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lunes, 8 de septiembre de 2014

CHOLETS A VISTA DE AUTOMÓVIL

CHOLETS A VISTA DE AUTOMÓVIL
Ovidio Roca
Con un bajo nivel educacional y escasa formación laboral y tecnológica, los pueblos aimara y quechua buscan sobrevivir en un país cuyas políticas estatistas y anti empresa privada, evitan que estas puedan prosperar y generar empleo formal y sostenible ni para ellos ni para nadie. Estos pueblos originarios validos de su innata  habilidad para el comercio y el tráfico (son unos mercantilistas y capitalistas impenitentes), buscan la forma de ganarse la vida en actividades que no exigen calificación laboral, ni inversión de capital, ni controles. Y por ahí van como Pedro por su casa.
En estos años del proceso de cambio, la laxitud en el control de actividades relacionadas con el circuito de la coca y el contrabando, ha permitido actividades y tráficos que generan altas ganancias, posibilitando la conformación de una nueva burguesía chola, capitalista y plurinacional.  
Un viaje por carretera desde la ciudad de El Alto hacia Santa Cruz, pasando por Oruro, Cochabamba y el Chapare  nos permite apreciar al paso, la expresión arquitectónica de esta nueva burguesía, que ya quiere mostrarse y exponer con sus edificios, sus cholets de colorido psicodélico, su orgullo y su éxito. Cuando se escriba la historia de este periodo tendrá que mencionarse que en la arquitectura boliviana, hay un antes y un después de los cholets.
Mientras avanzamos por la carretera, vemos como la nueva moda arquitectónica se expande desde el Alto como una mancha de aceite iridiscente sobre el agua. La apreciamos en cada pueblito que pasamos, cuando a ambos lados de la vía vemos aparecer uno o varios de estos psicodélicos e inconfundibles edificios. Cuando llegamos a Quillacollo, es el apoteosis cholet; que luego continúa por Villa Tunari hasta la sucursal chapareña Yapacaní. Entrando a Buena Vista y adelante se ven menos; por ahora.
Estos cholets son sugestivas edificaciones de varios pisos y brillantes colores como los del aguayo y con típicos diseños andinos. Construcciones que empiezan a sustituir esos feos y tristes edificios de puro ladrillo, sin revoque ni acabado de la época anterior. En los cholets se expresa alegría, se juega con los vidrios polarizados y de amplio colorido, con ángulos, chaflanes, biseles; y con los frontis curvados; todo de un gusto extravagante que se asoma hacia los transeúntes, como una muestra de poder, orgullo y riqueza.
El proceso de cambio, por lo menos en este tipo de arquitectura ha mostrado un importante avance comentaba yo; pero su sostenibilidad económica en el mediano plazo es bastante dudosa, retrucaba el gato liberal que conduce como un maestro en esas difíciles y adrenalinicas carreteras de la geografía nacional.
ovidioroca.wordpress.com


jueves, 14 de febrero de 2013

BENI UN PUEBLO DE PUEBLOS EN LAS LLANURAS INUNDABLES DE MOJOS


BENI UN PUEBLO DE PUEBLOS EN LAS LLANURAS INUNDABLES DE MOJOS

Ovidio Roca

A diferencia de los otros Departamentos del país, donde se tiene una Capital fuerte y hegemónica en la cual se concentra la mayoría de la población; en el Beni tenemos un conjunto de pueblos de similares dimensiones e importancia y cada uno de ellos orgullosos de su estirpe y tradición, aunque sea la misma para todos.
Cada año, las aguas inundan con más o menos intensidad, casi el sesenta por ciento del Beni y afectan la ganadería, los cultivos, dañan las viviendas y la infraestructura en general.
El Beni no se inunda, es una llanura de inundación, y sobre esta realidad es que se necesita trabajar, buscando las formas adecuadas de producir, construir, transportarse. Usando tecnologías apropiadas para realizar las prácticas agrícolas, para diseñar y construir caminos y viviendas; reconociendo y asumiendo en todo momento, las características especiales del ecosistema y aprovechando la existencia de los innumerables e inmensos ríos, arroyos, bajíos, pantanos y curichis, con los que necesariamente hay que convivir.
Medio año de inundación (Diciembre a Mayo) y medio año de sequía, dependiendo del comportamiento del ciclo del Niño y la Niña y en lo futuro de los impactos que causaran las represas que se están construyendo en el rio Madeira y las programadas en el rio Beni; es el escenario en el que hay que trabajar.

