miércoles, 28 de mayo de 2014

VIGENCIA DE LAS FUERZAS ARMADAS, UN DEBATE NECESARIO

VIGENCIA DE LAS FUERZAS ARMADAS, UN DEBATE NECESARIO
Ovidio Roca
En los diez mil años de “civilización” que acarrea la humanidad; ha conseguido increíbles y magnificas logros en las bellas artes y la ciencia, y paradójicamente en lo que más se ha empeñado y donde más éxitos obtiene es en el arte y la ciencia de eliminar a sus semejantes; de ahí que la más grande, la mayor industria y el mejor negocio, sigue siendo el de las armas.
De aquí surge en todos los países la importancia de las Fuerzas Armadas, cuya finalidad es por supuesto hacer la guerra y los negocios. Si por algún motivo ya no fuera posible emprenderla contra el enemigo externo, la institución armada perdería su razón de ser, en consecuencia los uniformados para mantenerse y perdurar en su ventajosa forma de vida, enfilan su artillería contra el enemigo interno inerme, el pueblo.
En la historia moderna latinoamericana hemos sido permanente víctima de los ejércitos, los que se dieron a la tarea de derrocar gobiernos civiles, buenos o malos y apoderarse del aparato del Estado para su propio beneficio. En los últimos años la situación ha cambiado para mejor, y se ha dado un desprestigio del militarismo. En consecuencia los militares para seguir manteniendo sus privilegios, su empleo, su pega, se han convertido en los instrumentos de las dictaduras civiles y de los populismos con rango de autoritarismo, ofreciéndoles sus servicios y armas para mantener sojuzgado al pueblo.
Costa Rica abolió su ejército en 1948 y luego lo hizo Panamá en 1990, eliminando así el gasto absurdo de tener unas fuerzas armadas para hacer guerras improbables e imposibles.  Y con esta decisión les fue muy bien; son los países más desarrollados del caribe, disfrutan de un alto nivel de vida y no tienen enemigos. Su seguridad interior es tarea de la Guardia Civil, profesionalizada, bien equipada y bien remunerada.
Costa Rica, en el Decreto que declara el 1º de diciembre de cada año como “Día de la Abolición del Ejército”, afirma:
5. Que la abolición del ejército ha hecho posible que se destinen más recursos públicos al desarrollo del país, especialmente en materia de educación, salud y cultura; ha legitimado la vía electoral como único camino de acceso al poder, y ha impedido la formación de un grupo militar capaz de cobrar autonomía e intervenir directamente en el destino de una nación.
6. Que Costa Rica, al desarmarse unilateralmente, ha depositado su confianza en las instituciones internacionales y en los mecanismos de defensa de que ella dispone, siendo los gastos de defensa de Costa Rica mínimos en relación con los ingresos del Estado.

