Bolivia no ha logrado conformarse como Estado Nacional, es un Estado ausente, un Estado Inconcluso, que ni siquiera ha logrado tener presencia en todo el territorio que pretende administrar, y en tal razón no puede cumplir con su principal función: la provisión de seguridad y justicia. En la década de los 80 se inicio un aprendizaje de democracia y participación y sin haber aprendido aún la lección el 2006 retornamos a un esquema totalitario con disfraz democrático.
Su ubicación lejos de las costas y sin vías de comunicación no permitió que Bolivia se inserte al proceso de desarrollo, cual lo hicieron otros países de íbero América aprovechando su situación costera; menos recibió los beneficios de la migración con tecnología y vocación industrial. Su inserción en la economía mundial, la logro exclusivamente como proveedor de minerales y en la región de los llanos, puntualmente y por escasos años, con la goma.
Un país extenso, poco poblado, sin integración física y con una deficiente y débil estructura institucional. Un Estado centralizado de ficción, que perdió en guerras y litigios más de la mitad de su territorio. Un país pobre y con una gran diversidad geográfica, ecológica, étnica, social, cultural e histórica, totalmente desaprovechada.
El Estado boliviano a lo largo de su historia estuvo circunscrito exclusivamente al área minera, único objeto de interés del grupo gobernante; el resto era monte y culebras.
Un Estado exclusivamente andino que no logro dar seguridad territorial, protección y seguridad a los habitantes, menos un marco de políticas estables que garanticen bienestar, educación, acceso al trabajo, a la propiedad, a servicios públicos esenciales y a la participación ordenada en la vida pública, como corresponde a una sociedad libre y democrática.
Un país donde el setenta por ciento de la actividad económica es informal y donde el empleo es mayoritariamente o ilícito o informal. Un país donde en los últimos años, el narcotráfico campea cada día más libremente.
Un Estado con carencia de gestión y de resultados, que imposibilita que el pueblo lo reconozca como tal y guarde lealdad a los gobernantes.
Una sociedad de raíz indígena, que recién a mediados del siglo pasado intenta integrarse social y territorialmente y construir la mestiza, Nación Boliviana.
El resultado es que no se ha construido un verdadero sentimiento de pertenencia y orgullo nacional, no existe una historia nacional compartida, salvo ese relato patriotero de presidentes que suben y son defenestrados rápidamente; de batallas y de mar perdido, que se enseña en las escuelas buscando unificar al país.
Una historia pensada y construida desde la égida de una sola región y del grupo gobernante del Estado centralista.
La verdadera historia, la de las diversas regiones y pueblos en su lucha por su autonomía y por la construcción de un Estado Nacional con visión de futuro, de prosperidad, de progreso y que nos incluya a todos, aún no ha sido escrita.
La gente por sobre todo busca sobrevivir y encuentra alternativas en la medida que el Estado no se las da, en consecuencia crean sus propias leyes y evitan la mínima interferencia externa hacia la actividad “legal o ilegal” que han aprendido y adoptan para progresar. Son pueblos diversos y dispersos, con intereses y costumbres diferentes, que tiene poco interés en fortalecer ese Estado Nacional centralista, del que no tienen buenos recuerdos y menos interés en acatar sus leyes y sus controles.
Como una forma de autodefensa y supervivencia, estos grupos sociales, se han unido en corporaciones, gremios, logias, sindicatos, movimientos sociales estructurados a modo de grupo de presión y autodefensa. Practican el corporativismo sobre la base del área funcional, de la solidaridad social y los roles entre individuos.
Pese a su vivencia corporativa y practica mercantilista, fruto de la predica trotskista en las zonas mineras, gran parte de los activistas sindicales tienen con una fuerte orientación al socialismo, como solución desde arriba a todos los problemas, aún los personales.
Dada la escasa industrialización y falta de oportunidades de trabajo en el área urbana, la máxima aspiración de una parte de la población es la “peguita” que les soluciona el hambre y desde la seguridad de ésta, buscar sus propios negocios. Así vemos cada año colas interminables para ingresar a las Normales (escuelas de formación de maestros), a los Institutos Policiales y al Ejército. Muchos se hacen engañar con el cuento de que ingresaran allí sin trámites y algunos lo logran, pues coimearon al que era. Especialmente en el área urbana, los partidos políticos, los sindicatos y logias son la vía para acceder al peguismo estatal y al de las instituciones de amplia y dispersa base social, como las cooperativas.
