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miércoles, 29 de agosto de 2018

CRÓNICAS DE LA COTIDIANIDAD POPULISTA



Ovidio Roca

Construyendo la sociedad de la desconfianza

Como resultado de los malos gobiernos y especialmente el de estos últimos doce años, existe la percepción generalizada de que el Estado invierte solo para cobrar comisiones y sobreprecios y que el mayor problema es cuando invierte en industrias pues estas están pensadas para melear y no para ser competitivas y tener utilidades, y peor aún al ser administradas por burócratas públicos sin sentido empresarial por lo que tienen déficits y pérdidas constantes; pero también sirven para dar pegas a sus militantes.
En un ambiente como éste es difícil que se desarrolle una sociedad de confianza, de cultura de la inversión, de la innovación, del trabajo honesto y del acatamiento a la ley.

En su experiencia cotidiana la gente constata y aprende que las instituciones  son de propiedad de los gobernantes de turno y su burocracia. Que las regulaciones son para subir el precio de las exacciones y qué hay que pagar para todo y por todo. Que las leyes y la justicia son para presionar y negociar y sobre todo para castigar cualquier signo de rebeldía.
Ergo, como no hay seguridad jurídica es mejor ser informales, vivir en la economía ilegal y lo más lejos posible de las instituciones públicas que se han convertido en el enemigo del ciudadano.

Consuelo de tontos: hay algo bueno y es que  en el Estado Plurinacional, al margen de la economía informal y el contrabando, existen variadas oportunidades de negocios y de riqueza; una de ellas especialmente orientada a profesionales hábiles en el sofisma y el doble pensar es la de panegirista y llunku del Caudillo. Para esto se necesita ser hábiles en la retórica, la que es usada eficazmente para distorsionar la realidad y escamotear la verdad; en esencia se trata de condicionar las mentes de las masas mediante la manipulación, la desinformación, la imposición de imaginarios colectivos creando expectativas y realidades virtuales lejanas a la realidad.
Es un trabajo fácil y se trata de engatusar a la población que tanto gusta de cuentos, fantasías e ilusiones, inventando cada uno a su estilo la historia del vivir bien y los éxitos económicos del Gobierno gracias a sus sabias políticas. Los autores de los mejores cuentos y telenovelas populares y que no tiene nada que ver con la realidad ganan sus buenos quintos, también lo reciben en especies e influencias y así satisfacen a sus propios intereses y los del gobierno.

NOTAS VARIAS DEL DIARIO VIVIR

Le pelamos: hakuna matata

Se había montado un sistema formal de corrupción y toda adjudicación tenía su sobreprecio y su comisión establecida; existía un cobrador designado encargado de la tarea de dar seguridad al pavo que paga y al de la camarilla burocrática que cobra su cuota y ahora vienen con pillerías de cuarta, con bandas y banderitas.
Que ridículo, que vergüenza, ya estaban en los ligas mayores plurinacionales y vuelven a caer en la michi corruptela; qué pasó con los buenos!.
“Si los concejales van a robar plata tienen que robar en otro lado, no en esos proyectos pichangas”. Alcalduli

El llunkerio ayuda a vivir bien
“la democracia no precisa de alternancia, esto es un invento de la oposición… la democracia tiene que ver con el vivir bien”. “Ministra” de Comunicación López.

De aquí y del imperio; el lamento Grindio, de gringo e indio
“Si me hicieran un impeachment en algún momento, creo que los mercados se hundirán. Creo que todo el mundo sería muy pobre”. Trump
“Si se va Evo va a haber llanto y el sol se va a esconder, la luna se va a escapar y todo va a ser tristeza para nosotros”. Linera
ovidioroca.wordpress.com

miércoles, 13 de junio de 2018

LA NEFASTA HERENCIA MASISTA CON LA QUE TENDREMOS QUE LIDIAR


LA NEFASTA HERENCIA MASISTA CON LA QUE TENDREMOS QUE LIDIAR

Ovidio Roca

Los funcionarios y los panegiristas del MAS citan, demagógicamente, cifras macroeconómicas con las que buscan mostrar una buena gestión gubernamental; pero de lo que no hablan es que de ninguna manera generaron prosperidad ni buena empresa; ellos tuvieron la suerte de recibir una millonaria herencia de los anteriores gobiernos: reservas petrolíferas certificadas, gasoductos construidos hasta los mercados y contratos ya suscritos. Además y de yapa les cayó un regalo del capitalismo, una larga coyuntura de precios internacionales como antes nunca vistos, donde el petróleo pasa de los 20 dólares por barril a los 100 y hasta 140 dólares.

