientos de la población. Ahora corresponde pasar de la denuncia y la protesta hacia la propuesta y la consolidación de una alternativa de conducción del país.

 “Yo soy un masista, un politiquero de doble discurso, hablo del proceso, proceso de cambio, pero no cambia nada. Antiimperialista, pero vende patria, no hay nadie como yo”. Canción del folklore plurinacional.
ovidioroca.wordpress.com




sábado, 2 de diciembre de 2017

ESTADO PLURINACIONAL POPULISTA EN TIEMPOS DE VACAS Y LLAMAS FLACAS


Cuentos e historias explicados  con "chuis" y no con hamburguesas gringas.

Ovidio Roca

Por no tan extrañas circunstancias el discurso populista y estatista es el preferido por las masas latinoamericanas, las que ilusionadas por las promesas no asumen personalmente el duro trabajo de construir su futuro. Es por esto que algunos analistas afirman que los latinoamericanos no creen en el liberalismo porque significa asumir responsabilidades y derechos individuales y sociales y ante esto prefieren la ilusión de que los líderes y el Estado solucionara todos sus problemas: “Basta de realidades, queremos promesas” podría ser su emblema y declaración de deseos.

Bolivia ingresa al siglo XXI conducida por un partido populista hacia el estatismo, el indigenismo y el control absoluto de los poderes del Estado, incluido el electoral. Es también la época durante la cual todos los gobiernos populistas Latinoamericanos prosperaban financiados por la increíble alza del precio de las materias primas, hidrocarburos, minerales y el narcotráfico.

Las ideas socialistas, corporativistas y la ilusión populista, obnubilaban a las masas que esperaban recibir todo de un Estado Benefactor, mientras que las propuestas de trabajo tesonero, de ahorro e inversión responsable son desechadas por la ilusión de vivir a costa del Estado, el que engordaba con el auge de las materias primas, de la cocaína y el contrabando.

Por su parte muchos progres europeos bajo el paradigma del buen salvaje, apoyaban todo proyecto revolucionario latinoamericano y este su sentimiento guiaba el dinero de instituciones y personas hacia las ONG que trabajaban promoviendo proyectos políticos de izquierda e indigenistas; pero por supuesto mientras éstos sudacas permanezcan lejos de su casa.

Como popularmente se dice, “otra cosa es con guitarra” y así vemos como los populistas durante más de diez años hicieron una pésima gestión gubernamental, derrocharon los recursos públicos que ellos no generaron, gastándolos de manera ineficiente, despilfarradora y corrupta, mientras el gasto público, la burocracia y la inversión improductiva crecían exponencialmente, una gran parte de ésta financiada por endeudamiento.

Se multiplico la economía informal y se dio amplia libertad para que los sectores de capitalismos salvajes y vinculados con el circuito del contrabando y la coca hagan sus negocios y en lugar de apoyar y promover la diversificación de la actividad productiva, el gobierno con medidas políticas y judiciales atenta permanentemente contra los derechos de propiedad, las empresas, la agricultura y  cualquier actividad formal de los que considera opositores.

El modelo populista con sus variantes, desde los típicamente comunistas de nacionalizaciones masivas, colectivismo y estatismo económico como en Cuba, hasta el capitalismo mercantilista de los compañeros del MAS, prevalecieron durante estos años, pero ahora están preocupados pues con la caída de los ingresos y de las reservas del gas están en graves problemas. Sin embargo ellos mantienen la confianza, aún tienen la cocaína y saben que con el  miedo, el  temor, más las ilusiones y esperanzas se controla a los pueblos y si algo falla pueden vender el país a los chinos.

