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sábado, 25 de julio de 2015

CULTURA DEL DESARROLLO SOSTENIBLE

CULTURA DEL DESARROLLO SOSTENIBLE
Ovidio Roca
La XXI Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, a celebrarse en Diciembre y en París, ya está en marcha y la esperanza es que los intereses económicos y políticos de las empresas y los países, no se antepongan a nuestra vital necesidad de conservar el hábitat de la humanidad y lograr un futuro sostenible para todos.
El cambio climático preocupación de esta Conferencia, se está produciendo ahora mismo y no en un lejano futuro y cada día todos sentimos como se tornan extremas las lluvias y las sequias, y en épocas que no recordamos normales. Esto que para una gran mayoría es miseria y desesperación, para otros es negocios.
En nuestro afán de crecimiento, durante los últimos dos siglos hemos contaminado los océanos vertiendo en ellos desechos orgánicos, nucleares, químicos e industriales. El océano se ha acidificado, se matan los arrecifes coralinos y la vida acuática; la pesca indiscriminada conduce al agotamiento de los recursos pesqueros y el empobrecimiento de millones de personas, cuyos medios de vida depende de los mares. Igualmente día a día estamos destruyendo los bosques y su biodiversidad con la tala incontrolada en la Amazonia, los bosques de Asia y África, contribuyendo en acelerar la desertificación y el cambio climático.
El problema es, que a pesar de los continuos informes y la diaria constatación de la huella ecológica cada vez más destructiva de nuestro único hábitat, los ignoramos y seguimos depredando y superpoblando la tierra.
Hay gente inteligente que cree que la solución es irse a otro planeta, donde por lo que sabemos no hay condiciones de vida, y de no ser así el problema subsistiría, pues llevamos como equipaje nuestra mentalidad consumista y depredadora.
Aunque en general la gente sabe lo que está ocurriendo pues puede apreciar en su vida diaria los efectos del cambio climático, no está dispuesta a sacar las respectivas conclusiones y se comporta de manera “esquizofrénica”: por un lado son conscientes de la degradación del medio ambiente y el cambio climático, pero no están dispuestos a cambiar su estilo consumista de vida y de negocios. Llevará tiempo y desastres para llegar a comprender que “más” no necesariamente significa “mejor”.
Lo que es evidente, es que no es posible vivir permanentemente más allá de nuestras posibilidades, pues en algún momento y más pronto de lo que pensamos, hay que pagar la cuenta.  Y aunque el terco sentido común nos recuerde que no se puede gastar más de lo que se tiene, en nuestro país preferimos escuchar la predica populista y cocalera que nos ofrece “el vivir bien”, sin pagar el costo por ello.
 Menos nos gusta que nos recuerden la necesidad de trabajar honestamente y ser responsable con nuestros gastos, de evitar el excesivo consumo y la falta de cuidados del ecosistema y olvidamos que lo inteligente es aprender a vivir y disfrutar de lo que se tiene y que merece cuidarse, pues no se puede vivir indefinidamente a costa de un capital natural, que no crece ni se renueva.
Contra todo esto ha surgido el pensamiento ecológico y del Desarrollo Sostenible que cuestionan la idea de que nuestro objetivo como sociedad es aumentar la producción, el consumo y el PIB.
En 1972 se presentó el Informe del Club de Roma, Los Limites del Crecimiento, cuya conclusión es: “si el actual incremento de la población mundial, la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos y la explotación de los recursos naturales se mantiene sin variación, alcanzará los límites absolutos de crecimiento en la Tierra durante los próximos cien años”.
En las sucesivas ediciones del Informe se confirma esta aseveración y en la última versión, del 2012, se afirma: “el crecimiento económico de los últimos cuarenta años es una danza en los bordes de un volcán que nos está preparando a una transición inevitable”. Seguro que para peor.
El actual modelo de crecimiento económico comienza a encontrar sus límites ecológicos: escasez de agua potable, pérdida de biodiversidad (hoy desaparecen más de 200 especies vegetales y animales por día), el calentamiento global, el agujero de ozono, el descongelamiento de los Polos, la desertificación del planeta, etc. Se prevé que antes de finales de siglo se elevara en cuatro grados centígrados la  temperatura media. Esto significa zonas costeras bajo el agua, decenas si no cientos de millones de refugiados ambientales, graves problemas alimenticios, escasez de agua potable para muchas poblaciones, etc.
Es claro que nuestra interrelación con el medio ambiente no puede ser entendida y mejorada solo por nuestras actividades económicas y productivas, sino especialmente por nuestras pautas de consumo, de infraestructura, de transporte, de manejo de los recursos naturales. Y esto es lo que postula el Desarrollo Sostenible, que implica la necesidad de investigar y utilizar nuevas tecnologías que ahorren recursos naturales, generen energía renovable, que evite la contaminación y el impacto sobre los ecosistemas; la necesaria reducción poblacional, limitar el crecimiento cuantitativo y crecer el cualitativo, de no consumir más sino mejor.  
Lo preocupante, es que pese a que el cambio climático es una realidad que nos impactara a todos, existen muchos intereses políticos y empresariales que impiden tomar medidas urgentes y efectivas para frenar el deterioro ambiental, por eso es urgente una decidida toma de conciencia y una acción efectiva de la sociedad para avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo.
En este camino, recientemente ha surgido un importante actor, el Papa, que con la encíclica "Laudato Si” (Alabado Seas) puede contribuir positivamente a reforzar la conciencia ambiental. El  Papa Francisco en esta encíclica manifiesta: “Hago una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta”…..“El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar”.
En esta perspectiva necesitamos unirnos todos: ciudadanos, científicos, grupos religiosos para conseguir que nuestros gobiernos e instituciones asuman una posición proclive a la sostenibilidad y promuevan en la ciudadanía una cultura de austeridad que supondrá trabajar lo que corresponda para vivir mejor, consumir menos pero mejor, producir menos residuos, reciclar más… En pocas palabras, recobrar el sentido de la mesura y una huella ecológica sostenible.

