martes, 15 de julio de 2014

INFORMALIDAD, ILEGALIDAD Y COOPERATIVAS MINERAS

INFORMALIDAD, ILEGALIDAD Y COOPERATIVAS MINERAS
Ovidio Roca
Desde la época colonial, Bolivia país asentado en las montañas andinas, al centro del continente y lejos del desarrollo costero y el comercio marítimo, fundó su economía en la explotación de las minas (especialmente de minerales preciosos como la plata) y la mano de obra indígena. En consecuencia no se incentivó una estructura productiva diversificada y menos una cultura industrial tecnológica capaz de generar empleo para su población.  
Es tanto así, que los campesinos que siguen migrando a las ciudades, al no encontrar empleo lo inventan y crean una diversidad de oficios de baja tecnología: en el transporte, el comercio, la artesanía, la construcción, los servicios.  Se apoderan de las calles y plazas e instalan sus quioscos y sus pequeños talleres; los menos pobres establecen microempresas unipersonales o familiares de subsistencia, de tecnologías simples y escasa inversión, bajísima rentabilidad y bajos salarios, precarias condiciones de trabajo y desprotección en el campo de la seguridad social.
Estos sectores informales producen bienes y servicios necesarios y autorizados, pero carecen de licencias y registros para ejercer sus actividades económicas, no dan facturas, ni pagan impuestos. De manera que en su actividad diaria se encuentran en conflicto entre las formalidades y normas de la economía y sus propias actividades informales, lo que los impulsa a agremiarse como forma de autoprotección; y luego haciendo uso de su capacidad de organización y movilización, se vincula a los movimientos populistas en busca de protección y poder político.
En los últimos años con el auge de los precios de los minerales y la permisividad gubernamental para el cultivo de la coca, se ha impulsado una cultura de la ganancia fácil e inmediata, la que se logra, sin necesidad de mayores aportes de capital y tecnología en el sector de la coca, de los minerales y el lavado de dólares. De esta manera muchos grupos informales, en busca de mayores ganancias, han derivado hacia una economía ilegal y delincuencial; de contrabando masivo, narcotráfico, cultivos prohibidos,  tráfico de vehículos robados, de armas y el blanqueo de capitales.
Una de estas actividades de alto impacto negativo, inducida por el auge de precios y la permisividad, es la que realizan cientos de pequeñas y medianas empresas mineras bajo el rotulo de “cooperativas”, llamadas así para darles un tinte social. Estas “cooperativas” prevalidas de alguna protección política,  están apropiándose de tierras agropecuarias, reservas mineras estatales y concesiones de propietarios privados. Estas organizaciones no pagan impuestos e incumplen toda clase de regulación, habida y por haber.
La minería cooperativista, se la realiza en condiciones precarias y con poco capital y escasa o ninguna tecnología y sobre todo sin el mínimo cuidado por el medio ambiente; en consecuencia se destruyen y contaminan acuíferos, se envenenan las aguas y los ríos con mercurio, arsénico y otros productos altamente contaminantes y se lo hace así, como ellos lo dicen, “porque son pobres” y asumen que la ecología es una moda de los ricos, olvidándose que la ecología somos todos los demás y que tenemos derecho a que respeten el ambiente en el que todos vivimos.
Últimamente y con la nueva ley minera, se extiende el área de concesiones hacia Santa Cruz y el precámbrico, área que cuenta con minerales no tradicionales, como oro, tantalio, piedras semipreciosas, uranio, y otros como hierro, calcáreos. Esta actividad extractiva y sin mayor control, afecta especialmente a la ganadería de la Chiquitania donde se encuentra el sesenta y cinco por ciento de la ganadería departamental. Los propietarios sufren por la invasión de los cooperativistas mineros en sus propiedades, por el aprovechamiento desmedido de las aguas de los arroyos y el envenenamiento con mercurio tanto de las aguas, como de las pasturas y el ganado.
Estos “cooperativistas” se están asociando con empresas ilegales brasileñas que les alquilan sus maquinarias haciendo grandes ganancias sin comprometerse directamente con la depredación minera de los cooperativistas, quienes tienen la protección de sectores del gobierno. Esta práctica extractivista de personas y grupos con poder e influencia política, generan además de riqueza fácil, una cultura, “usos y costumbres” que impiden cualquier cambio tecnológico y cuidados ambientales que encarezcan sus operaciones.
Este tipo de economía informal e ilegal que tenemos en el país no genera desarrollo sostenible ni contribuye a construir un país próspero y menos aún en este nuestro único planeta, cada vez más globalizado e interconectado y en el cual las inversiones y por ende el progreso se radica donde existe libertad e  institucionalidad y donde se concentra la innovación, la inteligencia y las habilidades personales.
Sin embargo, dadas nuestras condiciones de atraso tecnológico y empresarial, necesitamos en una primera etapa apoyar y modernizar a esa gran masa poblacional que actualmente trabaja en la informalidad, facilitando y abaratando el costo de su formalización y capacitando a las personas para hacer lo que saben, pero con más eficiencia y dentro de un modelo de respeto de normas ambientales y al prójimo. A su vez un trabajo necesario y urgente es ir controlando y eliminando las actividades ilegales de procesamiento de coca, minería informal, contrabando y lavado de dinero. 

