Mostrando entradas con la etiqueta Historia Humanidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia Humanidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de agosto de 2020

REFLEXIONES MELODRAMATICAS, EN TORNO A UNA PESTE AMARILLAZULADA

 

Ovidio Roca

 Desde que nuestra abuela Lucy bajó del árbol donde estaba comiendo mangas, se irguió sobre sus patas traseras y oteo el horizonte, han pasado tres millones de años. Hace aproximadamente cien mil años los homo sapiens parten desde África y se desplazan hacia Europa y Asia a través de la península arábiga y en varias manadas migratorias. Finalmente hace diez mil años los seres humanos empezaron a construir diversas civilizaciones: unas magníficas y con grandes logros y otras dignas de repudio y desesperanza. Fue un largo y escabroso camino, transitamos desde la grandeza cultural y ética, a la miseria moral y así avanzamos en zigzag y erráticamente. 

Al parecer no somos tan sapiens y en el fondo de nuestro ser, de nuestro espíritu, no hemos evolucionado lo suficiente para asumirnos como personas, como seres libres y responsables de nuestra vida y seguimos aferrados y vinculados con la manada al igual que nuestros ancestros primates. Necesitamos ser y sentirnos parte del rebaño, queremos que nos arreen, que nos digan que hacer, que alguien nos de todas las respuestas y soluciones, sin necesidad de decidir y asumir personalmente los riesgos y las responsabilidades ante los eventuales fracasos. Queremos vivir tranquilos, recibir todo del líder y aplaudirlo y esto nos hace presa fácil del populismo.

Escuchaba el otro día, una discusión entre un Gobernador y un ciudadano que le pedía intervenir y  levantar los bloqueos masistas, que tiene secuestrada a la población, sin alimentos, medicinas y posibilidades de trabajo. La Autoridad Departamental decía que eso era responsabilidad del Tribunal Supremo Electoral y del Gobierno Central. Cabe preguntarnos, para qué nos sirve el Gobierno Departamental si no asume su responsabilidad básica y defiende al menos el libre tránsito de sus ciudadanos, quienes lo mantienen con sus impuestos.

Es nuestra estolidez y cultura de manada, lo que nos induce a dejarnos arrastrar al mundo de las mentiras, de la ilusión y las medias verdades. Un campo en el cual los ideólogos populistas, como practicantes del doble pensar, son unos verdaderos maestros, expertos en mentir con arte y mejores argucias, ilusionando a la población para tiranizarla. En su novela 1984, Orwell señala que el lema de la tiranía (eventualmente masista), en lenguaje de doble pensar, es: “La guerra es paz, la libertad es esclavitud, la ignorancia es la fuerza”. Por lo que se ve en estos trechos, así nomás había sido.

Nos movemos en un mundo maleable y sin un referente común y aceptado por la comunidad. En estas épocas la realidad se hizo difusa, dejaron de existir la verdad y la mentira y ahora son simples opiniones, por lo cual “nada es verdad y nada es mentira y todo depende del cristal con que se mira”.

La izquierda, pese a sus permanentes fracasos en proporcionar bienestar económico y cultural para la población, tiene una admirable habilidad para obviarlo, echar las culpas a otros y promover exitosamente su ideología. Su experticia en manipular la mente de las personas, devaluar todo pensamiento contrario e inventar historias que ensalzan el mito socialista y generar aceptación y solidaridad inmediata, es asombrosa y es por eso que manejan el poder.

Diariamente vemos y escuchamos las entrevistas realizadas con algún personaje masista. El periodista citando datos concretos, pregunta su opinión sobre los destrozos que causan los masistas con sus bloqueos, la destrucción del patrimonio de la gente, el robo de los productos que se transportan y de los daños materiales y personales que se causa con los bloqueos por la dinamita utilizada. Algunos periodistas más avezados piden explicaciones sobre el dolor de los propietarios despojados del fruto de su trabajo, de los enfermos y sus familiares que no cuentan con su medicación y mueren. Son hechos y datos, pero ellos impertérritos obvian la pregunta y acusan al gobierno, a los neoliberales, al imperialismo de todos estos males; ellos janiwa.