Condiciones hidrológicas que se complicaran aun mas, por la aceleración de los procesos de erosión y el uso inadecuado de la tierra tanto en las cuencas altas andinas como en Santa Cruz, así como  por la construcción de carreteras en la misma zona y que afectan el libre drenaje, agudizan y hacen más extremos los efectos de las sequias e inundaciones.

Sabemos que en este mismo medio acuático, hace más de dos mil años prospero una exitosa civilización hidráulica: constructores de lomas, camellones y zanjas, destinados a vivienda, cultivos agrícolas, piscicultura y canales de comunicación fluvial en toda época del año. Esta civilización con su tecnología apropiada logro alimentar más de dos millones de personas.
En la actualidad las tecnologías que se aplican para el transporte y la agricultura del Beni, fueron diseñadas para un ambiente de secano y hasta ahora se conocen pocos avances para usar aquellas adecuadas a las llanuras de inundación.Se haría necesario de aquí en más, investigar técnicas apropiadas para estos lugares inundables, revisando lo que se hizo en este mismo lugar hace dos mil años por la llamada Cultura Hidráulica de Mojos y lo que se practica actualmente en otras regiones del mundo de condiciones hidrológicas similares.

CULTURA HIDRAULICA DE MOJOS

Durante dos mil  años (800 A.C. a 1200 D.C), en la región amazónica de Mojos, trabajó y prosperó una población de más de dos millones de personas. Kenneth Lee (1977) explica que esta fue una gran civilización hidráulica, que controló las inundaciones cíclicas y las sequías, para un área de cultivos estimada en 50 mil Km2. Estos pueblos utilizaron avanzados conocimientos de ingeniería y planificación para contrarrestar las inundaciones; las técnicas ancestrales desarrolladas para contrarrestarla fueron los sistemas de camellones, lomas, canales y terraplenes, que constituyeron impresionantes sistemas de drenaje a gran escala, asociadas a lagunas artificiales y al establecimiento de los asentamientos humanos en las partes altas de monte islas y lomas naturales y artificiales. Sus restos los podemos ver claramente cuando sobrevolamos este territorio.
Pinto Parada (1987), señala que una tinaja desenterrada en el Beni en 1920, presenta un dibujo de la organización social de esta civilización hidráulica, con hombres jalando cuerdas, que en un extremo arrastran cueros con montones de tierra.
Las lomas y camellones garantizaban la seguridad de las viviendas y los cultivos, pues permanecen por encima del nivel de las aguas, y durante las sequías, el agua de los canales que rodea a los camellones se utiliza para los peces, para el riego suplementario y la obtención de biomasa vegetal, especialmente el tarope, que resulta un excelente abono orgánico. Además los canales formaban parte de una extensa red fluvial que servía como medios de transporte y comunicación.

SITIO RAMSAR

Los humedales, que durante muchos años fueron considerados como zonas insalubres e improductivas, constituyen uno de los ecosistemas de mayor valor productivo y ecológico y proporcionan a la sociedad diversidad de bienes y servicios. Son grandes reservorios de agua dulce y portadores de una gran biodiversidad, son también zonas con gran potencialidad para los cultivos y cuentan con muchas áreas de interés paisajístico y turístico.
Los humedales mojeños son de una rica diversidad natural: hasta la fecha se han identificado 131 especies de mamíferos, 568 de aves, 102 de reptiles, 62 de anfibios, 625 de peces y al menos 1000 de plantas. Numerosas especies, entre ellas la londra (nutria gigante) y el bufeo (delfín rosado), han sido clasificadas como especies vulnerables, en peligro de extinción o en peligro crítico de extinción.
El 2 de febrero de este año y con motivo del Día Mundial de los Humedales, el Gobierno boliviano incluyó en la Convención de Ramsar, al humedal de los Llanos de Mojos. Con esta su  inclusión Mojos se convirtió en el mayor sitio Ramsar del planeta.
Esta decisión nos  compromete a cumplir con las orientaciones establecidas para la formulación de políticas y la planificación del manejo de los humedales, en procura de su sostenibilidad ecológica, económica y social.