Ellos dilapidaron esta herencia, se gastaron los mayores ingresos que recibió el país en toda su historia, a lo que se suma también el mayor endeudamiento; recursos que dilapidaron en corrupción, en construir millonarios proyectos totalmente fracasados, museos, palacios, canchas de plástico, coliseos. Inversiones que caracterizan el ciclo de la política y cultura cocalera y que está dejando un país endeudado y enfermo de populismo. Una inversión buena para incrementar el PIB pero mala para el país y su gente.

Como siempre, luego de la borrachera, del desastre, viene la dura tarea de reconstruir la economía, la institucionalidad y la ética del trabajo y esto exige que se asuma la responsabilidad de poner orden; recomponer el aparato productivo y las finanzas, lo que implica tiempo, sacrificios y trabajo. A su vez la gente acostumbrada a las prebendas del populismo y que va a sentir los efectos del ajuste, dirá que con el MAS todo era mucho mejor y gratis.  

En los otros países Castrochavistas, que aplicaron la misma receta, los ciudadanos desesperados sacaron a los populistas del Gobierno y los metieron presos y ahora están trabajando duro en reconstruir su país; otros están en proceso de expulsarlos, nos referimos a Venezuela y Nicaragua los que están en su fase de crisis terminal; la etapa represiva y genocida en la cual están asesinando a su población. Nosotros siguiendo el mismo modelo hacia allí vamos.

Evo, que es un dirigente campesino cocalero puesto en el gobierno por el Castrochavismo, en su lógica practica y campesina siente y  se pregunta: “El pueblo es sabio (y) si uno no responde, fuera pues!”. Pensamiento sabio e interpretación necia: “Yo mismo a veces no puedo entender que ya estoy 12 años de Presidente, qué está pasando digo, me pregunto. Claro, a veces no están atendiendo bien, falta todavía, hay nuevas necesidades pero hay resultados, el pueblo es sabio (y) si uno no responde; fuera pues!, pero sí hay resultados”. (Esto último, lo de los resultados, se lo hacen creer los chupatetillas que no quieren soltar la mamadera y el poder).

Nos olvidamos que un país que se proyecta libre y próspero hacia el futuro, requiere de valores, de trabajo creativo, de compromiso; un accionar ciudadano que transita por el ejercicio responsable de los derechos y el total cumplimiento de las obligaciones.

ovidioroca.wordpress.com

lunes, 6 de marzo de 2017

CORRUPCION ESTRUCTURAL E INSTITUCIONALIZADA


Ovidio Roca

Los países seguidores del Socialismo Siglo XXI se caracterizaron por llevar la corrupción a su máxima expresión, la que rápidamente se tornó estructural e institucionalizada. Esta corrupción en  nuestro entorno cercano se la apoda de Lava Jato, Soba Loco, Conchupancia o Chupatetillas, todas ellas variaciones sobre un mismo tema.

Existe una diferencia entre la corrupción institucionalizada y el hecho puntual de corrupción. “Un acto puntual de corrupción es aquel sin continuidad asegurada, pero que logra influir en la voluntad de algún funcionario para obtener una prebenda específica”.

Un caso mediático de corrupción puntual fue el de El Dron o La Dron, cuyos actores deben ser presos por creídos, por querer traspasar los límites del michi acto corrupto y treparse al  sitial que corresponde a la corrupción institucionalizada. Por tanto deben ser denunciados y castigados por trepados, alzados y burros. Si es burro rebuzne!! alcalduli dixit.

Por su parte el sistema de corrupción institucionalizada, “son estructuras y procesos que se instalan en la sociedad como modalidades corrientes para lograr beneficios particulares y de manera continua a expensas de una institución pública, una organización social o grupal. Supone la existencia de una red de actores y organizaciones (lícitas e ilícitas) que operan en distintos niveles y funciones, conformando una red de complicidades y pactos de silencio”.

