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miércoles, 5 de octubre de 2016

POPULISMO Y ESTATISMO: LA FORMULA FATAL

Ovidio Roca
Historias y relatos de la época plurinacional

Gran parte de la población del Estado Plurinacional ha sido moldeada en el populismo y el estatismo y cree además en el discurso socialista e indigenista. El caldo de cultivo de esta creencia proviene en principio del temor por su incierto futuro y de la necesidad de sentirse protegida por el grupo, el sindicato, el caudillo.
Sus dirigentes sindicales y políticos, por herencia ideológica de los antiguos líderes mineros y los actuales q’aras castrochavistas; están inmersos en un ch’enko discursivo, un popurrí mezcla de jilakatismo, indigenismo, estatismo, comunismo, trotskismo, anarquismo, socialismo siglo 21 y socialismo comunitario; pero en el fondo solo es un burdo populismo, corporativismo y demagogia, con el que mantienen al pueblo embaucado.
El éxito del populismo está en su discurso emocional, que apela a los temores y poco a la razón.  Un discurso en el que además se culpa de todos los males que aquejan al pueblo, a los anteriores gobernantes, a la vieja política, a los neoliberales y al imperialismo y luego ofrece conducir un proceso de cambio con pachamamismo, honestidad, inclusión indígena y aunque nada de esto cumplen, ahí van campantes hasta que la economía y el pueblo unido les pare el carro.
Hechura de sus circunstancias, aunque solo en el discurso, la mayoría de la población boliviana odia a los capitalistas y desprecia la economía de mercado, tiene pasión por el dirigismo estatal, son fanáticos de la estatización y nacionalización de las empresas y consideran al Estado como el único instrumento para resolver todos los problemas de la sociedad y de la economía; pero en su praxis diaria y para sobrevivir, son capitalistas y mercantilistas militantes que rápidamente se organizan de forma corporativa para defender su forma de vida y de trabajo y ejercer presión sobre las autoridades, las que saben dueñas absolutas del aparato del Estado y sus instrumentos.
Mientras en el liberalismo clásico se reconocen solo tres funciones al Estado: seguridad, justicia e infraestructura, en el imaginario de casi todos los latinoamericanos y en especial de los bolivianos, está fuertemente implantado el estatismo, la convicción del tata Estado omnipotente, del estado empresario y ningún ejemplo del fracaso de este modelo (Rusia, Cuba, Nor Corea, Venezuela) los hace cambiar de opinión. Los mismos empresarios por debilidad y comodidad, no asumen sus propios riesgos y buscan siempre la protección y la teta del Estado.
Es importante destacar que en los países más desarrollados, no consideran que el Estado deba invertir en actividades productivas y empresariales, pues esto está a cargo de la iniciativa privada. Estos mismos países donde se respeta la propiedad privada y el libre mercado prosperan y dan surgimiento a las clases medias, que son las que dan estabilidad y pragmatismo político a las sociedades modernas y con esto también se logra que una gran parte de los ciudadanos tenga una vida digna.
Confirmando la mentalidad estatista del Gobierno, García Linera en una de sus frecuentes alocuciones, cuestionó que al momento no exista alguna empresa productiva promovida por los gobiernos regionales, una realidad que según él va en contrasentido con las inversiones efectuadas por la administración del presidente Evo, para la creación de empresas estatales de carácter productivo y sin recurrir a fondos externos entre ellas: Papelbol, Ingenio Azucarero, Planta de Amoniaco y Urea, Teleféricos, etc.
Reconocidos profesionales bolivianos se han referido a estas millonarias y desastrosas inversiones: La Planta de Urea del Chapare cocalero a 837 Km de la frontera y más de mil del mercado, tiene como costo de transporte por tonelada 400 dólares, más los 137 dólares de costo de producción, suman 537 dólares de costo puesto en frontera, mientras el precio de mercado es de 177 dólares. Ergo, se pierde menos no produciendo.
Las tres líneas de teleférico que cotizó Ronald Mac Lean, Alcalde de La Paz, iban a costar 18 millones de dólares. Tremenda diferencia respecto a las cinco líneas de la época plurinacional, que cuestan más de 500 millones de dólares.
Un experto en hidrocarburos  señalaba que lo único que YPFB tiene para mostrar luego de diez años y 1.600 millones de dólares de gasto en exploración, es el  descubrimiento de unos supuestos 28 millones de barriles de petróleo y nada de gas en el campo Boquerón, ya existente. Un petróleo, cuyo costo hasta ahora es de 80 dólares por barril. 
Para entender todo esto, hay que saber que el negocio de los políticos populistas y no el del país, está en la adjudicación de contratos, aunque “después de ellos, el diluvio”.
Los pueblos en su  permanente lucha por la libertad y como dueños y creadores de su destino, tienen la necesidad de enfrentar y superar a las ideologías centralistas y absolutistas que usan el Estatismo; vale decir el  aparato y los recursos, económicos e institucionales del Estado y también el Populismo; ideología que permite el manejo y control del pueblo a través de sus emociones, sus ilusiones y temores, para así erradicar la Fórmula nefasta: Populismo + Estatismo = Fracaso Económico + Corrupción. 
Sabemos de esto, pero las ilusiones son más fuertes y creíbles que la realidad y ahí nos va.