En el mundo hay ciertas ideologías políticas y culturas religiosas, que influyen fuertemente sobre la mente de las personas (ya dañadas por al fanatismo) y las impulsan actuar de manera destructiva.
Hoy por hoy, es raro ver un budista o un cristiano que asesine a sus semejantes en nombre de su dios; pero sí lo hacen muchos musulmanes, que con bombas hacen volar indiscriminadamente a cientos de inocentes, para honrar al suyo.
Es también muy común, ver a hordas y facciones politizadas de populistas, haciendo uso de “su derecho humano” de
bloquear los caminos, paralizar el transporte, asaltar los suministros, quemar los bosques y dinamitar las carreteras y todo en defensa de la democracia comunitaria y el honor del Jefe y de paso ganarse unos quintos. Y nadie puede pedirles cuentas por el daño que realizan.

 Esta estrategia de poder y la técnica discursiva populista de mentiras y medias verdades, funciona eficazmente en un mundo donde se están perdiendo los valores, la responsabilidad, el valor y la ética, y donde triunfan los demagogos, pajpakus, farsantes y los a Morales. Aquellos que por un lado atemorizan a la población y por otro les prometen, siempre que los apoyen, un mundo mejor y menos complicado. 


ovidioroca.wordpress.com

viernes, 3 de julio de 2020

EVOLUCION HOMINIDA Y PANDEMIA


Ovidio Roca

Evolución del hombre: Lucy, homo erectus, homo habilís, homo faber, homo sapiens, homo económicus, homo videns, homo Smartphone.


Muy temprano voy a caminar al Parque los Mangales y allí veo algunas personas que deambulan mirando su Smartphone y lo hacen sin percatarse de la belleza de los árboles, las flores, los pájaros y tampoco de los otros caminantes. Las personas no se miran físicamente unas a otras, lo hacen digitalmente por su teléfono; se trata del Homo videns.

En estos tiempos la juventud ve y vive vía el celular, los acontecimientos que nuestros padres conocían a través de su vivencia personal, de los cuentos, relatos y lecturas; comportamiento que los obligaba a la abstracción, la conceptualización y así imaginaban y razonaban. Ahora mediante la televisión y medios digitales se perciben directamente imágenes, se anula la conceptualización y se atrofia nuestra capacidad de abstracción y en consecuencia nuestra  capacidad de razonar y entender. Esto es lo que  sucede cuando el homo sapiens es suplantado por el  homo videns.

Son múltiples los factores que actualmente se unen contra nuestra tradicional forma de vida y lo más evidente, aunque no para todos, son el cambio climático y la pandemia coronavirica que todo lo dramatizó. Esta pandemia sin embargo nos está permitiendo ver lo bueno y malo que hemos venido haciendo y también nos debería dar el tiempo necesario para evaluar los resultados de nuestro comportamiento y eventualmente definir una mejor manera de relacionarnos con el ecosistema, la actividad productiva, con nosotros mismos y nuestros semejantes.

Antes de la pandemia y gracias al progreso de la medicina, nos sentíamos seguros y de paso olvidamos que nuestra vida está siempre en constante peligro (vivíamos la amnesia de los afortunados). Ahora y como producto de la misma nos sentimos frágiles, solos, desamparados y en nuestra vida social entramos a la era del distanciamiento social y el relacionamiento digital, a la que habrá que acostumbrase porque no será por un periodo breve, quizá dos años. Entonces y escondidos detrás del barbijo entendemos que somos presa fácil de los virus, que estamos solos y distantes y entendemos que es preciso fortalecer la salud y potenciar la investigación y la ciencia.

El populismo cocalero es viral; leía hace poco la explicación de un científico sobre los coronavirus chino y cocalero: “Los virus son buenos haciendo copias de sí mismos y haciendo que esas copias entren dentro de nuevos huéspedes, así son más exitosos y se vuelven más prevalentes hasta que la inmunidad del huésped o medidas de salud pública lo contienen”. Asimismo es la infección por el populismo cocalero; vacunémonos y vacunémoslos. 

