Y AHORA QUÉ (Después del gasolinaso)
Ovidio Roca 2011-01-02
El sentido común, que es conocimiento popular acumulado, señala que no es posible mantener artificialmente bajos y por mucho tiempo los precios de los bienes y servicios, y la economía nos dice que si queremos influir sobre los mismos es mejor hacerlo a través de los mecanismos de mercado: promoviendo la oferta, incentivando la producción, la productividad o facilitando el abastecimiento. También es posible hacerlo mediante la imposición, con el monopolio o mediante el control estatal; esto ya lo vimos y lo vemos en todos los países comunistas, conduce al fracaso económico y a la corrupción desmedida.
En Bolivia el precio de los combustibles fue mantenido artificialmente bajo y ningún gobierno anterior al MAS, los “neoliberales” por su debilidad y cierta dosis de populismo no se animaron a ajustarlos y quien intentó subirlo no se mantuvo en el poder. No olvidemos que Evo es el único gobernante que ha tenido más del cincuenta por ciento de votación y el control absoluto sobre el parlamento y los otros poderes del Estado, además del apoyo militante de cocaleros, contrabandistas y otros especímenes.
Por otro lado es conocido que cuando algo se mantiene presionado y se lo suelta bruscamente, causa turbulencias y explosiones, por lo que la manera más segura para bajar la presión es hacerlo regular y lentamente.
El gobierno masista con su fortaleza política y en una coyuntura de altos precios internacionales para las exportaciones nacionales, pudo hacer ajustes graduales a los precios de los hidrocarburos y sus asesores sabían de esto. Pero por su esencia populista se mantuvo la política de subsidio a los combustibles, que Evo obtiene a crédito pero a precios internacionales de su amigo Chávez.
Cuando éste presionado por sus problemas de liquidez interna le pidió cuentas a Evo y le exigió que empiece a pagar, los asesores q´aras de Evo (que también fueron asesores de los neoliberales) le dieron la receta del “ajuste”, de ninguna manera un gasolinaso que es una medida neoliberal. Evo con dolor profundo de su corazón sindicalista tuvo que aceptarlo y para no dictar la medida “peló” en su avioncito de 40 millone$ y gasolina gratis y dejó el paquete masista a cargo del Alvaro.
Los movimientos sociales, buenos alumnos del gran bloqueador, logran la reversión de la medida. Los transportistas aprovechando la coyuntura subieron en un cien por ciento sus tarifas y se retiraron de las movilizaciones contra el gobierno esperando como premio que les acepten sus tarifas. En esta coyuntura cada uno jugó sus cartas para no hundirse, salvo el pueblo que tiene ingresos fijos y presionado por el estómago reaccionó violentamente como le enseñaron a hacer en un Estado donde no hay institucionalidad.
Aunque no se lo esperaba, Evo reculó y esto me recuerda un dicho de la Venezuela de antes de Chávez que dice “chivo que se devuelve se esnuca”, queriendo expresar que cuando el chivo toma carrera y vuelve bruscamente se cae y se rompe la nuca.
En el fondo todos sabemos que esta medida de ajuste de precios e incentivar las inversiones petroleras para aumentar la producción, es absolutamente necesaria; los políticos de oposición también lo saben pero se opusieron a la medida, sin explicar sus argumentos.
El tema del ajuste de precios no está en hacerlo o no hacerlo, sino cómo y cuando. Por ejemplo cuando hay una infección y hay que operar, la operación la debe hacer un cirujano con piense y sapiencia; preparando con tiempo al paciente, dándoles antibióticos, aplicando una correcta asepsia, usando los instrumentos adecuados y por ejemplo en una operación de amígdalas, hacerlo por el lado correcto, por la boca y no metiéndole la mano por atrás y sin asco.
El Gobierno no tiene plata con qué seguir subsidiando los combustibles, difícilmente Venezuela podrá mantener a crédito este suministro, entonces los masistas tendrán que buscarla donde sea: la pueden quitar a las gobernaciones y municipios; parando algunos proyectos; mediante endeudamiento publico; usando recursos de los fondos de pensiones; pueden también aumentar los impuestos (absurdo en un país de economía informal en casi un ochenta por ciento); pueden usar las reservas internacionales, aumentar la emisión monetaria y de paso generar inflación. Buscarán bajar el precio del dólar para abaratar las importaciones pero al fin no podrán lograrlo y el dólar tenderá a subir, especialmente si Dilma decide controlar las fronteras del narcotráfico, fuente de los dólares que circulan en la economía nacional y que evitan la demanda de dólares al Banco Central; en fin la cosa se va a poner color de hormiga.