ESTRATEGIA DE DESARROLLO

Teniendo en cuenta las especiales características de su población y el medio ecológico de llanura de inundación, el Beni precisa definir creativamente la forma de gobernarse y manejar su territorio. Un territorio bordeado y surcado de ríos, arroyos y curichis, que dificultan las formas tradicionales de cultivar, transportarse, construir carreteras, viviendas, hace necesario pensar y enfocar de una forma diferente su desarrollo.
Como el mayor Sitio Ramsar del planeta, habría que proponer a la comunidad internacional, a las instituciones ambientalistas responsables y serias, la necesidad de conformar una alianza para elaborar y ejecutar un programa integral de manejo sostenible para las llanuras inundables de Mojos.
Es imperativo contar con una Plan Estratégico, pues su ausencia permite que las acciones del Gobierno Central y los programas de apoyo para la región sean pensados desde la perspectiva e intereses de los políticos y los donantes y no la de los habitantes del área, los que requieren de actividades productivas para progresar y por tanto sentirse motivados para valorar y cuidar su entorno.

Se necesita que la juventud beniana deje volar su imaginación, su creatividad y proyecte un plan de desarrollo para su región, acorde a su realidad cultural, ecológica y política, y el reto es demostrar que se puede lograr el progreso y la prosperidad de la gente, trabajando de forma inteligente y en armonía con el ecosistema, confirmando en la práctica que es posible lograr un equilibrio entre los intereses económicos y comerciales y el medio ambiente.
Tenemos el escenario, un extraordinario ecosistema, una variedad de paisajes para atraer una masiva afluencia de turismo ecológico y el desafío es superar lo que la Cultura Hidráulica de Mojos logro exitosamente hace dos mil años.
Es necesario revisar y evaluar  de forma crítica lo hasta ahora realizado, apoyando y profundizando lo que es sostenible y eficiente y replantear y acudir a las nuevas tecnologías y a la experiencia histórica, en todo aquello que contribuya a lograr el Desarrollo Sostenible del Departamento y el bienestar de su gente.

Para los aspectos operativos, se podría constituir una Corporación de Desarrollo Sostenible, SAM, que gestione todas las actividades de desarrollo, buscando aprovechar este paisaje de humedales, para desarrollar el ecoturismo, la agricultura, la ganadería, la agroforesteria, silvicultura y piscicultura, realizándola  en forma sostenible.
Se pueden  programar circuitos turísticos navegando los ríos, arroyos, entrar a las lagunas y lagunetas, como una opción entre muchas otras, para traer jóvenes turistas y hasta viejo turista que allí rejuvenecen.
Es necesario integrarse al desafío mundial contra el cambio climático, trabajar con el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), buscar financiamiento con los Fondos de carbono y el mecanismo REDD+.
Existen muchos programas de ambientalistas que apoyan a la población local para el cuidado de especies en peligro de extinción. En algunas costas del caribe protegen tortugas y cuidan el ciclo desde la postura, hasta que las crías están en condiciones de ir al mar; en  nuestro caso podemos trabajar con petas, bufeos, londras, parabas, etc. Estos programas traen recursos, conocimientos, contactos y ayudan a difundir la imagen de la región.
Costa Rica capta turistas para cosechar café, mucha gente va allí, trabaja duro y paga por hacerlo. Aquí tenemos chocolate nativo y mucho más.
Esto requiere de planificación, organización, buenos operadores, excelentes servicios  y mucho marketing internacional. Existe en el mundo un conocimiento y experiencia disponible, que hay que utilizar y uno de ellos es el de los programas de Jubilados, por ejemplo el de VOCA, que puede ser de gran ayuda.

