La realidad es dual contiene al mundo real y el imaginado y este último es el más poderoso. Harari.
No hay dioses en el
universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni
justicia; fuera de los creados por la imaginación común de los seres humanos.
Contar relatos efectivos no es fácil. La
dificultad no estriba en contarlos, sino en convencer a todos y cada uno para
que se los crean. Gran parte de la historia gira alrededor de esta cuestión:
¿cómo convencer, a millones de personas para que crean determinadas historias
sobre dioses, o naciones, o compañías de responsabilidad limitada?. Difícil, pero
cuando esto tiene éxito, confiere un poder inmenso a los sapiens, porque
permite a millones de extraños cooperar y trabajar hacia objetivos comunes.
Un gran número de
personas extrañas pueden cooperar con éxito si creen en mitos comunes. Quiere decir
que cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un Estado moderno, una Iglesia
medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos
comunes que solo existen en la imaginación colectiva de la gente. Las iglesias
se basan en mitos religiosos comunes y los regímenes comunistas y populistas
igual.
Desde la revolución cognitiva, los sapiens han
vivido en una realidad dual. Por un lado, la realidad objetiva de los ríos, los
árboles y los leones; y por el otro, la realidad imaginada de los dioses, las
naciones y las corporaciones.
A medida que pasaba el tiempo, la realidad
imaginada se hizo cada vez más poderosa, de modo que en la actualidad la
supervivencia de ríos, árboles y leones depende de la gracia de entidades
imaginadas tales como, dioses, naciones y corporaciones.
Puesto que la cooperación humana a gran escala
se basa en mitos, la manera en que la gente puede cooperar puede ser alterada
si se cambian los mitos, contando narraciones diferentes. En las circunstancias
apropiadas, los mitos pueden cambiar rápidamente.
La verdadera diferencia entre nosotros y los
chimpancés es el pegamento mítico que une a un gran número de individuos,
familias y grupos. Este pegamento nos ha convertido en los dueños de la
creación. Pasamos de animales a dioses.
YUVAL NOAH HARARI
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