Lo que se viene, más a la corta que a la larga, es desorden, los precios que suben no bajan, luego un desabastecimiento de combustibles, colas y mercado negro, movilizaciones y anarquía. Los que pueden deberían volcarse masivamente a transformar sus vehículos a gas y eso implica que deben haber más estaciones de gas y más provisión de gas y la pregunta del millón es: como lo van a hacer si no hay más inversiones en la cadena de hidrocarburos.
El problema de los países victimas de las dictaduras es que éstas destruyen la institucionalidad y la moral ciudadana y toda forma de oposición, y cuando se derrumban por sus propios errores, inviabilidad e incompetencia, se produce el caos y no hay quien se haga cargo del muerto.
El sistema se cae casi siempre por la propia incompetencia e inviabilidad y no por la oposición, y luego el problema es la transición. En algunos países comunistas, al caer el sistema el poder recayó en los que estaban más organizados: las mafias y las agencias de represión. La ciencia ficción trató este tema en la saga de las Fundaciones de Asimov, preservando el saber y conocimiento para la reconstrucción del imperio, luego de la caída del “mulo”.
Por ahora el reto actual y urgente, es que la sociedad civil y los partidos políticos democráticos trabajen en un plan de emergencia económica y en un pacto de unidad regional y nacional, para manejar y ordenar el caos que se nos viene.
domingo, 2 de enero de 2011
martes, 16 de noviembre de 2010
El modelo cubano no funciona ni siquiera para nosotros.
Esto lo decía textualmente Fidel, en un lapsus de sinceridad senil. Pero parece que la intelligentsia progre que maneja a Evo y al Estado Plurinacional no lo sabe o mas bien lo sabe y solo usa el discurso socialista para acercarse a la izquierda caviar internacional; pero sobre todo a Chávez, que es el que pone la plata para los bonos de lealdad y los cheques que reparte Evo a sus seguidores, y que luego del derrumbe seguramente nos serán cobrados con creces.
La crisis en Cuba es tan grave que el PCC se plantea medidas de retorno al capitalismo, pero bajo el control del partido comunista (a lo Chino). Es así que el Buró Político convocó al VI Congreso del PCC para Abril del 2011, con el fin de tomar ‘‘decisiones fundamentales para la actualización del modelo económico y social” del país. Raúl Castro enfatizó luego: A Cuba “no le queda más alternativa” que las reformas.
En el documento para discusión se lee:
“Cuba garantizará el estricto cumplimiento de los contratos”, una referencia a la decisión gubernamental del 2009 de congelar los activos extranjeros en los bancos cubanos y detener el pago de algunas deudas externas.
“El turismo también se incrementará mediante las inversiones extranjeras en centros de golf y marinas, y en las urbanizaciones que los rodean”, con esto quieren atraer los gusanos y cerdos capitalistas.
“Cuba debe expandir nuevas formas de gestión no estatal, como el empleo por cuenta propia, las cooperativas, el arriendo de tierras públicas a cultivadores privados, y los alquileres de tiendas propiedad del Estado, como las dulcerías, a sus empleados.”
“Las nuevas empresas privadas deben tener acceso a tiendas mayoristas operadas por el Estado, donde puedan comprar artículos a precios moderados, y adquirir créditos para que puedan desarrollar sus negocios”.
Cincuenta años de totalitarismo, muerte y miseria para reconocer que el “modelo cubano no funciona ni siquiera para Cuba”.
Pese a esta experiencia y esta declaración tardía, en Bolivia seguimos la senda de las estatizaciones, de desconocer los contratos, de desalentar a los empresarios y emprendedores y declarar la guerra al capitalismo. Se pretende borrar por Decreto, la ley de oferta y demanda, pese a que en el fondo lo que se esta implementando es un nefasto Capitalismo de Estado y la creación de una burocracia de partido y una burguesía cocalera.
Nuestros teóricos comunitaristas tampoco entienden la enraizada mentalidad mercantilista de las naciones quechuas y aymaras, imbuida de una cultura de capitalismo salvaje que les impedirá aplicar sus brillantes recetas económicas y sociales.
