lunes, 14 de junio de 2021

PROCESO DE CAMBIO: DESDE LA LUCHA DE CLASES Y LA GUERRA DE GUERRILLAS, AL POPULISMO Y LA IDEOLOGIA DE GÉNERO

 

Ovidio Roca

El sueño comunista siempre es mejor que la realidad capitalista. Pukymon.

El comportamiento humano es muy peculiar; la gente acepta y agradece con mayor agrado y satisfacción aquello que se le promete, pero lo hace menos por aquello que efectivamente se le otorga.

Bajo esta particular lógica, el pueblo es crítico con los liberales y condescendiente y permisivo con los populistas a quienes no juzga por los resultados de su gestión, que son realmente desastrosos, sino en base a sus múltiples promesas y propósitos presumiblemente nobles.

Por lo que se ve, las bases populistas asumen que lo importante son las promesas y cuando estas fallan, que siempre lo hacen, echan la culpa de sus fracasos al imperialismo, al capitalismo y en Bolivia a Jeanine, etc. y nunca al gobierno populista. Asimismo, los populistas por principio y estrategia nunca asumen sus responsabilidades y siempre inculpan de sus fracasos a terceros.

Desde siempre el manejo de la mente y la voluntad de las personas estuvo sometido a la manipulación, especialmente la de un político demagogo que con gran capacidad y habilidad gana su apoyo y les genera dependencia, ofreciéndoles todo tipo de prebendas, dándoles fe, esperanza y especialmente un enemigo a quien culpar y odiar.

El arma más poderosa del populismo es el doble discurso y las múltiples fantasías que venden permanentemente al pueblo. Dirigen su atención,  mayormente a gente de baja autoestima y bajos ingresos, la que ha sido humillada y con la cual generan una vinculación emotiva permanente. Ante ellos aparecen como los líderes poderosos, tribales y sindicales; un salvador ante el cual se postran como súbditos sumisos y temerosos, pero esperanzados.

En la lucha por controlar el poder y durante el último siglo, pasamos de la lucha de clases de los obreros y los pobres contra los ricos, la sublevación contra el imperio, la guerra de guerrillas castrista y actualmente el populismo electorero, como mecanismo demagógico para la captura del poder y el aparato del Estado.

Con el populismo hay un cambio de estrategia, sus operadores pasan de utilizar la violencia física para apostar por el control cultural del pueblo y el uso del liderazgo carismático. El objetivo sigue siendo el mismo, lograr el manejo absoluto del poder y el usufructo del Estado.

Con el control cultural se busca capturar, modificar y utilizar el alma de los individuos, engatusándolos ahora con la “corrección política”. La corrección política traslada la lucha de clases tipo comunista, a la confrontación grupal de las identidades y con esto se evidencia que la corrección política es una tercera ola del virus marxista.
La estrategia de la corrección política se fundamenta y utiliza lo que Fukuyama denominó “las identidades” y que en realidad solo es otra manera de enfrentar dentro de la misma sociedad, a los unos contra los otros: las mujeres contra los hombres, los inmigrantes contra los nacionales, los negros contra los blancos. A esto se añade un otro mecanismo construido a partir de un artificio lingüístico, el del género y que es utilizado para continuar dividiendo a la sociedad: los homosexuales contra los heterosexuales, los “trans” contra los “cis” y 164 géneros más. El objetivo es la división y la confrontación.

Es un dato que en general la población se niega a escuchar las voces de las personas sensatas, que no son pocas, pero estas voces carecen de la meliflua seducción de la mentira populista, aquella que impulsa la ambición de las personas por la riqueza fácil y de conseguir la revancha acumulada de sus odios y rencores.

Para progresar, entiendo que pese a nuestra propensión a las ilusiones deberíamos apostar a la racionalidad, educarnos, invertir en nuestro cerebro y aprender a pensar, para así decidir nuestra vida y construir nuestro futuro. De esta manera seria posible superar el populismo privilegiando la responsabilidad ciudadana, aplicando la meritocracia, el combate a corrupción, el trabajo creativo y la reducción de la pobreza. Esto implica decisión y educación, lo que no será posible si dejamos nuestra educación, nuestra formación en manos de las estructuras populistas que lo que hacen es adoctrinarnos y adocenarnos.

ovidioroca.wordpress.com

miércoles, 9 de junio de 2021

RECRIMINACIÓN A LA ESTULTICIA.

