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viernes, 27 de septiembre de 2019

TENEMOS QUE VOTAR CON RESPONSABILIDAD Y EN DEFENSA DE NUESTROS INTERESES COMUNES Y DE LARGO PLAZO



Ovidio Roca

Después del desastre populista causado por el masismo en nuestro país, el siguiente gobierno y esperamos que sea un gobierno democrático, tiene que lidiar con una economía y una institucionalidad destrozada y tendrán que hacerlo sin plata; por tanto tendrá que ser con “piense”. El problema es que alguna población borracha de populismo, quiere seguir con la farra y no está dispuesta a apretarse el cinturón y trabajar.
 
Tenemos un ejemplo de esto, aquí  al lado en la Argentina; ellos
intentaron curarse de la peste populista y confiaron en Macri pero él no se animó a cortar por lo sano el bodrio Kitchnerista, la enfermedad populista y arreglar de una vez el desastre económico y social heredado. Intentó hacer algo pero aplicando paños tibios y estas medidas no pararon la infección y tampoco gustaron a nadie y menos a los millones de nuevos empleados públicos del Kitchnerismo, a los millones de jubilados sin haber aportado un solo peso, a los “dueños” de las empresas públicas quebradas y a todos esos que tienen miedo a perder sus prebendas. Y por lo que se ve venir en la próxima elección la Kristina será en los hechos la Presidente.

Este es el escenario político económico que se nos avecina, pues nosotros también venimos aplicando la misma receta castro chavista. Entre tanto la oposición boliviana en lugar de buscar la unidad y de trabajar en mejorar sus propuestas y preparar sus equipos, sigue destruyéndose mutuamente.  
En nuestra vida cotidiana cuando vamos a contratar a un cocinero, un plomero o cualquier servicio, lo primero que hacemos es averiguar si sabe de su oficio y si es una persona de confianza, pues lo vamos a dejar entrar a nuestra casa. Sin embargo cuando vamos a elegir un Presidente o un asambleísta; servidores públicos a quienes vamos contratar y pagar para que administren el Estado en el cual vivimos, no lo hacemos y así nos va. Olvidamos que el próximo mes de Octubre estamos convocados para la elección de un Presidente quien manejara nuestra nación y afectara nuestra economía y nuestro futuro y cuya tarea no es hacer discurso y promesas sino conducir un país. Debemos por tanto elegir a un Estadista con capacidad, carácter y las ideas claras y acompañado de  un equipo idóneo, pues tiene por delante la dura tarea para reconstruir el país y para esto se debe tener un plan y un programa de lo que hay que hacer y cómo hacerlo.

Tenemos que enfrentar graves problemas heredados de la mala gestión que realizó el masismo y que nos deja instituciones corrompidas, un alto nivel de gasto público, una excesiva e incompetente burocracia y un déficit fiscal creciente, atraso cambiario, alto endeudamiento interno y externo, tarifas de los servicios públicos artificialmente bajas y una extendida economía informal vinculada al narcotráfico. Arreglar todo esto exige de una serie de medidas que a la gente no le gusta, por eso es importante entender y el explicar la grave situación como se reciben los negocios del país, para que la gente entienda y el desafío y trabajo que se tiene por delante. Solo un político dijo la dura verdad a los ciudadanos; Winston Churchill, cuando expreso: solo les puedo ofrecer:
blood, toil, tears and sweat (Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor) y salvó al país y al mundo del nazismo. 

Nos enfrentamos a decisiones muy importantes que definirán el rumbo de nuestra vida, por lo que es necesario unir nuestras voluntades y unir nuestros votos para derrotar al populismo. En los próximos días debemos revisar las encuestas sobre intención de voto y teniendo en cuenta estos datos, los candidatos que no tienen chance deben renunciar a su postulación y exhortar a sus seguidores a votar por el candidato que tenga más posibilidades y nosotros los ciudadanos debemos votar por éste candidato y así derrotar al populismo cocalero.

Si no tenemos el candidato ideal votemos por aquel que nos permita salir del populismo cocalero y exigir al Presidente electo que constituya un  equipo de Gobierno con la gente más calificada del país y para ejecutar un programa liberal y democrático. Los miembros de este equipo deben ser elegidos por sus méritos, para que con responsabilidad, idoneidad y pensamiento propio trabajen por el futuro del país y no esté preocupados como los mediocres, en hacerle zalemas al jefe.