ovidioroca.wordpress.com

miércoles, 14 de mayo de 2014

ESPACIO VITAL COCALERO

ESPACIO VITAL COCALERO
Ovidio Roca
El geógrafo alemán Ratzel acuño el término “Lebensraum” o espacio vital, con el cual explica, que la existencia de un Estado solo queda garantizada cuando dispone de suficiente área territorial para atender a sus necesidades. Este pensamiento movió a Hitler para anexarse casi toda Europa, y no siguió con su empeño porque lo pararon a tiempo, aunque a costo de una apocalíptica destrucción y millones de muertos.
El matemático y sociólogo cochabambino, Álvaro García Linera  nos habla de lo sagrado y lo profano, de la hoja y los negocios; y nos ilustra en una estrategia comercial, financiera y geopolítica para el poder cocalero: "Estamos aquí en Coroico, centro de producción de la sagrada hoja de coca, la hoja de coca es el alma de los bolivianos, es nuestro ajayu (alma) y eso nunca va a desaparecer. Desde antes de la llegada de los españoles ya producíamos coca y con los españoles y la invasión hemos resistido con coca, Túpac Katari organizó la rebelión de 1781 vendiendo coca, controlando la producción y el comercio de coca, con eso financiaba su ejército que fue a tomar la ciudad de La Paz".
Chapare, es una región del trópico cochabambino de gran belleza natural, con una excelente producción de bananas, palmito, fruta cítricas y lamentablemente coca; que obviamente es lo más rentable.  Esta región está localizada en el centro del país, colindando con Cochabamba, Santa Cruz y el Beni, y por la alta pluviosidad y problemas de fallas geológicas, está sujeta a periódicas inundaciones y derrumbes, lo que dificulta el desplazamiento por carretera.
Las Seis Federaciones de Cocaleros son el poder político regional (y nacional) y su presidente es al mismo tiempo presidente del Estado Plurinacional. Dado su creciente poder económico y político (gracias a la coca), muchos chapareños tienen aspiraciones de constituirse en un Estado Cocalero. Para esto y en procura de potenciarse y fortalecerse, amplían de forma agresiva y permanente su territorio, moviendo al mismo tiempo sus fronteras. Las recorrieron de facto desde el rio Ichilo hasta el Yapacaní, anexando de paso las poblaciones de San German y Yapacaní, que pertenecían a Santa Cruz y siguen avanzando hacia el Piraí. Movieron también las fronteras del rio Chapare al Tijamuchí,  cruzando por el TIPNIS, para anexarse la nueva población chapareña, San Ignacio de Mojos y siguen avanzando hacia el Mamoré. Esto responde al hecho, de que el espacio vital para el Chapare es el área necesaria para el cultivo e industrialización de la coca (siempre creciente), después pensaran en algo más. 
Para potenciar el Chapare y eventualmente el Estado cocalero, su presidente decidió realizar allí la mayor cantidad de inversiones, con recursos públicos, instalando diversas empresas a pesar de no reunir varias de ellas las condiciones mínimas y necesarias para dar viabilidad a esos emprendimientos. Se tomaron y se toman decisiones de inversión, en contra de todo lo que enseña la teoría de localización de proyectos: cercanía a materias primas, a mercados, existencia de infraestructura y entorno adecuado de servicios; pues lo que prima es la decisión geopolítica y tener contentas a las bases.
Nadie podría explicar, por ejemplo, la instalación de una fábrica de papel que se abastece de materia prima traída desde la Argentina y que venderá su producción a lejanos centros poblados, como El Alto, La Paz, Cochabamba, Santa Cruz. También es ilógica la localización de la inmensa planta de amoniaco y urea en Bulo Bulo (844 millones de dólares de inversión) que pretende vender su producción al lejano Brasil. 
Más coherente con su estrategia de crear un Estado cocalero, es la construcción de la Carretera Villa Tunari - San Ignacio de Mojos, que penetra y corta el TIPNIS, arrinconando y desplazando al paso a sus pobladores indígenas. Esto se explica por tratarse de un área de ampliación de cocales y de vinculación con su nueva frontera, en San Ignacio de Mojos y el camino hacia La Paz. Igualmente es estratégica la construcción del Aeropuerto Internacional de Chimoré, que permitirá sacar la producción industrializada de coca, de mate de coca. (Al respecto, sugiero instalar una fábrica de chicle de coca, para paliar a nivel planetario, el hambre de muchos y evitar la obesidad de otros y otras.) (*)
Es importante destacar que el presidente de las seis federaciones de cocaleros y del estado plurinacional, en ocasión de anunciar la construcción de este aeropuerto internacional (con un costo de 55 millones de dólares) dijo: este aeropuerto servirá a todo el mundo, “menos a los gringos”. !! Wañuchiy gringos, kawsachun coca!!, bramaron las bases.
Iván Arias en el documento publicado el 2011: “El estado de las empresas del Estado”, elaborado para la Fundación Milenio, detalla algunas inversiones públicas en el Chapare:
“Con un presupuesto que bordea los Bs. 7,806 millones (1.123 millones de dólares), el gobierno ha instalado: la planta de  Lacteosbol en Ivirgarzama, con Bs. 21.5 millones de inversión; la planta de cítricos en Villa 14 de Septiembre, con Bs. 7.0 millones; la empresa procesadora de Palmito en Shinahota con Bs. 7.5 millones y la planta termoeléctrica en Entre Ríos con Bs. 595.0 millones.
Están en proceso de implementación: Papelbol en Villa Tunari, con una inversión de Bs. 162.4 millones, la planta procesadora de hojas de coca en Villa Tunari con Bs. 11.2 millones y la planta industrial de urea y amoniaco un proyecto a implementarse en el municipio de Entre Ríos - con una inversión que supera los Bs. 7,000.0 millones”.
Lo anterior no contempla la millonaria inversión municipal con los recursos venezolanos y del Evo Cumple.
Es deseable y necesario el desarrollo de los pueblos, pero no el surgimiento de una Estado cocalero que atrae a los carteles internacionales de la droga y genera drogadicción y violencia en el país. El problema es que solo atinamos, aterrorizados, a observar la destrucción del Estado democrático, esperando que en algún momento alguien; algún político, un mesías, otro, lo solucione con la mera fuerza del optimismo y nosotros no tendremos que hacer nada, ni siquiera unirnos y exigir por lo menos la unidad de nuestros políticos; para que todos juntos enfrentemos la catástrofe anunciada que se nos avecina. Recuerden a Venezuela.
(*) Pese a ser un buen negocio, la guanaja a quien se lo propuse no quiso emprenderlo.