 

RECRIMINACIÓN A LA ESTULTICIA.

Ovidio Roca

A los peruanos se lo dijeron, lo escribió el candidato en su programa de gobierno, ellos lo leyeron, lo vieron y compartieron su tragedia producto del populismo con nuestros hermanos venezolanos en las calles. Pero existe una fuerza poderosa que obnubila y guía al pueblo, el que guiado por el masoquismo y la estupidez corre a buscar y recibir su castigo, y este es el virus del populismo, condimentado ahora con el virus chino.

Al margen de la crisis económica y miseria que se les avecina a los peruanos, con el comunismo y el populismo, se añade la pérdida de su libertad y el drama de tener que vivir en una sociedad fuertemente dividida y enfrentada por sus visiones y esperanzas.

En Latinoamérica las izquierdas y derechas ya venían fracasado. Es una derecha que se mueve exclusivamente en el espacio de la economía y una izquierda que lo hace casi exclusivamente en el espacio de la ideología, por lo que la gente angustiada y buscando una nueva referencia se deja manipular con la predica populista, que es la que se acerca más a las emociones de la gente.

Nos preguntamos, que tiene el populismo que hace perder la razón al pueblo, aunque por suerte no a todos. Por lo que hemos visto se trata de una predica ideológica que se enfoca en las masas más desposeídas y humilladas; con aquellos históricamente más postergados, empobrecidos y de procedencia indígena, a quienes les venden unos espejitos que ellos ilusionados compran. En este esquema político y ambiente de desesperanza es que prevalece y triunfa el populismo, un mecanismo exitoso de manipulación y lo hace con promesas de bienestar de manos del Estado y un discurso de odio.
Un discurso que divide y enfrenta a la sociedad: el pueblo contra los ricos, los burgueses, los blancos y contra todo aquel que interfiera en sus negocios. Un mal sentimiento pero una muy buena estrategia política.

Estos manipuladores, manejan un discurso de campaña muy sencillo y rentable: propone salvar a los pobres, evitar los abusos del poder, combatir la corrupción y fabricar un mundo mejor para sus seguidores. Lo admirable es que a los Populistas en ejercicio del poder y pese a sus resultados reiteradamente catastróficos, siempre se los justifica porque sus buenas intenciones “no funcionaron“, pero fue por culpa de los otros y del imperialismo.

Pedro Castillo abanderado del partido marxista Perú Libre, propone a sus seguidores cambiar la Constitución y establecer una economía al estilo de Evo Morales en Bolivia. Un modelo de gobierno y de economía que los masistas llaman de Nuevo Modelo Económico, Social, Comunitario y Productivo; pero que en los hechos es un modelo centralista, estatista, corporativista, cocalero y contrabandista.

Para información de los peruanos seguidores del modelo Evo, los populistas cocaleros bolivianos ya en el poder, echaron mano a los recursos del Estado, que en ese momento eran cuantiosos por el boom de los minerales e hidrocarburos. Crearon y repartieron miles de empleos públicos, endeudaron el país, realizaron cuantiosas inversiones en proyectos fallidos pero que les produjeron jugosas comisiones, proliferaron los negocios y contratos raros, el reparto de tierras para los interculturales cocaleros con lo que se amplió el negocio de la coca y el narcotráfico, y no dudaron de aprovecharse de las instituciones, especialmente de la justicia y las arcas públicas. Para aplicar esto en su país, es que ustedes votaron y lamentablemente van a tener que aguantarse, pues ya lo sabían.

Volviendo al malhadado triunfo de Piter Castle compinche de Evo; se viene un gran problema para el resto de los latinoamericanos. Es previsible que Sendero Luminoso avance y controle mayores territorios cocaleros y que en éstos se pueda conformar una fuerza interamericana con las milicias armadas que proponen los cocaleros de Chapare, más los Comandos brasileños y las FARC. En este caso estaría surgiendo un ejército multinacional del narcotráfico, con capacidad de operar en Perú, Brasil, Bolivia, Colombia y Venezuela, en una gesta imparable del narcotráfico.