Por falta de cultura y control institucional y ciudadano, las organizaciones se constituyen en feudos de grupos que las usan para su beneficio personal. El concepto de servidor público es generalmente ignorado, ellos son propietarios de la institución y buscan según su nivel de decisión, sacarle el mayor provecho: desde información privilegiada sobre la localización futura de obras públicas que engordan tierras, comisiones por adjudicación de obras, aquellas para acelerar los servicios, para obviar multas, para otorgar licencias. Mientras más corrupta es la cabeza de la institución mas corrupta es la estructura.
Lejos de los centros urbanos y del aparato gubernamental, se desarrollan esquemas diferenciados de organización que permiten a sus miembros la satisfacción de sus intereses y aspiraciones:
Los sindicatos cocaleros, sustento del actual régimen y que están bajo el liderazgo del Presidente del Estado Plurinacional, reivindica territorios libres para el cultivo de la coca y su procesamiento y exigen la expulsión de cualquier control internacional sobre el narcotráfico.
En la región altiplánica, los ayllus definen de facto territorios libres para el contrabando y una pista expedita para mover mercancías de todo tipo, desde éste centro del continente hacia los países vecinos.
Millones de informales pululan por las ciudades vendiendo toda clase de mercancías del más diverso origen.
Miles de “cooperativistas mineros” explotan en forma precaria, con gran sacrificio y ninguna previsión ambiental y de contaminación, minas abandonadas y restos de anteriores explotaciones.
El dinero del narcotráfico aceita esta enorme economía informal.
Todos quieren el libre albedrío en su feudo, en su área de actividad y no aceptan un Estado y leyes que afecten sus intereses y su libertad de hacer sus negocios, que intente controlarlos y cobrar impuestos. Solo aceptan una ficción de Estado para la imagen internacional.
En la región del oriente, con una cultura más liberal y abierta al mundo y la innovación, al lograr finalmente integrarse vialmente a los mercados internos y externos, los grupos locales y emprendedores migrantes de origen nacional y extranjero, ampliaron rápidamente la estructura productiva agroindustrial y al momento es la región que garantiza gran parte de la canasta alimenticia del pueblo boliviano.
Una visión provinciana y falta de cultura política evitaron que la región oriental juegue un rol importante en la política nacional. El desconocimiento de ese mundo minero e indígena boliviano, abonaron este desinterés por la política nacional, en la que incursionan solo de manera sectorial para defender intereses coyunturales. Por otra parte una estructura corporativa-logiera destruyo toda posibilidad de surgimiento de una intelectualidad con pensamiento libre y moderno.
Por lo general no se percibe en el país la existencia de una visión nacional y de estadista y en los grupos y en los políticos, prevalece la visión gremial, sectorial y local.
La población boliviana ingresa al Siglo XXI angustiada por los bloqueos y huelgas lideradas por los cocaleros en busca de tener un territorio libre para su producción y por diversos movimientos sociales buscando sus reivindicaciones. Gente de clase media desesperada pensaba que con el bloqueador en el gobierno vendría la tranquilidad, esto abono el ascenso del MAS y su triunfo electoral abrumador el año 2005.
El MAS es fruto de una exitosa ingeniería de las ONGs que aprovecha el desbande de los partidos políticos y el caos en que vive el país. Es así que usando un discurso populista, de reivindicación étnica y de nacionalización de hidrocarburos, logran el apoyo de diversos grupos de interés corporativo, indígena e ideológico. Importantes sectores urbanos atemorizados por el desorden cotidiano y buscando una salida al caos, apoyan también al líder indígena, quien logra mayoría electoral y asume el control del aparato del Estado.
El MAS con un pensamiento totalitario, toma control del país: del poder coercitivo (ejercito y policía), del poder judicial (fiscales y jueces), medios de comunicación estatal, tesoro nacional, prebendas y pegas gubernamentales y promueven una ficción de Estado democrático para lograr el reconocimiento internacional
El grupo estalinista-jacobino, con voluntad de poder y proyecto ideológico, se apodera rápidamente del proceso de cambio de raíz indígena y cocalera, utiliza la figura del indio y se alía a la estrategia de poder político continental del Socialismo del Siglo XXI. Estos ideólogos y operadores tiene una extraordinaria capacidad de manipulación y un cinismo absoluto, ellos siguiendo una concepción comunista (con el aditamento del discurso indigenista) quieren ejercer el poder total y manejar el Estado para perpetuarse y sobre todo, hacer sentir su poder.
Hasta la fecha han logrado el control de todos los poderes del Estado y los han centralizado en el Ejecutivo. Tienen control sobre los fiscales, jueces, policía y ejercito y los usan para perseguir y destruir toda oposición política, perseguir cualquier tipo de actitud y opinión adversa. Han condenado a la cárcel a toda autoridad contraria al régimen y obligado a exiliarse al resto.