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lunes, 7 de julio de 2014

ANECDOTAS PLURINACIONALES: DICHOS Y HECHOS DE CHOQUEHUANCA

ANECDOTAS PLURINACIONALES: DICHOS Y HECHOS DE CHOQUEHUANCA
Ovidio Roca
Es importante para la memoria histórica del país reseñar los hechos y dichos de sus personajes más relevantes; tanto de aquellos famosos por su talento y competencia, como de los otros por sus desatinos.
A inicios de la Republica resaltan Santa Cruz, Ballivian y Melgarejo; en el Siglo XX, Paz Estenssoro y García Mesa. En la era plurinacional vale la pena recoger los dichos y hechos de un renombrado personaje del Estado Plurinacional.
Son los tiempos de la neocultura y neolengua, época en la cual muchos actores encumbrados por el MAS y prevalidos de sus cargos, dan rienda suelta a sus quimeras, mitos y fantasías y usan los espacios mediáticos oficiales para publicitarlas, y en el caso que nos ocupa, como si estas fuesen el paradigma de la cultura indígena. Uno de estos personajes es el actual Canciller Plurinacional David Choquehuanca.
Hace pocos días este ilustre personaje aimara, con su descubrimiento cronográfico, nos revelo su ambición por un retorno al pasado mítico. Como resultado los paseantes de la Plaza Murillo en la ciudad de La Paz, se quedaron pasmados y arrebatados al observar al gran reloj del Parlamento, con sus manecillas dando vueltas en sentido contrario y marcando el tiempo hacia atrás.   
Choquehuanca justificó que este reloj gire a la izquierda, porque:
"Estamos en el sur y como estamos en tiempos de recuperar nuestra identidad, el Gobierno boliviano está recuperando nuestro Sarawi, de acuerdo a nuestro Sarawi, que significa camino, de acuerdo con nuestro Ñan, en quechua, nuestros relojes deberían girar a la izquierda".
Ya antes, él mismo nos había impactado con su sabiduría copulativa, al manifestar: “las piedras hasta sexo tienen para nosotros; hasta edad tienen”.
Esta afirmación generó que varios de mis conocidos, se dediquen a la búsqueda de piedras machos y hembras de: amatista, bolivianita,  esmeraldas, rubís y otras, para sacar crías, estableciendo “piedreros”, criaderos de piedras preciosas.  
Choquehuanca, nos también enseño el arte de la correcta alimentación y culinaria aimara.
Nuestros niños necesitan fósforo y la coca tiene más fósforo que el pescado. Nuestros niños necesitan calcio y la hoja de coca tiene más calcio que la leche, son afirmaciones de la Universidad de Harvard. Posiblemente, nosotros, en vez de dar en el desayuno escolar leche, tenemos que dar hoja de coca a nuestros niños”.  
Tenemos en aimara el ullucu que es conocida como la papalisa que no se come posiblemente aquí en Estados Unidos, o en alguno de sus países ya no conocen la papalisa, en Ecuador, en el Perú seguramente conocen la papalisa, pero cuando uno come papalisa no necesita Viagra y no es comerlo en cualquier época (…) en Cochabamba seguro ustedes van a tener la oportunidad de comer papalisa”.
Si no hay pan, que coman yuca”… “La soya es para los chanchos”… “Caldo de hueso es mejor que el café con azúcar”…“Descolonización alimentaria, con sustitución total del azúcar por la miel”.
También y sabiamente promocionó las bibliotecas con rostro humano, cuando afirmo:
La lectura en las arrugas de los abuelos es preferible a la lectura de libros”.
En el campo financiero deja entrever que hay un Banco Chapareño.
“Pero poco a poco la comunidad internacional tiene que entender que cuando estamos hablando de la coca, estamos hablando del banco de la vida”.
Habría que ver, el modo como el banco entrega los préstamos, si en verde o blanca.
No se olvida del necesario llunkerio con el Jefe:
"Cuando voy a reuniones internacionales, les digo que el Presidente Morales es esperanza para el mundo, que hay que cuidarlo"
El terremoto y el tsunami de Japón fueron causados porque el planeta no escucha a Evo Morales”.
Es el más grande Profeta aimara:
El 21 de diciembre de 2012 es el fin de egoísmo, de la división. El 21 diciembre tiene que ser el fin de la Coca Cola, y el comienzo del mocochinche””. “Ese día los planetas se alinean después de 26.000 años, pero no será el fin del mundo, sino el fin del odio y el comienzo del amor, el fin del capitalismo y el comienzo del comunitarismo, del amor y una vida armónica con la naturaleza”.
Estamos viviendo la Macha, la oscuridad, el egoísmo, el individualismo, la división; luego de esa fecha, desde el Lago Sagrado debemos proyectar la Pacha, la hermandad, el amor, el comunitarismo”.
“Desde el sur del continente emergerán victoriosos (el 21 de diciembre) los guerreros del arcoíris, para devolverle el equilibrio y la armonía a la Madre Tierra
”.
Cuida las fronteras e identifica a los métodos de los contrabandistas:
El contrabando de gasolina se realiza en burros, llamas y mamaderas”.
Para ser justos, a la par de los cuentos infantiles, “Las aventuras de Evito” (*) de lectura obligatoria en las escuelas, debería publicarse los “Dichos y hechos de Choquehuanca”.