-           Beni organización política administrativa

Esta extensa de región de 213,564 Km2 es atravesada por tres grandes ríos, Mamoré, Beni e Iténez, los que se juntan para formar el río Madeira, principal afluente meridional del río Amazonas. El Beni tiene dos provincias fisiográficas, la llanura Amazónica y el Escudo Precámbrico.
La población del Beni, según datos del último censo, alcanza a los 425.780  habitantes. Aproximadamente el 32% de esta población lo constituyen 18 pueblos indígenas, los que mediante 19 demandas territoriales, han solicitado tierras por alrededor de 6.2 millones de ha (15 % del territorio Departamental). A Enero del 2011, el INRA informa que fueron tituladas 3.2 millones de ha, como Tierras Comunitarias. 
Con la elección de 8 Subgobernadores y  19 Corregidoresde de acuerdo al Estatuto Autonómico del Beni, y con recursos manejados de manera desconcentrada por las Sub gobernaciones de las ocho provincias y los TCO, ya se señala el camino de la organización política administrativa del Departamento. Lo que hace falta es una imagen objetivo y una estrategia y prioridades de largo plazo, que vayan más allá de la mera captación de votos, con promesas populistas.
El capital de un pueblo es la educación y el conocimiento. Una preocupación de la Gobernación debería ser diseñar una curricula educativa enfocada hacia la ciencia, la tecnología, la cultura internacional y la realidad propia de su medio. Que enseñe al estudiante además del castellano, el idioma inglés como medio de comunicación universal en un mundo interconectado especialmente por el Internet.
La realidad es que el Beni es un pueblo de pueblos, no existe la capital macrocéfala con pequeños poblados supeditados a la misma, por lo que es necesario seguir avanzando en el camino de esta descentralización y para ello vale la pena revisar experiencias internacionales para adaptarlas a la realidad local. Una entre muchas es la de Suiza y su organización cantonal.

-          Transporte

Al margen de las formas de transporte tradicionales, es necesario explorar nuevas tecnologías adecuadas al medio. Empezando por un mejor uso de los ríos y embarcaciones, tanto para el transporte de carga como el turismo.
Por ejemplo, experimentar para el turismo con lanchas de fondo plano como las que se usan en Florida (USA), para navegar por bajíos y curichis
 En relación al transporte de carga y dados los altos costes para construir y mantener las carreteras, sería adecuado pensar en explorar el uso de Dirigibles híbridos, los que se están ofertando a nivel internacional, por ejemplo los que se ofrecen en Canadá y el Reino Unido y que no necesiten pistas de aterrizaje.
Solar Ship, es un dirigible híbrido canadiense que obtiene la energía eléctrica para mover sus hélices de baterías recargadas mediante paneles solares dispuestos en su parte superior.  La versión pequeña, el “Chui”, es capaz de transportar hasta una tonelada de carga a una velocidad máxima de 73 kilómetros por hora, y posee una autonomía de cercana a los 1.000 Km. Puede despegar en pistas de solo 100 metros de largo y para aterrizar solo requiere de unos cincuenta metros de superficie más o menos plana, sin ser necesario que estén pavimentadas.
La versión mayor, llamada “Nanuq”, puede elevar hasta 12 toneladas de mercancías y moverse a una velocidad de hasta 84 kilómetros por hora, con una autonomía virtualmente ilimitada gracias a sus grandes paneles solares. Al ser de mayor tamaño, necesita de unos 200 metros de pista para despegar y poco más de 100 metros para aterrizar. Si se encuentra descargado puede despegar en solo 60 metros, por lo que resulta ideal para transportar cargas hasta sitios remotos en los que no existe infraestructura.
A su vez, la británica Hybrid Air Vehicles (HAV), ofrece un sistema de transporte barato y práctico utilizando dirigibles que puedan levantar y transportar hasta 50 toneladas de peso con un cuarto del coste de los medios convencionales.

- Agricultura de zonas inundables

Las llanuras de inundación sabiendo manejarlas, son buenas para la agricultura, sus suelos se renuevan con los limos y minerales del aluvión. Los suelos anegados ofrecen un ambiente único para el crecimiento y nutrición del arroz, pues esta gramínea puede manejar sin problemas la falta de oxígeno en su sistema radicular.
 Como el principal inconveniente de las tierras de inundación es que los cultivos no se adaptan al tradicional período óptimo de crecimiento, se hace necesario manejarse siguiendo los ciclos climáticos de los llanos y la utilización de variedades de maíz y arroz de ciclo corto.
Realizar cultivos de plantas que crecen con las aguas como el arroz, aquellos que se realizan cuando bajan las aguas y aprovechan la humedad residual. A ello se suma la necesidad de construir grandes atajados para conservar el agua que necesitarán cuando llegue la sequía. 
A nivel internacional se dan experiencias diversas de cultivo en humedales, las que deberían ser estudiadas en profundidad, pero lo importante es no olvidar lo que se hizo en este mismo lugar y con éxito hace dos mil años por la llamada Cultura Hidráulica de Mojos.
Hay en el Beni un reto para la imaginación y para los ejecutores, los constructores de futuros posibles.

ovidioroca.wordpress.com



domingo, 9 de diciembre de 2012

GUABIRA VEINTE AÑOS DE LOGROS


GUABIRA VEINTE AÑOS DE LOGROS

Ovidio Roca

En un mundo de malas noticias  y peores realidades, es reconfortante y educativo conocer historias con final feliz. 