En este nuevo mundo viral y digital, presos de la angustia y el temor de la pandemia, resurge con fuerza la fe primitiva; las curas mágicas, los fetiches y los ensalmos. Cada cual se inventa una cura para el virus y la difunde por “guasap” y la gente se llena de ensalmos, de pócimas, de hierbas, de químicos y medicamentos diversos, pero sobre todo de esperanza. Surgen sectas de curanderos y otras hierbas mediáticas y así se pasan los días, mientras escuchamos machaconamente y por todos los medios de comunicación las  cifras de muertos e infectados por cientos y miles, de aquí y de acullá.

ovidioroca.wordpress.com




viernes, 25 de septiembre de 2015

LA INMINENTE CAIDA DE LA CIVILIZACION OCCIDENTAL

LA INMINENTE CAIDA DE LA CIVILIZACION OCCIDENTAL
Ovidio Roca
Las noticias sobre la avalancha de desterrados desde Siria y los otros rincones del oriente medio, hacia Europa; ocupan las páginas de los medios y los blogs de los distintos comentaristas; todos se conduelen de su suerte e instan a los europeos a recibirlos y protegerlos.
Este es una actitud humana y sentimental que no evalúa, ni toma en cuenta las consecuencias futuras de este hecho. Los que sí lo hacen; son los ricos países árabes y musulmanes, como Arabia Saudí, que no los acogen ni les permiten entrar a sus territorios, pese a compartir, lengua, cultura y religión con los sirios en desbandada.
Esta actitud tiene diferentes lecturas: Una desde el punto de vista de la moral personal y el sentimiento humanitario; donde se ve a la persona, al prójimo de carne y hueso, sufriendo y se conduele por ellos.
Otra, la moral política; que ve las consecuencias futuras para su país, su población y la sociedad, como producto de esta migración.
No olvidemos que el hecho de permitir la inmigración masiva de una población, que trae consigo una fuerte carga religiosa y cultural, puede afectar a la estabilidad política y social del país. La historia muestra que cuando los inmigrantes son pocos, estos se integran en la cultura local y la enriquecen; si son muchos, la transforman o la destruyen; no en un día, pues los imperios tardan siglos en desmoronarse, pero finalmente lo hacen.
Ambas actitudes tienen su lógica, aunque contradictorias entre sí y estas son cosas que al ciudadano, a la persona particular puede resultarles chocante; pero que el estadista, el dirigente de un país, tiene que considerar, planteándose los pro y contra, pues esta es justamente su obligación. 
Se trata de un verdadero problema moral y político y sobre el cual es urgente actuar; pero en sus orígenes; en las causas del por qué esas persona no pueden vivir en sus propios países y cuál el mecanismo para que sí lo hagan. 
Algo que sí está claro, es que su masiva presencia dentro de los países occidentales no es viable y que pronto se generarán problemas internos; al margen de considerar que entre esa masa de inmigrantes, existen miles de infiltrados yihadistas tratando de ingresar a Europa y terminar con ellos, los infieles.
Podemos estar seguros, que los desterrados y exiliados seguirán llegando a Europa y por millares; empujando las fronteras y ocupando los caminos y pueblos; ellos están siendo deportados por el terror, el hambre y la desesperación y huyen de esos males, pero traen consigo y bien guardada, una cultura y una religión que acabara edificando, aquí en occidente, el mundo del que han huido. Y esta avalancha de inmigrantes a países atractivos y ricos no terminara; vendrán muchos más y pronto, de los otros Estados fallidos de África y Asia; huyendo de las guerras civiles, golpes de Estado y terrorismo y aun vendrán muchos, muchos más, por efectos del cambio climático. 
Es necesario reconocer que la dramática y caótica situación que viven los países árabes, es producto de las intervenciones externas en los procesos políticos de estos países; a los cuales so pretexto de democracia, para no decir intereses económicos, no les permitieron evolucionar y encontrar su propio camino. Ellos tenían gobiernos fuertes y dictatoriales, los que en Estados no consolidados daban estabilidad a sus países. Es de lógica histórica, que primero se debe construirse un Estado, antes de hablar de democracia. Por eso la democracia formal impuesta, basada en elecciones y votos que nada significan en pueblos sin responsabilidad ciudadana, ha sido una verdadera catástrofe para la región.