La economía boliviana es especial; casi totalmente informal, desde el pequeño productor campesino del altiplano que vive estoicamente como hace quinientos años y subsiste con sus cultivos tradicionales, hasta esos capitalistas salvajes (campesinos aymaras y quechuas); millones de contrabandistas, que como “sepes” se mueven por toda la geografía nacional e internacional, llevando su carga de un lado a otro y guiados por su instinto y olfato mercantil mueven sus mercancías de donde esta mas barato a donde esta mas caro. Y el sustento financiero más grave y relevante, el narcotráfico, este gran negocio que aporta a la liquidez nacional millones de dólares que ingresan al país convertidos en mercancías: desde ropa usada, vehículos, computadores, celulares o televisores de plasma, hasta perfumería que luego se va a Brasil ola Argentina. Tambiéningresan millones de dólares, verdes como la coca, que inundan el mercado de divisas. El Banco central no puede vender los dólares de las exportaciones legales pues nadie los compra pues es más fácil y menos comprometedor comprarlos por bolsadas o por q´epis, en cualquier esquina.
El sentido común nos señala que la única forma de reconducir al país es siguiendo la senda de los países y sociedades exitosas: creando institucionalidad, respetando las normas, teniendo previsibilidad de su aplicación y promoviendo la formación ética y educación tecnológica de la población y por supuesto, trabajando.
La mayoría aspiramos a vivir en una sociedad próspera, equitativa y democrática; una sociedad de propietarios y emprendedores; de ciudadanos educados y sanos; una sociedad plural, solidaria e inclusiva, con instituciones sólidas y democráticas, que permitan el ejercicio de los derechos ciudadanos.
Un Estado autonómico en el cual cada Departamento diseñe y norme y administre su futuro en base a sus propios valores culturales y en el marco de los principios universales de la democracia y los derechos humanos.
Un Estado de instituciones fuertes y sólidas: empresas, prensa, universidades, iglesias y sociedad civil organizada.
Un país donde vivamos en armonía con la naturaleza respetando el medio ambiente y la biodiversidad de la que somos parte.
Un Estado donde todos somos iguales ante la ley y en el cual cada uno de sus habitantes ejerce su ciudadanía con libertad y plena consciencia de sus derechos y obligaciones, y donde todos los organismos del Estado y las instituciones están al servicio del ciudadano.
Un Estado que tiene en la familia su núcleo básico y el lugar donde se inculcan los valores de amor y respeto al prójimo y al medio ambiente.
La crisis en Cuba es tan grave que el PCC se plantea medidas de retorno al capitalismo, pero bajo el control del partido comunista (a lo Chino). Es así que el Buró Político convocó al VI Congreso del PCC para Abril del 2011, con el fin de tomar ‘‘decisiones fundamentales para la actualización del modelo económico y social” del país. Raúl Castro enfatizó luego: A Cuba “no le queda más alternativa” que las reformas.
En el documento para discusión se lee:
“Cuba garantizará el estricto cumplimiento de los contratos”, una referencia a la decisión gubernamental del 2009 de congelar los activos extranjeros en los bancos cubanos y detener el pago de algunas deudas externas.
“El turismo también se incrementará mediante las inversiones extranjeras en centros de golf y marinas, y en las urbanizaciones que los rodean”, con esto quieren atraer los gusanos y cerdos capitalistas.
“Cuba debe expandir nuevas formas de gestión no estatal, como el empleo por cuenta propia, las cooperativas, el arriendo de tierras públicas a cultivadores privados, y los alquileres de tiendas propiedad del Estado, como las dulcerías, a sus empleados.”
“Las nuevas empresas privadas deben tener acceso a tiendas mayoristas operadas por el Estado, donde puedan comprar artículos a precios moderados, y adquirir créditos para que puedan desarrollar sus negocios”.
Cincuenta años de totalitarismo, muerte y miseria para reconocer que el “modelo cubano no funciona ni siquiera para Cuba”.
Pese a esta experiencia y esta declaración tardía, en Bolivia seguimos la senda de las estatizaciones, de desconocer los contratos, de desalentar a los empresarios y emprendedores y declarar la guerra al capitalismo. Se pretende borrar por Decreto, la ley de oferta y demanda, pese a que en el fondo lo que se esta implementando es un nefasto Capitalismo de Estado y la creación de una burocracia de partido y una burguesía cocalera.