Critican los masistas que algunos ciudadanos y partidos opositores bajo el concepto de voto útil llamen a votar por Mesa, aunque este no goza de sus simpatías; un argumento es que se trata de elegir entre un eccema y el cáncer; el eccema se cura con jabón de lejía y unto con sal, mientras el Cáncer es con radio y quimioterapia, mucha plata y mucho tiempo.
Por tanto debemos votar para derrotar la dupla ilegal, pues solo de esta manera podremos parar el desastre que significaría un nuevo periodo masista, incapaz, corrupto y usurpador y restaurar la democracia y el Estado de Derecho.

Luego de las elecciones y si gana la opción democrática, esta deberá trabajar en la reconstrucción de la institucionalidad y el sistema productivo, y tendrá la permanente oposición y boicot del régimen cocalero y narcotraficante, pero como contraposición tendrá un gran apoyo internacional y del pueblo democrático.
En caso de que continúe el masismo, este podrá usar el narcotráfico como fuente de financiamiento, pero tendrá fuerte resistencia de los vecinos afectados por este tráfico ilicito y el
Gobierno masista al igual que el de Cuba y Venezuela, será sancionado y bloqueado por la comunidad internacional, por lo que el pueblo boliviano seguirá sufriendo las penurias por la ineficiencia y abusos del régimen y el impacto del aislamiento internacional.

Nadie en su sano juicio confiaría en entregarle por ejemplo a Evo, Kristina o Maduro, su plata para que vaya al mercado a realizar las compras del día y las del locro o el puchero; pero muchos se animan a dejarles la presidencia, administración y dirección de un país. Misterios de la política que cuestan muy caro.

ovidioroca.wordpress.com


viernes, 27 de octubre de 2017

DEL PROCESO DE CAMBIO AL PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN


Ovidio Roca 
La sociedad está en constante renovación y la experiencia histórica nos muestra que los cambios políticos fueron hechos por un pequeño grupo organizado: una vanguardia y luego la masa, mucha gente motivada, decidida, fervorosa y entusiasta, pero que no son  la mayoría, ni para la revolución, ni para ninguno de los grandes procesos que mueven al mundo.

En la Rusia Zarista un pequeño grupo organizado y decidido tomo el poder y luego su ejemplo se expandió por el mundo; posteriormente y como producto de su propia inviabilidad e inoperancia el régimen comunista se derrumbó después de causar más de quince millones de muertes de su propio pueblo. Lo singular es que nadie lo ataco, ni lo empujo; se cayó solo y como en el desorden la única entidad con capacidad de manejar la situación era la KGB (el mecanismo represivo del régimen) sus miembros asumieron la totalidad del poder político y económico, se apoderaron de los bienes del Estado y se los repartieron; pero esta vez bajo un modelo neocapitalista donde los empresarios y nuevos ricos eran ellos.

El comunismo había muerto, viva el capitalismo!; lo mismo se dio luego en Rumania, en Egipto y otros muchos lugares, estos neocomunistas se tildan de demócratas, se apoderan del aparato del Estado, de todas las propiedades y empresas estatales y se convierten en los mayores capitalistas, los nuevos ricos y poderosos.

A la caída del socialismo real la izquierda latinoamericana se reúne (en 1990) en el llamado Foro de Sao Pablo y allí siguiendo a Fidel Castro, Lula y otros, diseñan la nueva estrategia para la conquista y conservación del poder en esta nueva era.
Ellos saben que para mantenerse en el poder, necesitan colocar a su gente con el control del aparato del Estado y de todas las instituciones y agrupaciones del país: del ejército, la policía, el poder legislativo, judicial, electoral, las organizaciones sociales, los medios de comunicación, es decir de todo el aparato; además de contar con sus grupos de presión con poncho o con corbata, pero bien pagados.

Establecieron que es prioritario impedir la creación y funcionamiento de toda organización económica y social que permita a la oposición organizarse.
También conformaron una red, un mecanismo de mutuo apoyo político, económico y logístico entre países Castrochavistas y con los regímenes socialistas del resto del mundo. Por ejemplo, la Inteligencia cubana maneja los sistemas de seguridad y electorales en estos países.

En esta nueva era, los populistas, los nuevos comunistas, toman el poder y practican el Estatismo y mercantilismo y mientras crean su propia burguesía se asocian y negocian con burgueses locales, otorgándoles privilegios y monopolios estatales, permitiéndoles prosperar mientras sean sumisos al poder y paguen las correspondientes comisiones, después son desechables. 