ovidioroca.wordpress.com


jueves, 11 de diciembre de 2014

CRONICAS DEL PODER Y LA SERVIDUMBRE

CRONICAS DEL PODER  Y LA SERVIDUMBRE
Ovidio Roca
La humanidad, en su largo proceso de desarrollo social conquisto la libertad, el estado de derecho, la ciudadanía, la igualdad ante la ley. Y aunque pareciera que la democracia es la mejor opción de convivencia ciudadana, la experiencia histórica muestra que el hombre tiene limitaciones para actuar como ciudadano libre, y con la capacidad y responsabilidad de decidir y elegir su destino. Se afirma que esto se debe a que los seres humanos se sienten inseguros y tienen “miedo a la libertad” (como decía Erich Fromm) y prefieren evadir su responsabilidad y buscan ser dirigidos o protegidos?, por un líder carismático, un caudillo, un  Führer, un dictador paranoico y atrabiliario.
Ser ciudadano implica responsabilidad y se lo define como quien: “por haber nacido o residir en una ciudad (Estado) es miembro de una comunidad  organizada, que le reconoce la cualidad para ser titular de derechos y deberes propios de la ciudadanía, quedando obligado como ciudadano, a hacer que se cumplan”. Además y lo más importante es que todo ciudadano de un país democrático es igual ante la ley, independientemente de su origen étnico, religión, sexo y militancia política. 
A partir del Siglo XX y como producto de la ciencia, el liberalismo, la democracia, se consiguieron mejores condiciones de vida. Anteriormente, aun para los ricos, el mundo ofrecía dificultades, peligros y condiciones de aguda estrechez e indigencia. Actualmente el hombre masa, especialmente en los países libres, no tiene esas limitaciones y satisface alegremente sus necesidades y apetitos; estando convencido de que puede aumentarlas sin restricción ni condicionamiento. El hombre masa, cree que los bienes y servicios le vienen de gracia y espera que mañana gozará de más ingresos y más comodidades, como si viviera dentro de una naturaleza gratuita que le provee todo de manera espontánea e inacabable.
En los países populistas de la ALBA se agudiza el carácter rentista de la economía, mientras a su vez, las organizaciones y empresas son cada vez más ineficientes y más dependientes del Estado, el que cumple el papel de redistribuidor. Esto se traduce en una lucha política por la apropiación privada de la renta; y en el plano político partidista, en una pugna por el poder autoritario para la asignación y distribución de la misma.
Al existir una memoria histórica, lo lógico sería que podamos aprender de las malas experiencias, propias y ajenas y así evitar cometer los mismos errores del pasado. Tenemos nuestra propia historia de populismo y el haber sufrido la segunda mayor inflación mundial; además contamos con la información y la posibilidad de conocer lo que ocurre actualmente en los paraísos totalitarios, como Corea del Norte, Cuba, y en otros camino de serlo como los albanicos; pero lamentablemente no aprovechamos de estas lecciones para nuestras elecciones.  
Entre tanto el hombre masa se multiplica en el mundo; renuncia a la libertad y responsabilidad y busca  ser conducido por caudillos, quienes lo hacen manejando dogmas políticos y religiosos, que los llevan a los peores fanatismos y desastres. Una amenaza latente, es la actual alianza islamo-izquierdista, que esta tensionando el mundo y con esto se puede detonar una desastrosa conflagración mundial.
En Bolivia, Álvaro García Linera a diferencia de muchos políticos, siempre fue claro en sus objetivos políticos y su estrategia de poder. En una conferencia en Argentina, explica cómo  invitó a la militancia del MAS a crear: “una nueva hegemonía”. Y que la “Hegemonía es la derrota del adversario”, y ejemplificó: “Para convencer al enemigo primero hay derrotarlo; después, sumarlo”. “Nosotros, destruimos a los empresarios que no nos dejaban gobernar y ahora el presidente Evo los convoca a dialogar toda vez que hace falta”.  Para todo esto “hay que llevar de la mano a Gramsci y Lenin”
En Nueva York, Linera también se refirió a la indianización gradual de la estructura estatal, como parte de las características étnicas y políticas del Estado Plurinacional de Bolivia: “Bolivia está viviendo un gradual y complejo proceso de indianización de su sistema institucional, de su sistema de creencias y su sistema de normas”.
Evo, por su parte, reitera su vocación totalitaria y afirma una vez más que ellos vinieron para quedarse: "El momento en que consolidemos hermanas y hermanos este poder del pueblo, este proceso, este movimiento político va a ser como en China para toda la vida, ese es el debate profundo que estamos realizando".
La estrategia de poder del masismo es explicita y esta basada en el discurso indigenista y la vigencia de un sistema corporativo, de sectores campesinos, cocaleros, gremiales, mineros cooperativistas, dirigentes obreros y grupos de presión como las Bartolinas y Ponchos Rojos,  los que garantizan arrear una masiva votación en los repetidos eventos electorales. En este escenario los ciudadanos que creen en el Estado de Derecho, entre estos las clases medias, son excluidos del “proceso de cambio” racista y corporativista y el objetivo del gobierno es aplastarlos.
 “Los gobiernos con tendencias autoritarias suelen rodearse de los peores elementos de la sociedad y nada bueno puede esperarse de la gestión de los peores elementos de la sociedad”. Friedrich Von Hayek en Camino de Servidumbre.
¡¡ Así nomás había sido!! : Cayetano.
ovidioroca.wordpress.com