Un ejemplo es la desgraciada intervención de Bush en Irak, que desorganizó el país y libero la ola de fanatismo y la yihad, la misma que Saddam Hussein mantenía controlada. Lo mismo pasa en Siria y todo por intereses económicos de grandes grupos corporativos y pugnas de hegemonía mundial, cuyos efectos tienen que sufrir los pueblos.  En medio de toda esta anarquía y  desorden surge luego el Estado Islámico y aterroriza al mundo.
La cuestión no es si Europa recibe o deja de recibir a los refugiados, sino en la necesidad urgente de acabar con el origen del problema. Bashar al Asad dice al respecto: “Si a los europeos les preocupa el destino de los refugiados, que dejen de apoyar a los terroristas".
Introducir la democracia a la fuerza, como una cataplasma; sin ser parte de un proceso de maduración cultural, política y toma de conciencia y de responsabilidad; es totalmente inviable. A Europa le costó siglos, superar la cultura del fanatismo y del terror; poco a poco se civilizaron y aprendieron a respetar al otro y a separar la religión del Estado. Progresaron, se desarrollaron, vivieron mejor, se ablandaron y ahora son esclavos de su laxitud, su comodidad y temen enfrentarse a las oleadas de exiliados, que tienen lo que a ello les falta: juventud, hambre, desesperación, vigor, decisión y necesidad de sobrevivir a cualquier costa.
El mayor problema es que se trata de migraciones de pueblos; como refiere Francisco Núñez, de “fatwas, lapidaciones, ablaciones de clítoris, ahorcamiento de homosexuales, degüellos, velos a rostro completo, matrimonios con niñas, esclavitud descarada”. Quienes pronto estarán construyendo dentro de Europa, la misma fracasada sociedad que a ellos los expulsó de su tierra.
 Para avanzar, hay que cambiar de libreto, reconociendo que la gente huye de Siria, por acciones militares impulsadas en gran medida desde el exterior y por los suministros de armas y equipos militares, especiales para la oposición; y también debido a las atrocidades que cometen los terroristas. De manera que la resolución del problema está  en actuar sobre el origen; es decir, la creación de zonas seguras en Siria que permita regresar a los expulsados.
Afirma Putin, "Si Rusia no hubiera apoyado a Siria, la situación sería allí peor que en Libia y el flujo de refugiados, aún mayor", agregando que la ayuda que Moscú presta a Damasco no tiene nada que ver con éxodo desde Afganistán, Irak, Libia, Yemen y otros países. "No somos nosotros quienes desestabilizamos la situación en esos países y en regiones enteras del mundo. No somos nosotros quienes destruimos allí los institutos del Estado, creando vacíos de poder que inmediatamente son llenados por los terroristas".
Putin reconoció además, que la situación en torno a Siria es "gravísima" debido a que el Estado Islámico controla gran parte del territorio de ese país y del vecino Irak. Los terroristas planean "ampliar sus actividades a Europa, Rusia, Asia central y el sudeste de Asia" y ya tienen en su punto de mira, La Meca, Medina y Jerusalén. "Si hoy le preguntamos a cualquier sirio qué es lo quiere, su primera respuesta será: seguridad y estabilidad para todos y cada uno de nosotros. De esta manera, todas las fuerzas políticas, tanto en el Gobierno como fuera de él, deben unirse en torno a las exigencias del pueblo sirio".
Que harán los estadounidenses, europeos y rusos; dejaran de lado el lucrativo negocio del suministro de armas a las distintas facciones y también su lucha por la hegemonía y avanzaran todos juntos para enfrentar esta crisis mundial; nadie los sabe.

ovidioroca.wordpress.com

domingo, 11 de agosto de 2013

UNA CORTA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

UNA CORTA HISTORIA DE LA HUMANIDAD (*)

Ovidio Roca

Mirando con distancia y amplia perspectiva la historia del ser humano y su cultura, recién nos damos cuenta de lo breve que es: cincuenta mil años como especie humana y cinco mil años de civilización. Un corto tiempo en el que hemos logrado admirables avances; en la ciencia, el arte, la cultura y también en el  perfeccionamiento de las técnicas para matarnos los unos a los otros y en destruir nuestro hábitat.

