miércoles, 14 de octubre de 2020

TRIUNFO DE LA DEMOCRACIA EN LA PRIMERA VUELTA ELECTORAL

 

Ovidio Roca

Si queremos vivir en paz, seguridad y con perspectivas de futuro, debemos ganar las elecciones y reorganizar y reconducir el país por la senda de la libertad y el progreso.
Como están las cosas, tenemos que manejarnos con lo que tenemos y utilizar el sentido común; el reto es concentrar los votos y derrotar al masismo en la primera vuelta electoral.
Es importante destacar que no solo basta el líder, que generalmente es solo un símbolo, sino que éste dirigente debe contar con un equipo idóneo y con suficiente voluntad y coraje para afrontar el difícil camino que tenemos por delante. Es además fundamental contar, no con los consabidos discursos y promesas, sino con una propuesta de gobierno realista, capaz de ofrecer una alternativa y soluciones correctas para el mundo actual y las deplorables circunstancias económicas y políticas que se viven en el país.

Esta propuesta necesita ser adecuada a este nuevo mundo globalizado, del cambio climático, la economía del conocimiento, las tecnologías digitales y bajo ataque viral de las pandemias. Con lineamientos claros para adecuar el sistema educativo, los nuevos sistemas productivos y trabajos que eviten el desempleo masivo y la desesperación económica.

El principal trabajo de un nuevo gobierno Republicano, Democrático y Federal, empieza en la presente coyuntura con la pacificación e integración nacional y establecer un clima de seguridad y confianza para que la iniciativa privada fluya y se concrete en actividades productivas acorde a las nuevas realidades de la vida y el mercado. Son tareas urgentes recuperar la institucionalidad, el Estado de Derecho, las leyes justas, la libertad de expresión y la separación de poderes, garantizar los derechos políticos y ciudadanos y dar respuesta efectiva a los efectos devastadores del coronavirus chino.  

Los países más prósperos del mundo libre, son aquellos con mayor respeto por los derechos individuales, protección a la propiedad privada, libertad contractual, menor presión fiscal y niveles razonables de gasto público.
Es una receta bastante sencilla y efectiva y para aplicarla el Gobierno necesita contratar funcionarios públicos, elegidos por su idoneidad en cada función y con competencias específicas y atribuciones limitadas.
No se trata de votar, elegir y olvidarse; los ciudadanos necesitamos cuidar nuestros intereses, debemos preocuparnos permanentemente y verificar que estos servidores públicos: primero sean seleccionados con transparencia y exclusivamente por su capacidad y méritos para cada actividad: Presidente, Ministros, funcionarios administrativos, policías, militares, y luego que cumplan fielmente con su trabajo. Ellos no son los dueños del poder, son servidores públicos que reciben salarios para el cumplimiento responsable e idóneo de las tareas que le encomiendan los ciudadanos.

Vale la pena recordar y así no repetir errores; que cuando los populistas tomaron el poder en varios países de Latinoamérica, aplicaron la receta del Socialismo del siglo XXI y se apoderaron del aparato del Estado para su uso y disfrute. Al margen de aplicar el centralismo y autoritarismo en el manejo del Estado; en el campo económico se dedicaron a apoderarse de los bienes y arcas públicas, reforzaron el estatismo, los controles de precios y algunos el control de cambio; expropiación e invasión de áreas públicas, bienes y propiedades privadas.

Como referencia ambiental y geopolítica; en Santa Cruz y especialmente en los últimos días, el cielo está cubierto de humo, nos cuesta respirar y al sol lo vemos rojizo. Esto es resultado de la estrategia geopolítica de ocupación territorial del MAS, un traslado masivo de población andina hacia el oriente y con entrega de tierras a las bases cocaleros en las áreas protegidas, reservas, parques nacionales y tierras libres; las que ahora se dedican a la coca. Aplican la FES masista de: “tumba y quema, mata bichos, corre cambas”, con lo que están haciendo arder el territorio. kawsachun coca.

Es una estupidez y un suicidio, salvo para los dueños del poder, repetir la receta Castrochavista, cuya aplicación en Cuba, Venezuela y Nicaragua llevo a sus pueblos a la sumisión y la miseria, todo enmarcado en la revolución socialista. Con Evo y Kristina se la empezó a aplicar en Bolivia y en Argentina y por ahí va la cosa.

El dueño de un bus turístico en la ruta de la Paz a Yungas, seguro que elegirá un buen chofer, con experiencia y conocimiento de la ruta; y esto no es lo que hacemos nosotros cuando elegimos un conductor para el Estado boliviano. Un mal chofer seguro embarrancara el vehículo y matará a la mayoría de los pasajeros y un mal presidente y malos ministros lo harán con la economía del país y matarán muchos, pero muchos más ciudadanos.