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domingo, 7 de julio de 2013

NEGOCIOS AMBIENTALES

NEGOCIOS AMBIENTALES

Ovidio Roca

Se ha confirmado el fuerte vínculo existente entre el cambio climático y las lluvias extremas, nos dice el Dr. Seth Westra, autor principal del estudio “Tendencias mundiales del aumento en la precipitación diaria máxima anual” publicado en junio último en el Journal of Climate.
Se trata de la primera investigación que utiliza las observaciones de 8.326 estaciones meteorológicas del mundo para determinar el grado en que la intensidad de las lluvias y las precipitaciones extremas aumentan, siguiendo el de las temperaturas. El resultado muestra que las lluvias torrenciales en las regiones tropicales aumentan un 15% más, por cada grado que aumenta el calentamiento.

Esto explica lo que ya venimos sufriendo en Santa Cruz: veranos más calientes e inviernos más fríos; lluvias abundantes y sequias, y como resultado para nuestra vida y economía; calores sofocantes y sures helados, inundaciones, destrucción de cultivos, de carreteras, puentes, casas, canales de drenaje.  

Los científicos estiman que de continuar las actuales emisiones de dióxido de carbono, entre el 2030 y 2040 aumentara la temperatura media mundial en dos grados. Por tanto tenemos por delante mucho trabajo para frenar el calentamiento, entre estos disminuir las emisiones de carbono y eso tiene que ver con reducir la quema de combustibles fósiles y evitar la destrucción de los bosques.  

Los efectos del cambio climático afectaran drásticamente a la  vida humana y por tanto debemos enfrentarlos como una acción de supervivencia a la que todos debemos contribuir, cada quien en su propio medio y sus posibilidades.
En nuestro caso, tenemos acceso a soluciones más baratas y ecológicas para frenar el aumento de las emisiones de carbono y controlar las inundaciones y la desertificación, y consiste en aliarnos y contribuir con el trabajo de la naturaleza. Ser socios de Gaia, de la madre tierra.

Es conocido que los bosques y humedales son ecosistemas reguladores, producen y también absorben el exceso del agua de las lluvias y reducen el impacto de estas en las zonas más bajas. Los bosques y pantanales son un almacén y reserva de agua, la que guardan en la época de lluvias para frenar las inundaciones y soltarla luego durante el estiaje. Además de ser el espacio de conservación de la biodiversidad y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

La tarea es por tanto contribuir activamente a la consolidación de una infraestructura ecológica, una infraestructura verde, que es más barata y efectiva que solo construir defensivos, canales y terrazas de cemento y concreto.
Mantener los árboles, el bosque y los pastizales; los curichis y bajíos en las llanuras, todos como parte del paisaje natural, permite absorber y retener el agua, así como para reducir la sedimentación que obstruye los ríos y empeora las inundaciones, además de constituir un sumidero de carbono.

Como los beneficios del control de medio ambiente y de las inundaciones, son una externalidad positiva que favorece a la sociedad como un todo, los recursos para su cuidado tienen que venir de la sociedad mediante el Estado y de programas internacionales que apoyan el control climático.

Controlar los efectos del cambio climático es una tarea permanente y de largo plazo, y para lograr que las acciones en favor del mantenimiento de los bosques y el medio ambiente sea constante, se necesitan incentivos que hagan más atractivo el mantenerlos  y protegerlos en su esto natural, en lugar de chaquearlos y desboscar. Nos referimos especialmente a incentivos monetarios, que es lo que mayormente motiva y mueve a la gente.

Estas acciones deberían estar enmarcadas en un conjunto de políticas y programas: municipales, nacionales e internacionales y contar con recursos permanentes para los incentivos. Esto significa ingresos monetarios, además de los impositivos, que necesitan ser captados de aquellos sectores que afectan al medio ambiente. Son estas, medidas de política económica que incentivan la responsabilidad empresarial y ciudadana y castigan el impacto negativo que generan sobre el medio ambiente algunos de sectores de la industria, minería, agricultura, energía, petróleo, transporte, etc.
Los cambios ambientales que nos afectan son de una dimensión global, mientras los problemas socio-ambientales tienen una especificidad regional y local, ecológica y cultural, económica y política. En consecuencia es necesario actuar en lo local, buscando la necesaria coordinación y apoyo internacional.

Para avanzar en estos aspectos vitales y que afectan definitivamente a la vida humana, necesitamos en Santa Cruz y en el país,  un organismo ejecutor dedicado a la promoción y financiamiento de negocios ambientales.

Necesitamos una Corporación de Negocios Ambientales, una entidad operativa, orientada al logro. Una entidad mixta, público - privada, con Directorio de entidades privadas y empresariales, nacionales e internacionales. Una entidad que se conecte con negocios ambientales mundiales y programas de incentivos verdes y ecológicos pero con una visión práctica y de negocios.
Esta entidad necesita captar y manejar diversos fondos: de inversión en negocios ambientales, para certificación y pago de servicios ambientales, manejo de bosques, acceso a mercados de carbono, asistencia técnica, educación, etc.