En su tránsito histórico y geográfico, los hombres se han ido adecuando paulatinamente a su entorno físico y social. Partiendo de una común raíz genética africana, se han adaptado a su medio, han cambiado de color, tamaño, cultura; han adquirido bienes, tienen percepciones  y costumbres diversas; pero en el fondo, como sus ancestros hace un millón de años, siguen mirando temerosos desde la antigua cueva neolítica: inseguros y solitarios. Sufren por la inminencia de muerte y el futuro incierto y sienten un profundo vacío desde el cual continúan construyendo mitos, líderes, dioses y rituales, que llenen su angustia existencial. 

Hace dos millones de años en África, un homínido casi humano el Australopitecos,  talló en la piedra una punta de flecha, se irguió momentáneamente sobre sus patas traseras, dejo de mirar al suelo y vio el horizonte.
 
Hace un millón de años el hombre de Neandertal, aprendió a manejar el fuego y mejoro la industria lítica.
 
Hace 50 mil años, desparecen los Neandertales y el hombre de Cromañón, el hombre actual, inicia su expansión por el mundo: Europa, Australia y América; fabrica armas y herramientas de madera y hueso, usa pieles para vestirse y crea admirables pinturas rupestres. Tiene una sociedad organizada; vive  en clanes, bajo una hegemonía patriarcal.

Y hace 5 mil años, la historia se acelerara exponencialmente, se desarrolla la agricultura, la cerámica, el uso de los metales, los centros poblados, la escritura, y se da inicio a la civilización.
 
Hace 44 años el hombre sale fuera de la tierra y pisa la luna (1969)
 
Hace 23 años nos conectamos a la Web (1990) y con ello al mundo de la comunicación instantánea.
 
Transcurrieron dos millones de años para que el ser humano pase del hacha de piedra, al manejo del fuego, a la agricultura y adquiera una cultura escrita. Y casi ayer, en los últimos tres mil años surgen los grandes pensadores, Platón, Aristóteles; narradores como Homero, Shakespeare, Cervantes y músicos, Mozart, Beethoven. 
 
En los últimos cincuenta años, con el uso y avance de la ciencia llegamos a la luna y exploramos todo nuestro sistema solar; podemos comunicarnos instantáneamente con cualquier parte del mundo y tenemos acceso gratis a la cultura e información universal vía Internet. 
 
Sin embargo, en nosotros prevalece el miedo y con éste surge el odio, los celos, la ansiedad, el deseo de poseer, de dominar. 
 
La historia nos muestra, que desde siempre, la mayor parte del esfuerzo de la humanidad se dedicó a construir armas y con ellas a matarnos los unos a los otros. El hombre es en esencia violento y durante cientos de años ha estado hablando de no-violencia. La violencia es real, es lo que es; la no-violencia no es real, es una  idea, un ideal y necesitamos militar en ella. 
 
Para bien y como esperanza para la humanidad, existe en nosotros un fondo de humanidad que permite que todos podamos entendernos y respetar a nuestro prójimo; solo hace falta que lo hagamos y la forma es empezar ahora y por casa.
 
Es una breve historia y también breve puede ser la que resta, ante el irrespeto al otro, la intolerancia y el desarreglo que hacemos de nuestro hábitat.
 
(*) Referencias tomadas del Internet, la biblioteca universal, que contiene en texto, imagen y sonido, todo lo bueno y lo malo de la humanidad.
 

ovidioroca.wordpress.com