En Bolivia tenemos un ejército sobredimensionado, para el nivel de nuestra economía, y no sabemos si para pelear contra el Imperialismo o para atacar a alguno de nuestros vecinos, y aunque no tenemos motivos, es posible inventarlos. Lo cierto es que de intentarse y eso lo sabemos todos, terminaría en una terrible derrota, pues una guerra internacional se hace con abundantes recursos económicos, logísticos, armas y un ejército capacitado y entrenado.
Evo Morales, dentro su estrategia interna de poder, prioriza recursos para cooptar a las FF.AA. y mantenerlos controlados; a ellos y con ellos al pueblo. De acuerdo a los registros de las asignaciones presupuestarias; en los últimos diez años (2004 al 2014) el presupuesto para Defensa y la Policía se triplicó y paso de 2.360 millones de Bs. en el 2004 a 7.255 millones (1.044 millones de dólares) en el 2014.
En una reunión de La Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) celebrada en Quito, Ecuador el 2010, se informó que Bolivia destina el 1,47% de su Producto Interno Bruto (PIB) para gastos destinados a la Defensa militar, frente al 1,40% empleado por Chile para sustentar a sus Fuerzas Armadas y no más del 1,00% por el Brasil.
Es evidente que como sociedad no podemos quedarnos desguarnecidos ante los grupos violentos, y debemos estar prestos para realizar tareas defensivas contra las bandas armadas que hacen peligrar la sociedad y que provienen de la delincuencia común y especialmente de los carteles del narcotráfico.
Pero la tarea de reprimirlos no es la finalidad y capacidad de las Fuerzas Armadas. El combate contra la violencia de los narcotraficantes, no requiere de tanques, cañones o misiles, propios de una guerra convencional, sino de inteligencia, tecnología, logística, pertrechos y armas modernas. Y aquí son más eficaces los grupos policiales armados, capacitados, entrenados y especializados en manejar este tipo de violencia irregular y camuflada entre la población civil. Una policía que cumple su rol de garantizar la seguridad de las personas y de sus bienes, ejerciendo el seguimiento y la represión sistemática contra los grupos armados delincuenciales y narcotraficantes.
Esta guerra contra los carteles y los narcotraficantes contempla, además del uso de la información y de las armas, un amplio escenario y acciones en varios ámbitos de la sociedad: Se necesita fortalecer la cultura institucional y la ética pública; contar con fiscales y jueces, profesionales, probos y valientes; establecer mecanismos efectivos para sancionar los funcionarios que apañen la corrupción y el narcotráfico. Se hace también necesaria una política de alianzas internacionales y con todos los países, para el seguimiento y combate contra los grupos delincuenciales y los carteles internacionales de la droga. Igualmente un trabajo sistemático de erradicación, control y seguimiento de la cadena productiva de la droga, desde la siembra de la hoja, importación y contrabando de precursores químicos, fabricación, transporte y comercialización de la droga. Asimismo, es necesario apoyar o implementar programas productivos que generen empleo e ingresos en las áreas de erradicación de cocales.
Paralelamente, al trabajo de frenar por la fuerza a estos grupos delincuencia y narcotraficantes, es urgente analizar las opciones de mercado, vale decir la legalización del consumo de algunas drogas, como en su momento se hizo en los Estados Unidos con el alcohol. En este sentido es necesario hacer un seguimiento de los resultados que se obtengan en la experiencia de la legalización de la mariguana en Uruguay y en algunos Estados de la Unión. 
En este nuevo escenario no aparecen las FFAA tradicionales, pero si los cuerpos policiales especializados y una política y acción permanente para su fortalecimiento profesional, institucional y logístico.
Nuestro continente se ha declarado como zona de paz, y siendo la guerra el objetivo esencial de las Fuerzas armadas, no tendría ningún objeto mantenerla y menos potenciarla con armas para una guerra internacional, como lo hace el Gobierno contraviniendo su propia Constitución.
Esto nos encamina a la necesidad de mantener un debate serio y responsable sobre la vigencia o no de las FFAA en los países menos desarrollados de Latinoamérica, preguntándonos si verdaderamente estos países las necesitan y para que las necesitan, si no va a emprender una guerra internacional. Debemos en consecuencia analizar la conveniencia de eliminar paulatinamente las fuerzas armadas y crear una moderna y eficiente policía nacional y local, y esto será coherente con la Constitución Plurinacional, que en su artículo 10 define a Bolivia como un Estado Pacifista:
“Bolivia es un Estado pacifista, que promueve la cultura de la paz y el derecho a la paz, así como la cooperación entre los pueblos de la región y del mundo, a fin de contribuir al conocimiento mutuo, al desarrollo equitativo y a la promoción de la interculturalidad, con pleno respeto a la soberanía de los estados.
Bolivia rechaza toda guerra de agresión como instrumento de solución a los diferendos y conflictos entre estados y se reserva el derecho a la legítima defensa en caso de agresión que comprometa la independencia y la integridad del Estado.
Se prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en territorio boliviano”.
Aprendamos de Costa Rica.


