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miércoles, 29 de junio de 2022

EVALUAR LA LEGALIZACION DE LAS DROGAS Y LA COCAINA

 Ovidio Roca

Para poder vivir en paz, con seguridad y con salud, necesitamos hacer algo para frenar el consumo y el tráfico de drogas. Algo realmente complicado pues hasta ahora las prohibiciones no han funcionado y cualquier plan de reducción es resistido por grupos de poder, pues con esto se afecta los negocios de las Mafias de narcotraficantes y el financiamiento del Populismo cocalero.

Son por demás conocidas las películas de Al Capone y las Mafias que proliferaron en los EEUU cuando el año 1917 se estableció la prohibición del consumo de alcohol.
La
llamada Ley Seca, solo duro trece años y fue retirada pues genero más violencia y fracasó rotundamente en sus objetivos. La Ley Seca ocasionó que se intensifique la circulación de bebidas alcohólicas en el mercado negro y como eran generalmente licores adulterados su consumo género problemas de salud para la población, aunque grandes ganancias para las Mafias.

Al derogarse esta ley se retorna a un sistema de mercado y se tiene libertad para producir y comercializar libremente las bebidas, por lo cual mejora su calidad y reduce su precio y esto hace que las Mafias al reducirse sus ganancias cambien de rubro y ahora se dedican a las drogas ilícitas y especialmente la cocaína.

En apoyo a la legalización de las drogas se argumenta, que en un mercado regulado las ventas de drogas a los adultos y en establecimientos tipo farmacias, estas serían de buena calidad, estarían racionadas y el empaque tendría todas las advertencias de salud.
Las personas que compren mariguana y cocaína tendrían un producto de calidad y estarían advertidos sobre los riesgos de las adicciones. Mientras en el mercado ilegal cuando se adquiere un sobre de cocaína o mariguana de un vendedor callejero, no se tiene idea de su pureza ni de la presencia de contaminantes.

En Bolivia el consumo de la coca es tradicional y la hoja que se utiliza para el acullico viene de los Yungas, localidad donde por sus características de clima y altura produce una hoja de coca más masticable y dulce; adecuada para el acullico.

Luego con el surgimiento del narcotráfico de ámbito internacional, las plantaciones de coca en Bolivia se expandieron rápidamente y especialmente en la zona del Trópico Chapareño, cuya población había crecido rápidamente con población proveniente de  las zonas mineras andinas.
En el Chapare se produce una hoja más dura y amarga y además por el clima cálido y húmedo, está contaminada con hongos, parásitos y cuerpos extraños, según refieren los informes de laboratorio. Por tanto esta es una hoja no adecuada para el acullico bucal, pero si para la extracción industrial de cocaína.

En el Chapare la producción de coca alcanza en promedio a 2,8 toneladas métricas de hojas por hectárea, lo que es más del doble de rendimiento en los Yungas, que llega a 1,3 toneladas métricas por hectárea. En algunas zonas del Chapare con mejores suelos y con urea, indican que se consigue hasta 5.8 toneladas por hectárea.

Durante los años noventa, el Gobierno nacional pretendió disminuir los plantíos de cocales, por lo que se produjo un grave conflicto con los cocaleros y narcotraficantes.
Rápidamente los intelectuales comunistas le asignaron a estos enfrentamientos y bloqueos por motivos económico cocaleros, una base ideológica revolucionaria y una explicación histórica; inventando cuentos y teorías para cambiar su naturaleza crematística hacia una de “lucha de clases” en el sentido marxista.
Obviamente este cuento esta principalmente dirigido para los mercados ideológicos progres, especialmente europeos y para darle más emoción y relevancia se le agregan características folclóricas e indigenistas, propias del escenario boliviano.

En síntesis, la coca chapareña es actualmente la base económica, cultural e ideológica del populismo cocalero y pare de contar. Kawsachun coca.

 

En Colombia el mayor productor de coca y cocaína, con este afán de reducir el narcotráfico se viene debatiendo un Proyecto de ley que busca quitar el control de los mercados de las drogas a los grupos criminales y que estos mercados pasen al control del Estado.
El problema es que el mercado de las drogas y la cocaína es principalmente Internacional y allí imperan los grandes Carteles criminales, por lo que si se quiere quitar fuerza a estos Carteles se debe legalizar el consumo de cocaína también en Norteamérica y Europa.