Con el afán de iniciar una nueva historia a partir de ellos, de inventar el mundo a partir de ellos, estos sociópatas etno-comunistas tienen que destruir todo el pasado y se engañan pensando que todo lo que hacen perdurara. Desconocen y tratan de destruir cualquier avance realizado anteriormente en la construcción de institucionalidad, en gestión de gobierno, legislación e integración social. Durante la democracia se logro atraer inversiones y posicionar a Bolivia como un proveedor potencial de gas a nivel internacional. El país fue líder entre otros, del Desarrollo Sostenible, Manejo de Bosques y Gobiernos Locales conla Leyde Participación Popular. Durante una época el Tribunal Constitucional,la Corte Suprema,la Corte Electoral, las Superintendencias fueron respetados y reconocidos; todo esto fueron importantes avances en la construcción del Estado Nacional, que señalan un rumbo cierto hacia una sociedad democrática.
El proyecto de construir un Estado Nacional desde las regiones y pueblos, que es una aspiración popular sobre la que se estuvo trabajando, ha sido dejado de lado y mas bien se conspira contrala Naciónboliviana con su fragmentación en treinta y seis nacionalidades, a las que se impulsa volver a su primitivismo, desconociendo la realidad de un mundo globalizado, de una cultura universal y de valores y derechos humanos comunes.
Al momento, después de una desastrosa gestión económica y pese a la coyuntura de altos precios de las materias primas que les permitió ingresos antes nunca percibidos; el hambre y la inseguridad se hacen patentes, la inestabilidad social, huelgas y bloqueos se multiplican y los intereses de los diversos grupos que se juntaron con el MAS para la toma del poder, están empezando a colisionar. El mayor éxito logrado irónicamente ha sido la expulsión de toda inversión extranjera en capital y tecnología y rifar la posibilidad cierta de constituir al país en un proveedor energético, usando el gas.
El MAS, de inicio unió diversos y dispares grupos que pensaron que juntos podían lograr sus objetivos, ahora estos han entrado en contradicción. El modelo estalinista-estatista esta chocando con la cultura y práctica comercial y capitalista de la mayoría de la población boliviana, con su apego a la propiedad como fruto de su esfuerzo, contra la libertad de buscar libremente sus mejores opciones.
Se nota una insurgencia de grupos de intelectuales indigenistas que han decidido expulsar a los comunistas q’ras y aspiran a gobernar ellos dando un salto al pasado mítico y establecer su preeminencia y su poder sobre todos los demás. Algunos pretenden aun mas, dar vuelta a la historia volver al ayllu y expulsar a todo descendiente de europeo, difícil cometido en una sociedad mestiza.
La población urbana, que sufre en su vida diaria, los efectos de la pésima gestión y el permanente bloqueo y desorden empieza a rechazar el masismo. La gente con mayor acceso a la información conoce que el camino comunista y de estatización de las empresas no funciona y que esta aberración ya la abandonaron todos los que la sufrieron: Rusia, China, Vietnam, Corea del Sur y ahora Cuba.
A su vez el auge del narcotráfico esta generando dinero fácil, juventud drogada, pérdida de valores, proliferación de mafias vinculadas internacionalmente y un estado generalizado de violencia, inseguridad e indefección. Realidad ésta que los ideólogos jacobinos empachados de libros, de recetas fallidas e impulsados por un afán omnímodo de dominación no terminan de comprender.
Estamos pues ante un Estado inconcluso, no fallido pues no llego a nacer y ejercer su dominio sobre la geografía del país. Hoy es la oportunidad de que nuevas generaciones, intelectuales, trabajadores, comités cívicos y nuevos o renovados partidos políticos, tomen la posta para construir ese nuevo Estado que necesitamos los bolivianos, que necesariamente debe basarse en el trabajo productivo, la cultura y el conocimiento.
Un Proyecto de país que nos una a todos, que mire al futuro, sin bloqueos mentales ni físicos, que inducen a los países vecinos a realizar la vinculación interoceánica, evitando pasar por este corazón del continente, que debería ser el de la vinculación e integración, no el de las huelgas y de la coca.
Un estado autonómico, democrático, de economía de mercado, respetuoso del medio ambiente y la diversidad e integrador de esa rica diversidad cultural y étnica que tiene Bolivia.
sábado, 14 de mayo de 2011
viernes, 25 de marzo de 2011
Medicina tradicional en el oriente boliviano
Hace unos días leí que el Vice de Murundanga, determinaba que en los programas de salud, paralelamente a la medicina occidental y capitalista, se apliquen las prácticas originarias, por entendido andinas.