En Santa Cruz tenemos un gran espacio para trabajar en proyectos y negocios de servicios ambientales. Tenemos como marco el Plan de Uso del Suelo, PLUS y Planes Municipales que nos señalan como usar adecuadamente los suelos y que áreas proteger.  Existen Reservas forestales, Concesiones Forestales, Parques Nacionales y Departamentales, reservas en todas las riberas de los ríos y bañados, Sitios Ramsar, reservas privadas, las que deben ser valorizadas y recompensadas monetariamente por su impacto ambiental positivo sobre el clima y las lluvias, y como efectivos sumideros de carbono y áreas de  conservación de la biodiversidad.

El desafío es serio e inmediato, y si no actuamos sentiremos muy pronto en Santa Cruz, los efectos climáticos resultantes de la destrucción de la Reserva Forestal Chore y el Parque Nacional Amboró, invadidos por cocaleros y piratas madereros, quienes están destruyendo los dos ecosistemas boscosos que regulan el microclima del norte integrado y la ciudad de Santa Cruz, vale decir el régimen de las lluvias, la humedad y los vientos y que por ahora nos generan un ambiente más o menos aceptable y dos cultivos anuales.

Con esta destrucción acelerada y los efectos del cambio climático, seguramente el norte se convertirá un desierto y en esta perspectiva habría que pensar traer camellos de Irán, para transitar por las dunas de, Turobito en Warnes, La Jupia en Montero, El Torrente en Portachuelo.


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lunes, 17 de junio de 2013

RESERVA DE CONSERVACION Y PROTECCION DE LA BIODIVERSIDAD, REFUGIO OCOROTU

RESERVA DE CONSERVACION Y PROTECCION DE LA BIODIVERSIDAD, REFUGIO OCOROTU

El Proyecto de Conservación y Protección de la biodiversidad "Refugio Ocorotú", se encuentra localizado a tres kilómetros de la población de Buenavista, antigua Misión Jesuítica, y a cien kilómetros, una hora y media por carretera, desde la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

Esta Reserva Privada de Patrimonio Natural (RPPN) se encuentra mirando al "Codo de los Andes" de la Cordillera Andina, la que en ese punto se vuelca al Oeste, hacia el Pacifico.
La Reserva, está en una zona de transición ecológica,  entre el pie de monte subandino y la amazonia, con una elevación 400 m.s.n.m, con pequeñas terrazas onduladas y disectadas por pequeños arroyos (Sereboqui y Ocorotu) y por el bosque húmedo subtropical, donde el bosque alto (>35 m) cubre el 60% de la Reserva; el bosque mediano y en recuperación y los humedales cubren el saldo. La precipitación pluvial anual en el área es de 1.600 mm, concentrada entre los meses de Noviembre a Febrero y la temperatura media de 22° C.

El Refugio Ocorotú, localizado frente al Parque Nacional Amboro, es una Reserva Privada de Patrimonio Natural que  se inició el año 1993, con una extensión de 150 ha y conserva uno de los pocos bosques tropicales húmedos no intervenidos, de gran biodiversidad y de fácil acceso de la zona.

Colindando con la reserva privada, en una extensión de 12 ha, se encuentran las instalaciones turísticas del Refugio Ocorotú. El lugar cuenta con agua potable, energía eléctrica y servicio telefónico. Aquí se reciben los grupos de investigadores o turistas que quieran convivir durante algunos días, en un ambiente natural y libre de estrés.

Entre la flora de la Reserva se destacan árboles como la mara o caoba, cedro, tajibo (Tabebuia spp.), ficus, variedad de orquídeas, vainilla, helechos arbóreos, varias especies de palmeras y heliconias. En términos de fauna se encuentran al menos cinco variedad de monos, principalmente el Manechi rojo (Alouatta Seniculus Sara), perezosos, taitetú (pecarí) tejones, pacas, murciélagos y otros.