En general el pueblo se olvida que lo correcto es guiarse por los resultados y no por las ilusiones y fantasías; no por lo que se dice, sino por lo que se ve, y ahora que se avizora con más fuerza un nuevo ciclo de vacas flacas está de vuelta la necesidad del trabajo productivo y la innovación como fuente de riqueza y ahí hacen falta las ideas, la doctrina y los planteamientos del liberalismo democrático. Podemos seguir el camino de Venezuela o de Cuba, o podemos apostar a lo que están empezando a hacer en Argentina, Chile y Perú y desde hace rato hacen los países del norte de Europa; es hora de elegir y realizar.

ovidioroca.wordpress.com



miércoles, 7 de septiembre de 2016

NUEVOS Y VIEJOS PARADIGMAS


Crónicas y relatos de la época plurinacional
Ovidio Roca
Una mala receta como la del centralismo y el populismo, tanto en manos de un buen o mal cocinero, es mortal. Lo mismo que una buena receta con un mal cocinero es un fracaso. Lo que se necesita por tanto es una buena receta y buenos y honestos cocineros.
Permanentemente se afirma que el modelo socialista, comunista, nacional socialista y sus versiones populistas han fracasado en todo el mundo y es fácil comprobarlo si queremos hacerlo y aplicamos el método que enseñan tanto el sentido común, como los evangelios cristianos: "el que tenga ojos, que vea", "el que tenga oídos, que oiga"; pero como siempre ocurre, muchos no lo quieren ver, escuchar y creer.
Si alguien quisiera saber de esto sería fácil, solo viendo y escuchando lo que los ciudadanos de esos países de tinte socialista (Venezuela, Cuba, Nor Corea) expresan cuando tratan de escapar hacia los países libres y exitosos; países que son exitosos porque manejan un sistema de valores de comportamiento social: respeto a los demás, valorización del trabajo, el conocimiento y la creatividad como fuente de riqueza y sustentar un estado de leyes que se cumplen.
Estas culturas populistas y estatistas, lo que sí producen es políticos que despilfarran y no entienden o poco les importa, que es imposible gastar y consumir sin antes haber invertido y producido. El grave problema es que gran parte del pueblo tampoco lo comprende y lamentablemente prefieren creer a los populistas, porque las promesas son más atractivas que la realidad, pues esta implica responsabilidad.
El jefe sindical de los cocaleros, inspirado aunque sin saberlo en el principio de “laiseez faire, laissez passer” de los librecambistas del siglo XVIII; lo actualiza para el siglo XXI con “le meto nomas” y su corolario “métanle sin pena mientras estemos en el poder”.
El estado corporativo cocalero conduce, de una u otra manera, a que cada grupo aplique su propia ley y exija sus privilegios sectoriales en medio de pugnas y bloqueos por el control de los negocios y en desmedro de la ciudadanía. Esta anarquía da paso y fomenta las pseudo cooperativas,  las corporaciones de cocaleros, los contrabandistas, los carteles de las drogas, y el crimen organizado. Entre tanto las instituciones se debilitan y se reduce la idoneidad y capacidad profesional de los funcionarios o servidores públicos.
Cuando el Gobierno ya no tiene posibilidades de tener satisfechos a todos, vale decir que ya no tiene plata; surgen los intereses y las pugnas. Los grupos corporativos presionan y chantajean a las autoridades para obtener sus prebendas y beneficios, sean justas o no y el problema se agudiza cuando crece la crisis económica y el grupo gobernante buscando salvarse busca otras perspectivas económicas y cuentos chinos. Entonces se agudizan las disidencias, como el caso de los cooperativistas o corporativistas mineros, envueltos en la crisis de Panduro y la inmolación del Viceministro Illanes.

Frente al populismo,  la corrupción, la incompetencia y los Gobiernos autocráticos, es el liberalismo y la democracia federal quienes resguardan estos principios de derechos humanos que tanto apreciamos, pero pocos lo asumen y proclaman.