Nuestros teóricos comunitaristas tampoco entienden la enraizada mentalidad mercantilista de las naciones quechuas y aymaras, imbuida de una cultura de capitalismo salvaje que les impedirá aplicar sus brillantes recetas económicas y sociales.
La economía boliviana es especial; casi totalmente informal, desde el pequeño productor campesino del altiplano que vive estoicamente como hace quinientos años y subsiste con sus cultivos tradicionales, hasta esos capitalistas salvajes (campesinos aymaras y quechuas); millones de contrabandistas, que como “sepes” se mueven por toda la geografía nacional e internacional, llevando su carga de un lado a otro y guiados por su instinto y olfato mercantil mueven sus mercancías de donde esta mas barato a donde esta mas caro. Y el sustento financiero más grave y relevante, el narcotráfico, este gran negocio que aporta a la liquidez nacional millones de dólares que ingresan al país convertidos en mercancías: desde ropa usada, vehículos, computadores, celulares o televisores de plasma, hasta perfumería que luego se va a Brasil ola Argentina. Tambiéningresan millones de dólares, verdes como la coca, que inundan el mercado de divisas. El Banco central no puede vender los dólares de las exportaciones legales pues nadie los compra pues es más fácil y menos comprometedor comprarlos por bolsadas o por q´epis, en cualquier esquina.
El sentido común nos señala que la única forma de reconducir al país es siguiendo la senda de los países y sociedades exitosas: creando institucionalidad, respetando las normas, teniendo previsibilidad de su aplicación y promoviendo la formación ética y educación tecnológica de la población y por supuesto, trabajando.
La mayoría aspiramos a vivir en una sociedad próspera, equitativa y democrática; una sociedad de propietarios y emprendedores; de ciudadanos educados y sanos; una sociedad plural, solidaria e inclusiva, con instituciones sólidas y democráticas, que permitan el ejercicio de los derechos ciudadanos.
Un Estado autonómico en el cual cada Departamento diseñe y norme y administre su futuro en base a sus propios valores culturales y en el marco de los principios universales de la democracia y los derechos humanos.
Un Estado de instituciones fuertes y sólidas: empresas, prensa, universidades, iglesias y sociedad civil organizada.
Un país donde vivamos en armonía con la naturaleza respetando el medio ambiente y la biodiversidad de la que somos parte.
Un Estado donde todos somos iguales ante la ley y en el cual cada uno de sus habitantes ejerce su ciudadanía con libertad y plena consciencia de sus derechos y obligaciones, y donde todos los organismos del Estado y las instituciones están al servicio del ciudadano.
Un Estado que tiene en la familia su núcleo básico y el lugar donde se inculcan los valores de amor y respeto al prójimo y al medio ambiente.
lunes, 18 de octubre de 2010
El hombre "masificado" y el racismo como mecanismo de control y dominación
Recién leí la ley contra el racismo, realmente una pena por nosotros y por el país, pues los redactores masistas no han buscado la aplicación de los conceptos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación del racismo, del 20 de Noviembre de 1963 y los de la Declaración de la Conferencia Mundial contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia, de Septiembre de 2001, donde explícitamente se reconoce que la discriminación entre los seres humanos por motivos de raza, color u origen étnico es un atentado contra la dignidad humana y deben condenarse, y que la discriminación es una negación de los derechos humanos y las libertades fundamentales proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
No se han preocupado en legislar para que esto se cumpla en el país, para que nos eduquemos en el respeto a los demás, en la valorización de la diversidad cultural y étnica. Lamentablemente parece que solo buscan convertir esa norma, de nobles intenciones, en un instrumento político, irónicamente de discriminación hacia una gran parte de la nación boliviana y de paso contra la libre expresión y los medios de comunicación.
Lo preocupante es que los autores de este mamarracho, cegados por un sentimiento de inferioridad y un afán de revanchismo, pero sobre todo por un cálculo político, incurren en un conjunto de definiciones y tipificaciones sesgadas, que reflejan su carga emocional y desvirtúan lo que pudo haber sido una buena ley.
Es claro que los ideólogos y operadores políticos del MAS, en su mayoría blancoides, usan como aglutinante, la pertenencia indígena, el racismo, la revancha, el “ahora nos toca a nosotros”, para conseguir la adhesión de los pueblos mestizos e indígenas del país a su proyecto totalitario de poder y condenarlos a su vasallaje, a una vida comunitarista, ajena a la modernidad y la libertad.