Objetivos principales:
  • Conservar los valores ecológicos dentro del área destinada a la RPPN.
  • Contribuir a mantener el equilibrio natural para la conservación de la flora y de la fauna de la región sirviendo como refugio de aves migratorias y de la fauna nativa de la zona.
  • Conservar la biodiversidad característica del ecosistema de transición con especies de varias regiones ecológicas.
  • Constituirse en un centro para la investigación y educación en biodiversidad.
Logros principales, hasta la fecha:
  • Consolidación del área de la Reserva.
  • Elaboración del plan de manejo de la reserva y su aprobación legal.
  • Enriquecimiento de 10 ha de bosque secundario con especies maderables nativas.
  • Adquisición de una parcela adyacente a la Reserva, de 12 hectáreas y la construcción de cuatro cabañas para familias o grupos con capacidad de seis personas cada una, cabaña para eventos, cabaña rústica para comedor, área de camping, bar y piscina, canchas para juegos y áreas de esparcimiento.
  • En la Reserva se han construido senderos de interpretación con distintos tiempos de caminata y esfuerzo que van desde una hora hasta ocho horas. Esto permite conocer la gran biodiversidad botánica y de aves existentes en la zona (se ha certificado la existencia de 423 especies diferentes entre el Refugio Ocorotú y el Hotel Flora y Fauna de Robin Clarke, que se encuentra colindante).
  • Construcción de un cannopy de 800 m de recorrido, que cuenta con cinco estaciones en las copas de los árboles; esto permite una visión espectacular del bosque. La salida es por un puente colgante (al momento requiere reparación)
  • Rescate de animales.
  • Establecimiento de un programa de paseo en botes por el río Surutú, adyacente a la Reserva.
  • Investigación del mono aullador rojo boliviano (alouatta seniculus sara) endémico de la zona.
Experiencia y Necesidades:
  • La constitución de reservas privadas naturales constituyen un mecanismo efectivo para la conservación de la biodiversidad; sin embargo, sus costos de mantenimiento no logran ser cubiertos con los recursos personales de los responsables del proyecto. En este caso de los responsables, ambos jubilados, destinan gran parte de sus ingresos al mantenimiento pero, no son suficientes y como consecuencia el mantenimiento no es adecuado y la infraestructura sufre deterioro y no puede ser repuesta.
  • Es preocupación de los propietarios de las reservas privadas el poder captar fondos por medio del ecoturismo e investigación o fondos de fijación de carbono, para poder cubrir parte de los costos de operación y de mantenimiento de la reserva y, eventualmente, poder ampliarla. Una opción sería el atraer socios que, realicen inversiones en mejoramiento y protección de las mismas y establecer un fondo financiero que permita su mantenimiento y conservación.
Programa de Actividades
  • Mejorar y ampliar los senderos de interpretación y elaborar las cartillas educativas para cada sendero.
  • Mejorar la protección de la zona para evitar la caza furtiva.
  • Vincular el proyecto con un programa internacional que pueda dar asistencia técnica y financiera en cuanto al manejo de reservas, al ecoturismo, gestiones para captar fondos, mejorar la infraestructura, investigación y protección del área y evitar la caza.
  • Buscar socios interesados, que aporten técnica y financieramente, para consolidar y proteger esta zona de gran biodiversidad y belleza natural y eventualmente adquirir una mayor superficie de los colindantes y destinarla a reservas de protección.
  • Constituir una red de reservas privadas en bosques tropicales, para conseguir asesoramiento técnico que promueva la sostenibilidad financiera de las mismas y las posibilidades para incorporar las reservas privadas en el mecanismo de desarrollo limpio como fijación de carbono y otros.
  • Lograr el apoyo de entidades conservacionistas con donaciones hasta lograr la sostenibilidad y continuidad del proyecto.
Referencias:
Refugio Ocorotu, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, Municipio Buena Vista.
Coordenadas geográficas, en latitud y longitud de las cabañas del Refugio.
Lat 17° 29! 55.39” S
Long 63° 38! 20.46” O
En Google existe bastante información buscando, Refugio Ocorotu.

Responsables:
María del Pilar Urioste; Ovidio Roca.
Dirección: Santa Cruz, Bolivia Teléfono: +591/3 3220560
Correo electrónico 1: mpilaru@gmail.com
Correo electrónico 2: ovidroc@hotmail.com

PARQUE NACIONAL AMBORO
El Parque Nacional Amboró, con una extensión de 637.000 ha,  forma parte del Corredor biológico Amboró- Vilcabamba. Este es uno de los Parques de mayor concentración de biodiversidad, con más de 840 especies de aves, 2.961 especies de plantas vasculares y 127 especies de mamíferos, entre ellos el oso andino (Tremarctos ornatus) y la pava mutún copete de piedra (Pauxi unicornis).



viernes, 8 de marzo de 2013

EL RIO PIRAI Y TACUAREMBO


EL RIO PIRAI Y TACUAREMBO 

Ovidio Roca

En la década de los setenta, muchas familias cruceñas pasábamos el fin de semana disfrutando del rio Piraí (1). En esa época el rio tenia bastante agua y de forma permanente; en las orillas habían grandes arboles que nos daban sombra, el agua era limpia y fresca y en el curso principal, llegaba arriba de la cintura de los bañistas.

Ahora, cuando miro el Piraí al pasar por el puente hacia el Urubó (2), me da pena verlo convertido en un inmenso y sucio arenal, con apenas un hilo de agua altamente contaminada; salvo obviamente cuando llega un turbión.

Esto es producto básicamente de la deforestación en toda la cuenca, que ha facilitado la erosión de sus arenosas orillas y la colmatación del lecho del rio, además de sufrir los vertidos de aguas contaminadas en todo el curso del rio.  

De existir voluntad para recuperarlo, es posible hacerlo ejecutando proyectos productivos y de protección, aprendido de  las experiencias que sobre este aspecto se tienen tanto en Colombia como Ecuador  y coordinándolos con los respectivos municipios.

El Plan de Uso del Suelo de Santa Cruz (PLUS), establece una faja de protección en las orillas de los ríos y cursos de agua y en el caso específico del rio Piraí (B-P1) es de  mil quinientos metros, desde la orilla. En este bosque de protección no puede haber asentamientos humanos, ni actividad agrícola, es exclusivamente de protección.

Cumpliendo el PLUS y los Planes de Ordenamiento Municipal, es posible diseñar un programa de recuperación del rio Piraí en la que el Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (SEARPI) tiene la competencia. Igual para el rio Grande o Guapay (3).

Una de las primeras acciones que habría que realizar es la delimitación de la franja de protección y establecer los mecanismos para que esta franja de sea respetada y tenga el  control efectivo y la tuición del Municipio respectivo, la Gobernación y el SEARPI.

Un primer aspecto a considerar es que esta iniciativa debe ser conjunta entre la actividad privada y el Gobierno Municipal y para ser sostenible el programa  necesita que se asignen contratos de manejo de la franja de protección, en tramos claramente definidos. Cada tramo necesita tener un dueño, un responsable y esta actividad de manejo debe generar ganancias para el ejecutor, de manera que sea sostenible. Si la actividad no se encara como un negocio rentable,  y el Municipio y la Gobernación no garantizan la seguridad jurídica y protección efectiva, el programa será un fracaso.

Tenemos que entender que la ordenación de cuencas es un trabajo de largo plazo y por tanto las reglas del juego deben ser estables y mantenerse en el tiempo.
Una forma de encarar el manejo es realizando en las orillas  sembradíos  de tacuarembó (4) (guadúa angustifolia). Esta gramínea crece 10 cm cada día y cada rodal produce 30 a 35 Ton/ha/año de materia vegetal. 