Este año se cumplieron dos décadas en la historia de un grupo de personas emprendedoras de nuestro pueblo, las que aprovechando un ambiente favorable de políticas publicas, se organizó para trabajar, para crear iniciativas productivas que mejoran la vida de la gente. De gestionar y hacer crecer una empresa, que es manejada por los propios lugareños de Montero e impacta positivamente sobre su región y el país; se trata del Ingenio Azucarero Guabirá S.A.

Es también el relato de una experiencia práctica, que muestra cómo el Estado, dependiendo de las políticas públicas que se diseñen e implementen  y la idoneidad de sus ejecutores, puede promover el progreso, el espíritu de empresa, el desarrollo, o por el contrario puede destruir la iniciativa productiva, la economía y la moral de un país.

 EL PAIS ANDINO MINERO Y LAS REGIONES

Desde el inicio de su historia el Alto Perú, luego República de Bolivia, basa su economía en la explotación de las minas y de los indígenas andinos (ya esclavizados por el Imperio Quechua). El país y el interés de sus gobernantes se circunscriben al ámbito de la actividad minera y el resto es “monte y culebras”. No debemos olvidar que el país hasta mediado el Siglo XX, era La Paz y su entorno minero y lo demás, lugares inhóspitos, solo aptos para desterrar a los políticos opositores.

Santa Cruz y las regiones del oriente, localizados en el centro del continente americano y “lejos de todas partes”, viven en la absoluta pobreza y recién logran integrase al desarrollo, cuando se construye la infraestructura que permite el acceso de su producción a los mercados, y esto para Santa Cruz se produce a mediados del siglo XX, impulsado por el  “Plan Inmediato de Política Económica del Gobierno de la Revolución Nacional” de 1953, inspirado en el Plan Bohan y con apoyo del Gobierno Norteamericano.
Este plan y una firme decisión estratégica, oriento con gran éxito el desarrollo agropecuario de Santa Cruz.

En la década del cuarenta y hasta finales del sesenta, Bolivia gastaba el 50 por ciento sus escasas divisas, en importar diez productos que el país podía producir competitivamente, estos eran: Azúcar, Ganado, Lácteos, Grasas Comestibles, Aceites vegetales, Trigo, Algodón, Madera y Petróleo. Como referencia, el país se abastecía de azúcar proveniente del Perú.

La Década de los cincuenta fue para Santa Cruz la era de integración física, tanto con el país, como con el exterior: Ferrocarril Santa Cruz-Brasil (1955) y Santa Cruz-Argentina (1957).

Como parte del Plan Inmediato de Diversificación Agropecuaria, o “marcha hacia el oriente”, se realizo la construcción de la carretera asfaltada Cochabamba - Santa Cruz (1957), los caminos de penetración hacia el norte (Portachuelo, Yapacaní) y la construcción del Puente Eisenhower sobre el río Piraí, lo que permitió el acceso a las mejores zonas productivas de la región. Pocos años después, fines del Siglo XX, Santa Cruz ya produce el sesenta por ciento de los alimentos que consume el país.

Otro componente del Plan, fue la instalación de agroindustrias, en la cual tuvo un papel fundamental la Corporación Boliviana de Fomento (CBF), bajo la conducción de su Presidente, Alfonso Gumucio Reyes. En 1956 se instala el Ingenio Azucarero Guabirá y al final de los cincuenta ya existían tres Ingenios privados, se habían importado 35 peladoras de arroz y una desmontadora de algodón.

EL Plan incluyó también la mecanización del campo mediante la instalación (en 1955) por el Servicio Agrícola Interamericano (SAI) de un “pool” de maquinaria en Montero, con el objeto de acelerar el desmonte y ampliar el área agrícola. Para incentivar la producción agrícola, especialmente de caña de azúcar, el SAI alquilaba a precios asequibles y con pago a la cosecha, los diversos equipos agrícolas con sus implementos, para el desmonte, arado, rastrado y cosecha. Esto facilitaba el trabajo agrícola y de paso formaba agricultores con conocimiento de la mecanización. Posteriormente estos equipos fueron vendidos a los agricultores.