ovidioroca.wordpress.com

sábado, 24 de mayo de 2014

VIDA Y CULTURA DURANTE EL PROCESO DE CAMBIO

VIDA Y CULTURA DURANTE EL PROCESO DE CAMBIO

Ovidio Roca

SÍMBOLOS LIGHT
Los símbolos light de Santa Cruz son el Carnaval, las Frater, la Feria y las Magníficas. Aldo Peña es un artista que se mueve con soltura y gran éxito en esos ámbitos. Ayer cuando escuchaba esa oda al llunkerio Evista, me dio pena, por él, por su familia y por nosotros los que lo apreciábamos. Y entonces uno se pregunta: ¿tenía necesidad de “vender su primogenitura por un plato de lentejas”, o más bien por un bolo de coca?.
Esto además es simbólico, pues mostraría una clase media light (luego que varios empresarios claudicaron), que ha decidido entrar al redil masista con la esperanza de formar parte de la pluriburguesia.

REALITY SHOW
En la TV de San Pablo, vi uno de esos reality show policiales, que suelen presentarse cada vez más a menudo.
 Se ve a los cuatro policías con arma en ristre, apuntando a uno y otro lado, mientras caminan por el pasillo del hotel. Llegan a una habitación, escuchan un momento y luego derrumban rápidamente la puerta. Entran empuñando las pistolas y al fondo de la habitación se ve una joven de pie y totalmente paralizada por el susto. Uno de los policías busca en el ropero mientas otro lo hace bajo la cama; los otros dos apuntan a la muchacha con sus tremendas armas. La cámara hace un paneo y luego uno de los policía saca de bajo la cama una maleta; la abre y se muestran varios ladrillos de cocaína. La joven grita aterrada y en español de churubamba, ¡soy pobre!, ¡soy pobre! ; y luego rompe en llanto. Le ponen las esposas, cogen la maleta y salen. Un nuevo episodio de narcotráfico tiene éxito en la pantalla paulista.
Es preocupante que la pobreza; en este caso de una persona joven y de buena presencia como pudo verse, constituya una justificación para incumplir la ley y cometer un delito.


ovidioroca.wordpress.com

viernes, 23 de mayo de 2014

VACACIONES EN EL RIO YACUMA

VACACIONES EN EL RIO YACUMA

En mis épocas de escuela en Cochabamba (años cincuenta), en varias ocasiones viaje a Santa Ana para pasar las vacaciones, llegando directamente a la propiedad “El Saladero” a orillas del rio Yacuma, de mi tío Nico Suarez Franco
Allí, con Ofo e Ito, aprendí a sacar palometas. Apoyados en el borde de la canoa, metíamos cada uno un bofe en el rio y luego lo sacábamos rápidamente con un rimero de palometas prendidas; luego era golpear el bofe contra el fondo de la canoa para que las pirañas se suelten y nuevamente meterlo al agua, donde decenas de ellas se apiñaban para morderlo. Y esto una y otra vez, hasta tener en pocos minutos una buena cantidad, para hacer la sabrosa sopa de piraña y las que sobraban para hacer charque.
Ahí aprendí también a nadar, con el método expeditivo del empujón desde el tronco de la canoa para caer al rio y luego bracear desesperadamente para no ahogarse, aprender a flotar y luego a nadar. Navegar por los bajíos, conocer la victoria regia y hacer granadas de hormigas, recogiendo las bolas de rojas hormigas apiñadas y que pasaban flotando por doquier, cogerlas y cubrirlas rápidamente de greda como una pelota.
Conocí la elaboración del famoso charque de pacote, que con el sello de la media luna se elaboraba en El Saladero y se vendía en el Brasil. Entendí el dicho de  “ojo al charque” por la instrucción que se daba a los pelaos encargados de espantar a los suchas a punta de honda.

Meciéndonos en las hamacas escuchábamos a Ñato que mostraba su vena artística recitando algunos poemas; al fondo se escuchaba la radio a pila sintonizada permanentemente en la BBC de Londres, que gustaba a tío Nico pues había estudiado allí.