Para no quedar fuera del juego en este país de justicia plural, medicina plural, sexo plural y conseguir algunas pegas para los cambas herbolarios, traigo a la memoria algunas recetas de la medicina y cultura amazónica esperando que mis amigos bonosolistas recordando sus experiencias y exprimiendo sus recuerdos, las puedan complementar, pues de seguro necesitaremos aplicarla cuando nuestros “maestritos” de la economía, la sociología, la educación, la política internacional, con sus absurdas recetas y peor gestión, concluyan de destruir la nación boliviana y el país y consigamos quitarle la posta a Haití.
Es seguro que de seguir con este nefasto experimento de marxismo indígena, retornaremos quinientos años atrás y habremos conseguido el objetivo ultimo del cambio originario: tendremos al Inca y sus narcoamautas y algunos q´arasiquis, q´arapanzas y qanachiris, formando parte del entorno palaciego y muy por debajo la masa de pongos q´arachaquis, a quienes aplicándoles la técnica motivacional originaria, del “garrote y coca”, se los hace trabajar duro para el confort y disfrute del amadísimo líder y sus huestes.
Volviendo a la medicina tradicional, mi experiencia en las practicas curativas viene de algunas vivencias; primero enla Estancia SanLorenzo de la barranca, cerca de Montero Hoyos (Santa Cruz), donde pase mi infancia y aprendí de las cambas viejas y sabidas, las recetas curativas; luego algunos años en Mojos haciendo mi maestría con los Taitas y Mamas del Cabildo de San Lorenzo (Beni), quienes me enseñaron algunas otras, las que reseño para ustedes.
Nota: Estas recetas fueron certificadas en su tiempo por Santos Noco y Malaco Méndez Roca
Inflamación de los ojos: Usar como colirio, el rocío de la madrugada condensado en la flor de Santa Lucia.
Reumatismo: Picadura de hormiga de Palosanto, aumentando la dosis diaria de una a diez hormigas.
Ciática y dolor de huesos: Fricciones con resina de Isiga mezclada con aceite de caimán.
Picada de víbora: Tomar durante una semana por la mañana, hiel de Jochi.
Arrugas en la cara: Friccionarse diariamente con manteca de peta.
Nauseas del embarazo: Tomar disuelto en agua, polvo de Molleja de Piyo
Para Mejorar la vista: Tomar polvo de víbora disuelto en mate de pajacedrón.
Tuberculosis: Una cucharada cada mañana de aceite de hígado de raya
Fijar huesos quebrados: Colocar sobre un trapo que envuelva la lesión, un emplasto de cáscara de curupaú, el que en poco tiempo se seca y endurece fijando el hueso.
Bichos (gusanos intestinales): Masticar y tragar semillas de papaya.
Infecciones y heridas de la piel: Colocar aceite de copaibo.
Fiebres: corteza de quinaquina, ya sea mascando un pedacito o tomado en infusión.
Impotencia: Raspadura de cacho de leque.
Fortificante capilar: Aceite de cusi, evita la caída del pelo y las canas prematuras.
Dolor e inflamación por picadas de petos: Colocar sobre la picada resina de papaya.
Repelente de mosquitos y marigüis: Colocarse aceite de semilla de urucú.
Mocheó (sudoración): Baños con hervido de hojas de tocotoco.
Pitaí: Baños con cocido de hojas de balsamina.
Desodorante: Machacar hojas de cuchi y pasarlas por las axilas o por donde se desee.
Impétigo: Baños con cocido de nido de chopochoro.
Disentería: Tomar infusión de hojas de guayaba y cáscara de tarumá.
Diarrea: Mate de cáscaras de chichapí y palo santo.
Resfrío: Tomar cada mañana una cucharada de aceite de caimán con miel de abeja suro.
Resfrío crónico: Tomar unas gotas de aceite de copaibo en miel de abeja señorita.
Enanismo: En la noche de San Juan hacer un manojo de malva y con este machucarles las nalgas a los muchachos para que crezcan. Repetir todos los años hasta que cumplan los 18, después es tarde.
Para no quedar fuera del juego en este país de justicia plural, medicina plural, sexo plural y conseguir algunas pegas para los cambas herbolarios, traigo a la memoria algunas recetas de la medicina y cultura amazónica esperando que mis amigos bonosolistas recordando sus experiencias y exprimiendo sus recuerdos, las puedan complementar, pues de seguro necesitaremos aplicarla cuando nuestros “maestritos” de la economía, la sociología, la educación, la política internacional, con sus absurdas recetas y peor gestión, concluyan de destruir la nación boliviana y el país y consigamos quitarle la posta a Haití.
