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miércoles, 27 de junio de 2018

DISQUISICIONES BIZANTINAS EN RITMO PLURINACIONAL



Ovidio Roca

COCALEROS
Los movimientos sociales cocaleros que surgen en el Chapare, se forjaron en un mundo hostil y duro luchando contra las fuerzas de la naturaleza y los anteriores Gobiernos y todo esto en defensa de sus crecientes plantaciones de coca; cuyo precio y demanda es impulsada por las narices del mercado mundial de la cocaína.
En su lucha son prácticos y se guían por una sola y única ley;  la defensa de sus propios intereses y así los escuchamos decir refiriéndose a las leyes nacionales: “esa será su ley, pero no la nuestra”.

El mecanismo utilizado en esta lucha contra sus detractores y principales enemigos como la ley gringa 1008; es la presión y el chantaje contra las autoridades gubernamentales y el amedrentamiento de la población civil.  Movimientos que son caracterizados por las marchas, bloqueos, huelgas de hambre e inmolaciones; un espectacular ritual de sacrificios para todos: actores y espectadores y una exitosa estrategia que los llevo a conquistar el poder.

En su accionar no se preocupan ni respetan los derechos de los otros ciudadanos que son afectados por sus movilizaciones y bloqueos, tanto en su libre tránsito como en el transporte de sus productos y con un alto costo para todos los ciudadanos.  

Esta práctica cotidiana de movilizaciones, conforma una mentalidad, una cultura de la desconfianza que los induce a “sentir” que las Leyes y Convenciones, que tanto las instituciones internacionales como el Gobierno invocan, carecen de sentido y de justicia por lo que las ignoran y combaten pues afectan su economía, su forma de vida y por tanto no deben ser acatadas. En los permanentes conflictos, los dirigentes se promueven, crecen, se destacan, viven sus momentos de gloria, son los héroes, por lo cual buscan que nunca se acaben y tengan que volver a la cotidianidad y a la miseria de su vida.

LLUNKUS
Es curioso es que en estos escenarios caracterizados por el activismo y la incultura surjan como hongos los llamados intelectuales llunkus; grupos urbanos de clase media, algunos más sofisticados y leídos que otros, que en procura de una cuota de poder usan su imaginación elaborando y difundiendo discursos y proclamas de amor por el Jefe y en defensa del gobierno populista. Intelectuales que transitan desde sus orígenes primarios; la distopía comunista y la lucha armada, hasta la cultura de la postmodernidad, a la postverdad, la verdad orwelliana; una verdad que no existe sino que se inventa, una verdad que no se sabe si es verdad o si es mentira, o se trata de una maniobra envolvente alvaricosa la que es imposible saber qué es lo que quiere expresar cuando dice algo.
Algunos se refieren a esta cultura alvaricosa, como la de la falacia, el engaño, las maniobras envolventes y el llunkerio. Pero esto lo dicen los fracasados y envidiosos.

LOS PERFIDOS HIJOS DE LA PACHAMAMA
Aunque en sus proclamas los masistas se definen como ecologistas e hijos de la Pachamama en cuando les conviene la desconocen, la rifan y la venden al mejor postor en procura de buenos negocios y mejores comisiones.

Un ejemplo entre muchos lo tenemos en el Chapare cocalero con la Planta de Urea que produjo buenas comisiones de verdes y ahora produce malas emisiones de amoniaco.
Un otro ejemplo lo vemos en la amazonia donde para apoyar a sus socios chinos y cooperamineros, dan vía libre a la destrucción de los ríos de La Paz y el Beni, lo que seguramente será un desastre ecológico pero un buen negocio chino. Como resultado vemos que por esos hermosos ríos pululan los Dragones chinos y los Planchones colombianos, los que en pos del oro van destruyendo los causes y las orillas y sembrando la muerte abonada con mercurio.

RACISMO Y POPULISMO COCALERO
El discurso oficial del masismo es populista y racista y se vanaglorian de haber logrado una mayor inclusión de los indígenas a la vida política del país; pero lo que no dicen es que solo benefician a quienes estén en su línea política y excluyen y combaten a los disidentes, como ya lo vimos en el TIPNIS y muchos otros lugares.
Como buenos sofistas aplican una receta envolvente, la que en lo político es centralista y absolutista; en lo económico extractivista, estatista y de capitalismo de Estado y en el discurso ideológico la adornan y enfatizan en el marxismo cultural tipo europeo, con populismo, indigenismo, ideología de género y feminismo.
En su accionar cotidiano impulsan la supremacía de la cultura andina (aymaras y quechuas) por sobre la de tierras bajas (guaraníes, mojeños, et al), y muestran un absoluto rencor contra la gran comunidad mestiza boliviana de herencia española; obviando que el llunkerio que circunda al Jefazo es de este origen.