ovdioroca.wordpress.com  

viernes, 22 de julio de 2016

LA OBSESIVA PERSISTENCIA DE LA ILUSION

LA OBSESIVA PERSISTENCIA DE LA ILUSION
Ovidio Roca
Los teóricos k’aras del masismo para su conquista del poder y del aparato del Estado, elaboraron un discursoindigenista y populista, en realidad aimara y chapareño,lograndoentusiasmarlos y lo consiguieronde la misma manera con los grupos informales y cocaleros. Con estolograroncaptar una importante masa de población, teniendo en cuenta que el setenta por ciento del empleo en el país es informal.
En este concurso de promesas, los pueblos originariosescucharon del masismo la oferta de un Estado centralizado yde improntaindígenaque satisfacería todas sus necesidades y el resto de la población el de un Estado permisivo con la informalidad. Luego continuando con la fiesta, escribieron una novela constitucional que rellenaron con dulces ilusiones y promesas, privilegios y mitos; pero sobretodo se les ofreció vivir con poco esfuerzo y como ricos.
De mano de los estalinistas, sevincularonal Castrochavismo y asumieron el discurso populistadel Socialismo Siglo 21 en su variante de socialismo comunitario; un discurso que con el tiempo, la ineficiencia y la corrupción se fue agotando, pues los dirigentes masistas en el gobierno, excluyeron a los indígenas del oriente que cuida sus montes y a la clase media que cuida su trabajo formal y su profesión. Siguiendo con esto,se comieron la herencia yacabaron con las reservas de gas;la corrupción se masifico, luego los precios bajaron, la pobreza crece y las ilusiones se apagan.
Como todo lo que se consigue fácil se va igual de fácil, luego de la fiesta y el jolgorio hay que arreglar el desastre y poner en orden la casa y esto significa orden, trabajo, reconstrucción de la economía y la institucionalidad y esto demanda esfuerzo y exige sacrificios.
La experiencia actual con los regímenes castrochavistas, muestra que cuando estos son expulsados del poder y asume un nuevo Gobierno queempieza a arreglar el desastrey este pideal pueblo mayor orden y trabajo, la masa protesta y lo culpa por todos los problemas y añora a los populistas;irónicamente esosmismos que antes dilapidaron los recursos. Y este es un círculo que se repite: trabajo y construcción y luegodiscurso populista, promesas,corrupción y derroche.
Y aunque sabemos que lo importante son los hechos, los resultados y no las promesas y las buenas intenciones, ocurre que la ilusión del Poder ydel Estado omnipotente, promovida por el discurso populista de los caudillos,obnubila al pueblo que no se resiste a su fascinación. Cualquiera pensaría que la gente ya habría aprendido la lección, pero al parecer no es así, pues para la mentalidad populista predominante lo importante son las promesas, el cuento y esto lamentablemente funciona.
Antiguamente los cambas en el campo decían: “en la arena y con un palito, se hacen grandes chacos y potreros”. Es la trágica y absurda historia de los pueblos, la que se recogeen unconocido grafiti argentino: “basta de realidades, queremos promesas”. Esta esuna consigna por demás extendida yaunque deja pocos resquicios abiertos para la construcción de un modelo de sociedad progresista,trabajadora y responsable, no queda otra que encontrarlos y mientras más pronto mejor.