Usan y explotan la sicología de las masas para dominar al pueblo, lo “masifican” induciéndolo para que actúen inconscientemente en apoyo y beneficio de la dirigencia que los manipula.
Señalan los estudios sociológicos, que la masa es levantisca, pero obediente a la autoridad, quiere ser dominada y temerle a sus amos, mantiene tradiciones y sentimientos simples los que fácilmente pueden ser exaltados. Por ello es que los dirigentes excitan a la masa con imágenes vivas (cortan la mano, sacan el ojo, nos escupen en la calle) y acuden a la exageración y repetición de ideas, y las que mas calan en Bolivia son las del racismo y la revancha histórica.
El hecho lamentable, es que el individuo una vez “masificado” adquiere un alma colectiva, por la cual piensa y siente de distinta manera que si lo hiciese de manera individual y aislada. La masa no funciona con la particularidad que lo hace cada individuo y aflorando el inconsciente, lo heterogéneo del individuo, se vuelve homogéneo, aparece entonces el hombre masa, una media del carácter de los individuos, o como alguien lo llamo un “coctel de sicologías”.
Le Bon nos explica el comportamiento del hombre masa en su famoso libro “Psicología de las Masas”:
El hombre masa se “despersonaliza”, bajo situaciones criticas, la conciencia del individuo se disuelve en la masa. “Entonces el individuo no es ya él mismo; se ha convertido en un autómata cuyo funcionamiento no depende ya del poder de su voluntad”.
- Su rasgo más importante esla SUGESTIONABILIDAD, que explica la diferencia entre el comportamiento de la persona, el individuo, el hombre aislado y el hombre en masa.
- En la masa el individuo adquiere un sentimiento de poder invencible (porque son muchos).
- Desaparece la responsabilidad individual, el hombre en la masa es anónimo.
- En la masa puede exteriorizar sus emociones pulsionales inconscientes, las que reprime aislado, ya que desaparece la conciencia moral.
- Se produce un contagio de sentimientos y actos. Se aplaza el interés personal por el de la masa.
- Finalmente, la masa necesita de un jefe fuerte y carismático que los domine y conduzca.
Este proyecto de masificación de una parte de la población y exclusión racista de los opositores, que esta impulsando el MAS, solo sirve para sus fines de dominación y de ninguna manera para construir un país de hombres y mujeres libres, dueños de su destino.
Si verdaderamente queremos construir un proyecto de país, con democracia política, en un Estado de Derecho y economía de mercado para lograr prosperidad y bienestar económico y social para todos; necesitamos hacerlo entre todos y en autentica libertad, la que no puede empezar si no hay individualidad y solidaridad. El ser humano individual tiene ideales y en base a ellas, rompe esquemas, estereotipos, porque es audaz, aporta ideas nuevas y frescas, concibe en su mente objetivos que al común social le pueden parecer sueños imposibles. Un hombre y una mujer con una sana conciencia individual, es un ser auténticamente libre.
Y aquí volvemos al problema del racismo y del complejo racial. Solo para mencionar tres personas, todas ellas brillantes en su ámbito: Michael Jackson, artista epónimo no se acepto negro y se destruyo usando equivocadamente la medicina; Obama, un político y estadista quien por sus condiciones personales e intelectuales accede a la presidencia de una potencia mundial, al margen de la raza; Cárdenas, por merito propio llega a ser un prestigioso intelectual latinoamericano y no meramente un intelectual aymara como alguien dice.
Sin cuestionar el hecho de que sea natural que las personas aspiren a mejorar en diversos aspectos y por lo tanto imiten a otros miembros de la sociedad, ¿Puede alguien aspirar, sanamente, a cambiar de raza?. Es correcto aspirar a ser más educado, más culto, mas musculoso, más rápido o más delgado y podrá serlo si se esfuerza. Pero… ¿ser más blanco o más “ojos verdes”?. Viendo el síndrome Michael Jackson, la respuesta clarísima es no!!. El camino cierto es valorizarse a si mismo, reconocerse en su valores, apariencia, en su propia individualidad.