Está claro que mientras más tiempo un grupo se mantiene en el poder, más se afianza e institucionaliza la corrupción, de ahí la necesidad de la alternancia en el poder y esto a todo nivel.

La corrupción es además jerarquizada y clasista; por un lado los de la cúpula, los de la elite de la burocracia estatal que consiguen el gran botín y más abajo la de los cholos y cunumis que reciben las sobras.

El negocio de la corrupción se diversifica como producto de los operadores que demuestran ser extremadamente hábiles y creativos. Algunos usan información privilegiada; conocer o decidir, anticipadamente donde se realizara una infraestructura pública, una carretera, una vía asfaltada que valoriza el entorno, permite comprar terrenos a precios bajos. Pero lo más importante y jugoso en este esquema está en las comisiones por las grandes obras: infraestructuras, edificios, grandes inversiones y adquisiciones.

La una es "bian" de alto nivel, de cientos de millones de dólares, la otra de algunos cientos de bolivianos. La primera institucionalizada y manejada profesionalmente desde las alturas del poder, recibe diaria y sistemáticamente un porcentaje de entre el veinticinco y treinta por ciento de toda adjudicación, obra o contrato. Las empresas advertidas ya de este principio, hacen sus propuestas incluyendo las comisiones.
La corrupción institucionalizada da estabilidad y continuidad al esquema de poder y para mayor seguridad cuentan un agente cobrador oficial, quien luego distribuye la marmaja según un estricto sistema de jerarquía y puntaje.

La otra es la corruptela de los michis; la de extorsiones, pequeñas adquisiciones, aceitar trámites, eliminar contravenciones, permitir contrabandos; una micro corrupción que es permitida, pero que de tanto en tanto es denunciada y sancionada para mostrar una apariencia de combate a la corrupción.

Algunos consejos de Santos Noco Chopeyaqui:
Basarse en el mérito y poner a la cabeza de las instituciones a personas idóneas y honestas, por periodos fijos, no renovables y sujeto a permanente evaluación de desempeño y esto porque: “las instituciones son como los pescados, se pudren desde la cabeza”.
Un consejo practico para los funcionarios: Para evitar caer en corruptela, ponte un precio tan alto que seguramente no te  lo pagaran y mientras tanto vivirás tranquilo. Si por acaso te lo paguen, agarra tus dólares, vete a Cuba y cómprate una casa en Varadero y no te acerques a los Castro.

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domingo, 1 de enero de 2017

BOLIVIA ECONOMIA INFORMAL Y ESTADO BUROCRATICO

Ovidio Roca
 La única manera de enfrentar la pobreza, es generar riqueza con inteligencia, producción y empleo.
Bolivia no ha logrado construir una economía diversificada, productiva y sostenible; tiene una economía primaria basada en el gas y los minerales y esto mantiene al país en la pobreza, con un bajo nivel educacional y fuentes de empleo precarias; por lo que la gente para sobrevivir se dedica a toda clase de trabajos informales y de baja calificación, trabajos en los cuales un setenta y cinco por ciento de la población encuentra su supervivencia.
Este atraso económico, cultural y tecnológico, podría explicarse por varias razones, entre ellas por el enclaustramiento y  lejanía de las costas marítimas por las que circulan las corrientes modernizantes del comercio mundial, de las ideas, de la tecnología; pero sobre todo por su persistencia en mantener en lo económico el extractivismo y en lo ideológico la mitología socialista, estatista y populista.
Estudios realizados por entidades internacionales muestran que en Bolivia el 87% de los emprendedores son comerciantes y el 80% de estos tiene formación solo hasta el ciclo primario, un 9% formación universitaria y apenas el 1,5% tiene estudios de postgrado. Igualmente sólo el 0,9% incorpora nueva tecnología y el 0,87% es innovador, aspectos estos que son vitales para los nuevos emprendimientos.
Bolivia tiene una  mayoritaria población campesina de origen indígena y con bajísimo nivel educativo; población que por los impactos climáticos sobre la actividad agropecuaria y la atracción que ejercen las ciudades abandonan el campo. Estos migrantes de la pobreza cuando llegan a las ciudades en procura de alguna forma de subsistencia, no se adecuan al ambiente institucional, chocan culturalmente contra la formalidad jurídica y económica que infructuosamente quieren imponer algunas Gobernaciones y Municipios, instituciones que les son ajenas e incluso hostiles y por tanto se organizan para resistir por la fuerza, pues no creen en la institucionalidad ni las leyes.
Como vemos estamos lejos de estar calificados para ingresar a la economía del conocimiento, que es la que predomina hoy en día y ni los Colegios, Universidades, ni el Estado hacen esfuerzos para reorientar y adecuar a las nuevas realidades el sistema educacional.