Es seguro que de seguir con este nefasto experimento de marxismo indígena, retornaremos quinientos años atrás y habremos conseguido el objetivo ultimo del cambio originario: tendremos al Inca y sus narcoamautas y algunos q´arasiquis, q´arapanzas y qanachiris, formando parte del entorno palaciego y muy por debajo la masa de pongos q´arachaquis, a quienes aplicándoles la técnica motivacional originaria, del “garrote y coca”, se los hace trabajar duro para el confort y disfrute del amadísimo líder y sus huestes.
Volviendo a la medicina tradicional, mi experiencia en las practicas curativas viene de algunas vivencias; primero enla Estancia SanLorenzo de la barranca, cerca de Montero Hoyos (Santa Cruz), donde pase mi infancia y aprendí de las cambas viejas y sabidas, las recetas curativas; luego algunos años en Mojos haciendo mi maestría con los Taitas y Mamas del Cabildo de San Lorenzo (Beni), quienes me enseñaron algunas otras, las que reseño para ustedes.
Nota: Estas recetas fueron certificadas en su tiempo por Santos Noco y Malaco Méndez Roca
Inflamación de los ojos: Usar como colirio, el rocío de la madrugada condensado en la flor de Santa Lucia.
Reumatismo: Picadura de hormiga de Palosanto, aumentando la dosis diaria de una a diez hormigas.
Ciática y dolor de huesos: Fricciones con resina de Isiga mezclada con aceite de caimán.
Picada de víbora: Tomar durante una semana por la mañana, hiel de Jochi.
Arrugas en la cara: Friccionarse diariamente con manteca de peta.
Nauseas del embarazo: Tomar disuelto en agua, polvo de Molleja de Piyo
Para Mejorar la vista: Tomar polvo de víbora disuelto en mate de pajacedrón.
Tuberculosis: Una cucharada cada mañana de aceite de hígado de raya
Fijar huesos quebrados: Colocar sobre un trapo que envuelva la lesión, un emplasto de cáscara de curupaú, el que en poco tiempo se seca y endurece fijando el hueso.
Bichos (gusanos intestinales): Masticar y tragar semillas de papaya.
Infecciones y heridas de la piel: Colocar aceite de copaibo.
Fiebres: corteza de quinaquina, ya sea mascando un pedacito o tomado en infusión.
Impotencia: Raspadura de cacho de leque.
Fortificante capilar: Aceite de cusi, evita la caída del pelo y las canas prematuras.
Dolor e inflamación por picadas de petos: Colocar sobre la picada resina de papaya.
Repelente de mosquitos y marigüis: Colocarse aceite de semilla de urucú.
Mocheó (sudoración): Baños con hervido de hojas de tocotoco.
Pitaí: Baños con cocido de hojas de balsamina.
Desodorante: Machacar hojas de cuchi y pasarlas por las axilas o por donde se desee.
Impétigo: Baños con cocido de nido de chopochoro.
Disentería: Tomar infusión de hojas de guayaba y cáscara de tarumá.
Diarrea: Mate de cáscaras de chichapí y palo santo.
Resfrío: Tomar cada mañana una cucharada de aceite de caimán con miel de abeja suro.
Resfrío crónico: Tomar unas gotas de aceite de copaibo en miel de abeja señorita.
Enanismo: En la noche de San Juan hacer un manojo de malva y con este machucarles las nalgas a los muchachos para que crezcan. Repetir todos los años hasta que cumplan los 18, después es tarde.
viernes, 25 de febrero de 2011
El reto de la juventud boliviana: reconstruir el país.
Más temprano que tarde va a tocar a los jóvenes, a los que aun permanezcan en Bolivia, la difícil tarea de reconstruir el país.
Y vaya país el que va a dejarles esta banda de estalinistas e indigenistas chapuceros, quienes con su soberbia e incompetencia en el manejo del Estado están destruyendo la nación. Han destruido inicialmente la confianza, que es la base de todo emprendimiento humano, han continuado con el sistema económico, el aparato productivo, la agricultura, las instituciones democráticas, han promovido el populismo y destruido el sentido de responsabilidad social, el orgullo del trabajo honesto y la capacidad de producir; han promovido una mentalidad de esperar del gobierno la solución de todos sus problemas personales y peor aun, han empujado a muchos emprendedores a conseguir riqueza y poder mediante los negocios ilícitos, donde la droga es la principal fuente de ingresos.