La persona que se reconoce y acepta a si misma y conoce sus fortalezas y debilidades, puede quererse a si misma y por tanto amar al prójimo, como enseñan las principales religiones. Lo esencial es que la persona tiene que empezar por aceptarse a sí misma. ¿Cómo podría aceptar a otros, si no empieza por si mismo?
En Latinoamérica, el resentimiento de no ser blanco responde a un resabio de la mentalidad colonial o colonialismo mental, entendido como un sentimiento de inferioridad ante el variopinto colonizador.
En esto influye actualmente la publicidad, el cine, la televisión, que afecta sobre todos a los jóvenes que carecen de formación y cultura. Varios estudios mencionan que el ideal de belleza de los latinoamericanos no es la del mestizo, sino la del gringo y el europeo. La piel blanca y los ojos azules o verdes, confiere no una diferencia que debiera ser normal entre los seres humanos, sino una especie de título de superioridad.
En Bolivia este problema racial es más común en occidente, pues en el oriente una sociedad más abierta, que reconoce el éxito personal, artístico, económico como valor social y también, porque quizá con fines banales y comerciales, se ha posicionado y valorizado la belleza mestiza y con ello la autoestima como pueblo. Y las bellas y magnificas, con hermosos rasgos criollos, surgen enla Villas, en los pueblos, en mayor variedad que en la capital, así que la cunumicita linda, es ahora el símbolo de una sociedad que transita hacia su autovalorización y autoestima.
El problema de exclusión y racismo, más que con leyes, se comienza a solucionar cuando nos educamos, nos capacitamos, adquirimos una cultura global, trabajamos y mejoramos nuestra condición económica, nos reconocemos y nos aceptamos a nosotros mismos; entonces mejoramos nuestra autoestima, y aprendemos a respetar al otro, a nuestro prójimo.
No se han preocupado en legislar para que esto se cumpla en el país, para que nos eduquemos en el respeto a los demás, en la valorización de la diversidad cultural y étnica. Lamentablemente parece que solo buscan convertir esa norma, de nobles intenciones, en un instrumento político, irónicamente de discriminación hacia una gran parte de la nación boliviana y de paso contra la libre expresión y los medios de comunicación.
Lo preocupante es que los autores de este mamarracho, cegados por un sentimiento de inferioridad y un afán de revanchismo, pero sobre todo por un cálculo político, incurren en un conjunto de definiciones y tipificaciones sesgadas, que reflejan su carga emocional y desvirtúan lo que pudo haber sido una buena ley.
Es claro que los ideólogos y operadores políticos del MAS, en su mayoría blancoides, usan como aglutinante, la pertenencia indígena, el racismo, la revancha, el “ahora nos toca a nosotros”, para conseguir la adhesión de los pueblos mestizos e indígenas del país a su proyecto totalitario de poder y condenarlos a su vasallaje, a una vida comunitarista, ajena a la modernidad y la libertad.
Usan y explotan la sicología de las masas para dominar al pueblo, lo “masifican” induciéndolo para que actúen inconscientemente en apoyo y beneficio de la dirigencia que los manipula.
Señalan los estudios sociológicos, que la masa es levantisca, pero obediente a la autoridad, quiere ser dominada y temerle a sus amos, mantiene tradiciones y sentimientos simples los que fácilmente pueden ser exaltados. Por ello es que los dirigentes excitan a la masa con imágenes vivas (cortan la mano, sacan el ojo, nos escupen en la calle) y acuden a la exageración y repetición de ideas, y las que mas calan en Bolivia son las del racismo y la revancha histórica.
El hecho lamentable, es que el individuo una vez “masificado” adquiere un alma colectiva, por la cual piensa y siente de distinta manera que si lo hiciese de manera individual y aislada. La masa no funciona con la particularidad que lo hace cada individuo y aflorando el inconsciente, lo heterogéneo del individuo, se vuelve homogéneo, aparece entonces el hombre masa, una media del carácter de los individuos, o como alguien lo llamo un “coctel de sicologías”.
Le Bon nos explica el comportamiento del hombre masa en su famoso libro “Psicología de las Masas”:
El hombre masa se “despersonaliza”, bajo situaciones criticas, la conciencia del individuo se disuelve en la masa. “Entonces el individuo no es ya él mismo; se ha convertido en un autómata cuyo funcionamiento no depende ya del poder de su voluntad”.