La población se incorpora a la economía informal porque no tienen otra opción; ellos buscan sobrevivir y necesitan trabajos, actividades que le permitan ganarse el sustento y la informalidad es su única opción, pues para ejercerla no hay exigencias en materia de educación, de calificaciones, de tecnología y ni de capital.
La informalidad es producto del modelo de Estado que impera en el país; que crea un ambiente de inseguridad jurídica, mantiene un constante ataque a la empresa privada formal y aleja la inversión, con lo que no se genera empleos y no deja otra opción para sobrevivir, que la informalidad.
El gobierno del MAS con su proceso de cambio enfatiza la estatización de la economía, lo que condujo a la proliferación empresas estatales, la burocracia, la ineficiencia, la corrupción y quiebra de las mismas; las que para evitar su cierre reciben subsidio estatal y esto será así hasta donde el gas aguante.
Para complicar más las cosas, el Gobierno ataca y penaliza la actividad privada productiva con impuestos, leyes, inseguridad jurídica, así como apreciando el valor del peso boliviano, con lo que las empresas no pueden exportar, pues con un cambio nominal apreciado los productos que importamos son más baratos y los nuestros cuestan más caros en el exterior
Las inversiones estales están más motivadas por conseguir comisiones de las empresas adjudicatarias (modelo Lavajato) y en este camino promueven los grandes “antiproyectos”, en los cuales la burocracia estatal encuentra sus ganancias en los sobreprecios y comisiones y no en la operación. Un ejemplo entre otros muchos, es la planta amoniaco urea de inversión tan grande y absurda que el mejor negocio  sería cerrar la planta y no producir, que hacerlo para perder mucho MAS y por muchos años MAS. 
La actividad informal realiza emprendimientos de al menos dos tipos: la delincuencial, narcotráfico y contrabando y la creativa; de pequeños talleres artesanales, pequeñas empresas y canales de comercio a la criolla, de bajo costo y alta competitividad, ferias, pulperías y ventas. El Gobierno para mantener contenta a la población, les permite realizar sus negocios ilegales, siempre que lo apoyen.
En resumen el Estado burocrático que prevalece en Bolivia se constituye en un freno al progreso y al trabajo de los emprendedores bolivianos, que son el bajo desarrollo científico tecnológico. La pregunta por tanto es; cómo pasar de la actividad informal de la que vive la mayoría de la población a otra forma de organización y economía, más sostenible y productiva.
Para superar estas perspectivas se hace necesario impulsar una nueva economía, un tipo diferente de consumo otras formas de trabajo además de la industria tradicional, impulsados por las nuevas tecnologías, la creatividad, la innovación y la libertad de trabajo.
La Escuela de Economía de Londres señala que la cuarta Revolución Industrial (robotización) en los próximos 20 años será responsable de 40% de la producción mundial, lo que implica masivas pérdidas de puestos de trabajo. Por tanto es urgente dar vuelta a la receta que se está aplicando; se necesita cambiar el actual Estado caudillista, dirigista e interventor, por uno que construya un ambiente adecuado para la inversión y la innovación.
Un Estado que otorga seguridad jurídica y crea un ambiente de certidumbre para la innovación, las inversiones, empresas sostenibles, producción y desarrollo y por ende mejorar el nivel de vida de la población y que no dude en aplicar sanciones ejemplarizadoras para frenar la desbocada corrupción y el narcotráfico.
Un Estado que promueva el trabajo coordinado entre los actores económicos y sociales y estimule los negocios y emprendimientos sustentables, con rentabilidad e impacto positivo medioambiental y social; una alianza entre la empresa privada, los trabajadores, el Gobierno y el sector académico para consolidar ecosistemas de apoyo a los emprendedores.
 Cambiar hacia un Estado mínimo y eficiente y esto implica: reducir la normatividad a lo estrictamente necesario para una buena convivencia ciudadana, disminuir la burocracia, los Ministerios y las oficinas públicas, reducir paulatinamente entre otras instituciones, el ejército, pues no vamos a iniciar ninguna guerra internacional.
Un ejemplo a considerar es el de Costa Rica donde el 1 de Diciembre de 1948, José Figueres, decretó la abolición del Ejército. Desde esos años, los cuarteles militares se convirtieron en centros educativos y ahora es el país más desarrollado, estable y seguro de Centroamérica. A su vez se dedicaron a potenciar la educación y a profesionalizar y fortalecer la policía.
La meta es avanzar hacia un Estado descentralizado, aplicando el principio de subsidiaridad, de descentralización y conformar un  Estado Democrático Federal.

