lunes, 4 de octubre de 2010

Mitos y Utopías

Las personas pueblan su imaginación con fantasmas, dioses, fabulas, mitos. La gente imagina y cree, y es esa creencia, creencia sólida  como la roca, la que hace que las cosas ocurran. No se trata “de lo que es” en realidad, se trata “de lo que la gente cree que es” y eso para ellos, es lo único importante. Ergo, la naturaleza humana nos induce a luchar por utopías antes que por la cruda realidad, nadie se hace matar por el PIB o el modelo de desarrollo cruceño, pero sí, por sus dioses, su patria, su caudillo.
En Bolivia, cuando han transcurridos 200 años dela Republica, ingresamos a una nueva era, la del “proceso de cambio” impulsado por el llamado poder indígena originario, que pretende desandar lo andado e imponer nuevas reglas de comportamiento político, económico, de convivencia. Y el problema es que en lugar de hacerlo en procura de un proyecto de vida en común y compartida, nos están llevando hacia un sistema totalitario, de imposición y dominación tribal. Y en lugar de construir leyes y una judicatura imparcial y apegada a las normas de convivencia, estamos construyendo un mecanismo punitivo para castigar aquellos que discrepan con su proyecto de poder; con el caudillo y principalmente con el grupo palaciego, quienes realmente ejercen el poder. Lo  que es peor, es un proyecto que usa  perversamente para sus fines y con impudicia, los prejuicios raciales y la revancha histórica.
Los problemas de producción y empleo, los problemas de gestión no son importantes, para los viejos bolcheviques que manejan el rumbo del país y que para salir del paso aplican las obsoletas recetas del Gosplan. El Estado administra todo, es el dueño de todo y de todos. En verdad los líderes totalitarios e intelectuales Jacobinos, nunca han pretendido ni les ha interesado solucionar la dinámica del conflicto social o económico; es el poder, la lucha por el poder lo único importante para satisfacer sus ansias, su ego.
Y que es el poder?. Nos lo dice Nietzsche en El Anticristo:
¿Que es bueno? Todo lo que acrecienta en el hombre el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo. ¿Qué es felicidad? La conciencia de que se acrecienta el poder, que queda superada una resistencia. No satisfacción sino aumento de poder, no paz sino guerra, no virtud sino aptitud. Los débiles y malogrados deben perecer, tal es el axioma capital de nuestro amor al hombre, y hasta se les debe ayudar a perecer.
En este experimento masista se cobijan diversos proyectos económicos, ideológicos e indigenistas, que confluyen como siempre en procura de lograr el control, el poder y así satisfacer sus intereses y apetitos. Y para mantenerlo, para disfrutarlo; al menos el grupo Jacobino, necesita del mito, así los viejos bolcheviques usaran mientras puedan hacerlo, a Evo Morales, el icono de la reivindicación indígena.
No se ve de parte de estos grupos un proyecto de construcción de una sociedad para todos, una sociedad de bienestar y prosperidad, de un Estado democrático y plural sino un afán de  dominación pura y simple. Han diseñado su proyecto usando lo mas siniestro, el racismo, la revancha histórica contra los colonizadores de hace quinientos años, el castigo a los q`aras, y la oferta de tomar y repartir como botín sus tierras y bienes.  Mediante una Constitución amañada nos ha dividido en naciones, etnias y tribus, dejando sin derechos a los bolivianos, ahora llamados interculturales. Se ha impuesto la creencia y así lo entienden algunos, que cada cual como originario, puede hace lo que le venga en gana, desde dejar sin energía al país entero o linchar a cualquier sospechoso.
Manejan estratégicamente el concepto del enemigo, buscando unir así al pueblo en su favor y en contra de aquellos que nos quieren invadir, destruir. El enemigo externo, los Estados Unidos, los  gringos y el interno los q`aras y especialmente los oligarcas del oriente y sur del país. Lo irónico es que los ideólogos de esta patraña son q´ aras bolcheviques, usando como pongos y punta de lanza a la nacionalidad aymara.
