martes, 11 de diciembre de 2007

LAS SIETE PLAGAS DEL MAS


Todos sabemos que Bolivia es un país diverso en lo geográfico, lo cultural, lo étnico, lo político, y en esto debe radicar su riqueza, su dinámica y sobre esta realidad debe ser construida la sociedad boliviana como proyecto de futuro común y compartido, pero respetando sus particularidades en el marco de la legalidad.
Si consultamos las encuestas de opinión, los bolivianos mayoritariamente demandan cosas simples: vivir en paz, tener tranquilidad y seguridad para el mañana, libertad de transportarse, de opinar; un trabajo estable, seguridad en las calles y hogares, educación democrática, suficientes alimentos y salud de calidad para sus hijos y sobre todo, un gobierno que se dedique a hacer lo que le corresponde: gobernar, pero gobernar por igual para todos sin exclusiones y lo mas cerca posible del ciudadano.
Para el ciudadano de a pie, la Constitución es el pacto social; un contrato que establece las reglas de juego que nos permiten vivir en comunidad. Este pacto se lo realiza entre personas informadas que apuestan por el bien común, que defienden la libertad, las conquistas sociales, libertades y derechos fundamentales del ser humano fruto de su desarrollo histórico social y que viven en un espacio territorial
El precepto de: ama a tu prójimo como a ti mismo o trata a tu prójimo de la misma manera que quisieras ser tratado, que recogen la mayoría de las religiones como principios morales, nos señala el secreto para la convivencia humana.
Lo anterior es el ideal en el marco de los deseos de los ciudadanos de construir un país para todos, pero en el marco del acontecer político diario boliviano todos sabemos que la agrupación política en el gobierno -el MAS- no pretende gobernar para todos los bolivianos en un marco democrático y de libertades, sino implantar su proyecto político etnocomunista, y totalitario que excluye a la gran mayoría de los bolivianos: a mas de la mitad de los bolivianos que ahora tiene conciencia de ello y a casi la otra mitad que creen por ahora que el modelo estatista y racial funcionara, y recién al convivir con el fracaso se darán cuenta de su error.
El modelo que se quiere implantar en Bolivia, fracaso en todas partes, el sistema comunista cubano se mantuvo pobremente gracias al subsidio de la URSS y al embargo americano. Luego que la sangrienta experiencia económica y política comunista fracaso estrepitosamente, vino para Cuba una tremenda crisis hasta que surgió Chávez con su subsidio de mil millones al año que por ahora los mantiene mas o menos a flote.
El dilema es que aunque el MAS tiene en sus manos el aparato del Estado y sus recursos, incluidas fuerzas armadas y policía (bonificadas por Chávez), para imponer su proyecto y su constitución propiciara un enfrentamiento racial, regional y hasta una guerra civil que seguramente ganara matando a muchos bolivianos, pero también generara una repulsa internacional, lo que no le preocupa mientras Chávez este en el poder, pero a largo plazo su fracaso económico conducirá a la hecatombe a su proyecto y al país.
Sabemos que la constitución que expresa este proyecto político del MAS, dividirá el país y lo hará inviable, pues a mas de ser racista es incoherente y aísla al país del concierto mundial democrático. El problema es que si el MAS manda su constitución a referendo probablemente gane y con eso la legalizara aunque sea ilegitima, por lo poco que le importa. Creemos esto, por el masivo uso del instrumento comunicacional, la tremenda capacidad de convencimiento que tiene los voceros del MAS y la habilidad con que aplican el doble discurso sobre un grupo poblacional poco informado y con una profunda desconfianza hacia la política tradicional, que fue nefasta para todos y que ahora la personifican en los dirigentes cívicos y prefectos de oposición.
En esta perspectiva el MAS tratara de llevar inicialmente a referendo dirimitorio la pregunta de las 5 o 10 mil hectáreas, trampa que le permitirá llevar luego su constitución a un otro referendo ratificatorio por mayoría simple. Vale la pena recalcar la tremenda estupidez, para no pensar mal, de Podemos de haber aceptado excluir el tratamiento de la constitución por dos tercios cuando aprobaron la ley de ampliación del plazo de la constituyente.
Con una constitución aprobada “legalmente” aunque sea de manera amañada, le da al MAS una excusa internacional de gobernar y el resto del mundo que esta ocupado en otras cosas poco hará por nosotros.
Ante esta realidad y ante la estrategia totalitaria del MAS, la ciudadanía debe enfrentarla primero legalmente en el Parlamento y luego en las calles para impedir este primer referendo de las hectáreas, pues como lo dijimos es solo una trampa del MAS para pasar a la siguiente fase de su estrategia etnocomunista por la vía seudo legal, mientras alista la otra, la de las armas como le gusta a Linera.
Aquí vale la pena manifestar que el referendo revocatorio de mandato para presidente y prefectos es una soberana estupidez y una pérdida de tiempo, que solo favorece al MAS.
Entre tanto viviremos unos años críticos, de crisis política, de enfrentamientos, de desastres naturales con un gobierno inepto para enfrentarlos, de carestía de productos alimenticios, de inflación, de colas interminables, de enfermedades, como para pensar en las plagas de Egipto. El gobierno importara alimentos, establecerá cupos, sin otro resultado que mas colas y la quiebra de los productores. La única economía que funcionara será la informal la del contrabando de importación de productos y bienes, alimentada por nuestra exportación estrella, la pichicata y la de la empleomanía política en las empresas del estado como ocurría antes y ocurre de nuevo en Comibol e YPFB para señalar solo dos. Se tiende hacia un modelo corporativista, de empresas publicas que desconocen los costos y la eficiencia y cuyo objetivo es servir de botín a la burocracia gubernamental.
La resistencia de la ciudadanía en estas circunstancias, será difícil, pero no quedara otra opción y esta se sustenta en la unidad, de todos aquellos que creen en la libertad, en el estado de derecho, en la igualdad y fraternidad, los derechos individuales y sociales. Férrea unidad con nuestras entidades cívicas, nuestras prefecturas, inspirarse en los grupos juveniles de Cochabamba, de Sucre, de Venezuela, que sin cálculos políticos se enfrentaron al evismo y al chavismo de manera heroica. Participar activamente en los referendos por estatutos autonómicos, que son mandato de los ciudadanos de cuatro departamentos y aspiración de los cinco restantes.
Por ultimo no debemos caer en la trampa y el provincianismo de creer y plantear que este es solo un problema de enfrentamiento entre regiones y ciudadanos de esas regiones. Es un enfrentamiento de visiones de país, de democracia vs.o etnocomunismo, de descentralización vs. centralismo, de libertad vs. Totalitarismo, de futuro común y compartido vs. racismo y exclusión.