Han impuesto una constitución que atiza el racismo y promueve la confrontación regional; que desconoce a la nación boliviana penosamente construida en cinco siglos y reconoce derechos mentirosos a 36 tribus (cuando sabemos que es un grupículo palaciego el que manda) excluyendo a la mayoría mestiza boliviana.
Por azares de la economía, el Estado boliviano como nunca antes en la historia del país, recibió (entre el 2006 y el 2010) ingresos generales por alrededor de 60 mil millones de dólares, fruto de los altísimos precios internacionales de las materias primas y leyes impositivas que ellos no elaboraron. Con estos ingresos deberíamos haber fortalecido nuestra capacidad de producción, especialmente en alimentos, los que ahora necesitamos importar y cada vez en mayor cantidad.
El daño que el MAS ha hecho a Bolivia, es aun peor que un terremoto o un tsunami, pues con su predica nefasta han afectando el alma de la nación, a su moral, a su institucionalidad, al respeto a la ley, a los conceptos de trabajo y de responsabilidad, al apego a la educación y la superación personal. Han destruido la industria de hidrocarburos y expulsado las inversiones que garantizaban nuestras fuentes de energía; han destruido nuestra capacidad de producir el pan, el azúcar, el maíz, la carne, la papa, y una lista cada vez es más grande, como enla Venezuela Chavista.
Como no es posible vivir eternamente engañando y engañados, el pueblo ya esta perdido la esperanza y mas aun la confianza en el “procesos de cambio”; mucha gente creía en la ilusión del cambio, del vivir bien, pero la realidad que sienten en su estomago vacío, en sus piernas cansadas durante las largas colas para conseguir un kilo de azúcar y luego esperar horas y horas un micro que lo lleve a su barrio al que también teme llegar pues esta plagado de delincuencia e inseguridad. Y es en estos momentos que descubren la gran mentira que le endosaron los estalinistas e indigenistas, a los que los ve felices con casa y pensión gratis, autos y aviones gratis para ir donde quieran; dirigentes que ellos encumbraron y que como no compran porque se los dan gratis, no saben que faltan los productos en los mercados y que están caros y tampoco tienen problemas para moverse a cualquier parte del mundo a costa del Estado, disfrutando de su poder y sus cuentas en el exterior
Un desastre natural es posible de ser reparado cuando el país tiene instituciones, líderes honestos y creíbles y capacidad empresarial y tecnológica, como lo esta logrando últimamente Chile. Si un país no las tiene, no es posible que pueda hacerlo ni aun con millonarias ayudas. Un triste ejemplo es Haití donde por mas dinero que le inyecten no hay capacidad de manejar ni siquiera la distribución de la ayuda y menos pensar en reconstruir el país, por lo que ahora se esta pensando en un Protectorado para que administre este país fallido. De ahí la importancia de la institucionalidad sólida que debemos construir y preservar.
Como mas temprano que tarde, el gobierno va a caer o lo van a tumbar como resultado de la crisis económica y el deterioro social, el problema es quien se hace cargo del muerto. De un país enfrentado, con su aparato productivo paralizado, con un conjunto de leyes que entrampan al país y a la gente, con una población que desconoce y no cree en las normas y que aprendió a presionar y bloquear para pedir que el Estado todo poderoso le soluciones su problemas personales, gremiales y sectoriales; un estado de anomia y anarquía.
En este camino de la transición de gobiernos que fracasan y se derrumban, la experiencia de Egipto a diferencia de Cuba es que el Ejército como institución esta garantizando la transición, para evitar las masacres, al decidir no apoyar al tirano. En Cuba como en Venezuela y Bolivia el ejército (no sabemos si en su totalidad) ha sido comprado por el tirano y ahora falta descubrir el mecanismo que garantice la transición.
Y aquí nuevamente el reto para los jóvenes: necesitamos urgente prepararnos y organizarnos para reconstruir el país, necesitamos construir un futuro compartido para todos y sin excepciones. Sabemos que las naciones se estructuran a partir de tradición y memoria de sus ciudadanos, pero sobre todo con la voluntad creadora de sus líderes para construir y esta construcción es específica para cada realidad, para cada nación.
Una cosa que ha puesto en evidencia el MAS es la temática indígena y la exclusión social. Nuestro país es diverso geográfica, étnica y culturalmente y como la unidad no es necesariamente la uniformidad, nuestro camino es el de una sociedad unida pero respetando su diversidad y aquí viene el modelo de Autonomías que permite que los ciudadanos puedan enfrentar y solucionar sus necesidades en su región y dentro de sus propios valores y perspectivas. El derecho a la igualdad fue una conquista de las revoluciones europeas del siglo XVIII, el derecho y el respeto a la diferencia es una conquista de nuestro tiempo.
