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viernes, 11 de mayo de 2018

LA SOCIEDAD DE LA DESCONFIANZA



Ovidio Roca
Me dijeron que en el Reino del Revés
nadie baila con los pies,
que un ladrón es vigilante y otro es juez
y que dos y dos son tres: María Elena Walsh

En Bolivia las autoridades plurinacionales se regodean de su éxito y no toman en cuenta que la crisis económica, en este país macro dependiente de las materias primas, es menos palpable y visible gracias a su economía informal, al narcotráfico y contrabando; aunque a la larga esto destruirá la economía y moral del país.

A su vez la percepción generalizada para los militantes masistas es que la manera más eficaz de enriquecimiento y ascensión social es la toma del aparato del Estado donde la corrupción campea y es común ver en las instituciones públicas que los miembros de la cúpula hace negocios en el marco de una formalidad suigeneris, que significa recibir entre el veinte y treinta por ciento de toda adjudicación, monto que los ofertantes ya incluyen como parte de sus costos. El resto de funcionarios, con honrosas excepciones, se dedican a la corrupción al raleo, cada uno saca lo que puede en su posición, desde la propina para mover un trámite, hacer desaparecer una multa, proveer información de futuras obras y contratos, etc.

Me decía un empresario: “que crees que debemos hacer, entre que nos persigan y presionen a nuestra familia o hacer negocios, mejor es hacer negocios”. Y Evo asegura, “Saben los empresarios que están ganando mejor que con los gobiernos de derecha”.

Además de la informalidad y la corrupción; el nefasto legado que dejará el MÁS y que costará tiempo y esfuerzo superar, es esa cultura de la anomia, de pérdida de confianza y ausencia de autoridad. Durante su gobierno los masistas se han preocupado de destruir la escasa institucionalidad existente, destruyen las instituciones, prostituyen a los funcionarios y aprueban leyes mal hechas, leyes inútiles y peor aún, administradas y aplicadas en función de los intereses de la cúpula gobernante y la estrategia de poder omnímodo del gobierno masista.

 Como consecuencia de esto, la gente no tiene confianza en nada ni en nadie, no cree en la justicia, ni en las autoridades administrativas y judiciales, con lo que las reglas sociales se han degradado o se han eliminado y ya no son respetadas por la población.

Y como producto de esto, gran parte de la población tampoco cree en sí misma y se ha creado una mentalidad primaria, infantil, caprichosa, que grita y patalea, destroza todo; no asume sus propias responsabilidades, pide y exige, pero no asume y espera que otro solucione sus problemas, por lo que acude permanentemente a las movilizaciones para defender sus intereses pues saben que dejar esto en manos de los administradores y funcionarios públicos es una ingenuidad, pues las decisiones de las autoridades responden a la estrategia de poder del gobierno del MAS y nada más. 

Esto ocurre últimamente en el problema de límites departamentales y regalías del campo Incahuasi, cuya solución obvia es aplicar la ley, apoyados en información técnica veraz y objetiva. El problema es que ni el gobierno ni los jueces son creíbles ni confiables para nadie.

En esta sociedad de desconfianza para formar una conciencia ciudadana se debería enseñar en las escuelas, como antes se hacía, la materia de Educación Cívica y sobre todo predicar con el ejemplo. Mientras tanto a nadie se le ocurre demandar ni exigir de la población que asuman su responsabilidad personal. Por ejemplo para parar ese desorden de los mercados en Santa Cruz, no se les ocurre decirle a la gente, que colaboren y que no compren a nadie asentado fuera de un lugar establecido para hacerlo; en el entendido de que si no compran no habrá ventas y por tanto no habrá vendedores. Además de aplicar las correspondientes  sanciones a vendedores y compradores. 

Finalmente no debemos olvidar que una democracia es un Estado de Derecho, que se consolida mediante el cumplimiento de la ley, el respeto a las normas y cuando flaquean estos pilares de la convivencia, como lo vemos ahora, la democracia está en riesgo. El problema es que nos hemos olvidado que lo importante son las acciones y los hechos y no las palabras vacias, como dice T. Huxley: “Los hechos no dejan de existir porque sean ignorados”.

ovidioroca.wordpress.com



domingo, 2 de octubre de 2016

TRABALENGUAS PLURINACIONAL

Notas de una entrevista con Dewis Carrol Choque, en el Hotel Pacheco de Alba Marka. 

El País de las maravillas y del vivir bien.

En este país de las maravillas: con rey verde, duquesa, mi rey, sombrerera, gatos, sota de corazones y conejos de pascua; todo ocurre y discurre de manera confusa y disfuncional.
Nuestros personajes originarios, poco originales; asumen como parte esencial de su identidad una variedad de artículos exóticos; los sombreros y cascos europeos que no se los sacan ni para dormir o la dinamita explotada en las calles durante las manifestaciones, aunque ninguno de ellos tenga algo que ver con lo originario indígena, pues aquí no se inventó la pólvora y se desconocía el sombrero y las polleras, por lo que eso de la identidad no cuadra.

El personaje de la sombrerera está limitado y reducido al ámbito físico y mental de su sombrero gringo Stetson y como éste le sienta bien, podría continuar con las botas y los vaqueros jeans y ahí por delante hacia la globalización. La sombrerera es el sombrero, si se lo saca ella se esfuma y desaparece, pues no existe sin su sombrero.

El Rey de la hoja verde, por problemas de taba, no patea sino gorjea y como desafina en sus twitteos, les está cayendo mal a todos, a los rotos y los descosidos.
Le Duquesa explica que en su reino, los sujetos son castigados antes de que cometan algún delito y también cuando no los cometen; esto por sanidad y porque así nomás había sido. 