lunes, 17 de octubre de 2005

ACOSADOS POR EL MIEDO


Días atrás en la ciudad de El Alto, comentaba con un micro-empresario sobre su intención de voto y él me manifestó que votaría por Evo Morales. Cuando le pregunte si el estaba de acuerdo con la propuesta del MAS, me expreso que de ninguna manera, pero que sabia que el MAS bloquearía con sus grupos de choque sindical, y de forma permanente y agresiva, a cualquier otro candidato y por tanto se vería perjudicado en su actividad económica. Por esto prefería convivir con Evo.
Este mismo argumento lo he escuchado en varios círculos sociales, se dice que es preferible que Evo asuma de una vez la Presidencia y fracase en poco tiempo, por la inviabilidad y anacronismo de su plan populista, pues de otra manera bloqueara permanentemente cualquier opción de gobierno.
Estas apreciaciones no toman en cuenta que Evo Morales y su grupo radical y cocalero no jugara con las reglas democráticas y una vez en el gobierno utilizara la fuerza y la presión para seguir en el poder como lo ha hecho su mentor venezolano.
Marcel Granier, Director General de Radio Caracas Televisión manifestaba en un artículo publicado hoy, en Venezuela Analítica:
“En Venezuela se utiliza hoy el miedo, la exclusión y la fuerza militar para someter a los ciudadanos a la voluntad de Hugo Chávez. El presidente se jacta de gobernar para un grupo, al cual exige incondicionalidad a cambio de dádivas y privilegios. Quien no esté de acuerdo, debe abandonar el país, sus bienes y sus ideas o padecer la violencia, insultos y persecución policial y judicial. Para usar sus propias palabras: “Quien no está conmigo, está contra mí” o “a quien no quiera colaborar, le quitaremos todo”.
“La concentración de poder en manos del presidente y el control total que ejerce sobre los Poderes Legislativo, Judicial y Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia, organismos de control y fiscalización, Fuerzas Armadas, oficinas de Registro Público y de Propiedad Intelectual y el Banco Central son inconcebibles en una democracia.”
“En materia de libertad de expresión, la situación empeora día a día. Periodistas son perseguidos y sometidos a juicios ilegales en tribunales militares. Los medios son allanados por militares para hacer desaparecer fotografías y documentos. Todas las agresiones contra periodistas quedan impunes. Las medidas de amparo de la Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos y la Corte Inter-Americana son ignoradas. Un periodista y un editor fueron asesinados tras denunciar la participación de policías y altos oficiales en el narcotráfico. Ambos casos siguen sin resolverse.”
“Se modifican códigos y leyes para penalizar la libre expresión y se impide el acceso a la información. Se ha creado un orden seudo-jurídico para intimidar a los medios y forzar la autocensura, provocando la desaparición de muchos programas de opinión. Aquellos que sobreviven, trabajan bajo presiones y están sometidos a constante persecución oficial.”
“Ninguna denuncia de corrupción gubernamental es investigada. La mayoría de los organismos y empresas del Estado son inauditables. La corrupción, el crimen organizado, el narcotráfico, el lavado de dinero, la extorsión y el secuestro de bienes y personas crecen exponencialmente bajo un clima de rapiña que el presidente fomenta con su discurso violento, en beneficio propio, de su familia y secuaces.
A esto se suman confiscaciones de fábricas y tierras sin el debido proceso judicial. Este esquema de dictadura, mitad neofascista y mitad neocomunista, está siendo exportado a toda América Latina. Es hora de que la comunidad internacional preste más atención a lo que ocurre en Venezuela. “
Cambiemos el nombre de Evo por el de Chávez en el anterior testimonio y podremos ver el panorama que se nos avecina sino actuamos en defensa de la democracia y nuestro derecho al trabajo, la propiedad y la libertad.