El tacuarembó, con su particular sistema radicular entretejido, contribuye a la conservación y recuperación de los suelos, pues amarra y sostiene el suelo en las laderas y orillas de los ríos de tal forma que evita la erosión y permite que en el entorno crezcan otras plantas y se sustente una gran biodiversidad de insectos, aves, animales, etc.
Su enraizamiento, además de controlar el escurrimiento de las aguas de lluvia y evitar la erosión de las orillas, permite la infiltración del agua que alimenta los acuíferos locales. De esta manera una hectárea de tacuarembó puede almacenar hasta treinta mil litros de agua, la que en época seca se devuelve al río.

Las aguas del rio al arrastrar menos sedimentos, los que son retenidos por los sembradíos de tacuarembó, tienen mayor capacidad de arrastre de arenas y poco a poco cavan, profundizan y estabilizan el cauce.

Este bambú criollo tiene además un efecto purificador y embellecedor del entorno. Las laderas y orillas de los ríos cubiertas con el mismo son paisajes dignos de contemplación y admiración. Es además un gran productor de oxígeno y fijador de dióxido de carbono, que lo hace un candidato para los bonos de carbono.

Otra variedad criolla de bambú. El guapá (Guadua paniculata)  se desarrolla en zonas mas secas y sus hojas y yemas se utilizan como forraje para ganado, las varillas para diversos usos artesanales.

Al margen de los beneficios ambientales, protección de las orillas y profundización del cauce del rio. El aprovechamiento, bajo manejo, del tacuarembó se convierte en un negocio rentable, especialmente por su rápido crecimiento y por ende su pronta cosecha.

Sus principales usos económicos y productivos son:

Artesanales: Por su forma, flexibilidad, dureza y resistencia,  el tacuarembó es un adecuado material para la elaboración de muebles, artesanías y multitud de enseres.

Arquitectónico: por su resistencia y versatilidad, es un insustituible material de construcción de viviendas de toda clase, casas de lujo, cabañas turísticas y es auxiliar en la construcción, donde se la usa en andamios o como soporte de encofrados.

Agroindustrial: Alrededor de las plantaciones de tacuarembó se inicia una serie de nuevas industrias, como es la fabricación de laminados, aglomerados, pulpa para papel, palillos, muebles, instrumentos musicales, artesanías y hasta alcohol y alimento.

Para ser efectivo el Plan de debe contemplar el desarrollo integral de la cadena productiva, identificando el mercado para esta materia prima vegetal, y los talleres e industrias de transformación que permiten tener productos disponibles para la venta.

Referencias etimológicas:

(1) Piraí: guaraní. palometa, piraña
(2) Urubó: guar. urubú; gallinazo, sucha.
(3)  Guapay: guar. guapoi; bibosi (ficus indica): guar. y; rio.  Otra versión, Guapay; chiquitano. Guapá (guadia paniculata): guar. y; rio.
(4) Tacuarembó: guar. takuára; bambú y guar. tembó; vástago, falo.

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jueves, 14 de febrero de 2013

BENI UN PUEBLO DE PUEBLOS EN LAS LLANURAS INUNDABLES DE MOJOS


BENI UN PUEBLO DE PUEBLOS EN LAS LLANURAS INUNDABLES DE MOJOS

Ovidio Roca

A diferencia de los otros Departamentos del país, donde se tiene una Capital fuerte y hegemónica en la cual se concentra la mayoría de la población; en el Beni tenemos un conjunto de pueblos de similares dimensiones e importancia y cada uno de ellos orgullosos de su estirpe y tradición, aunque sea la misma para todos.
Cada año, las aguas inundan con más o menos intensidad, casi el sesenta por ciento del Beni y afectan la ganadería, los cultivos, dañan las viviendas y la infraestructura en general.
El Beni no se inunda, es una llanura de inundación, y sobre esta realidad es que se necesita trabajar, buscando las formas adecuadas de producir, construir, transportarse. Usando tecnologías apropiadas para realizar las prácticas agrícolas, para diseñar y construir caminos y viviendas; reconociendo y asumiendo en todo momento, las características especiales del ecosistema y aprovechando la existencia de los innumerables e inmensos ríos, arroyos, bajíos, pantanos y curichis, con los que necesariamente hay que convivir.
Medio año de inundación (Diciembre a Mayo) y medio año de sequía, dependiendo del comportamiento del ciclo del Niño y la Niña y en lo futuro de los impactos que causaran las represas que se están construyendo en el rio Madeira y las programadas en el rio Beni; es el escenario en el que hay que trabajar.

Condiciones hidrológicas que se complicaran aun mas, por la aceleración de los procesos de erosión y el uso inadecuado de la tierra tanto en las cuencas altas andinas como en Santa Cruz, así como  por la construcción de carreteras en la misma zona y que afectan el libre drenaje, agudizan y hacen más extremos los efectos de las sequias e inundaciones.

Sabemos que en este mismo medio acuático, hace más de dos mil años prospero una exitosa civilización hidráulica: constructores de lomas, camellones y zanjas, destinados a vivienda, cultivos agrícolas, piscicultura y canales de comunicación fluvial en toda época del año. Esta civilización con su tecnología apropiada logro alimentar más de dos millones de personas.
En la actualidad las tecnologías que se aplican para el transporte y la agricultura del Beni, fueron diseñadas para un ambiente de secano y hasta ahora se conocen pocos avances para usar aquellas adecuadas a las llanuras de inundación.Se haría necesario de aquí en más, investigar técnicas apropiadas para estos lugares inundables, revisando lo que se hizo en este mismo lugar hace dos mil años por la llamada Cultura Hidráulica de Mojos y lo que se practica actualmente en otras regiones del mundo de condiciones hidrológicas similares.