Pero el problema mas grave es, que congruente con el populismo del gobierno, esta la  propensión de la gente de creer en las promesas y de esta manera estan logrando que gran parte de los indígenas, los excluidos, los pobres, los cocaleros, los contrabandistas, los que quieren hacerse ricos ahora, es decir la gran mayoría de la población,  piense que con el MAS van a conseguir, todos y cada uno de ellos, sus aspiraciones, sueños y apetencias.
La historia nos enseña que proyectos excluyentes, racistas y estatistas, como los del MAS, conducen a la destrucción del país, al enfrentamiento racial, a la violencia, a la miseria económica, en nuestro caso salvo para los narcotraficantes. Sabemos también que finalmente la economía los derrotara, por seguir un modelo económico que se ha mostrado inviable. Pero este proceso de desgaste puede durar bastante y mientras tanto generar miseria, represión en la población y extenderse por demasiado tiempo como en Cuba, hermoso país donde luego de mas de cincuenta años de comunismo, vale decir miseria y esclavitud, están reconociendo que las empresas estatales son ineficientes y deficitarias, que el intento de reemplazar el mercado y la propiedad privada fracaso y ante esa realidad despiden de sus pegas a la gente, y para que no se mueran de hambre les están permitiendo, con limitaciones, usar su iniciativa personal, su capacidad de trabajo, en fin hacerse capitalistas y liberales. (*)
Conocemos que es difícil convencer a la gente con realidades, “basta de realidades, queremos promesas” fue una consigna popular en el siglo pasado. Por esto necesitamos además de economía, de progreso, de seguridad, de educación, salud y bienestar; esperanzas y sueños y utopías, pero utopías posibles. Necesitamos de forma urgente construir una propuesta, una utopia posible, un  nuevo mito para el Santa Cruz y Bolivia del siglo XXI, un mito que nos conmueva a todos, un proyecto para el bienestar ciudadano y en libertad y democracia.
Debemos imaginar y construir entre todos, y aquí hacen falta los partidos políticos tan denigrados, esta Utopia posible en la que la gente crea y por la que este dispuesta a luchar.
La utopia de un régimen autonómico, usando los principios de subsidiaridad, autogobierno y desarrollo local; preservado y respetando las pautas culturales de cada uno en su propia región y posibilitando que la rica la diversidad nacional pueda generar sinergia con su rica diversidad y su culturalidad.
Una utopia democrática pues solo en una verdadera democracia se logra el respeto a la identidad de los pueblos y las personas, donde las diferencias son valoradas y aceptadas y donde la igualdad es la formalidad necesaria para que la heterogeneidad emerja.
Un país donde todos somos personas libres y nuestros derechos ciudadanos, económicos y políticos son garantizados, de la misma manera que nosotros respetamos los derechos de los demás.
En fin una utopia de país educado, multicultural, innovador, productivo y de trabajo, donde todos estemos incluidos, pues solo se supera la pobreza creando riqueza, siempre respetando nuestro entorno ambiental y social.
Nota:
(*) “Nuestro Estado no puede, ni debe, continuar manteniendo empresas, entidades productivas y de servicios, presupuestadas con plantillas infladas y pérdidas que lastran la economía”. En los próximos cinco años serán eliminados 500 mil empleos en el sector público y los trabajadores despedidos deberán encontrar empleo en cooperativas o en actividades por cuenta propia, anunciala Centralde Trabajadores de Cuba.
El problema es que estos cuentapropistas deben buscárselas sin tener mercado de insumos, sin posibilidades de importar ni exportar, sin acceso al crédito, sin capital, sin tecnología.