Actualmente la población está cada vez más informada y a través de las redes sociales tiene mayor participación y presencia política, por esto es que en Cuba y países dictatoriales el acceso a internet es limitado. Y en estas circunstancias lo que permanentemente pide la ciudadanía, la que vive de su propio esfuerzo y no se acoge a eventuales ventajas políticas y raciales es lograr la unidad y un frente unido, la asociación de organizaciones ciudadanas y de partidos políticos democráticos para que pueda llevar una agenda de gobierno a buen término.

Una tarea prioritaria que se demanda es la desburocratización y achicamiento del Estado Central y la realización de una real y efectiva descentralización y promoción de los gobiernos Departamentales y Municipales, así como contar con instituciones confiables y servidores públicos elegidos por mérito, que garanticen la eficiencia administrativa, el respeto de los derechos de las personas, de los pueblos y del ecosistema.
Ante este pedido se hace urgente, unir y consolidar el frente democrático, político y ciudadano para que asuma la conducción de los procesos electorales y acceder al Gobierno para llevar adelante las urgentes reformas del Estado, ejecutando políticas públicas de largo aliento para cambiar al país, en lo económico, político y judicial, entre otras cosas.

La agenda de reconstrucción contempla que es tarea fundamental del Estado garantizar la libertad ciudadana y los derechos a la propiedad; construir un país donde se valora y respeta al ciudadano que cumple la ley y aporta con su trabajo y conocimiento al desarrollo de la sociedad; una sociedad en la cual todos somos iguales ante la ley sin privilegios de sexo o tipo racial. Un país donde prevalece la libertad y donde cada uno de los ciudadanos, respetando los derechos de los demás y sin ningún privilegio del gobierno, pueda llevar adelante sus proyectos. Un país donde los ciudadanos tengan confianza y respecto por las instituciones y servidores públicos, pues no es viable que todo asunto tenga que ser dirimido en las calles con bloqueos que perjudican a todos.
Es urgente transitar del extractivismo hacia la economía productiva, avanzando en materia de innovación, industrialización, educación y empleo. Aunque hay principalmente tres tipos de riqueza: recursos naturales, energía y conocimiento, hasta ahora hemos utilizado los minerales y el gas, dejando de lado la economía del conocimiento que surge en los últimos tiempos como impulsor de un nuevo tipo de sociedad, con la ingeniería genética, la inteligencia artificial y la nanotecnología.

Cuando caiga Evo y si no hay partidos y organización para dirigir el país, el grupo palaciego continuara apoderándose de todo y así seguirán siendo los poderosos capitalistas, por lo que en esta tarea de reconstrucción nacional las personas, los líderes políticos y sociales, las instituciones, las empresas, tienen mucho que decir, más bien que hacer.

