sábado, 20 de octubre de 2012

LA MADRE TIERRA: DISCURSOS Y FRUTOS


LA MADRE TIERRA: DISCURSOS Y FRUTOS

Ovidio Roca

Una constante del gobierno ha sido el discurso lírico sobre la Madre Tierra, que en parte recoge el hermoso concepto de Gaia que maneja la comunidad ecologista internacional.

Cuando se ha legislado al respecto, se perciben muchas manos metidas en la redacción de las Leyes relativas a la madre Tierra; por eso no sabemos si al redactarlas predominaron las buenas intenciones, la ignorancia o el cinismo. Especialmente cuando comparamos el discurso chamánico-pachamámico del vivir bien, con el diario accionar gubernamental y de su gente.

Se ve cada día, la flagrante dualidad entre lo que se dice, se legisla y lo que realmente se hace, y el total irrespeto a la “sagrada” madre tierra. Esto lo vemos en las políticas extractivistas y depredadoras; cuando se construyen carreteras como la del TIPNIS para facilitar la ampliación de tierras cocaleras; cuando se permite y hasta fomenta la destrucción de Parques Nacionales y Reservas Forestales, como las del Chore; cuando se permiten sin licencia ambiental, irracionales explotaciones mineras que contaminan las tierras, las aguas y que matan la biodiversidad.

Los funcionarios de la autoridad de tierras, supuestamente, buscan expropiar tierras para aumentar la reserva fiscal destinada a llevar a las llanuras orientales migraciones andinas (mitimaes). Para ello y pese a que el Ordenamiento Predial exige que se definan y respeten las aéreas de uso agrícola, las áreas de bosque y áreas de preservación; aplican un criterio exclusivamente agrícola en la verificación la Función Económica y Social y exigen que las tierras estén totalmente trabajadas. Ante esto los propietarios, pensando satisfacerlos, desmontan y queman y así podemos ver las lenguas de fuego y columnas de humo que preceden a la llegada de estos funcionarios.

En esa lógica de solucionar todos los problemas dictando leyes, que luego no se cumplen ni aplican, el Gobierno ha aprobado dos leyes sobre la madre tierra: la Ley de Derechos de la Madre Tierra N° 071 y últimamente Ley Marco de la Madre tierra y desarrollo integral para vivir bien Nº 300.

 Al margen del discurso “ecologicista” y místico, en esta leyes se puede apreciar, la reiterativa denuncia a la mercantilización de los servicios ambientales, que al parecer esconde el afán de evitar la fiscalización internacional del ecocidio que se comente destruyendo las selvas, penetrando en los Parques Nacionales para facilitar la expansión de los cocales y el narcotráfico, con la consiguiente contaminación de los ecosistemas con precursores químicos. No olvidemos que el pago por servicios ambientales, requiere mantener integro el ecosistema y para recibir el beneficio monetario se necesita de una inspección y certificación internacional de que la “madre tierra” esta siendo protegida y manejada adecuadamente.
También se menciona en términos generales respetar la vocación que tienen los diferentes suelos, para su uso: agrícola, ganadero, forestal o de conservación y el imperativo de no usar estos suelos al margen de su capacidad de uso y castigar al que lo incumpla. Y aquí para ser coherentes deberíamos empezar por salvaguardar los Parque Nacionales, como por ejemplo, el Carrasco, Amboró, TIPNIS, Madidi y la Reserva del Chore que están siendo depredados y destruidos para sembrar coca; sin olvidar el respeto a las áreas de preservación en las propiedades privadas y las cuencas de los ríos.
El uso de los transgénicos es otra constante, olvidándose de que desde el inicio de la historia, todas las civilizaciones han realizado modificaciones genéticas a plantas y animales, mediante cruzamiento y selección. En esta lógica, las culturas andinas ancestrales fueron las primeras que modificaron genéticamente el maíz, la quinua, el amaranto, la papalisa y lo hicieron para mejorar y multiplicar su producción buscando satisfacer el consumo de las crecientes poblaciones.
 Y esto tiene que ver con la escala de producción, pues ya no se trata de pequeñas comunidades, ya somos mas de diez millones de bolivianos que comemos casi todos los días y eso implica aumentar la producción y productividad, por lo que es necesario realizar cultivos extensivos de arroz, soya, maíz, sorgo, caña de azúcar, trigo, etc. y ello requiere aplicar mecanización y técnicas que conserven los suelos, para evitar que se extiendan las actividades agrícolas hacia tierras que no tienen esa vocación. En este propósito el uso de semillas transgénicas garantizadas, permiten mayor producción por hectárea y mejor resistencia a las plagas y a los herbicidas que se aplican, especialmente para la siembra directa.
Es necesario distinguir el discurso y la realidad, lo que se dice y lo que diariamente se hace. Y al respecto nunca es tan cierta la sabiduría popular recogida en los evangelios cristianos, como la que citamos a continuación, de Mateo 40:7:15 - 40:7:20.