Lo ideal es que nada de esto ocurra, pero lamentablemente lo hará y el origen es esa obsesiva persistencia por las ilusiones que siembra el populismo y que engatusa al pueblo, sustentada en el engaño que alienta la estulticia del pueblo.

ovidioroca.wordpress.com

jueves, 3 de junio de 2021

BAJO EL PROGRESISMO Y POPULISMO, QUIEN RESPETA LAS NORMAS ESTA EN DESVENTAJA

 

Ovidio Roca

Los populistas enseñan a sus militantes a llamar derechos a sus intereses y apetitos, y abusos a los derechos de los demás”. Pulymon.

La democracia se basa en un sistema de reglas que se centran básicamente en la libertad y el respeto al otro. El problema es que existen algunos otros, que quieren apoderase del mundo con una ideología donde todo vale para conseguir su objetivo y tomar el poder total, y allí nos encontramos en desventaja pues unos respetan las reglas y otros definitivamente no lo hacen.

El vandalismo cunde en nuestra américa y las instituciones democráticas y los funcionarios, carecen de autoridad para cumplir sus obligaciones constitucionales, que son proteger la vida y patrimonio de la ciudadanía. Lo vemos últimamente en Venezuela, Nicaragua, Colombia, Argentina, etc. y la gente lamentablemente se está acostumbrando o resignando a ello.

Como parte del jolgorio, días atrás en Colombia los vándalos intentaron incendiar el Palacio de Justicia y una sede de la Alcaldía donde se almacenan vacunas contra el COVID-19. No conforme con eso, no dejaban pasar a los bomberos, por lo que tuvieron que enviar al Ejército. Y ahí surgió la crítica internacional progre.

Argumentaba el ciudadano Uribe: El policía colombiano está obligado a observar los derechos humanos, pero también es beneficiario de los derechos humanos. ¿Entonces, el policía colombiano tiene que dejarse matar sin defenderse?. Hago otra pregunta ¿si no es la fuerza pública institucional la que defiende a las personas, los bienes públicos y los bienes privados, quién?”.
 ¡Quién podrá defenderme!. Yo el Chapulín colorado, que lamentablemente ya no está.

Cuando no se respetan las leyes y menos se las cumple, el Estado de Derecho pierde vigor, por lo que surge la anarquía, el vandalismo y demás actos que atentan contra la integridad del individuo. Dice el artículo primero de la Carta Democrática Interamericana: “Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla”. Las autoridades deberían saberlo y cumplirlo, aplicando con firmeza las medidas legales que correspondan. Es importante que las leyes y lo que estas determinen se cumpla a carta cabal para el correcto funcionamiento de la sociedad, y eso implica que los Presidentes y las Autoridades del Estado deben ejercer con firmeza y prontitud sus competencias.

Durante años los venezolanos han venido trabajando por su libertad, han utilizado y consultado todos los mecanismos nacionales e internacionales y siempre le aconsejan que dialoguen, que negocien con la dictadura.

Entre tanto el concierto internacional se hace de la vista gorda y aconsejan que hay que jugar con las normas legales y no presionar al tirano y por otro lado  algún partido político ya está dispuesto a apañar el fraude aceptando los escaños que le asignen como segunda fuerza en la Asamblea Nacional.

¿Con cuántos votos quiere ganar, Su Excelencia?, preguntan los funcionarios del sistema electoral, al tirano populista. Cuando su reelección amañada sea reconocida diplomáticamente por los países occidentales se considerará que el Chavismo tiene la legitimidad que necesita.

Esto en Venezuela un país bajo las garras del populismo, donde cada día aumentan los presos, perseguidos y exiliados políticos, donde no hay separación de poderes y el gobierno usa la justicia como mecanismo de persecución y administración del miedo, donde no hay Estado de derecho y se han institucionalizado la dictaduras que con sus leyes violan los derechos humanos en lugar de protegerlos, que han hecho desaparecer la posibilidad de elecciones libres y donde no existe libertad de prensa e información, donde son Narcoestados.

Nos dice Arthur Miller: “La vida es como una nuez; no puede cascarse con almohadones de plumas”. Negociar un proceso electoral, con el tirano dueño del aparto del Estado, sin libertad ciudadana y sin ningún control del proceso electoral, es legitimar la dictadura.

Cuando se analizan las acciones en defensa de la vida y la libertad a veces no corresponde juzgar, si fueron acciones políticamente correctas, sino más bien si fueron oportunas y acordes con las circunstancias y condiciones existentes, y en defensa de la ciudadanía.

ovidioroca.wordpress.com