ovidioroca.wordpress.com

viernes, 17 de junio de 2016

CUENTOS DEL ABSURDO: LOS COCINEROS COMUNITARISTAS

CUENTOS DEL ABSURDO: LOS COCINEROS COMUNITARISTAS
Ovidio Roca
Poco usamos el sentido común y menos aun cuando atañe a nuestros sentimientos y emociones. Un ejemplo típico de esto se da en el ámbito de la política, donde pese a los innumerables ejemplos de que la receta populista y estatista es mala y sus cocineros incompetentes para producir y hacer buena gestión pública, muchas personas se ilusionan, les creen y los siguen.  
En su práctica cotidiana la gente sabe apreciar cuándo una comida es sana y sabrosa y cuando es una porquería, pero es totalmente inconsciente y crédula en lo referente a las recetas y ofertas políticas. La explicación está en que sabemos degustar, pero no razonar y nos ilusionamos fácilmente por las promesas de los políticos.
Hay que reconocer que los socialistas y populistas (recuerden la “agitprop” comunista) saben muy bien cómo vender su puchero y además como nos dicen que será gratis y habrá para todos, nos ilusionamos y no terminamos de aprender que con estas recetas comunitaristas y socialistas del siglo veinte o veintiuno, la comida que recibimos es dañina y terminamos enfermos o muertos de cólicos y diarreas y cautivos del cocinero.
Hace varios años, ya pasan dos décadas; salieron del Chapare cocalero y de algunas ONGs algunos cocineros, quienes usando recetas del Socialismo Siglo XXI y del Comunitarismo, nos presentaron su nuevo plato: “Puchero plurinacional”, que en realidad es el viejo puchero corporativista, condimentado con estatismo, autoritarismo, populismo, indigenismo  y xenofobia.
En búsqueda de clientela y para cautivar a los mestizos e indígenas utilizaron el sentimiento de revancha, de desquite por la discriminación étnica que les fue inferida por los criollos y durante años. Se les acrecentó también la autoestima con el eslogan “el Evo es como yo”. Algunos entenderían con esto que podemos hacer lo que nos dé la gana: tener aviones de 40 millones de dólares para ir a jugar futbol donde sea, tener las chocas y chocos que quisiéramos y que ningún fiscal puede cuestionarme por mis negocios de coca y contrabando y todo sería posible mientras el Cacique o Jilakata este al mando.
Para que los ayuden a conquistar el Gobierno, los cocineros se juntaron con los llamados movimientos sociales. Para ello hicieron contubernios con los dirigentes, para fines de negocios y de protección mutua; buscando así contar con masas activas y bloqueadoras para neutralizar las protestas sociales y regionales contra su gestión y recibir su apoyo en los frecuentes tinkus electorales.
En este restaurante plurinacional manda el Gran Jefe y su ayuco cocinero y lo hacen verticalmente sobre una corte servil y a su exclusivo servicio, condición de vasallaje que se extiende por todo el país. “Yo soy el único que manda en este país”, comunicaba el presidente Morales al que fue un verdadero Defensor del Pueblo, Rolando Villena.
En lo municipal se repite lo mismo y nuestro alcalduli afirma: “Parezco parido para ser alcalde, todo lo sé, estoy capacitado para liderar este grupo de gente”, y que sobre las nalgulis??
De manera simbólica estos populistas y comunitaristas conceden unos cuantos puestos y ponen a lavar las ollas a algunas mujeres y algunos indígenas y campesinos; esto a fin de simular una incorporación de las masas populares al  gobierno, aunque sin darles poder real para intervenir en las recetas y decisiones importantes de la cocina política y la economía.
Para efectos de propaganda internacional, de cuando en cuando se incauta algo de pichicata a los carteles de la droga y poco se ocupan de la coca y la pasta base, que es el negocio de las bases cocaleras.
Para mantener tranquila a la gente practican el asistencialismo con distribución de bonos, como el Bonosol que ahora llaman Renta dignidad y para financiarlo estatizaron la propiedad de cada uno de los bolivianos mayores de edad al año 1995. Esto quiere decir que expropiaron nuestras acciones de las empresas capitalizadas.
Toda esta propaganda se la hacía y funcionaba en época de vacas gordas, cuando la despensa estaba llena y se podía despilfarrar, pero a medida que aumenta la crisis, el puchero se hace escaso y el gobierno populista se debilita, se hace necesaria la afirmación del poder y lo hacen  promoviendo y exaltando al caudillo. Su corte de ll’unkus y amarraguatos nos dice: “Es la luz que ilumina América” y también, si no apoyan al Evo "El sol se va esconder y la luna se va escapar y todo será tristeza...”.
Paralelamente se potencian los organismos armados, se refuerzan los controles políticos y endurecen las políticas coercitivas. Se aumentan las propuestas de estatización y la apropiación de las empresas privadas y de sus rentas y se castiga a las empresas con multas millonarias; se coartan las libertades ciudadanas y la libre expresión y se endurece el papel punitivo de la justicia sobre todo aquel que discrepa con el gobierno, generalizándose la cárcel para los opositores o para cualquiera que joda.
Y colorín colorado este cuento aún no terminó, pues podemos seguir con la receta de populismo, tiranía, miseria y corrupción o podemos cambiarla y vivir mejor. 
El futuro está por hacer y podemos construirlo juntos y sin exclusiones, con libertad, subsidiariedad, solidaridad, absoluto respeto al otro y al medio ambiente.
ovidioroca.wordpress.com


viernes, 28 de agosto de 2015

PESADILLAS CON VACAS GORDAS Y FLACAS


CUENTOS DE LAS MIL Y UNA NOCHES

El kalifa viene sufriendo de pesadillas que le atormentan y quitan el sueño y en la mañana cuando entra el Visir le comenta; anoche soñé con que las vaquitas estaban gordas y luego se pusieron flacas, por la falta de hojas verdes y se van a morir las pobrecitas.