Pese a todos los inconvenientes y en procura de la salud y seguridad de la poblacion, poco a poco surge la convicción de que el manejo responsable de los mercados de drogas producirá mejores resultados que el caos, la matanza y la corrupción que siempre acompañan los mercados ilegales de drogas y es claro que ante el fracaso histórico de las prohibiciones antinarcótico, necesitamos una estrategia y una acción pragmática y efectiva para controlar el consumo de las drogas que vaya más allá de las leyes prohibicionistas que hasta ahora han fracasado.

Los ciudadanos de Colombia y Bolivia, los principales productores de coca y gobernados por populistas, deberían evaluar estas opciones y coordinar con los Gobiernos democráticos para superar este grave problema.

ovidioroca.wordpress.com


miércoles, 19 de agosto de 2020

OBLIVION, CUANDO DESAPARECE LA CONCIENCIA

 

Ovidio Roca

Lecturas de la cotidianidad y de nuestro permanente olvido e inacción.

El populismo cocalero ha impuesto en nuestro país, una cultura de la violencia, la destrucción, el chantaje y con plena impunidad para los perpetradores, los que asumen al igual que su jefe que “tienen el derecho humano” de hacer lo que se les antoje.

Las pérdidas de nuestros vecinos, causadas por los bloqueos: las del chofer, el de la tienda, la pulpería y la de los dueños de los edificios dañados, no se recuperan ni se reparan y a lo único que pueden aspirar el ciudadano es a celebrar la suerte de estar vivo. Vivo para rajarse trabajando para reconstruir y desde abajo el daño recibido. Me gustaría que los metan presos, dice alguno, pero lo que de verdad necesito es el tiempo y la plata para reparar el daño que me causaron

Una sociedad y un Estado que permite algo así es inviable y genera un efecto perverso, pues si la cosa es así nomás; no tiene sentido trabajar y respetar las normas de respeto y convivencia.
Para que voy a trabajar, si puedo recibir doscientos bolivianos por día para bloquear o muchos dólares para fabricar pasta base y muchos más por fabricar clorhidrato de cocaína o hacer contrabando, ser dirigente y vivir del Estado o de explotar a los pongos sumisos del régimen populista.

Siguiendo con el relato de los efectos perversos de la cultura populista cocalera que heredamos; recuerdo que hace varios años y en nuestra hermosa llajta, se planificó y construyó un botadero de basura. De acuerdo a la planificación municipal, el uso del suelo del área no admite asentamiento humanos y menos dotación de servicios.

Pese a estos reglamentos, paulatinamente se produjeron los asentamientos y luego de manera ilegal y violando las normas, alguna autoridad municipal los legaliza y esta población crece y se expande rápidamente entre la basura. Luego rápidamente encuentran una forma de ganar su sustento y lo hacen mediante el chantaje a las autoridades municipales, caracterizadas en todo el país por su debilidad ante las coimas y presiones políticas y sociales.

Leemos en la prensa, que la ciudad de Cochabamba está asfixiada no sólo por la crisis sanitaria y la falta de producción, sino que ahora se tiene casi ocho mil toneladas de basura en las calles que incluye residuos hospitalarios, los que en este tiempo de pandemia incrementa el riesgo de contagio.

Alentados por estas actitudes de temor y permisividad, de las autoridades y de la población, los k’ara chaquis y algún k’ara panza que está de visita, cada vez que necesitan plata paralizan el acceso al botadero y presionan a las autoridades, consiguiendo entre otros premios la dotación de agua al cincuenta por ciento de la tarifa y pingües negocios, como el pago por dejar entrar unos kilos de basura.

Nos informa la prensa, que de los bloqueos surgen convenios firmados entre las temblorosas autoridades y los comunarios. Se ha llegado al extremo de firmar acuerdos, en el que la Alcaldía de Cercado pagaría un total de 1 a 4 dólares por tonelada de basura que ingresa al botadero (según convenio entran 350 toneladas por día) haciendo un total de más de 170.000 dólares anuales, los que se pagan a los auto convocados dirigentes, so pretexto de reconocimiento al daño ambiental provocado a la comunidad. Como si el medio ambiente fuera una mercancía de los k’ara k’ara.

Finalmente vemos, tal como en una serie de Netflix, que por inacción de las autoridades y la desidia y cobardía de la población, un puñado de bloqueadores se impone sobre la ciudad de setecientos mil habitantes, los que son obligados a mantener sus calles llenas de basura y desechos sanitarios, con riesgo de una epidemia y además obligados pagar los diezmos.