“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?
Así también, todo árbol sano da buenos frutos, pero el árbol podrido da malos frutos.
El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos.
Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego.
Así que, por sus frutos los conoceréis”. 

viernes, 12 de octubre de 2012

DEL CATO AL PALACIO


DEL CATO AL PALACIO
(Reflexiones sobre el papel de las clases medias)

Ovidio Roca

El Siglo XX se inaugura bajo el signo de la muchedumbre; miles y miles de personas irrumpen en las ciudades, vienen de las provincias y los campos para buscar fortuna, la que generalmente no consiguen. Llenos de ilusiones desafían al destino para caer pronto en la masa anónima de los desarraigados. Luego consideran una bendición poder sobrevivir, pobres, sin alegría ni consuelo en cualquier rincón de la ciudad; pero en la ciudad. Muchos están condenados a vegetar sin abrigo ni pan en los rincones y bajo los puentes, una existencia de miseria y desesperación.

En esta masa recientemente urbanizada es donde el marxismo encuentra la herramienta para su acción política. Es con la rebelión de las masas, que conducidas por los socialistas en sus variantes comunista, nazi y fascista, se cambia el sentido parlamentarista de la política tradicional y se lleva la contienda política a las calles. Pues en esta etapa histórica, quien conquista la calle conquista las masas y el que conquista las masas conquista el Estado. Es en las calles donde se define el poder.

En Bolivia, con la Revolución Nacional del 52 miles de campesinos empiezan a llegar a las ciudades y aunque no logran trabajo estable sobreviven con pequeñas changas y otras que les ofrecen los comerciantes y artesanos que pululan en las ciudades.

Son estas masas urbanas-campesinas, las que luego serán las más receptivas al mensaje masista y acudirán masivamente cuando las convoquen, marchando, tomando las calles y bloqueando el tráfico. Algunos pagados y otros para conseguir alguna prebenda o una concesión discrecional.

Finalizando el Siglo XX,  surge impetuoso el movimiento cocalero, para defender la ampliación de cultivos de coca en el Chapare (ilícitos según la Ley 1008 contra el narcotráfico) zona productora de coca, la que no es demandada para el acullico sino para su industrialización.

Son Seis Federaciones de Cocaleros, las que peleando por sus demandas de ampliación de áreas de siembra y exclusión de los controles antinarcóticos, toman las carreteras y las bloquean por semanas, buscando quebrar el gobierno.

Dirigentes sindicales, marxistas e indigenistas, ven en este movimiento un frente más combativo y con mayores perspectivas de movilización que el tradicional sindicalismo obrero. Se acercan al líder cocalero y lo impulsan para ampliar este su movimiento gremial y regional, hacia uno de ámbito político nacional. Para este cometido adquieren una sigla política vigente legalmente pero sin militancia, la del MAS, que les permite ingresar en la pugna electoral y lo hacen exitosamente llevando su discurso indigenista y populista.