Notas: (*) El libro “Las aventuras de Evito”, escrito por la ex jefa de gabinete del presidente, Alejandra Claros Borda, contiene cinco relatos breves, incluyendo “Evito va a la escuela”, “Evito juega al futbol” y “Evito y el burrito tricolor” y es distribuido en forma gratuita por el Ministerio de Comunicación.


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miércoles, 2 de julio de 2014

LOS CRUCEÑOS Y LA ECONOMÍA DE MOJOS Y CHIQUITOS, SIGLOS XIX Y XX.

LOS CRUCEÑOS Y LA ECONOMÍA DE MOJOS Y CHIQUITOS, SIGLOS XIX Y XX.

Ovidio Roca
Pueblo que olvida su historia, pierde su identidad, su esencia. Las tiranías, conscientes de esto, lo primero que hacen para dominarlos es anularles y quitarles su memoria, orígenes, tradiciones, cultura y religiosidad; procurando destruirles así el alma, someterlos y poder luego meterle, gobernar a su antojo. Lo dicen en la tesis de Sinahota y lo practican cada día; hay que “Quitar el alma a los k’haras”.

La sociedad cruceña, ha tenido la virtud se reaccionar creativamente ante eventos críticos (negativos y positivos), que afectaron su economía y forma de vida. En el Siglo XIX, la construcción de buenas vías de comunicación desde la costa del Pacifico hacia el altiplano boliviano dejó a la producción cruceña fuera de competencia (por los fletes bajos) del importante mercado de las minas. Ante esta situación, los emprendedores cruceños reaccionaron y encontraron una nueva alternativa económica en la cascarilla y la goma.

Luego a mediados del Siglo XX, la apertura y asfaltado de la carretera desde Cochabamba (parte del programa de marcha hacia el oriente de la revolución nacional) abrió el  mercado andino e impulsó el desarrollo agropecuario y agroindustrial cruceño. Ver: Guabirá veinte años de logros, en ovidioroca.wordpress.com

APUNTES SOBRE LOS TIEMPOS DE LA GOMA

Forman parte de los recuerdos de mi infancia, las historias y anécdotas de la época de la goma que escuchaba de mis abuelos y parientes; matizadas luego con los comentarios de cocina, picantes y anecdóticos de los trabajadores de la casa, entre ellos los famosos viajes a Paris. Estos personajes fueron los actores y testigos de esa gran gesta amazónica.

Con estos recuerdos en mente, hace poco leía los trabajos de dos excelentes historiadoras bolivianas, meticulosas y analíticas: Clara López Beltrán y Ximena Soruco. Y como todo libro tiene dos autores, el que escribe y el que lee; esta es mi lectura de esa época:

En el Siglo XIX, el sector dominante de la Bolivia andina tenía puestos sus intereses en la minería de la plata y para ello activaron un eje económico en torno al altiplano andino, y poco conocían y se importaban de esas lejanas tierras del oriente y la amazonia. Las importaciones de artículos y alimentos para abastecer las actividades mineras se realizaban especialmente desde las costas del  Pacifico y estas importaciones se facilitan y amplian con la llegada del Ferrocarril desde Antofagasta, al pueblo de Uyuni, a principios del año 1890 (*).

Santa Cruz (mojos y chiquitos), fue fundada por pioneros, navegantes de la selva, los que en el centro de américa construyeron un pueblo, una sociedad mestiza, una historia; con sus héroes, tradiciones, símbolos y rituales; que son lo que encarnan la continuidad del espíritu del pueblo y la nación a lo largo de los tiempos. Un pueblo, lejos de todas partes, e ignorado por el gobierno andino minero; una sociedad que supo avanzar, crearse un patrimonio, y a su paso ir fundando y poblando tierras.
A mediados del siglo diecinueve, le economía cruceña era fundamentalmente de autoconsumo. Algunos productos como azúcar, hilados y tejidos de algodón, charque, cuero curtido y artículos de cuero como arneses, lazos, botas y calzados, que se transportaban dificultosamente y vendían en las zonas mineras, especialmente las del sur del país. Se destaca la excelente producción de artículos de cuero, que además de ser comercializados en el mercado interno, eran apreciados y vendidos en el norte argentino. Las exportaciones de estos pocos productos cruceños hacia las zonas mineras, que ya venía declinando, se cierran definitivamente con la consolidación de los ferrocarriles de Chile a Bolivia y sus fletes baratos.