A partir del año 52 se instalan varias estaciones experimentales. La de Saavedra en Santa Cruz investigaba variedades de caña, arroz, maíz. Establecieron parcelas de demostración, dictaban cursillo de capacitación agrícola y ganadera y atendían consultas técnicas de los agricultores.
Finalmente, como el desarrollo del oriente implicaba también poblar la región, se promovió la migración interna y la inmigración. Este conjunto de medidas fueron la base del desarrollo de Santa Cruz, primero en el norte integrado y luego la expansión hacia el Este.

Mediante esas acciones, el Estado Nacional y luego la Corporación Regional de Desarrollo de Santa Cruz,  CORDECRUZ, se convirtieron en un factor decisivo para el desarrollo de la agricultura comercial, la agroindustria y el surgimiento de empresarios modernos.

Este conjunto de actividades configuran lo que debe contener un verdadero Plan Integral: acceso al mercado (el poblado altiplano), vías expeditas de comunicación, investigación y extensión agropecuaria, producción agropecuaria, equipo y maquinaria agrícola e industrias de transformación, y sobre todo agricultores con mentalidad moderna. Una cadena productiva integrada que posibilito el éxito del Plan en un ambiente de seguridad jurídica.

LOS INICIOS DEL INGENIO AZUCARERO GUABIRA

A principios del los años cincuenta, por las ventajosas condiciones para el cultivo de la caña de azúcar en la Provincia Obispo Santisteban y alrededores, la Corporación Boliviana de Fomento (C.B.F.) decide la instalación de un Ingenio Azucarero en las inmediaciones de Montero. Los terrenos para el Ingenio, en una extensión de 400 hectáreas, fueron adquiridas de Don Juan Parada, quien cedió gustoso sus tierras al valor catastral.  

El 27 de agosto de 1952 se llama a propuestas para la provisión de la maquinaria y el 27 de julio de 1953, mediante Decreto Supremo Nº 3459, se aprueba el informe de la comisión técnica que estudió las trece propuestas para la provisión de maquinaria y se elige a la Compañía Fives Lille de Francia, por 2.8 millones de dólares.

La maquinaria fue montada bajo la dirección de técnicos franceses y argentinos y ejecutada por trabajadores venidos de todo el país. El 6 de julio de 1956 se dio inicio a la prueba y puesta en marcha del Ingenio con la presencia del Dr. Víctor Paz Estenssoro,  Presidente de la República.

El Ingenio se inicia con una capacidad de molienda de 1.000 TCD (toneladas de caña por día), produciendo el primer año: 30.000 quintales de azúcar y 330.000 litros de alcohol.

En 1982 se formo la Federación Nacional de Cañeros (FECAÑA) como la máxima representación gremial de Cañeros del Norte Cruceño, los que reclaman permanentemente el cumplimiento de la filosofía de la CBF; crear industrias y traspasarlas al sector privado.

 Este anhelo empieza a viabilizarse, cuando mediante Decreto Supremo 21060 de Agosto de 1985, se disuelve la C.B.F. y se entregan las empresas del Estado a las respectivas Corporaciones Regionales de Desarrollo, con la idea de que sean luego transferidas a los productores y trabajadores.  

TRABAJANDO CON LA UNION DE CAÑEROS

En  Abril de 1992, se dicta la Ley de Privatización de la Empresa Pública donde se ratifica con mayor firmeza lo determinado en el D.S. 21060. Ese mismo año y con miras a la compra de Guabirá los cañeros proveedores, crean UNICA S.A. como ente jurídico capaz de realizar la compra de la empresa.
Para encarar el proceso de privatización la UNICA contrata dos profesionales: el Abogado Luis Gutiérrez Dam y el Economista Ovidio Roca, por su parte los trabajadores del Ingenio hacen lo propio con el Abogado Alejandro Colanzi.