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jueves, 14 de julio de 2016

BOLIVIA Y SU MUNDO DE FICCION

BOLIVIA Y SU MUNDO DE FICCION
Ovidio Roca
Producto de nuestra historia social y económica y la permanente predica sindical comunista y populista, una gran parte de nuestra población urbana tiene una cultura corporativista, mercantilista y peguista. Para algunos, su mayor pretensión es vivir a costa del Estado o haciendo negocios con el mismo. Es además generalizada la percepción en el pueblo, de que el liberalismo y el imperialismo capitalista, son el mayor enemigo y causa de todos los problemas.
Un país con economía básicamente extractivista, que en los últimos años ha gozado de una racha de buenos precios de las materias primas, como nunca antes vista, pero que para bien o para mal ya se agotó.  Ahora subsiste una economía mercantilista mayoritariamente informal y con la coca y el narcotráfico como su mayor fuente de financiamiento. Una economía informal que requiere de permisividad y la tiene de funcionarios  y burócratas, con los que se puede negociar para torcer las leyes y normas.
Se cree en el Estado empresario y que el Gobierno debe invertir los recursos públicos y créditos en empresas presuntamente productivas. El problema es que siempre se lo hace con criterios políticos, sin contar con capacidad gerencial ni espíritu empresarial y sin preocuparse de evaluar las necesidades del mercado y su acceso competitivo al mismo. Se desconoce que las empresas en un mundo competitivo, tienen que saber cómo llegar al mercado con los bienes que este demanda y en el preciso momento que lo demanda; como resultado se tiene empresas burocráticas y monopólicas las que pronto necesitan subvención o quiebran y de esta manera se consumen los recursos del contribuyente.  Los que tomaron la decisión de invertir en estas empresas quebradas e inviables deberían pagar por los daños y pérdidas causadas, pero ellos no asumen ninguna responsabilidad y más bien se enriquecieron con las comisiones y sobreprecios.
El Vicepresidente alegremente postula y ofrece a las masas: “El poder sólo podrá concretarse con la presencia de la gente humilde y trabajadora en todas las instituciones públicas del país, sin que necesariamente tenga formación profesional”.
Este mensaje contradice la lógica productivista de que el manejo empresarial requiere conocimiento y experiencia en gestión de negocios y que el objetivo de todo proyecto es aumentar la producción y las ganancias, las mismas que luego son reinvertidas para continuar el ciclo. Y en todo caso, el riesgo siempre es del empresario.
Pero seguimos viviendo en un ambiente de ficción, de los grandes discursos y promesas, en el cual los ideólogos y comunicadores del Gobierno realizan la discusión y análisis de los problemas del país, en base a relatos sesgados, escritos novelados y leyes truchas y no en base a las realidades de la vida cotidiana; de lo que siente la gente por la ausencia de libertad, por el deterioro de su economía e ignorando olímpicamente los reclamos, las vivencias y necesidades de la gente emprendedora, la que cada día sale a trabajar, come, se enferma, se transporta, circula. Podría decirse usando el lenguaje de los izquierdistas, que el relato transcurre en el mundo de la superestructura ideológica, el mundo de la ficción y no en el de la estructura, en el mundo real.
Como la tortilla siempre se da vuelta, en los últimos tiempos vemos como cada día, la gente que ilusionada recibió las promesas demagógicas de los populistas, al ver como se derrumba la economía y el empleo, está empezando a reaccionar de forma agresiva con marchas,huelgas y bloqueos, pues fue formada en la cultura de la anomia, del irrespeto a los derechos de los demás y de esta manera el masismo está recibiendo de su propia medicina. Y así resulta que en el Estado Plurinacional, los únicos que señalan los verdaderos problemas y dicen la verdad, son los mentirosos de Confidencias de Panamericana.
La práctica de los países exitosos, para quien quiere verlo, nos muestra que el recurso económico más importante para un país es la confianza en el futuro, el trabajo fecundo y la creatividad, el cual siempre está amenazado por demagogos y corruptos; para preservarlo se necesita de verdadera Institucionalidad, Estado de derecho y sobre todo una ciudadanía responsable y movilizada en función de sus legítimos intereses.
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viernes, 27 de junio de 2014