- Su rasgo más importante esla SUGESTIONABILIDAD, que explica la diferencia entre el comportamiento de la persona, el individuo, el hombre aislado y el hombre en masa.
- En la masa el individuo adquiere un sentimiento de poder invencible (porque son muchos).
- Desaparece la responsabilidad individual, el hombre en la masa es anónimo.
- En la masa puede exteriorizar sus emociones pulsionales inconscientes, las que reprime aislado, ya que desaparece la conciencia moral.
- Se produce un contagio de sentimientos y actos. Se aplaza el interés personal por el de la masa.
- Finalmente, la masa necesita de un jefe fuerte y carismático que los domine y conduzca.
Este proyecto de masificación de una parte de la población y exclusión racista de los opositores, que esta impulsando el MAS, solo sirve para sus fines de dominación y de ninguna manera para construir un país de hombres y mujeres libres, dueños de su destino.
Si verdaderamente queremos construir un proyecto de país, con democracia política, en un Estado de Derecho y economía de mercado para lograr prosperidad y bienestar económico y social para todos; necesitamos hacerlo entre todos y en autentica libertad, la que no puede empezar si no hay individualidad y solidaridad. El ser humano individual tiene ideales y en base a ellas, rompe esquemas, estereotipos, porque es audaz, aporta ideas nuevas y frescas, concibe en su mente objetivos que al común social le pueden parecer sueños imposibles. Un hombre y una mujer con una sana conciencia individual, es un ser auténticamente libre.
Y aquí volvemos al problema del racismo y del complejo racial. Solo para mencionar tres personas, todas ellas brillantes en su ámbito: Michael Jackson, artista epónimo no se acepto negro y se destruyo usando equivocadamente la medicina; Obama, un político y estadista quien por sus condiciones personales e intelectuales accede a la presidencia de una potencia mundial, al margen de la raza; Cárdenas, por merito propio llega a ser un prestigioso intelectual latinoamericano y no meramente un intelectual aymara como alguien dice.
Sin cuestionar el hecho de que sea natural que las personas aspiren a mejorar en diversos aspectos y por lo tanto imiten a otros miembros de la sociedad, ¿Puede alguien aspirar, sanamente, a cambiar de raza?. Es correcto aspirar a ser más educado, más culto, mas musculoso, más rápido o más delgado y podrá serlo si se esfuerza. Pero… ¿ser más blanco o más “ojos verdes”?. Viendo el síndrome Michael Jackson, la respuesta clarísima es no!!. El camino cierto es valorizarse a si mismo, reconocerse en su valores, apariencia, en su propia individualidad.
La persona que se reconoce y acepta a si misma y conoce sus fortalezas y debilidades, puede quererse a si misma y por tanto amar al prójimo, como enseñan las principales religiones. Lo esencial es que la persona tiene que empezar por aceptarse a sí misma. ¿Cómo podría aceptar a otros, si no empieza por si mismo?
En Latinoamérica, el resentimiento de no ser blanco responde a un resabio de la mentalidad colonial o colonialismo mental, entendido como un sentimiento de inferioridad ante el variopinto colonizador.
En esto influye actualmente la publicidad, el cine, la televisión, que afecta sobre todos a los jóvenes que carecen de formación y cultura. Varios estudios mencionan que el ideal de belleza de los latinoamericanos no es la del mestizo, sino la del gringo y el europeo. La piel blanca y los ojos azules o verdes, confiere no una diferencia que debiera ser normal entre los seres humanos, sino una especie de título de superioridad.
En Bolivia este problema racial es más común en occidente, pues en el oriente una sociedad más abierta, que reconoce el éxito personal, artístico, económico como valor social y también, porque quizá con fines banales y comerciales, se ha posicionado y valorizado la belleza mestiza y con ello la autoestima como pueblo. Y las bellas y magnificas, con hermosos rasgos criollos, surgen enla Villas, en los pueblos, en mayor variedad que en la capital, así que la cunumicita linda, es ahora el símbolo de una sociedad que transita hacia su autovalorización y autoestima.
El problema de exclusión y racismo, más que con leyes, se comienza a solucionar cuando nos educamos, nos capacitamos, adquirimos una cultura global, trabajamos y mejoramos nuestra condición económica, nos reconocemos y nos aceptamos a nosotros mismos; entonces mejoramos nuestra autoestima, y aprendemos a respetar al otro, a nuestro prójimo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)