Entre los años 1860 y 1880, emprendedores yungueños y cruceños se dirigen al Beni en busca de nuevas oportunidades de negocios, inicialmente con la cascarilla y luego la goma elástica. Hacia 1870, Nicolás Suárez y Augusto Roca ya estaban establecidos en Reyes, como socios en una casa comercial dedicada a estos negocios. Por el mismo tiempo llegaron allí, empresas mercantiles como la Casa Braillard, Zeller & Roessler y otras reconvertidas a la goma desde la cascarilla, como la Casa Richter.

La goma logra un inusitado auge a partir de 1876 y pequeños capitalistas de Santa Cruz y del Beni, como Antonio Vaca Diez, Nicolás Suárez Callaú, Augusto Roca Pinto, Nicanor Salvatierra, Antenor Vásquez y otros más, vieron en este negocio un buen futuro. Luego de manera independiente o con socios europeos, impulsaron la industria gomera explorando e incorporando territorios, cuya propiedad se asignaron.

Estos emprendedores trasladan luego el capital logrado en el Beni, a la ciudad de Santa Cruz y con ello se promueve la instalación de varias casas comerciales, algunas de ellas europeas y en especial alemanas. Las casas comerciales europeas traen empleados de sus países, lo que luego hacen fortuna; entre ellos Emilio Zeller, Felipe Schweitzer, Juan Elsner y Carlos Seiler. También se destacan los inmigrantes Francisco Treu, Alberto Natush, Jorge Banzer y el austriaco David Cronenbold.
Estos inmigrantes pronto se vincularon, mediante matrimonios, con la sociedad cruceña. Además de los alemanes, llegaron italianos como José Bruno y Dionisio Foianini.

Los excedentes económicos que se vuelcan hacia Santa Cruz permiten financiar el comercio de importación, especialmente el que se realiza por el rio Paraguay y Bahía Cáceres. Los principales comerciantes cruceños eran Crisanto Roca Pinto, Saturnino Saucedo, Manuel Peña, Pedro Vega, Elías Antelo y la sociedad Morales & Bertram. Estas casas comerciales controlaron el comercio en la región del oriente a fines del siglo diecinueve e inicios del veinte, sobre todo con la importación de artículos suntuarios para los ricos gomeros que gustaban de ser ostentosos.
Las casas comerciales tenían también otra fuente de ingresos en los créditos y consignaciones, provisión de comida y dinero a los enganchadores de mano de obra para la explotación del caucho. También contaban con astilleros que controlaban el transporte fluvial de la goma.

Los primeros establecimientos gomeros estaban establecidos en el curso medio del rio Beni, a la altura de Reyes, por lo que el transporte de la goma hacia el amazonas y ultramar, se realizaba primero en carretones con bueyes, cruzando las pampas hasta llegar al Santa Ana, sobre el rio Yacuma, para de allí continuar en canoas y batelones por el rio Mamoré y el Madera. Esto llevo a muchas familias cruceñas a establecerse en Santa Ana, dedicándose a la ganadería y agricultura para abastecer a las barracas gomeras. Son los Cuellar, Suarez, Roca, Franco, Chávez, Carvalho, Arauz y varias otras.

Recién en 1880 se confirma la confluencia del rio Beni con el Mamoré. Las ventajas de esta nueva ruta fueron inmediatas,  Nicolás Suarez tomo posesión de la Cachuela Esperanza en el rio Beni, controlando desde ella el flujo comercial de la goma boliviana hacia el amazonas y Europa.

La capacidad de una sociedad de enfrentar los retos y superarlos es lo que le da viabilidad y trascendencia. Actualmente estamos nuevamente en una etapa crítica para el desarrollo del oriente, con un modelo de gobierno corporativo-cocalero, dirigista y estatista; que afecta negativamente al desarrollo del país y especialmente del llano. Es de esperar que ese espíritu que tenían los pioneros cruceños, aun subsista.

Notas:

(*) Este Ferrocarril llegaba en 1883 desde Antofagasta hasta Pampa Alta, cerca de la frontera con Bolivia. Al poco tiempo se empezó con el diseño y luego la construcción de la trocha hacia Bolivia, llegando el primer tren a Uyuni a principios de 1890 y luego a Oruro en 1892.
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