ECONOMÍA, AHORRO Y GESTIÓN PÚBLICA

ECONOMÍA, AHORRO Y GESTIÓN PÚBLICA
Ovidio Roca
Algunos economistas consideran, que el pasaje bíblico de José interpretando los sueños del Faraón sobre las siete vacas gordas y las siete vacas flacas, podría ser el primer análisis económico realizado, pues enseña la lógica del ahorro ya que la escasez es además, producto del mal manejo de la abundancia, quedando allí de manifiesto que toda sociedad debe saber producir, invertir, gastar y guardar lo necesario.
Pero pese a los siglos transcurridos, aun no terminamos de entenderlo y menos aplicarlo. Existe el criterio generalizado en nuestro país de que los recursos del Estado y de las Instituciones deben ser gastados totalmente, y que es una medida de la eficiencia administrativa hacerlo en su totalidad; olvidándose que existen épocas de vacas gordas (como la actual) y de vacas flacas, y que la buena gestión y el consiguiente ahorro para las épocas difíciles, en urgente y necesario.
Los países que son exitosos ahorran y para ello constituyen Fondos Soberanos; en Latinoamérica los tenemos en Chile, con el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), constituido el año 2007 para ahorrar los mayores ingresos por el alza de los precios del cobre. Por su parte Panamá, previendo más ingresos para el Canal a partir del año 2015, se adelanta y el 2012, crea el Fondo de Ahorro de Panamá (FAP).
Hace ocho años, los bolivianos le dieron al MAS, sus vacas para que se las cuide y en lugar de hacerlo éstos se las comieron o las vendieron. Estas vacas tienen un valor, según Doria Medina, de 120 mil millones de dólares; cifra nunca antes recibida por el país en toda su vida republicana. 
En el análisis de la gestión de las instituciones de gobierno, existe también un error de percepción, pues prima la visión contable, se mide el gasto y se olvidan de la eficacia y eficiencia de la gestión; poco les importa evaluar si la asignación de recursos está correctamente estudiada y priorizada, si las obras fueron ejecutadas correctamente y a un precio correcto y competitivo.
Aunque el dinero es muy importante, lo es más el entorno institucional, no puede haber una buena administración si no hay un ambiente de seguridad, de reglas de juego, claras y permanentes, de un árbitro confiable en caso de controversias.  
Se olvida también que un primer elemento de la buena gestión institucional es la jefatura, la gerencia; se dice que el pez se pudre por la cabeza y esto significa que cuando una institución tiene una administración con funcionarios corruptos y sin idoneidad para para el cargo, esta institución no sirve para el ciudadano, ni para la sociedad, solo a su propia burocracia.
Otro aspecto fundamental es contar con una planta administrativa con funcionarios seleccionados por mérito y con capacidad profesional y experiencia para cada uno de los cargos. Esto permite contar con un equipo motivado que realiza su trabajo de manera  eficiente, con ganas y con orgullo por el trabajo bien hecho. No sirve a la sociedad ese burócrata agazapado en su pega y presto a dar el zarpazo contra el ciudadano despistado que va a realizar un trámite, o subiendo el nivel jerárquico de decisión, a la empresa que busca conseguir un contrato.
Es importante recordar que el impulso al desarrollo de Santa Cruz se lo dio con el Comité de Obras Públicas, que hizo de un pueblo sin servicios de agua, luz y pavimento, una ciudad vivible y progresista, y esto se lo realizo con un presupuesto anual de entre uno y dos millones de dólares, que es lo que recibe actualmente la Alcaldía en un solo día. En el Comité, cada uno de los funcionarios, ingresaba previa selección por mérito, y todos se sentían orgullosos de trabajar por el desarrollo de su pueblo y lo hacían sin horario ni horas extras, desde el portero hasta el presidente.
Lamentablemente, en los últimos años hemos entrado en una vorágine imparable de corrupción e ineficiencia en la administración de las instituciones públicas, las que se han convertido en una presa que se pelea a palos y mordiscos, Las pocas Alcaldías que mostraron eficiencia y para mencionar solo dos, Buena Vista y La Guardia, fueron tomadas por los movimientos sociales del gobierno y ahora son presa de hordas corruptas; e ignorantes de todo lo que no sea su propio interés y que permanentemente entre ellos mismos, no paran de disputarse la presa.
Algunas sociedades se desarrollaron y progresaron porque se dotaron vía educación, de un ambiente de valores y principios que reconocen en el trabajo, la honestidad, el respeto, la paz ciudadana; unas virtudes esenciales. Así se puede verificar que las sociedades menos corruptas son las más libres y desarrolladas.
En gran medida, la conciencia ciudadana está influenciada por la relación económica entre la institución y el propio ciudadano. Dado que la mayoría de los pobladores de nuestro país no tributan, éstos perciben que todo lo que les da la institución y la autoridad como dueña de la misma, es un regalo y por tanto mientras tienen la posibilidad de recibir algo gratis, los aceptan y los apoyan.  Otra situación se presenta cuando el ciudadano es un contribuyente responsable, que exige de la autoridad el buen uso de los recursos que le entrego para su administración y la buena aplicación en pro del bien común.
Cuando los ciudadanos y vecinos aceptan el accionar corrupto e ineficiente de los funcionarios públicos, los están avalando y en ese caso se aplica el viejo aforismo que dice: todo pueblo tiene el gobierno que se merece.
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miércoles, 14 de mayo de 2014