¿No se trataría más bien de llamas u ovejas?, pregunta el Visir. No, esta vez eran vacas, eso es de las ovejas es de otro cuento, como aquel de la atada de las trenzas de los zapatos; puras mentiras, pues yo uso babuchas.

Como no estabas por aquí, continúa diciendo el Kalifa, consulte con el k’arapanza y él me dijo que el sueño vaticina que luego de un periodo de riqueza, entrabamos en la pobreza como en Venezuela y habría que ahorrar papel higiénico.

No le haga caso a ese chuqui, dice el Visir, creo que es neoliberal, ya lo pondremos en cintura. De todas maneras no hay de que preocuparse, hojas verdes hay en el chapare y si se mueren las vacas, las expropiamos de las colonias del oriente o del sur; mientras hayan hojas verdes, las vacas gordas no van a faltar.


ovidioroca.wordpress.com

lunes, 20 de julio de 2015

RECETA BOLIVARIANA Y PLURINACIONAL

RECETA BOLIVARIANA  Y OTROS CHISMES
 Ovidio Roca
Hace poco discurseaba un reputado líder plurinacional: “lo que se necesita es un modelo económico que funcione”, una afirmación correcta de aquello que los populistas filocomunistas no pueden ofrecer; pues como cualquiera puede percibir lo que ellos aplican sistemáticamente es en una mala receta, con la que consiguen que la economía y el aparato productivo se arruinen y por tanto la gente.
Como parte de su receta; en lo económico, nuestros populistas manifiestan su desprecio por el mercado, tienen una gran pasión por la estatización o nacionalización de las empresas, son acérrimos enemigos de la propiedad privada, de las libertades individuales, del comercio internacional sin restricciones y de los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial, el FMI. 
En lo político son estatistas y centralistas; aplican una inmensa cantidad de regulaciones burocráticas con las que extorsionan y debilitan a la empresa privada. Son  totalitarios, populistas y muestran un fuerte apego por la represión estalinista; sus mentores y entrañables amigos son China, Rusia e Irán.
Un ejemplo de su política y solo como referencia, la podemos apreciar con las empresas públicas siempre deficitarias, cuya instalación es decidida por el autócrata populista en función de sus propios intereses políticos y demagogia regional, y sobre todo guiado por las jugosas comisiones que pagan contratistas y proveedores. Luego estas empresas sirven para dar pegas a los militantes y mientras más mejor. Criterios de competitividad, eficiencia, acceso al mercado y localización óptima, son ignorados. Nadie se preocupa por la competitividad pues las pérdidas son absorbidas por el erario nacional.
El resultado es el modelo populista que funciona para mal, lo vemos en nuestro continente y solo mencionamos dos ejemplos, Cuba y en Venezuela. El primero, luego de ser el país más próspero de Latinoamérica en los años cincuenta del siglo anterior, pasa a la absoluta miseria; por lo que ahora hacen esfuerzos para que vengan los jodidos gringos a salvarlos y el otro; el dueño de las mayores reservas de petróleo del mundo, viene sufriendo una crisis productiva y de desabastecimiento, con la inflación más alta del mundo y sin arepas ni papel higiénico. 
Esta misma inflación y debacle económico ya la tuvimos en Bolivia con la borrachera izquierdista de la UDP, la que por suerte fue controlada y saneada con el D. S. 21060. El problema es que nunca se aprende y siempre confiamos más en las promesas que en la realidad.
Recuerdo que en esa época revolucionaria de los años 80, apenas recibía el sueldo, mi mujer con los mellizos salían con su bolsa al hombro a comprar lo que sea. Por entonces no había Watsapp, pero funcionaba la radio cocina para enterarse donde había algo para comprar. Lo importante era comprar y deshacerse del papel moneda que cada día perdía valor y ya no había billetes sino cheques del Banco Central por doscientos mil, por un millón y así por delante. Con las bolsas a medias, llegaban a la casa y empezaba el trueque con los vecinos, alguien tenía arroz, otra harina, azúcar o aceite y así funcionaba el mercado en un mundo inflacionario.
En uno de esos cambalaches recibimos unos pollitos y los criamos en el patio; luego los chicos le pusieron nombres a cada uno y como ya eran familia no podíamos cocinarlos. Finalmente los cambiamos por pan y queso con los vecinos de la esquina.