Esto muestra nuestra irresponsabilidad y la debilidad del sistema de gobierno, incapaz de dar seguridad a su población que los mantiene con sus impuestos. Queramos o no, por acción o por omisión, somos los artífices de nuestro destino y no podemos dejarlo todo por temor o comodidad en manos de una burocracia ineficaz y corrupta.

Dice Einstein: “El mundo que hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento. No se lo puede cambiar sin cambiar nuestra forma de pensar”. La letra del Himno Nacional, dice: “es ya libre, ya libre este suelo, ya cesó su servil condición”. Esto sigue siendo una utopía, pues este suelo no es libre, ni cesó su servil condición; sin embargo esta utopía, es la que permanentemente deberá guiar a las generaciones, de hoy y del mañana, y actuar en consecuencia, si queremos vivir en paz, seguridad y concordia.

ovidioroca.wordpress.com

 

sábado, 18 de julio de 2020

NADA SE PUEDE CAMBIAR SI NO CAMBIAMOS NUESTRA FORMA DE PENSAR



Ovidio Roca

Actualmente los términos de izquierda y derecha pueden significar cualquier cosa y no definir nada; solo expresan y califican aquello que el interés del que los utiliza quiere significar. Sería mucho más sensato usar términos que verdaderamente signifiquen y muestren una condición concreta, tanto económica como política: comunismo, fascismo, liberalismo, populismo; pero esto que sería útil para que el pueblo lo entienda, no es aceptable para los populistas que en su propaganda necesitan de las medias verdades.

Los activistas de la izquierda siempre han vivido del conflicto, desde el inicial conflicto de clase hasta el actual de la ideología de género, más arraigado en los países europeos.  
Los comunistas, ahora llamados progre, fracasada la revolución socialista suplen la ausencia de propuestas económica, social y política, con los cuentos de pueblos originarios, ideología de género, ideología LGTB, lenguaje inclusivo; entre otras sandeces parecidas.
(Como referencia, e
l paradigma de género desconoce la esencia biológica de la persona y le asigna una fuerte carga psicológica, ya no hay hombres y mujeres, sino género y a gusto de cada quien).

Para los demócratas liberales todas las personas en su condición de ciudadanos son iguales ante la ley, y no es aceptable para la democracia toda norma o reglamento que otorgue mayores derechos o dé preferencias a las personas, por consideraciones económicas, étnicas, de sexo o pertenencia regional.

Países como Bolivia, Colombia y Perú, por la influencia de su base productiva, tienen algunas peculiaridades en sus procesos políticos populistas. En estos países la coca tiene un importante efecto e impacto en la economía y la política por ser una de las actividades que genera las mayores ganancias. Este es un importante cultivo y muy productivo por la cantidad de cosechas de la hoja de coca que se realizan al año, pero fundamentalmente por la activa demanda del narcotráfico.

Los Carteles de la droga y para consolidar su negocio han establecido Republiquetas de la coca en el Chapare de Bolivia y en Colombia. Estas son la base operacional para la producción de cocaína y son manejadas por los Carteles de las FARC (colombianos)  y de los Soles (venezolanos), usando como mano de obra local, a los dirigentes cocaleros y sus sindicalizados.

Utilizando la demagogia populista y financiados por los ingentes negocios del narcotráfico, se instalan los Gobiernos Populistas que controlan la vida de las personas. Se establece un Estado Totalitario que concentra los poderes y dicta y comanda arbitrariamente, según sus antojadizas interpretaciones, la vida de los ciudadanos. Y como resultado final tenemos la entronización del terror y la miseria para los ciudadanos y esto podemos verlo en Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Lamentablemente hasta ahora no hemos sido capaces de garantizar una convivencia social basada en el trabajo, el respeto y la tolerancia; por lo que la población esperanzada en días mejores fácilmente se deja engatusar por los populistas. Estos hábiles demagogos realizan una propaganda falaz, que repite incesantemente esperanzadoras mentiras y logran con éxito su objetivo de poder y riqueza.

 Dice Einstein: “El mundo que hemos creado es un proceso de nuestro pensamiento. No se lo puede cambiar sin cambiar nuestra forma de pensar”. Crisis como la actual pueden ser coyunturas decisivas para cambiar y mejorar nuestra manera de pensar y nuestra vida. Necesitamos educarnos e informarnos mejor y luego asumir el compromiso personal de lograr un mejor futuro para todos.

ovidioroca.wordpress.com