Dicen que un gato chaska ñawi le echo el ojo a Alicia, quien se hizo la ler’ka.
La Sota de corazones ve, hace y dice, lo que la Duquesa ordena, mientras lo que pide el pueblo, lo mira con el chulla ñahui.
Los conejos de pascua, en confidencia, me aseguraron que: “decir la verdad lo puede hacer cualquiera, pero para mentir hay que tener mucha imaginación”.

Trabalenguas plurinacional (para practica de algunos analistas lengua chuta)
PACA, PACO, PIKA POKO, PUKA CAPA
KARA PANZA, KARA SIKI, KARAMBOLA
P’ASPA UYA, POTO KERE
POTO KERE, PIKA MUCHO, PUKA CAPA. 

ovidioroca.wordpress.com



domingo, 29 de septiembre de 2013

EL REINO DEL REVÉS, UN POPURRÍ EN CLAVE PLURINACIONAL

EL REINO DEL REVÉS, UN POPURRÍ EN CLAVE PLURINACIONAL
Ovidio Roca

Me dijeron que en el Reino del Revés 
nadie baila con los pies, 
que un ladrón es vigilante y otro es juez 
y que dos y dos son tres.
María Elena Walsh.

En el país la confianza ha desaparecido totalmente, los ciudadanos “no creen en nada y en nadie” y su experiencia cotidiana los reafirma en esta su actitud.

Se hace un Censo y el mismo no es confiable ni aceptable para nadie. Existe la certidumbre popular de que el gobierno acomoda los resultados a sus intereses y si asociamos esto a los errores y la ineptitud de los ejecutores del mismo, se explica el rechazo de la mayoría de la población.

Como no se cree en la ley ni en las instituciones, a la actitud de rechazo y cumpliendo lo que dicta la tradición y el folclore nacional, le sigue la movilización, la confrontación. Empieza el carnaval de pronunciamientos, huelgas y bloqueos; las minorías activas y los grupos de interés, motivados por el deseo de recibir más plata, piden que los resultados se ajusten a sus respectivos intereses, sabiendo que el que más presiona consigue su objetivo.

El Censo, que debe ser un instrumento estadístico para la planificación, se lo ve: desde el gobierno como un instrumento para su esquema electoral, y desde las regiones como una forma de conseguir ventajas en la distribución de escaños parlamentarios y en la asignación de rentas.

Una cosa extraña del comportamiento popular, es que luego de conseguir los recursos, no existe la menor preocupación de que la plata, (la que se espera recibir así como la que se tiene) sea gastada e invertida honesta y eficazmente.
En cuanto a los escaños, constitucionalmente deben ser asignados con criterios de proporcionalidad y equidad; vale decir en base a la cantidad de población, y criterios adicionales para favorecer a los Departamentos menos poblados y desarrollados.
De contar con un Censo con datos confiables, debiera ser normal, además de ser lógico y legal, que sin mayores discusiones se le asignen a cada Departamento los escaños de acuerdo a su población.  

Por su parte la prensa amarillista y algunos políticos, en vez de informar y orientar objetivamente, inducen a la  confrontación, afirmando por ejemplo, que Santa Cruz (en la propuesta última del Tribunal Supremo Electoral) les quita de un diputado a Potosí, Beni y Chuquisaca. Con esto se fomenta el resentimiento, pues la gente de esos pueblos entiende que le están mermando representación. Pero lo peor es, que se discute y pelea por la cantidad de curules y no se preocupan en nada por la calidad e idoneidad de los parlamentarios que van a elegir.

Todos los días apreciamos, que el trabajo de los parlamentarios es de levanta manos y ejecutores de las instrucciones del Ejecutivo. El Presidente nos confirma (lo que ya sabemos)  que él (usurpándole atribuciones y competencia al Poder Legislativo) decide e instruye la elección de los funcionarios públicos.

Este es el Estado Plurinacional, donde el Poder Ejecutivo concentra todos los poderes, y donde prima la decisión autoritaria del Presidente y sus allegados y en algunos casos como fruto de la negociación entre el poder constituido y los grupos de presión corporativos, que le son afines.

Esto nos hace preguntarnos para qué sirven los parlamentarios, haciendo la excepción de unos pocos, realmente trabajadores, brillantes y valientes, es decir de calidad.
En el ámbito regional, el Consejo Municipal de Santa Cruz, aprueba el uso del taxímetro, como en todo país civilizado, pero la respuesta del gremio es el bloqueo y la presión, ante la que se rinden autoridades débiles y de escaza legitimidad. El resultado es que la población tiene que pagar el servicio más caro de todo el país, pues el ciudadano no tiene capacidad de movilización como la tienen los gremios, para jugar en este estilo nacional de administración por presión, y así anda todo y mal y al revés.

En la fiesta cívica de Santa Cruz, las autoridades nos muestran que han olvidado y dejado de lado los símbolos regionales, el honor y la honestidad y por interés de acercarse al gobierno hasta “olvidan” el himno cruceño. Esto es como si en un cumpleaños nos olvidemos de cantar cumpleaños feliz.

Costo mucho tiempo y esfuerzo a la humanidad pasar del primitivo “estado de naturaleza”, de la guerra de todos contra todos, de la imposición del más fuerte, a la era del Contrato Social, que establece el respeto a leyes y elección de una autoridad que cuide de su cumplimiento.

Ahora estamos retrocediendo a la barbarie, el gobierno ejecuta y persigue a los ciudadanos, las comunidades linchan a los ladrones, el ciudadano es extorsionado por los fiscales y huye temeroso de la policía. Es el reino del revés.

El reto es darnos cuenta que necesitamos construir un país de leyes, de instituciones serias y creíbles, un pueblo educado técnica y culturalmente, un pueblo trabajador y que construye su futuro en paz y armonía.


ovidioroca.wordpress.com