CONJETURANDO
En un ambiente como el descrito surge un sentimiento generalizado de anomia, cuya consecuencia va desde la inadaptación a las normas sociales, hasta la trasgresión de las leyes y la conducta antisocial, lo que termina en: Un Estado fallido, incapaz de generar un ambiente adecuado para las iniciativas de inversión y el surgimiento de empresas formales y productivas. En consecuencia si continuamos viviendo bajo el populismo, terminaremos  acondicionándonos mental y moralmente a este sistema, pues como dice el dicho: “Se piensa como se vive” y terminaremos miserables y esclavizados como los cubanos, venezolanos, nicaragüenses, cuya única aspiración y esperanza de vida es huir de su país.

ovidioroca.wordpress.com


martes, 15 de julio de 2014

INFORMALIDAD, ILEGALIDAD Y COOPERATIVAS MINERAS

INFORMALIDAD, ILEGALIDAD Y COOPERATIVAS MINERAS
Ovidio Roca
Desde la época colonial, Bolivia país asentado en las montañas andinas, al centro del continente y lejos del desarrollo costero y el comercio marítimo, fundó su economía en la explotación de las minas (especialmente de minerales preciosos como la plata) y la mano de obra indígena. En consecuencia no se incentivó una estructura productiva diversificada y menos una cultura industrial tecnológica capaz de generar empleo para su población.  
Es tanto así, que los campesinos que siguen migrando a las ciudades, al no encontrar empleo lo inventan y crean una diversidad de oficios de baja tecnología: en el transporte, el comercio, la artesanía, la construcción, los servicios.  Se apoderan de las calles y plazas e instalan sus quioscos y sus pequeños talleres; los menos pobres establecen microempresas unipersonales o familiares de subsistencia, de tecnologías simples y escasa inversión, bajísima rentabilidad y bajos salarios, precarias condiciones de trabajo y desprotección en el campo de la seguridad social.
Estos sectores informales producen bienes y servicios necesarios y autorizados, pero carecen de licencias y registros para ejercer sus actividades económicas, no dan facturas, ni pagan impuestos. De manera que en su actividad diaria se encuentran en conflicto entre las formalidades y normas de la economía y sus propias actividades informales, lo que los impulsa a agremiarse como forma de autoprotección; y luego haciendo uso de su capacidad de organización y movilización, se vincula a los movimientos populistas en busca de protección y poder político.
En los últimos años con el auge de los precios de los minerales y la permisividad gubernamental para el cultivo de la coca, se ha impulsado una cultura de la ganancia fácil e inmediata, la que se logra, sin necesidad de mayores aportes de capital y tecnología en el sector de la coca, de los minerales y el lavado de dólares. De esta manera muchos grupos informales, en busca de mayores ganancias, han derivado hacia una economía ilegal y delincuencial; de contrabando masivo, narcotráfico, cultivos prohibidos,  tráfico de vehículos robados, de armas y el blanqueo de capitales.
Una de estas actividades de alto impacto negativo, inducida por el auge de precios y la permisividad, es la que realizan cientos de pequeñas y medianas empresas mineras bajo el rotulo de “cooperativas”, llamadas así para darles un tinte social. Estas “cooperativas” prevalidas de alguna protección política,  están apropiándose de tierras agropecuarias, reservas mineras estatales y concesiones de propietarios privados. Estas organizaciones no pagan impuestos e incumplen toda clase de regulación, habida y por haber.
La minería cooperativista, se la realiza en condiciones precarias y con poco capital y escasa o ninguna tecnología y sobre todo sin el mínimo cuidado por el medio ambiente; en consecuencia se destruyen y contaminan acuíferos, se envenenan las aguas y los ríos con mercurio, arsénico y otros productos altamente contaminantes y se lo hace así, como ellos lo dicen, “porque son pobres” y asumen que la ecología es una moda de los ricos, olvidándose que la ecología somos todos los demás y que tenemos derecho a que respeten el ambiente en el que todos vivimos.
Últimamente y con la nueva ley minera, se extiende el área de concesiones hacia Santa Cruz y el precámbrico, área que cuenta con minerales no tradicionales, como oro, tantalio, piedras semipreciosas, uranio, y otros como hierro, calcáreos. Esta actividad extractiva y sin mayor control, afecta especialmente a la ganadería de la Chiquitania donde se encuentra el sesenta y cinco por ciento de la ganadería departamental. Los propietarios sufren por la invasión de los cooperativistas mineros en sus propiedades, por el aprovechamiento desmedido de las aguas de los arroyos y el envenenamiento con mercurio tanto de las aguas, como de las pasturas y el ganado.
Estos “cooperativistas” se están asociando con empresas ilegales brasileñas que les alquilan sus maquinarias haciendo grandes ganancias sin comprometerse directamente con la depredación minera de los cooperativistas, quienes tienen la protección de sectores del gobierno. Esta práctica extractivista de personas y grupos con poder e influencia política, generan además de riqueza fácil, una cultura, “usos y costumbres” que impiden cualquier cambio tecnológico y cuidados ambientales que encarezcan sus operaciones.
Este tipo de economía informal e ilegal que tenemos en el país no genera desarrollo sostenible ni contribuye a construir un país próspero y menos aún en este nuestro único planeta, cada vez más globalizado e interconectado y en el cual las inversiones y por ende el progreso se radica donde existe libertad e  institucionalidad y donde se concentra la innovación, la inteligencia y las habilidades personales.
Sin embargo, dadas nuestras condiciones de atraso tecnológico y empresarial, necesitamos en una primera etapa apoyar y modernizar a esa gran masa poblacional que actualmente trabaja en la informalidad, facilitando y abaratando el costo de su formalización y capacitando a las personas para hacer lo que saben, pero con más eficiencia y dentro de un modelo de respeto de normas ambientales y al prójimo. A su vez un trabajo necesario y urgente es ir controlando y eliminando las actividades ilegales de procesamiento de coca, minería informal, contrabando y lavado de dinero. 

ovidioroca.wordpress.com