En su primera etapa de construcción, el MAS tuvo  el concurso de connotados dirigentes  sindicales e indígenas, solo para citar tres: Filipo, Román y el Mallku. Luego, una vez encumbrados, gozando del fervor de la masa y a punto de tomar el poder, un nuevo grupo ideológico de origen mestizo y habilidoso políticamente, toma el control del líder cocalero (ya convertido en símbolo) y por tanto del MAS y desplaza a los viejos luchadores.
Una vez en el poder, la nueva dirigencia mestiza del MAS elimina todo tipo de oposición interna y externa: Los movimientos indígenas y los partidos políticos  son fácilmente desacreditados y sus dirigentes, corridos, enjuiciados y encarcelados.

Iniciando su gestión de gobierno, el MAS recibe de regalo la bonanza de los precios internacionales de las materias primas y los dólares del narcotráfico. Con estos recursos se generan todo tipo de negocios ilícitos y algunos lícitos, en los que participan buena parte de los empresarios tradicionales. Como corolarios, se ve por todos lados gente satisfecha por la abundancia de dólares y los buenos negocios, aunque temerosa por el sesgo indigenista del gobierno, los ataques a la propiedad privada y la violencia generada por el narcotráfico.

En casi todo el mundo, como producto de la democracia y la economía de mercado, surgieron las clases medias. Son ciudadanos más educados, más tecnificados, que se desarrollan en el ámbito de la libertad de mercado, del Estado de derecho y el respeto a los contratos y la propiedad. Ambiente donde los integrantes de esta clase pueden crecer y progresar, y por tanto tienen el mayor interés en defender. Por ello se afirma que la clase media es el sostén de la democracia.

Estas clases medias son  generalmente conservadoras, no tienen las actitudes y el arrojo de las masas quienes no tienen nada que perder. Tienen inhibiciones para salir a la calle a manifestarse, pues su educación y formación no les permite exponerse como lo hacen las masas de desocupados, gremialistas e informales. La clase media puede votar por un partido y hasta ir a una concentración cívica pero no tiene una acción continua y militante en las calles y son fácilmente desplazadas por las masas, cuando estas irrumpen violentamente conducidas por proyectos totalitarios, como por ejemplo en Venezuela y Bolivia.

Cuando en Bolivia se han realizado movilizaciones de clases medias, la falta de conducción y disciplina ha permitido que provocadores e infiltrados  realicen actos delincuenciales y rápidamente contra estos actos apunta el aparato propagandístico y la prensa del gobierno para desacreditarlos y luego llegan los fiscales y la policía. Los hechos violentos, hieren la sensibilidad de la clase media y por ello se abstienen de participar en nuevas movilizaciones.

El MAS viene gestionando un Gobierno anarco corporativista cocalero, que usa las leyes para centralizar el poder y castigar a todo quien se oponga a su poder. Modelo que nos esta conduciendo hacia un Estado totalitario, financiado por la coca y el narcotráfico.

Su proyecto de Gobierno es destruir el Estado que llaman colonial y construir un Estado Plurinacional. Un Estado que es como la wiphala, tiene retazos de múltiples colores, de variados intereses, de visiones étnicas, corporativas, centralistas, estatistas y totalitarias, los que generan comportamientos anárquicos. Los dirigentes de formación marxista saben el peligro de esto y de la necesidad de centralizar el poder, buscan por tanto manejar  totalmente la economía y el aparato coercitivo y para ello se proponen estatizar las empresas y con ello controlar a los trabajadores, que pasan a ser dependientes del poder central.

Estos ideólogos ven con preocupación los grupos anárquicos de campesinos, indígenas y gremiales y principalmente los más influyentes: cocaleros, contrabandistas y cooperativas mineras. Pero como al momento son las fuerzas más  poderosas, conviven con ellos hasta tener el control absoluto del Estado y la economía y luego podrán eliminarlos, como hizo el maestro Stalin con 40 millones de campesinos, de kulaks, de pueblos étnicos en los programas de limpieza y cientos de miles de opositores, fusilados o encarcelados hasta morir.

En su avance impetuoso, el masismo ha barrido a los partidos tradicionales, tiene acorralada a la clase media y controlados a los empresarios, aunque muchos de los mismos buscan afanosamente acomodarse a las nuevas condiciones de poder.