En este proceso de reconstrucción, los partidos políticos estructurados y con doctrina y propuestas son fundamentales pues son la base de la democracia. Estos actualmente están desacreditados al haber funcionado como fuentes de pegas, de negocios y de poder y no de construcción de país, con economía productiva, con trabajo; pero ellos son un pilar que debe ser rescatado e impulsado.
Ante la avalancha actual de estatismo y populismo, en el trabajo de reconstrucción nacional, debemos reivindicar los valores de la libertad y la responsabilidad, la iniciativa personal, la empresa privada, la educación técnica y por eso el llamado a los jóvenes a quedarse y asumir el reto de reconstruir el país, que es de ellos, los bonosolistas ya estamos de ida. El enfoque del desarrollo no será el del simple crecimiento económico; el desafío es la inclusión por el trabajo, la educación, la ciencia y el desafío tecnológico para lograr una mejor calidad de vida, con mayor productividad y menos contaminación.
En esta reconstrucción debemos empezar en lo local, donde viven las personas concretas con sus problemas y sus propias alternativas; aplicando y asumiendo el modelo de Autonomías para manejar los programas y proyectos, desde su propia visión cultural y con dirigentes probos, que asumen la responsabilidad de dirigir con los riesgos y responsabilidades que ello implica, pues el interés común y de largo plazo casi siempre choca con intereses sectoriales y de corto plazo. No se debe repetir la actitud de nuestras autoridades municipales que abjuran de su Autonomía, jugando al calculo político inmediatista y dejando librada a la ciudadanía en esta crisis de transporte urbano.
El MAS ha tomado la “nave del Estado” y no saben manejarla, han equivocado el rumbo y nos conducen al desastre, la están destruyendo y de paso a los pasajeros, ya es hora de que una nueva generación tome el control.
Y vaya país el que va a dejarles esta banda de estalinistas e indigenistas chapuceros, quienes con su soberbia e incompetencia en el manejo del Estado están destruyendo la nación. Han destruido inicialmente la confianza, que es la base de todo emprendimiento humano, han continuado con el sistema económico, el aparato productivo, la agricultura, las instituciones democráticas, han promovido el populismo y destruido el sentido de responsabilidad social, el orgullo del trabajo honesto y la capacidad de producir; han promovido una mentalidad de esperar del gobierno la solución de todos sus problemas personales y peor aun, han empujado a muchos emprendedores a conseguir riqueza y poder mediante los negocios ilícitos, donde la droga es la principal fuente de ingresos.
Han impuesto una constitución que atiza el racismo y promueve la confrontación regional; que desconoce a la nación boliviana penosamente construida en cinco siglos y reconoce derechos mentirosos a 36 tribus (cuando sabemos que es un grupículo palaciego el que manda) excluyendo a la mayoría mestiza boliviana.
Por azares de la economía, el Estado boliviano como nunca antes en la historia del país, recibió (entre el 2006 y el 2010) ingresos generales por alrededor de 60 mil millones de dólares, fruto de los altísimos precios internacionales de las materias primas y leyes impositivas que ellos no elaboraron. Con estos ingresos deberíamos haber fortalecido nuestra capacidad de producción, especialmente en alimentos, los que ahora necesitamos importar y cada vez en mayor cantidad.
El daño que el MAS ha hecho a Bolivia, es aun peor que un terremoto o un tsunami, pues con su predica nefasta han afectando el alma de la nación, a su moral, a su institucionalidad, al respeto a la ley, a los conceptos de trabajo y de responsabilidad, al apego a la educación y la superación personal. Han destruido la industria de hidrocarburos y expulsado las inversiones que garantizaban nuestras fuentes de energía; han destruido nuestra capacidad de producir el pan, el azúcar, el maíz, la carne, la papa, y una lista cada vez es más grande, como enla Venezuela Chavista.