Lo antagónico al populismo modelo Siglo XXI, es una verdadera democracia liberal, la que antagonicoantesional. competividad y las perdidas son absorvidas cion optima son ignorados.
ocupaban de cortar hojas de totai,no ha sido aplicada integralmente en nuestros países. Esta democracia liberal postula gobiernos limitados, con separación e independencia de poderes para evitar el abuso de los gobernantes; el respeto a los derechos humanos, a la propiedad privada, a la economía de mercado, al libre comercio internacional.

Si revisamos la situación de los diversos países y el nivel de vida de sus habitantes, podemos verificar que el modelo político, económico e institucional de la democracia liberal, con sus errores y aciertos, constituyen la savia de la economía en las naciones más prosperas y desarrolladas del planeta. Es importante resaltar además, el hecho, que donde no existe libertad económica, no existe libertad política y personal. 

Esto señala la crucial importancia de la responsabilidad de los ciudadanos en su concreción; pues a diferencia del populismo donde la riqueza y los ingresos se distribuyen para comprar apoyo y movilizaciones, en el liberalismo la riqueza se crea y  los ingresos se ganan por el esfuerzo y capacidad de las personas y eso estimula la innovación y el trabajo y por ende la prosperidad.

Todo lo anterior, lo que dicen los economistas, ya lo había escuchado antes de los campesinos (años cincuenta, San Lorenzo cerca de Montero Hoyos).  Escuchaba decir “el  ojo del amo engorda el caballo”, y veía como cuidaban su caballo, lo rasqueteaban para sacar las garrapatas, sacaban los boros y se preocupaban de cortar hojas de totaí, cuando no había pasto o maíz y se veía como estos eran sanos y engordaban. Igualmente comentaban, “son como suchas cuidando charque”, por aquellos que no cuidaban y más bien se aprovechan de la propiedad o bienes ajenos, como podemos verlo en muchas empresas públicas y entidades del Estado. Como se puede ver, es un axioma que la gente cuida y protege lo propio.
De lo que se trata entonces es el crear y mantener un ambiente favorable de libertades, garantías, seguridad jurídica para que prosperen las iniciativas y el trabajo fecundo de los ciudadanos.

Ya se avizoran los años de vacas flacas, por eso la importancia de elegir una buena receta y contar con buenos cocineros.