Los pocos que se resisten a la avanzada plurinacional, son algunos movimientos cívicos; los intelectuales que se atreven a ver las consecuencias de las erradas políticas y acciones del gobierno para el futuro de la economía, la libertad y la moral ciudadana, todos ellos pertenecientes a las clases medias que no forman parte del festín indigenista. Posteriormente se han incorporado a la resistencia los pueblos originarios de la llanura y algunos grupos indígenas andinos que se sienten traicionados por el gobierno.

Como siempre, el reto es pasar del diagnostico a la propuesta. Imaginar que podemos hacer los ciudadanos que no aceptamos este destino y por el contrario anhelamos un país democrático y de leyes; un país donde existen justicia y jueces probos, donde la autoridad se respeta y la gente y las empresas tienen seguridad de sus bienes y de su persona. Un Estado que garantice una vida digna para todos, un país donde las leyes no sean un mecanismo punitivo para quienes discrepan con el gobierno. Un país donde podamos optar por un trabajo honesto y donde podamos transitar segura y libremente.

Lograr esto es un cometido de salvación nacional, donde hay tareas para todos, cada uno en su área, en lo que mejor sabe hacer, pero coordinados y siguiendo una estrategia común y permanentemente ajustada.

Existen experiencias cercanas que sirven de ejemplo; la de los demócratas venezolanos que luchando contra el miedo, la dadiva, el manejo ilimitado de la riqueza petrolera, los medios oficiales de comunicación, el servil organismo electoral, el control discrecional de las maquinas electrónicas de votación, logran el apoyo de un 45% del electorado.

Y en nuestro país la reciente experiencia unitaria de los Jefes políticos de la oposición, que se ponen de acuerdo para enfrentar al masismo en el Beni.

De aquí en adelante corresponde avanzar hacia un frente de concertación democrática. Un frente amplio de clases medias, trabajadores, pueblos indígenas, emprendedores y empresarios; en fin de demócratas respetuosos de los derechos de los demás y cuya tarea es elaborar una propuesta consensuada,  una propuesta de país posible para ser puesta a consideración de la ciudadanía y con el compromiso de cumplirla una vez en el gobierno.

Como hay mucha gente que cree que la actual bonanza económica es permanente y fruto del gobierno, se hace necesario identificar y mostrar a la ciudadanía como les afectara este proceso de cambio insostenible, sino a ellos, a sus hijos y nietos. Mostrar a que nos enfrentamos y hacia donde nos conduce este llamado “proceso de cambio” y sobre todo hacerles comprender que si este proceso destructivo continúa, la economía formal se hundirá y la violencia del narcotráfico y la informalidad acabara con todos. 

Sabemos que todo gobierno, aun las dictaduras totalitarias, dependen de la población, de su aceptación, de su sumisión y del apoyo de las instituciones de la sociedad. Como en política “la percepción es la realidad”, cada persona debe ser un centro, un mecanismo de permanente información, denuncia y movilización, para cambiar la actual percepción de la gente sobre la fortaleza e invencibilidad del gobierno. En esto las clases medias y profesionales tienen un papel importante. Son expertos en diversas ramas de  la información, de las comunicaciones, habitúes de las redes sociales, del email, el facebook, el Twister, You Tube, los blogs; mecanismos que nos permiten informar, comunicar, denunciar y organizar la resistencia democrática. 
Usando las redes sociales es posible buscar la colaboración y coordinación internacional contra los gobiernos totalitarios y vinculados al narcotráfico, que pronto se convierten en una fuente de violencia y drogadicción para la sociedad mundial.