Estamos yendo a votar y conocemos lo que le ocurrirá a la ciudadanía democrática si gana el populismo cocalero, pues vendrán con odio, sin plata, pero con narcotráfico. Necesitamos ser sensatos y concentrar el voto para quien tenga más opciones de ganarle a Evo y luego después del triunfo exigir y controlar al Gobernante para que forme un Gobierno con los más eficaces y honestos profesionales del país, para que hagan el trabajo correcto y eficaz en cada área del Estado y en beneficio de todos los bolivianos.

 ovidioroca.wordpress.com

 

sábado, 10 de octubre de 2020

NUESTRA SITUACION ECONOMICA Y EN RUMBO A LAS ELECCIONES

 

Ovidio Roca

Por diversas circunstancias geográficas, económicas y sociales, el país ha permanecido anclado en una economía primaria y extractivista, poco se avanzó en la industrialización, la diversificación productiva y los avances tecnológicos. Como resultado el ochenta por ciento de la población y para sobrevivir, lo hace vinculada a la economía informal fuertemente ligada al contrabando, trabajos precarios, la coca y el narcotráfico.

Esta es nuestra base productiva precaria y extractivista y cuando nos llegó la pandemia del coronavirus chino, la economía del país ya había entrado en recesión, se acababan las reservas de gas y su precio se había reducido, por lo que había que enfrentar dificultosamente la pandemia, sin recursos económicos, con una institucionalidad debilitada y sin infraestructura sanitaria para atender esta crisis virulenta, desconocida y letal.

Para empeorar las cosas, nos encontramos bajo el mando de un gobierno transitorio y débil, enfrentando un proceso electoral traumático fruto de una anterior elección fraudulenta.

Según las encuestas; eventualmente ganaría Evo gracias a la división y pugna feroz entre sus presuntos opositores. El asumiría el gobierno pero esta vez en un diferente escenario: crisis económica, ausencia de financiamiento y bajo los efectos del virus chino que no nos da tregua, por lo que necesitaría aplicar mano dura y narcotráfico activo.

 El MAS tiene el voto firme de una gran parte del país, con gente vinculada a la economía informal y al circuito cocalero. Actualmente, tiene fuerte presencia territorial en el Chapare, en Sacaba, Senkata y algunos barrios de El Alto y de varias ciudades del país; además de los centros de predominio del narcotráfico, como Yapacaní y San Julián.

En cuanto a lo del voto útil, que le funcionó a Mesa y consiguió una amplia votación especialmente en Santa Cruz no funcionará esta vez, pues la gente desconfía de su capacidad y fortaleza para gobernar. Se escucha “nada de voto útil para el inútil”.
Su probable fracaso sería un desastre para la democracia, pues no se tendría argumentos para decir que el modelo democrático liberal es mejor que el populismo cocalero.
Para más yapa, los augures indican que el retorno del MAS al poder y con mayoría parlamentaria, lo atornillara en el poder por lo menos cincuenta años.

 Faltan pocos días para acudir a las urnas y estamos sin verdaderas opciones; pues no basta alguien que discursee y se oponga o diga oponerse al MÁS, necesitamos alguien que tenga una propuesta clara de modelo político y de economía y capacidad para conducir al país en esta situación de Crisis económica, social, sanitaria y ambiental. Si quiero construir una barda, la pared de una vivienda y que no se caiga, necesito un buen albañil, no un periodista o un médico.

Necesitamos de un equipo técnico y un Gerente, que más que discursos proponga e implemente una agenda productiva. Ya en los distintos Departamentos se hacen conocer estos planteamientos para activar la producción y el empleo. En Santa Cruz se está proponiendo una Agenda empresarial privada, que abordará las necesidades de inversiones nacionales en los próximos años y en campos prioritarios como la minería, el litio, tecnología e innovación, telecomunicaciones, micro, pequeña y mediana empresa (Mipymes), regulación financiera, cooperación externa. Este es un avance, pero debería ampliarse con la opinión del ciudadano, y entre otros aspectos es necesario incorporar y explicitar la inversión en la agropecuaria, agroindustria, investigación en biotecnologías y manejo sostenible de tierras y bosques.