ESPACIO VITAL COCALERO

ESPACIO VITAL COCALERO
Ovidio Roca
El geógrafo alemán Ratzel acuño el término “Lebensraum” o espacio vital, con el cual explica, que la existencia de un Estado solo queda garantizada cuando dispone de suficiente área territorial para atender a sus necesidades. Este pensamiento movió a Hitler para anexarse casi toda Europa, y no siguió con su empeño porque lo pararon a tiempo, aunque a costo de una apocalíptica destrucción y millones de muertos.
El matemático y sociólogo cochabambino, Álvaro García Linera  nos habla de lo sagrado y lo profano, de la hoja y los negocios; y nos ilustra en una estrategia comercial, financiera y geopolítica para el poder cocalero: "Estamos aquí en Coroico, centro de producción de la sagrada hoja de coca, la hoja de coca es el alma de los bolivianos, es nuestro ajayu (alma) y eso nunca va a desaparecer. Desde antes de la llegada de los españoles ya producíamos coca y con los españoles y la invasión hemos resistido con coca, Túpac Katari organizó la rebelión de 1781 vendiendo coca, controlando la producción y el comercio de coca, con eso financiaba su ejército que fue a tomar la ciudad de La Paz".
Chapare, es una región del trópico cochabambino de gran belleza natural, con una excelente producción de bananas, palmito, fruta cítricas y lamentablemente coca; que obviamente es lo más rentable.  Esta región está localizada en el centro del país, colindando con Cochabamba, Santa Cruz y el Beni, y por la alta pluviosidad y problemas de fallas geológicas, está sujeta a periódicas inundaciones y derrumbes, lo que dificulta el desplazamiento por carretera.
Las Seis Federaciones de Cocaleros son el poder político regional (y nacional) y su presidente es al mismo tiempo presidente del Estado Plurinacional. Dado su creciente poder económico y político (gracias a la coca), muchos chapareños tienen aspiraciones de constituirse en un Estado Cocalero. Para esto y en procura de potenciarse y fortalecerse, amplían de forma agresiva y permanente su territorio, moviendo al mismo tiempo sus fronteras. Las recorrieron de facto desde el rio Ichilo hasta el Yapacaní, anexando de paso las poblaciones de San German y Yapacaní, que pertenecían a Santa Cruz y siguen avanzando hacia el Piraí. Movieron también las fronteras del rio Chapare al Tijamuchí,  cruzando por el TIPNIS, para anexarse la nueva población chapareña, San Ignacio de Mojos y siguen avanzando hacia el Mamoré. Esto responde al hecho, de que el espacio vital para el Chapare es el área necesaria para el cultivo e industrialización de la coca (siempre creciente), después pensaran en algo más. 
Para potenciar el Chapare y eventualmente el Estado cocalero, su presidente decidió realizar allí la mayor cantidad de inversiones, con recursos públicos, instalando diversas empresas a pesar de no reunir varias de ellas las condiciones mínimas y necesarias para dar viabilidad a esos emprendimientos. Se tomaron y se toman decisiones de inversión, en contra de todo lo que enseña la teoría de localización de proyectos: cercanía a materias primas, a mercados, existencia de infraestructura y entorno adecuado de servicios; pues lo que prima es la decisión geopolítica y tener contentas a las bases.