Como no es posible vivir eternamente engañando y engañados, el pueblo ya esta perdido la esperanza y mas aun la confianza en el “procesos de cambio”; mucha gente creía en la ilusión del cambio, del vivir bien, pero la realidad que sienten en su estomago vacío, en sus piernas cansadas durante las largas colas para conseguir un kilo de azúcar y luego esperar horas y horas un micro que lo lleve a su barrio al que también teme llegar pues esta plagado de delincuencia e inseguridad. Y es en estos momentos que descubren la gran mentira que le endosaron los estalinistas e indigenistas, a los que los ve felices con casa y pensión gratis, autos y aviones gratis para ir donde quieran; dirigentes que ellos encumbraron y que como no compran porque se los dan gratis, no saben que faltan los productos en los mercados y que están caros y tampoco tienen problemas para moverse a cualquier parte del mundo a costa del Estado, disfrutando de su poder y sus cuentas en el exterior
Un desastre natural es posible de ser reparado cuando el país tiene instituciones, líderes honestos y creíbles y capacidad empresarial y tecnológica, como lo esta logrando últimamente Chile. Si un país no las tiene, no es posible que pueda hacerlo ni aun con millonarias ayudas. Un triste ejemplo es Haití donde por mas dinero que le inyecten no hay capacidad de manejar ni siquiera la distribución de la ayuda y menos pensar en reconstruir el país, por lo que ahora se esta pensando en un Protectorado para que administre este país fallido. De ahí la importancia de la institucionalidad sólida que debemos construir y preservar.
Como mas temprano que tarde, el gobierno va a caer o lo van a tumbar como resultado de la crisis económica y el deterioro social, el problema es quien se hace cargo del muerto. De un país enfrentado, con su aparato productivo paralizado, con un conjunto de leyes que entrampan al país y a la gente, con una población que desconoce y no cree en las normas y que aprendió a presionar y bloquear para pedir que el Estado todo poderoso le soluciones su problemas personales, gremiales y sectoriales; un estado de anomia y anarquía.
En este camino de la transición de gobiernos que fracasan y se derrumban, la experiencia de Egipto a diferencia de Cuba es que el Ejército como institución esta garantizando la transición, para evitar las masacres, al decidir no apoyar al tirano. En Cuba como en Venezuela y Bolivia el ejército (no sabemos si en su totalidad) ha sido comprado por el tirano y ahora falta descubrir el mecanismo que garantice la transición.
Y aquí nuevamente el reto para los jóvenes: necesitamos urgente prepararnos y organizarnos para reconstruir el país, necesitamos construir un futuro compartido para todos y sin excepciones. Sabemos que las naciones se estructuran a partir de tradición y memoria de sus ciudadanos, pero sobre todo con la voluntad creadora de sus líderes para construir y esta construcción es específica para cada realidad, para cada nación.
Una cosa que ha puesto en evidencia el MAS es la temática indígena y la exclusión social. Nuestro país es diverso geográfica, étnica y culturalmente y como la unidad no es necesariamente la uniformidad, nuestro camino es el de una sociedad unida pero respetando su diversidad y aquí viene el modelo de Autonomías que permite que los ciudadanos puedan enfrentar y solucionar sus necesidades en su región y dentro de sus propios valores y perspectivas. El derecho a la igualdad fue una conquista de las revoluciones europeas del siglo XVIII, el derecho y el respeto a la diferencia es una conquista de nuestro tiempo.
En este proceso de reconstrucción, los partidos políticos estructurados y con doctrina y propuestas son fundamentales pues son la base de la democracia. Estos actualmente están desacreditados al haber funcionado como fuentes de pegas, de negocios y de poder y no de construcción de país, con economía productiva, con trabajo; pero ellos son un pilar que debe ser rescatado e impulsado.
Ante la avalancha actual de estatismo y populismo, en el trabajo de reconstrucción nacional, debemos reivindicar los valores de la libertad y la responsabilidad, la iniciativa personal, la empresa privada, la educación técnica y por eso el llamado a los jóvenes a quedarse y asumir el reto de reconstruir el país, que es de ellos, los bonosolistas ya estamos de ida. El enfoque del desarrollo no será el del simple crecimiento económico; el desafío es la inclusión por el trabajo, la educación, la ciencia y el desafío tecnológico para lograr una mejor calidad de vida, con mayor productividad y menos contaminación.
En esta reconstrucción debemos empezar en lo local, donde viven las personas concretas con sus problemas y sus propias alternativas; aplicando y asumiendo el modelo de Autonomías para manejar los programas y proyectos, desde su propia visión cultural y con dirigentes probos, que asumen la responsabilidad de dirigir con los riesgos y responsabilidades que ello implica, pues el interés común y de largo plazo casi siempre choca con intereses sectoriales y de corto plazo. No se debe repetir la actitud de nuestras autoridades municipales que abjuran de su Autonomía, jugando al calculo político inmediatista y dejando librada a la ciudadanía en esta crisis de transporte urbano.
El MAS ha tomado la “nave del Estado” y no saben manejarla, han equivocado el rumbo y nos conducen al desastre, la están destruyendo y de paso a los pasajeros, ya es hora de que una nueva generación tome el control.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)