viernes, 27 de agosto de 2010

Los mecanismos del poder.

La vida en sociedad no puede entenderse al margen de las relaciones sociales y políticas, relaciones que en un sentido general, son “relaciones de poder”.
El poder, da a quien lo ejerce la posibilidad de actuar en función de sus propios objetivos, ya sean democráticos o totalitarios,  y la posibilidad de imponerlos a los demás.
El grupo que accedió al manejo del Estado Boliviano (por elecciones legales fruto del avance democrático del país), aumenta cada vez más su poder y su violencia, buscando perpetuarse en el gobierno de manera indefinida, e imponer su visión totalitaria (sin división de poderes) y de Capitalismo de Estado, con ropaje comunitarista y del modo Stalinista.
Un gobierno que ha demostrado la más burda ineficiencia y corrupción y en su desenfreno populista promete y ofrece a sus seguidores, dadivas, pegas; licencias de impunidad para actividades ilícitas: cadena coca – cocaína – contrabando. Usa incentivos, prebendas, coacciones y sobre todo genera terror. Todo lo cual exige el uso arbitrario de los recursos institucionales: leyes, fiscales, jueces, policías, ejercito y el uso abusivo de la economía y capacidad de endeudamiento del Estado, para su disfrute y poder, y como contrapartida demanda total sumisión. Lo que no ofrece innegablemente, es libertad y dignidad para los hombres que quieren labrase con esfuerzo y honestidad su propio futuro.
Este proyecto de poder implantado en Bolivia, no es improvisado, tiene un diseño inteligente y diligentes operadores (grupo palaciego), con fuerte “voluntad de poder” , los que día a día van afianzando su dominación ideológica, económica y territorial en todo el país.
Nietzsche difundió la idea de la “voluntad del poder”. Vale decir la dominación sobre las personas, sobre el pueblo y también y muy importante: el control sobre la persona que circunstancialmente ejerce el poder. Con el poder consiguen que otros quieran lo que ellos quieren y finalmente buscan lograr el poder absoluto, cuando la gente hace lo que creen que el tirano desea.
En su diseño, los operadores usan como aglutinante el racismo, la pertenencia a los denominados pueblos originarios campesinos y una determinada clase social, y lo usan para enfrentar y excluir al opositor, al que además hay que dominar, tomar sus tierras y posesiones, todo dentro de su estrategia de ocupación territorial, para esto ya se ha instalado un Zar en el oriente.
Para esta su estrategia cuentan con fuerte apoyo internacional de países totalitarios (Venezuela, Cuba, Irán) y como siempre el necesario enemigo común, los Estados Unidos de Norteamérica.
Cuentan y usan eficientemente el fuerte carisma personal del líder indígena. Construido por los operadores políticos internacionales, a sabor de los pobres y excluidos del país y los “progre” del mundo desarrollado.
Manejan y usan cotidianamente y con gran dispendio de recursos estatales, los medios escritos y audiovisuales para la persuasión directa, indirecta y subliminal de la población y buscan a toda costa eliminar cualquier opinión o medio que los adverse.
Aprovechando la natural búsqueda de afirmación e identidad, especialmente de personas y comunidades enfrentadas a la modernidad, procuran consolidar un mecanismo de dominación/sumisión, reconstruyendo una religión ancestral que les ayude a generar un sentido de comunidad primitiva, fácilmente manipulable. Intento que seguramente no prevalecerá ante el vigente sincretismo cristiano, poblado de iconos y pleno de fiestas y “entradas”.
Aprovechan del poder del Estado y del tesoro publico. Abusan del control y medran de la propiedad de los medios de producción, de las empresas estatales, del poder financiero público, etc.
Buscando al enemigo necesario, se enfrentan con los países democráticos, ahuyentan la inversión, que no solo significa recursos financieros, sino tecnología, organización, manejo eficiente de los recursos y sostenibilidad ambiental.
Y luego, la necesaria pregunta que nos señala Lenin, ¿Qué hacer?, de difícil respuesta en nuestro mundo de muchos analistas y diagnosticadores y pocos hacedores.
Para empezar, ante el despotismo racista y excluyente del MAS y su proyecto de cambio hacia el estatismo, el comunitarismo y la miseria generalizada, necesitamos contrastarlo con una propuesta democrática – autonomista. Propuesta que solo será aceptada por el resto de la población en la medida que: primero logremos motivarlos e inspirarlos y luego demostremos que con este camino e ideología democrática, el individuo y su familia logran su prosperidad económica y su bienestar social.
El propósito de siempre es la construcción de un país próspero y solidario, con mejores condiciones y calidad de vida, mas y mejores empleos e ingresos, mas y mejores bienes y servicios, mejores condiciones en nuestro entorno social y ambiental, vale decir desarrollo sostenible para todos los ciudadanos.
La actual y fuerte valorización de los recursos naturales junto a una eficiente gestión estatal y empresarial, permitiría lograr y administrar los recursos de capital necesarios para enfrentar el desarrollo, que implica necesariamente inversiones en educación, salud, tecnología e institucionalidad, para deja de ser un país de economía primaria y extractiva. Necesitamos urgentemente superar la dependencia económica y sicológica, de la plata, el estaño, los hidrocarburos y ahora del litio, por la inteligencia, el trabajo y la capacidad creativa del hombre.
Necesitamos una Política de Estado para atraer inversiones, gerencia y tecnología, de manera de activar y desarrollar las potencialidades de recursos, económicos y culturales con que contamos en cada una de nuestras regiones y sobre esta base avanzar, a la creación de capital social y tecnológico, a la industrialización, a la creación de valor agregado.
Un Pacto Nacional de Desarrollo  Productivo y Competitivo, a través de una estrecha alianza entre el Gobierno Central, las Gobernaciones y Alcaldías, con las empresas, los productores, las comunidades, la  sociedad civil, y la decidida participación de las organizaciones políticas formales; que sea capaz de implementar y mantener Políticas estables y duraderas que contribuyan a la sostenibilidad de la producción y del empleo. Una actitud seria, abierta al mundo y las ideas renovadoras, optimista, proactiva y de largo plazo y fundamentalmente manteniendo reglas del juego estables, gobernabilidad y seguridad para la inversión y el trabajo.
Y para lograrlo se necesita poder: poder en la propuesta, poder de convocatoria, poder económico, poder político.
Pero, poder político en un marco democrático, que tiene como rasgo específico la existencia y exigencia de un estado de derecho y que busca un destino compartido para hombres libres e iguales ante la ley, dueños de su vida, de su propiedad, de su destino. Poder que se ejerce con alternancia, fundamentalmente a través del Estado y sus instituciones, donde los partidos políticos son los intermediarios entre la sociedad y el Estado.
Vivimos un momento crítico en la historia de nuestro país, que demanda de los ciudadanos que sean capaces de pensar, de expresarse, de actuar, de tomar posición proactiva en defensa de su propia libertad, de su economía y del futuro de su familia. Demanda de las instituciones defender y garantizar la vigencia de las normas y acuerdos; de las Iglesias velar por la moral, el respeto al prójimo, la solidaridad y el libre albedrío. Demanda de los partidos políticos su necesaria refundación sobre bases doctrinarias y principios éticos para que contribuyan a fijar rumbos para el país y aporten a la gobernabilidad del Estado. ¿Qué hacer?, ¡!!!actuar!!!, pero actuar todos los demócratas juntos, evitando celos y personalismos en pro de un solo proyecto la Republica Federal de Bolivia.