Reconocidos y establecidos los liderazgos,  la gente necesita ser convocada para competir en las urnas, salir a la calle y encontrarse con sus pares, con sus aliados, con los que están sufriendo las mismas carencias y aliarse para mostrar fortaleza contra el régimen totalitario, que pierde fuerza a medida que el pueblo les pierde el temor. Así los demócratas bolivianos unidos pueden construir su futuro y ser los garantes de que Bolivia no esté destinada a la disgregación sino a la unidad y la libertad.




miércoles, 3 de octubre de 2012

El ALCAUDILI Y LAS NALGULIS




El ALCAUDILI Y LAS NALGULIS

Grigotania: cuentos que me contaron

Ovidio Roca

Me vine a vivir al pueblo, me dijo el compadre Casto; vendimos las guachas y las chivas y nos trasladamos pa’ acá, para vivir con agua, pavimento y luz, como era nuestra aspiración desde los gloriosos años cincuenta.
Cuando llegamos con las pilchas a la nueva casa, vimos que era más chica que la punilla que teníamos en el campo y que además no había pavimento.

Pronto fui conociendo a los vecinos, la dueña de la pulpería, el sereno de la casa grande de ahí cerca y el vecino con su gallos de riña. Mientras hacía cola en la pulpería para comprar cuñapeces y café, pregunte a los vecinos porqué la calle no tenia pavimento, como me había asegurado la señora que me la vendió.

Según la Alcaldía, me dice una señora de negro,  la calle ya esta pavimentada y que así consta en los registros y no se la puede pavimentar de nuevo; fuimos a reclamar de esto un montón de veces y no nos atendieron, llevamos hasta arena de la calle para decirle que eso es lo que allí había y no pavimento.
Pero en la otra calle, les dije hay unas maquinas que están preparando el terreno para asfaltar y el fiscal de obra me ha dicho que la nuestra no esta en el contrato, por lo que pienso que deberíamos ir con el dirigente vecinal a reclamar este olvido.

No se preocupe me dice otra, que después supe que era maestra y ahora bonosolista, parece que ya tenemos la solución;  como el alcaudili se babea por amasar las  nalgulis de las funcionarias del municipio, estamos queriendo convencer a una pelada, la piña madura, la que vive mas allá del guayabo en la otra esquina, que vaya con nosotros a visitar al loco. Ella tiene unas nalgangas como queso de arroba y nada que ver con esas nalgulis de quesillo de a medio que manosea el alcaudili.

Y si fallan las nalgas?, le pregunte. Las nalgas nunca fallan!, me responde.
Como ve compadre, parece que en el pueblo todo es asunto de nalgas.

CALUROSO

El alcaudili iniciaba su quinto mandato y por esos días mi vecino el Compadre Pacho, recibió una invitación para visitarlo en su Despacho. Allí estaban otras cuatro personas, todos conocidos y amigos de muchos años, me contaba. El loco nos recibió con mucho cariño, con abrazos y besos y nos dijo que estaba feliz de hablar con personas “con piense” y que podían asesorarlo como enfocar su nueva gestión. Nos comento de lo bello de su campaña y en ese momento dice: Que calor hace, ¿no quieren bañarse?, mientras se saca los zapatos y luego la camisa. Sigue el cuento de lo que esta haciendo y luego dice: esperen un rato que hace mucho calor y luego vuelve secándose con una toalla medio chirapuda. Estaba en calzoncillos, unos de lienzo a media pierna (de harina marca gallo?, le pregunte, no!, de azúcar cartavio).

Sigue la charla  comentando de lo hermoso que es ser Alcalde y luego de sus planes para ampliar la infraestructura de la ciudad y nos muestra un mapa, mientras hace unos cálculos y anota rápidamente unas cifras en la pizarra electrónica. 

En ese momento entra la Secretaria y le informa que la delegación de la organización mundial, había llegado. Hágalos pasar, total todos somos amigos, dice. Llegan los burócratas internacionales sudando, pero con saco y corbata y miran azorados al Alcaudili de lo más fresco en calzoncillos y descalzo. Les pide que se sienten a la mesa de reuniones y nos presenta como viejos amigos y comenta que Santa Cruz es una belleza.

Hasta ese momento ninguno de los invitados y presuntos asesores habíamos dicho una sola palabra, a más de saludar al burgomaestre, y aprovechando las circunstancias, pelamos lo más rápido posible.

Todo pueblo tiene el gobierno que se merece, dijo alguien cuando salíamos rajando.