Llego el tiempo de la unidad de criterios y acciones y de marchar juntos, o de armar pilchas y seguir el sendero venezolano. Si no hay un milagro que nos traiga sentido común, tenemos Evo para rato.


ovidioroca.wordpress.com

jueves, 8 de octubre de 2020

TRES MINUTOS PARA DECIDIR NUESTRO DESTINO

Ovidio Roca

Estamos frente a una definición electoral y en momentos muy difíciles para todos nosotros. En diez días más y en los tres minutos que toma llenar una papeleta vamos a decidir en qué país vamos a vivir; nosotros, nuestra familia y vecinos durante los próximos cincuenta años. Elegiremos un gobierno sólido y eficaz; uno blandengue que se despatarra en pocos meses o un gobierno de populistas y narcotraficantes. Votaremos pensando en un gobernante que tiene capacidad y experiencia para manejar el Estado y que sabrá elegir un equipo de operadores eficaces o buscaremos el que nos cae más simpático o siguiendo una consigna.

Para quien se haga cargo del Gobierno, será cómo manejar un cacharro destartalado en una carretera llena de huecos y en plana lluvia; por lo que necesitamos de un buen chofer, mecánicos y ayudantes experimentados para ir arreglándonos de cualquier manera para avanzar.

Hasta hace poco, Bolivia vivió de la producción de los yacimientos de gas natural encontrados en la década de los noventa del siglo anterior, que coincidió con la mayor alza de precios del petróleo de la historia y ahora esto se acabó. Los masistas mintiendo como les es habitual dicen que la plata la hicieron ellos, en realidad se la robaron.

El que se haga cargo del país y con buenas intenciones (no para dedicarse al narcotráfico y traer a los Carteles internacionales), va a tener graves problemas; tiene que arreglar el desastre económico, sanitario, institucional y esto sin plata. Tendrá que hacerlo con una población seducida por el populismo que prefiere escuchar una mentira alentadora, antes que la realidad generalmente dura y cruel; una población acostumbrada a bloquear por todo y por nada y una agrupación política cocalera y narcotraficante decidida a hacerle la vida imposible al gobierno.
Hacer el trabajo de reconstrucción del país será como operar a un enfermo grave y sin anestesia; este se resistirá gritará y golpeará con todo y los galenos como corresponde tienen que tratarlo con respeto y profesionalismo.

El reto de construir un país viable y sostenible, se lo ha dicho y repetido muchas veces, implica salvar la economía, recuperar la democracia, dar respuesta a los efectos devastadores del coronavirus. Para empezar, ahora sin plata y endeudados hasta el jopo, se tendrá que bajar el gasto público y la burocracia y reducir los impuestos; para atraer las inversiones se necesita generar confianza y esto implica el Estado de derecho, institucionalidad estable, leyes justas, libertad de expresión, separación de poderes y garantías a los derechos humanos. El siguiente gran paso es la pacificación nacional, pues sin pacificación, sin reconciliación, sin integración nacional, no es posible el desarrollo.

Los populistas dicen demagógicamente y algunos le creen, que el Estado puede crear riqueza automáticamente y esto para poder repartirla, no toda, según su voluntad e intereses. La gente lo cree y exige desembolsos del Estado, de las gobernaciones y alcaldías y estas no saben de dónde sacar la Plata. Este año sin los ingresos del gas tendrán ingresos menores al cuarenta por ciento de los del pasado año y ahí por delante.

Se ignora o no se quiere saber, que el Estado no crea riqueza, sino que la incauta de la actividad empresarial privada, chica o grande y que cuando se endeuda, los ciudadanos son los que tienen que pagar las cuentas.

Los populistas cuando se apoderan del Gobierno y cuando están eufóricos o desesperados, es decir siempre, se endeudan y luego emiten moneda lo que sin respaldo genera inflación y eso roba sus ingresos al productor y a los empresarios. Pregunten a nuestros vecinos de Venezuela y Argentina, gobernados también por Castrochavistas y Kitchneristas, como les está yendo con la devaluación. Como referencia, un dólar antes de Chávez se cotizaba en 4.30 bolívares. El 5 de Octubre 2020, el nuevo billete de 100.000 bolívares vale solo 23 centavos de dólar.

Olvidamos o no queremos entender, que el Estado somos nosotros los ciudadanos responsables, los que trabajamos para generar la riqueza. Que un Estado democrático funciona cuando los ciudadanos diseñan, convienen y respetan un texto Constitucional y normas para convivir pacífica y armónicamente. Un Estado en el que ejercemos plenamente nuestras libertades individuales y donde todos cumplimos con nuestras obligaciones. Donde se trabaja produciendo, innovando y generando riqueza, en libre competencia, cooperación e intercambio de bienes, servicios, ciencia, artes, etc.
Esto lo sabemos, pero suena a trabajo, esfuerzo y esto es muy duro y aburrido; las promesas populistas son mejores. “Si todos juntamos el aceite quemado de la cocina y se lo entregamos al candidato masista Arce el solucionara el problema”. Así lo expuso en su programa de gobierno, créanle y Jallalla Evo.

ovidioroca.wordpress.com