Nadie podría explicar, por ejemplo, la instalación de una fábrica de papel que se abastece de materia prima traída desde la Argentina y que venderá su producción a lejanos centros poblados, como El Alto, La Paz, Cochabamba, Santa Cruz. También es ilógica la localización de la inmensa planta de amoniaco y urea en Bulo Bulo (844 millones de dólares de inversión) que pretende vender su producción al lejano Brasil. 
Más coherente con su estrategia de crear un Estado cocalero, es la construcción de la Carretera Villa Tunari - San Ignacio de Mojos, que penetra y corta el TIPNIS, arrinconando y desplazando al paso a sus pobladores indígenas. Esto se explica por tratarse de un área de ampliación de cocales y de vinculación con su nueva frontera, en San Ignacio de Mojos y el camino hacia La Paz. Igualmente es estratégica la construcción del Aeropuerto Internacional de Chimoré, que permitirá sacar la producción industrializada de coca, de mate de coca. (Al respecto, sugiero instalar una fábrica de chicle de coca, para paliar a nivel planetario, el hambre de muchos y evitar la obesidad de otros y otras.) (*)
Es importante destacar que el presidente de las seis federaciones de cocaleros y del estado plurinacional, en ocasión de anunciar la construcción de este aeropuerto internacional (con un costo de 55 millones de dólares) dijo: este aeropuerto servirá a todo el mundo, “menos a los gringos”. !! Wañuchiy gringos, kawsachun coca!!, bramaron las bases.
Iván Arias en el documento publicado el 2011: “El estado de las empresas del Estado”, elaborado para la Fundación Milenio, detalla algunas inversiones públicas en el Chapare:
“Con un presupuesto que bordea los Bs. 7,806 millones (1.123 millones de dólares), el gobierno ha instalado: la planta de  Lacteosbol en Ivirgarzama, con Bs. 21.5 millones de inversión; la planta de cítricos en Villa 14 de Septiembre, con Bs. 7.0 millones; la empresa procesadora de Palmito en Shinahota con Bs. 7.5 millones y la planta termoeléctrica en Entre Ríos con Bs. 595.0 millones.
Están en proceso de implementación: Papelbol en Villa Tunari, con una inversión de Bs. 162.4 millones, la planta procesadora de hojas de coca en Villa Tunari con Bs. 11.2 millones y la planta industrial de urea y amoniaco un proyecto a implementarse en el municipio de Entre Ríos - con una inversión que supera los Bs. 7,000.0 millones”.
Lo anterior no contempla la millonaria inversión municipal con los recursos venezolanos y del Evo Cumple.
Es deseable y necesario el desarrollo de los pueblos, pero no el surgimiento de una Estado cocalero que atrae a los carteles internacionales de la droga y genera drogadicción y violencia en el país. El problema es que solo atinamos, aterrorizados, a observar la destrucción del Estado democrático, esperando que en algún momento alguien; algún político, un mesías, otro, lo solucione con la mera fuerza del optimismo y nosotros no tendremos que hacer nada, ni siquiera unirnos y exigir por lo menos la unidad de nuestros políticos; para que todos juntos enfrentemos la catástrofe anunciada que se nos avecina. Recuerden a Venezuela.
(*) Pese a ser un buen negocio, la guanaja a quien se lo propuse no quiso emprenderlo.


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