ovidioroca.wordpress.com

martes, 24 de junio de 2014

EL CONTROL DE CAMBIOS Y EL PROCESO DE CAMBIO

EL CONTROL DE CAMBIOS Y EL PROCESO DE CAMBIO
Ovidio Roca
Nuestros políticos e ideólogos populistas, tienen sus recetas económicas típicas e inamovibles y con ellas preparan los mismos menús, que producen indigestiones, severos cólicos y aun la muerte. Lo inexplicable es que los ciudadanos las aceptan; una de estas malas recetas bolivarianas, es “control de cambios con salsa picante”.
Siguiendo esta receta, en Venezuela ya tienen tres tipos de cambio oficiales y uno paralelo; en la Argentina K, el cambio paralelo no es negro sino blue y se dice en esferas oficiales, que están llegando a Bolivia espías para copiar su modelo económico de cambio cocalero. 
Es característico de los políticos bolivarianos, su obsesión revolucionaria por controlarlo todo, con lo que terminan destruyendo tanto el aparato digestivo y productivo del país, como el régimen financiero; afectando con esto la economía y especialmente la de los más pobres. Cuando toman el poder, pretenden que es para siempre e insisten en mandar y decidir sobre todo y sobre todos: sobre qué comer, qué producir, a qué precio vender, controlan las exportaciones y sobre todo la vida y la libertad de las personas.
Son autócratas que creen tener más capacidad e inteligencia para orientar el rumbo de la economía, que las miles y miles de personas, que con sus decisiones de compra expresan sus prioridades y señalan la adecuada orientación a la producción.
Mencionaba que una de las obsesiones de estos políticos dirigistas, es el control de cambios de las divisas. Se olvidan del proceso natural de la oferta y demanda y en su lugar aplican sus peculiares reglamentaciones para su compra y venta;  aplican también algunas variantes, como el régimen de cambios múltiples, tipos preferenciales más favorables, para determinadas importaciones y salidas de capital. Este mecanismo lo usan no sólo en función de objetivos cambiarios o de balanza de pagos, sino como instrumento de política económica y enriquecimiento personal.
Venezuela lleva ya once años de este tejemaneje cambiario y con esto, además de haber creado una clase boliburguesa multimillonaria, han logrado liquidar la producción nacional agropecuaria e industrial y esto gracias a la competencia de las importaciones a tasa de cambio sobrevaluada. Esta situación se ha podido mantener así y por varios años, porque Venezuela es el país que tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo y recibe diariamente del imperialismo norteamericano y chino, millones de dólares por su exportaciones petroleras.
El modelo funciona muy bien para los miembros y socios del club chavista quienes reciben los dólares y hacen las importaciones con millonarios sobreprecios; parte de los productos van a las tiendas del Estado y el resto al mercado negro. Como consecuencia la actividad productiva agropecuaria e industrial nacional se desincentiva y desaparece y el pueblo sufre por el desabastecimiento.
En Argentina llevan también algunos años cocinando el control cambiario y como resultado el precio del dólar en el mercado oficial está muy por encima, de cuando comenzaron con los controles. Este control o cepo cambiario, trajo de postre a la economía argentina; el mercado paralelo, incremento de la inflación, reducción de las exportaciones y trabas crecientes a las importaciones.
Esta paranoia ya la vivimos en Bolivia, con el gobierno izquierdista de la UDP, cuando de manos de genios de la economía populista y dirigista, conseguimos una inflación record de veinte mil por ciento anual y el más desastroso desorden y desabastecimiento. El país sobrevivió apenas y gracias al suministro de dólares del narcotráfico y la eficiencia mercantilista del pueblo, que contrabandeaba de todo y trayéndolo de todas partes. Choqehuanca decía hace poco: “Pero poco a poco la comunidad internacional tiene que entender que cuando estamos hablando de la coca, estamos hablando del Banco de la vida”.
En esa época de histeria revolucionaria e inflacionaria, mucha gente se enriqueció; los que debían en bolivianos, pagaban con centavos y muchos banqueros y ejecutivos de bancos se hicieron multimillonarias, manejando y dándose créditos en  bolivianos e hicieron lo propio con el  control de la venta de divisas; algunos también blanqueando los dólares del narcotráfico.
La situación podía haber seguido  en ese ritmo, dentro de una total anarquía e incertidumbre, pues las crisis no tienen fondo; pero se dio una coyuntura favorable y el pueblo, en el año 1985, eligió un  Estadista quien asumió la responsabilidad de gobernar, y sin pensar en las próximas elecciones aplico una política antipopular (para los populistas), de libertad de mercado y de regimen cambiario, con lo que incentivo la inversión, el trabajo y la producción y dio al país un largo periodo de estabilidad y prosperidad.
En cuanto al control de cambios; en Bolivia a diferencia de otros países es difícil aplicarlo de manera integral y efectiva, por la gran economía informal existente y porque se tiene una fuente alternativa de divisas a las del Banco Central y esta es el narcotráfico y el Banco de la vida (*), que financia los negocios de la informalidad y el blanqueo de capitales. Por tanto el control cambiario se circunscribe al ámbito de las empresas formales y se lo ejerce aplicando fuertes impuestos a las transacciones financieras y un alto spread en la compra venta de divisas; que por supuesto el mercado informal, poco más del setenta por ciento de la economía, ignora y evade.
Este modelo económico facilita a una gran masa de población, hacer su negocio de la informalidad y del despojo de las arcas del Estado, por lo que necesitan mantenerlo pese a ser insostenible ética y económicamente. La buena noticia para los ciudadanos que creen en la honradez, la justicia y el respeto a los demás; es que está creciendo rápidamente un frente amplio, la Concertación Unidad Demócrata, que podrá cambiar este socialismo corporativo, con coca y persecución; por una democracia liberal con trabajo digno, pan y libertad.  
Notas:
(*) Según fuentes generalmente bien informadas, el ingreso anual de dólares por los negocios de la droga en Bolivia, supera los cuatro mil millones de dólares.  

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