CULTURA HIDRAULICA DE MOJOS

Durante dos mil  años (800 A.C. a 1200 D.C), en la región amazónica de Mojos, trabajó y prosperó una población de más de dos millones de personas. Kenneth Lee (1977) explica que esta fue una gran civilización hidráulica, que controló las inundaciones cíclicas y las sequías, para un área de cultivos estimada en 50 mil Km2. Estos pueblos utilizaron avanzados conocimientos de ingeniería y planificación para contrarrestar las inundaciones; las técnicas ancestrales desarrolladas para contrarrestarla fueron los sistemas de camellones, lomas, canales y terraplenes, que constituyeron impresionantes sistemas de drenaje a gran escala, asociadas a lagunas artificiales y al establecimiento de los asentamientos humanos en las partes altas de monte islas y lomas naturales y artificiales. Sus restos los podemos ver claramente cuando sobrevolamos este territorio.
Pinto Parada (1987), señala que una tinaja desenterrada en el Beni en 1920, presenta un dibujo de la organización social de esta civilización hidráulica, con hombres jalando cuerdas, que en un extremo arrastran cueros con montones de tierra.
Las lomas y camellones garantizaban la seguridad de las viviendas y los cultivos, pues permanecen por encima del nivel de las aguas, y durante las sequías, el agua de los canales que rodea a los camellones se utiliza para los peces, para el riego suplementario y la obtención de biomasa vegetal, especialmente el tarope, que resulta un excelente abono orgánico. Además los canales formaban parte de una extensa red fluvial que servía como medios de transporte y comunicación.

SITIO RAMSAR

Los humedales, que durante muchos años fueron considerados como zonas insalubres e improductivas, constituyen uno de los ecosistemas de mayor valor productivo y ecológico y proporcionan a la sociedad diversidad de bienes y servicios. Son grandes reservorios de agua dulce y portadores de una gran biodiversidad, son también zonas con gran potencialidad para los cultivos y cuentan con muchas áreas de interés paisajístico y turístico.
Los humedales mojeños son de una rica diversidad natural: hasta la fecha se han identificado 131 especies de mamíferos, 568 de aves, 102 de reptiles, 62 de anfibios, 625 de peces y al menos 1000 de plantas. Numerosas especies, entre ellas la londra (nutria gigante) y el bufeo (delfín rosado), han sido clasificadas como especies vulnerables, en peligro de extinción o en peligro crítico de extinción.
El 2 de febrero de este año y con motivo del Día Mundial de los Humedales, el Gobierno boliviano incluyó en la Convención de Ramsar, al humedal de los Llanos de Mojos. Con esta su  inclusión Mojos se convirtió en el mayor sitio Ramsar del planeta.
Esta decisión nos  compromete a cumplir con las orientaciones establecidas para la formulación de políticas y la planificación del manejo de los humedales, en procura de su sostenibilidad ecológica, económica y social.

ESTRATEGIA DE DESARROLLO

Teniendo en cuenta las especiales características de su población y el medio ecológico de llanura de inundación, el Beni precisa definir creativamente la forma de gobernarse y manejar su territorio. Un territorio bordeado y surcado de ríos, arroyos y curichis, que dificultan las formas tradicionales de cultivar, transportarse, construir carreteras, viviendas, hace necesario pensar y enfocar de una forma diferente su desarrollo.
Como el mayor Sitio Ramsar del planeta, habría que proponer a la comunidad internacional, a las instituciones ambientalistas responsables y serias, la necesidad de conformar una alianza para elaborar y ejecutar un programa integral de manejo sostenible para las llanuras inundables de Mojos.
Es imperativo contar con una Plan Estratégico, pues su ausencia permite que las acciones del Gobierno Central y los programas de apoyo para la región sean pensados desde la perspectiva e intereses de los políticos y los donantes y no la de los habitantes del área, los que requieren de actividades productivas para progresar y por tanto sentirse motivados para valorar y cuidar su entorno.

Se necesita que la juventud beniana deje volar su imaginación, su creatividad y proyecte un plan de desarrollo para su región, acorde a su realidad cultural, ecológica y política, y el reto es demostrar que se puede lograr el progreso y la prosperidad de la gente, trabajando de forma inteligente y en armonía con el ecosistema, confirmando en la práctica que es posible lograr un equilibrio entre los intereses económicos y comerciales y el medio ambiente.
Tenemos el escenario, un extraordinario ecosistema, una variedad de paisajes para atraer una masiva afluencia de turismo ecológico y el desafío es superar lo que la Cultura Hidráulica de Mojos logro exitosamente hace dos mil años.
Es necesario revisar y evaluar  de forma crítica lo hasta ahora realizado, apoyando y profundizando lo que es sostenible y eficiente y replantear y acudir a las nuevas tecnologías y a la experiencia histórica, en todo aquello que contribuya a lograr el Desarrollo Sostenible del Departamento y el bienestar de su gente.

Para los aspectos operativos, se podría constituir una Corporación de Desarrollo Sostenible, SAM, que gestione todas las actividades de desarrollo, buscando aprovechar este paisaje de humedales, para desarrollar el ecoturismo, la agricultura, la ganadería, la agroforesteria, silvicultura y piscicultura, realizándola  en forma sostenible.
Se pueden  programar circuitos turísticos navegando los ríos, arroyos, entrar a las lagunas y lagunetas, como una opción entre muchas otras, para traer jóvenes turistas y hasta viejo turista que allí rejuvenecen.
Es necesario integrarse al desafío mundial contra el cambio climático, trabajar con el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), buscar financiamiento con los Fondos de carbono y el mecanismo REDD+.
Existen muchos programas de ambientalistas que apoyan a la población local para el cuidado de especies en peligro de extinción. En algunas costas del caribe protegen tortugas y cuidan el ciclo desde la postura, hasta que las crías están en condiciones de ir al mar; en  nuestro caso podemos trabajar con petas, bufeos, londras, parabas, etc. Estos programas traen recursos, conocimientos, contactos y ayudan a difundir la imagen de la región.
Costa Rica capta turistas para cosechar café, mucha gente va allí, trabaja duro y paga por hacerlo. Aquí tenemos chocolate nativo y mucho más.
Esto requiere de planificación, organización, buenos operadores, excelentes servicios  y mucho marketing internacional. Existe en el mundo un conocimiento y experiencia disponible, que hay que utilizar y uno de ellos es el de los programas de Jubilados, por ejemplo el de VOCA, que puede ser de gran ayuda.