Con el Dr. Gutiérrez trabajamos alrededor de dos años en apoyo al proceso de privatización y durante ese tiempo tuve el gusto de compartir y apreciar a la dirigencia cañera: Abelardo Suarez, Quico (Mariano Aguilera), Pelusa (Julio Reynoso), Rudy (Rudiger Trepp) y muchos más. Este equipo básico aunaba la experiencia y la constancia, el empuje, la voluntad de éxito y el conocimiento técnico del Ingenio; pero lo más importante es que se formo un equipo donde todos y cada uno de los socios aporto lo que tenía y lo que sabía.  
El Ministro de Planeamiento Samuel Doria Medina, cumpliendo el programa de privatización lo inicia con el Ingenio Guabirá, proceso que es resistido encarnizadamente por los militantes de su propio partido, que al momento administraban discrecionalmente el Ingenio.

Continúas idas y venidas a la Paz de los miristas locales para hablar con el Presidente Jaime Paz y entorpecer la privatización, impulsa a los cañeros a buscar apoyo político y lo encuentran en el General Hugo Banzer, que visita la Unión de Cañeros en Montero para interiorizarse de este novedoso proceso y allí compromete su respaldo.

El Ministro de Planeamiento Samuel Doria Medina, decide culminar su gestión cumpliendo con el Decreto Supremo del 24 de junio de 1993, que autoriza la creación de la Sociedad Anónima Mixta (SAM), traspasando el 40% de las acciones para los trabajadores, el 40% para los cañeros y el 20%  al Estado. Quedaba el compromiso que después de dos años, el Estado (CORDECRUZ) vendería sus acciones en partes iguales a los cañeros y trabajadores.

La privatización se hizo efectiva el 1º de julio de 1993 con la entrega de la industria, después de recibir los montos acordados y desde allí empieza una nueva época para el Ingenio Azucarero Guabirá S.A.M.

Para cumplir con los compromisos económicos se hicieron malabares, algunos socios como la Sra.  Elva Tarradelles, Rudy Trepp y Julio Reynoso hipotecaron sus patrimonios.  Cristóbal Roda Daza, dio su decidido apoyo garantizando y posibilitando créditos con el Banco Unión. En general cada cual aportaba con lo que tenía en bien de todos.

CORDECRUZ

En agosto de 1985 por disposición del  D.S. 21060, la Corporación Regional de Desarrollo de Santa Cruz (CORDECRUZ), recibió físicamente el Ingenio Guabirá administrándolo desde febrero de 1986 hasta junio de 1993.
El Presidente de CORDECRUZ Ing. Ramón Prada y el Jefe de Unidad de Empresas, Abogado Guido Nayar, cumplen a cabalidad su responsabilidad en el proceso de privatización del Ingenio, en un marco de transparencia y probidad.

CORDECRUZ conforma con los cañeros y trabajadores una Sociedad Anónima Mixta, en el marco de la Ley 1330 y el D.S. 23536 de junio de1993.  Guabirá S.A.M. se inicia con un 40% de participación accionaria de los cañeros proveedores de materia prima, 40 % de los trabajadores del Ingenio  y 20% de CORDECRUZ como parte del Estado.

Posteriormente, conforme a lo establecido en el convenio de privatización y después de 2 años de funcionamiento como Guabirá SAM, CORDECRUZ puso a la venta su paquete accionario en partes iguales a cañeros y trabajadores. Los cañeros adquirieron las acciones del Estado al no presentarse interés de compra por parte de los trabajadores, quedando así los cañeros con el 60% de las acciones. En el transcurso del tiempo algunos trabajadores han ido vendiendo sus acciones a los cañeros. A partir de 1996 el Ingenio cambia de personería jurídica de Sociedad Anónima Mixta a Sociedad Anónima.

Pasan 20 años de la compra de Guabirá por los cañeros y trabajadores del Ingenio, en este tiempo la empresa y los socios cumplieron la mayoría de edad y con un record de éxito empresarial, económico y de realización humana, digno de encomio.

 




lunes, 6 de agosto de 2012

GEOGRAFÍA, HISTORIA Y NATURALEZA CHIQUITANA, POR OSCAR TONELLI JUSTINIANO

 GEOGRAFÍA, HISTORIA Y NATURALEZA CHIQUITANA, POR OSCAR TONELLI JUSTINIANO

PROLOGO

Oscar Tonelli Justiniano, fue un reconocido profesional de exitosa trayectoria en los ámbitos público y privado. A principios de los años setenta, viajo a la chiquitania como Consultor y desde ese momento se sintió deslumbrado y apasionado por esa hermosa región, dedicando luego gran parte de su vida a investigar, para luego mediante sus libros hacernos conocer el patrimonio histórico, cultural, geográfico, económico y ecológico que encierra esa extensa región del oriente boliviano.