ovidioroca.wordpress.com





viernes, 27 de junio de 2014

ECONOMÍA, AHORRO Y GESTIÓN PÚBLICA

ECONOMÍA, AHORRO Y GESTIÓN PÚBLICA
Ovidio Roca
Algunos economistas consideran, que el pasaje bíblico de José interpretando los sueños del Faraón sobre las siete vacas gordas y las siete vacas flacas, podría ser el primer análisis económico realizado, pues enseña la lógica del ahorro ya que la escasez es además, producto del mal manejo de la abundancia, quedando allí de manifiesto que toda sociedad debe saber producir, invertir, gastar y guardar lo necesario.
Pero pese a los siglos transcurridos, aun no terminamos de entenderlo y menos aplicarlo. Existe el criterio generalizado en nuestro país de que los recursos del Estado y de las Instituciones deben ser gastados totalmente, y que es una medida de la eficiencia administrativa hacerlo en su totalidad; olvidándose que existen épocas de vacas gordas (como la actual) y de vacas flacas, y que la buena gestión y el consiguiente ahorro para las épocas difíciles, en urgente y necesario.
Los países que son exitosos ahorran y para ello constituyen Fondos Soberanos; en Latinoamérica los tenemos en Chile, con el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), constituido el año 2007 para ahorrar los mayores ingresos por el alza de los precios del cobre. Por su parte Panamá, previendo más ingresos para el Canal a partir del año 2015, se adelanta y el 2012, crea el Fondo de Ahorro de Panamá (FAP).
Hace ocho años, los bolivianos le dieron al MAS, sus vacas para que se las cuide y en lugar de hacerlo éstos se las comieron o las vendieron. Estas vacas tienen un valor, según Doria Medina, de 120 mil millones de dólares; cifra nunca antes recibida por el país en toda su vida republicana. 
En el análisis de la gestión de las instituciones de gobierno, existe también un error de percepción, pues prima la visión contable, se mide el gasto y se olvidan de la eficacia y eficiencia de la gestión; poco les importa evaluar si la asignación de recursos está correctamente estudiada y priorizada, si las obras fueron ejecutadas correctamente y a un precio correcto y competitivo.
Aunque el dinero es muy importante, lo es más el entorno institucional, no puede haber una buena administración si no hay un ambiente de seguridad, de reglas de juego, claras y permanentes, de un árbitro confiable en caso de controversias.  
Se olvida también que un primer elemento de la buena gestión institucional es la jefatura, la gerencia; se dice que el pez se pudre por la cabeza y esto significa que cuando una institución tiene una administración con funcionarios corruptos y sin idoneidad para para el cargo, esta institución no sirve para el ciudadano, ni para la sociedad, solo a su propia burocracia.
Otro aspecto fundamental es contar con una planta administrativa con funcionarios seleccionados por mérito y con capacidad profesional y experiencia para cada uno de los cargos. Esto permite contar con un equipo motivado que realiza su trabajo de manera  eficiente, con ganas y con orgullo por el trabajo bien hecho. No sirve a la sociedad ese burócrata agazapado en su pega y presto a dar el zarpazo contra el ciudadano despistado que va a realizar un trámite, o subiendo el nivel jerárquico de decisión, a la empresa que busca conseguir un contrato.
Es importante recordar que el impulso al desarrollo de Santa Cruz se lo dio con el Comité de Obras Públicas, que hizo de un pueblo sin servicios de agua, luz y pavimento, una ciudad vivible y progresista, y esto se lo realizo con un presupuesto anual de entre uno y dos millones de dólares, que es lo que recibe actualmente la Alcaldía en un solo día. En el Comité, cada uno de los funcionarios, ingresaba previa selección por mérito, y todos se sentían orgullosos de trabajar por el desarrollo de su pueblo y lo hacían sin horario ni horas extras, desde el portero hasta el presidente.
Lamentablemente, en los últimos años hemos entrado en una vorágine imparable de corrupción e ineficiencia en la administración de las instituciones públicas, las que se han convertido en una presa que se pelea a palos y mordiscos, Las pocas Alcaldías que mostraron eficiencia y para mencionar solo dos, Buena Vista y La Guardia, fueron tomadas por los movimientos sociales del gobierno y ahora son presa de hordas corruptas; e ignorantes de todo lo que no sea su propio interés y que permanentemente entre ellos mismos, no paran de disputarse la presa.
Algunas sociedades se desarrollaron y progresaron porque se dotaron vía educación, de un ambiente de valores y principios que reconocen en el trabajo, la honestidad, el respeto, la paz ciudadana; unas virtudes esenciales. Así se puede verificar que las sociedades menos corruptas son las más libres y desarrolladas.
En gran medida, la conciencia ciudadana está influenciada por la relación económica entre la institución y el propio ciudadano. Dado que la mayoría de los pobladores de nuestro país no tributan, éstos perciben que todo lo que les da la institución y la autoridad como dueña de la misma, es un regalo y por tanto mientras tienen la posibilidad de recibir algo gratis, los aceptan y los apoyan.  Otra situación se presenta cuando el ciudadano es un contribuyente responsable, que exige de la autoridad el buen uso de los recursos que le entrego para su administración y la buena aplicación en pro del bien común.
Cuando los ciudadanos y vecinos aceptan el accionar corrupto e ineficiente de los funcionarios públicos, los están avalando y en ese caso se aplica el viejo aforismo que dice: todo pueblo tiene el gobierno que se merece.
ovidioroca.wordpress.com