-           Beni organización política administrativa

Esta extensa de región de 213,564 Km2 es atravesada por tres grandes ríos, Mamoré, Beni e Iténez, los que se juntan para formar el río Madeira, principal afluente meridional del río Amazonas. El Beni tiene dos provincias fisiográficas, la llanura Amazónica y el Escudo Precámbrico.
La población del Beni, según datos del último censo, alcanza a los 425.780  habitantes. Aproximadamente el 32% de esta población lo constituyen 18 pueblos indígenas, los que mediante 19 demandas territoriales, han solicitado tierras por alrededor de 6.2 millones de ha (15 % del territorio Departamental). A Enero del 2011, el INRA informa que fueron tituladas 3.2 millones de ha, como Tierras Comunitarias. 
Con la elección de 8 Subgobernadores y  19 Corregidoresde de acuerdo al Estatuto Autonómico del Beni, y con recursos manejados de manera desconcentrada por las Sub gobernaciones de las ocho provincias y los TCO, ya se señala el camino de la organización política administrativa del Departamento. Lo que hace falta es una imagen objetivo y una estrategia y prioridades de largo plazo, que vayan más allá de la mera captación de votos, con promesas populistas.
El capital de un pueblo es la educación y el conocimiento. Una preocupación de la Gobernación debería ser diseñar una curricula educativa enfocada hacia la ciencia, la tecnología, la cultura internacional y la realidad propia de su medio. Que enseñe al estudiante además del castellano, el idioma inglés como medio de comunicación universal en un mundo interconectado especialmente por el Internet.
La realidad es que el Beni es un pueblo de pueblos, no existe la capital macrocéfala con pequeños poblados supeditados a la misma, por lo que es necesario seguir avanzando en el camino de esta descentralización y para ello vale la pena revisar experiencias internacionales para adaptarlas a la realidad local. Una entre muchas es la de Suiza y su organización cantonal.

-          Transporte

Al margen de las formas de transporte tradicionales, es necesario explorar nuevas tecnologías adecuadas al medio. Empezando por un mejor uso de los ríos y embarcaciones, tanto para el transporte de carga como el turismo.
Por ejemplo, experimentar para el turismo con lanchas de fondo plano como las que se usan en Florida (USA), para navegar por bajíos y curichis
 En relación al transporte de carga y dados los altos costes para construir y mantener las carreteras, sería adecuado pensar en explorar el uso de Dirigibles híbridos, los que se están ofertando a nivel internacional, por ejemplo los que se ofrecen en Canadá y el Reino Unido y que no necesiten pistas de aterrizaje.
Solar Ship, es un dirigible híbrido canadiense que obtiene la energía eléctrica para mover sus hélices de baterías recargadas mediante paneles solares dispuestos en su parte superior.  La versión pequeña, el “Chui”, es capaz de transportar hasta una tonelada de carga a una velocidad máxima de 73 kilómetros por hora, y posee una autonomía de cercana a los 1.000 Km. Puede despegar en pistas de solo 100 metros de largo y para aterrizar solo requiere de unos cincuenta metros de superficie más o menos plana, sin ser necesario que estén pavimentadas.
La versión mayor, llamada “Nanuq”, puede elevar hasta 12 toneladas de mercancías y moverse a una velocidad de hasta 84 kilómetros por hora, con una autonomía virtualmente ilimitada gracias a sus grandes paneles solares. Al ser de mayor tamaño, necesita de unos 200 metros de pista para despegar y poco más de 100 metros para aterrizar. Si se encuentra descargado puede despegar en solo 60 metros, por lo que resulta ideal para transportar cargas hasta sitios remotos en los que no existe infraestructura.
A su vez, la británica Hybrid Air Vehicles (HAV), ofrece un sistema de transporte barato y práctico utilizando dirigibles que puedan levantar y transportar hasta 50 toneladas de peso con un cuarto del coste de los medios convencionales.

- Agricultura de zonas inundables

Las llanuras de inundación sabiendo manejarlas, son buenas para la agricultura, sus suelos se renuevan con los limos y minerales del aluvión. Los suelos anegados ofrecen un ambiente único para el crecimiento y nutrición del arroz, pues esta gramínea puede manejar sin problemas la falta de oxígeno en su sistema radicular.
 Como el principal inconveniente de las tierras de inundación es que los cultivos no se adaptan al tradicional período óptimo de crecimiento, se hace necesario manejarse siguiendo los ciclos climáticos de los llanos y la utilización de variedades de maíz y arroz de ciclo corto.
Realizar cultivos de plantas que crecen con las aguas como el arroz, aquellos que se realizan cuando bajan las aguas y aprovechan la humedad residual. A ello se suma la necesidad de construir grandes atajados para conservar el agua que necesitarán cuando llegue la sequía. 
A nivel internacional se dan experiencias diversas de cultivo en humedales, las que deberían ser estudiadas en profundidad, pero lo importante es no olvidar lo que se hizo en este mismo lugar y con éxito hace dos mil años por la llamada Cultura Hidráulica de Mojos.
Hay en el Beni un reto para la imaginación y para los ejecutores, los constructores de futuros posibles.

ovidioroca.wordpress.com