martes, 29 de junio de 2004

Gobernabilidad y hegemonia en Bolivia.

Bolivia se fundó sobre la base de la plata de Potosí y el poder político de Charcas; se refundó por el poder económico del estaño y el poder político que esa minería ejercía desde La Paz. EstaBolivia se circunscribía a las ciudades de Potosí, Sucre,La Paz, Cochabamba y las explotaciones mineras y el pongueaje agrícola que suministraba alimentos y mano de obra. Es a partir de la revolución nacional, que el país crece con la incorporación del oriente y los llanos a la vida económica y política del país.

Con sus luces y sombras, clases, grupos y partidos políticos intentaron construir un país, pero lamentablemente sobre la base de la exclusión social y la apropiación privada de los recursos del Estado. Luego de 180 años de vida republicana, el nuevo siglo nos encuentra en una fase de agotamiento de las clases hegemónicas e inmerso en una aguda anomia social.

El poder económico deLa Pazse fue diluyendo lentamente, sus grupos de poder perdieron sus tierras y el poder que estas dan, perdieron la minería – ahora actúan como gestores y representantes de transnacionales -, perdieron el comercio y la industria – ahora en manos de una clase emergente, el emprendedor  andino. Solo le quedan los ingresos del usufructo del Estado, maravillosa maquinaria del poder y riqueza, aunque ya tremendamente esmirriado.

En compensación, enLa Paz, ha surgido una nueva  clase de comerciantes, la vemos enla Uyustus,la Eloy Salmón, y en sus redes que abarcan todo el país, una clase emprendedora con la manufactura en El Alto, que llega con sus productos a Europa y los Estados Unidos – clase en si – como dirían los marxistas, pues aun no consolida su proyecto político.

Este grupo social y económico, convive entre dos mundos: con su éxito se desliga de su raíz rural y de su comunidad de origen y no logra acceder a los círculos de representación que aun conserva la clase tradicional paceña, que los excluye cultural y socialmente. No los vemos, aunque tienen el capital, enla Federaciónde Empresarios ola Cámarade Industrias; transitan y se pierden apoyando proyectos políticos que no son los suyos, y gastan dispendiosamente su dinero celebrando presterios para congraciarse con sus comunidades de origen.

El relativo éxito económico que ha tenido Santa Cruz ha sido producto, entre otras cosas, de valorar el éxito económico y profesional, como fuente del ascenso y reconocimiento social, lo que ha permitido que migrantes de todas partes, puedan lograr notoriedad y adscripción social. Espero que así siga, pues este fue el camino del sueño americano y su tremenda prosperidad.

A su vez, en Santa Cruz, aun no se ha logrado construir una base industrial y de servicios que le permita impulsar su potencial de recursos naturales con competitividad y vinculación con mercados ampliados. La clase dominante todavía esta enraizada a la tierra, que es su fuente de capitalización primaria, lo que no le permite aun consolidar un poder económico y liderazgo efectivo. De esta manera al igual que el capitalismo andino aun no logra consolidar su proyecto político regional y nacional.

Ante esta debilidad y ausencia de hegemonía, la solución que se percibe es construirla desde las regiones y establecer alianzas departamentales para impulsar el nuevo país productivo y competitivo, lejos del tradicional lamento boliviano que hecha la culpa de sus problemas al vecino cercano o lejano. La tarea de Santa Cruz es no caer en la exclusión y coordinar con sus pares del ande, del valle, de Tarija y los llanos en un proyecto  modernizante, basado en la propiedad privada – que es el espacio donde el ciudadano se construye y desarrolla sus responsabilidades y derechos – y el compromiso social y ambiental que le garantice la sostenibilidad y el progreso para todos los ciudadanos.

El desafío es evitar el fascismo indígena y populista, esa fuga al pasado, al mito socialista y estatista, que propugna el MAS y que es contrario a cualquier posibilidad de desarrollo e integración nacional, así como a la inserción a la globalización económica y cultural, rumbo hacia donde apuntan los proyectos emprendedores y productivos de la región andina y el oriente, aunque al parecer no lo saben.