Mi vinculación afectiva con el autor y su obra, hace que esta presentación de su libro sea al mismo tiempo un testimonio de afecto personal y reconocimiento a la labor intelectual de Oscar Tonelli; historiador, geógrafo, naturalista y un rapsoda contagiado por el encantamiento de esas tierras, por sus paisajes y por la vida del pueblo chiquitano.

La primera vez que llegamos con Cacho a la chiquitania, la recorrimos extensamente, explorando todos los rincones y recogiendo el sentimiento y necesidades de sus habitantes, conversando con ellos horas y horas, recogiendo historias y relatos en cada choza, comunidad y poblado. Oscar rápidamente conquistaba a sus interlocutores que se sentían deseosos y felices de compartir sus conocimientos, recuerdos e historias y buscaban en el fondo de sus “cachas” viejos documentos, diarios y cartas y los compartían; felices de que alguien busque plasmar y difundir su rica tradición y lucha por construir cultura y economía en esas lejanas comarcas.

Oscar era un investigador nato y permanentemente estaba visitando el área geográfica de su preocupación, recogiendo y compartiendo testimonios y datos con sus pobladores. Revisaba y compulsaba la veracidad de cada documento que caía a sus manos y viajaba a cualquier lugar donde sospechaba podría encontrar más y mejor información: en Bolivia, Paraguay, Argentina, Brasil y España; recababa datos y documentos, tomaba notas detallando las distintas facetas de su investigación y usando esa copiosa documentación publicó cinco libros sobre la Gran Chiquitania, quedando otros tantos en preparación.

En cada uno de sus libros, Oscar Tonelli nos transporta a ese extenso territorio oriental que abarca el 64 por ciento del Departamento Santa Cruz y el 21.6 de Bolivia. En su primer libro, “Reseña Histórica Social y Económica de la Chiquitania” nos introduce en su historia y cultura; busca y encuentra el zapato de amatista de “Santa Ana la Cenicienta Chiquitana”; nos conduce por los caminos de los ancestrales caminantes indígenas en el “Peabirú Chiquitano”, nos acompaña por la senda de los argonautas de la selva, buscando el oro negro del “Caucho Ignorado” y nos lleva a volar en el imaginario Chiquitano en “Ubio Karsch” Cuentos y Leyendas.

El libro que recibimos ahora, “Geografía, Historia y Naturaleza Chiquitana” es el último que escribió, concluyendo su redacción en Buenos Aires, mientras buscaba alivio para su quebrantada salud.

Al estilo de los naturalistas y geógrafos de antaño, presenta en el mismo una visión integral y maravillada del territorio, la evolución de su división política, su precámbrica geología, fisiografía, clima y orografía, y finalmente la intrincada hidrografía, con una detallada descripción de los ríos, lagunas y pantanos que abundan en la región. Todo ello en un marco donde la cultura e historia de los habitantes y la naturaleza circundante forman parte del todo. No se olvida del rescate de la toponimia y de señalar la raíz indígena de los nombres que identifican la geografía regional

Con prosa llana y elegante, que llega al lector en forma de  una amigable conversación, desarrolla sus ideas y descubrimientos los que nos ilustran y a la vez nos contagian de su admiración y cariño por este espacio geográfico cruceño al que dedico toda su obra.

Buscaba obsesivamente el espíritu de la chiquitania, la recorría y observaba una y otra vez, esperando descubrirlo en su gente, en sus relatos, su historia, su geografía. Mirándolo en la vida y en los ojos de sus originarios pobladores; en los épicos exploradores de la espada y la cruz, aventureros y místicos que finalmente quedan encantados por la tierra y se integran a ella en la historia y en la vida.

Son actores principales de las historias que nos relata el autor, juntamente con los pueblos indígenas chiquitanos, los padres de la Compañía de Jesús quienes construyeron esa utopía, desgraciadamente interrumpida y que cada vez se hace más imperioso rescatar. Lo son también modernamente esa elite cívica chiquitana de mediados del siglo anterior que busco integrar su región a la vida Departamental.
Y lo es también Oscar Tonelli, con su obra íntegramente dedicada a esta región con profesionalismo, rigor científico  y sobre todo con pasión y amor por esos pueblos, por esas tierras.


Ovidio Roca, Julio de 2012