viernes, 18 de junio de 2010

El día que casi fui originario

Todos somos originarios, o casi…
Muchas lunas atrás estuve trabajando en temas forestales, fue la época en la cual empezó a aplicarse la nueva Ley forestal que llevo a Bolivia ser reconocida como el país con mayor área boscosa bajo manejo sostenible. Durante este rico y dinámico proceso de innovación y gestión, viaje bastante y conocí lugares, hechos y dichos curiosos, algunos realmente ingeniosos.
Visite algunas áreas forestales abandonadas y en proceso de reversión a tierra fiscal por la nueva Ley. En una de estas, en la rivera de un río cercana al campamento y el aserradero (el río más hermoso que he conocido) los trabajadores venidos de todos los pueblos del oriente habían formado una pequeña comunidad vacacional. Allí y mientras esperaban los acontecimientos: adecuación a la ley Forestal y arreglos laborales con la empresa forestal que los había despedido, vivían de la caza, la pesca, de unos sembradíos de yuca y plátano y sobre todo de la belleza del paisaje cuando en la tarde desde su hamaca disfrutaban de la fresca brisa del río y gozaban viendo los juegos de los bufeos.
Paso el tiempo y uno de los ex- trabajadores nos visito para consultar que podían hacer para continuar adelante con el negocio de la madera, que ellos conocían muy bien y ahora que la empresa se había disuelto. Le aconsejamos que se constituyan en lo quela Ley Forestalllamó “Asociación Social” y sobre esa base se les dotaría una superficie para manejo forestal. Se realizo un mapeo de la zona, se delimito las mejores áreas de aprovechamiento y toda esta información mas la tramitología se la entrego al comunario, que después de tantas visitas ya era amigo nuestro, Santos Noco Choco.
Pasaron varios meses y en ocasión de una visita técnica al Municipio de Tembo-ró, el Alcalde me solicito que retracemos la reunión hasta la llegada del Cacique de la nación Temboguazú. Me llamo la atención el gentilicio y me sonaba familiar. Un rato después llego el Cacique, con un impresionante bonete de piel de tigre y algunas plumas. El gran Cacique era nada menos que nuestro amigo Santos.
Pasada la reunión me acerque a Santos y le pregunte de que se trataba todo eso y el me contó la siguiente historia:
“Unos amigos me comentaron, que eso de la concesión forestal como Asociación del Lugar, significa pagar patentes y estar sujetos a inspecciones y que la mejor alternativa era pedir una TCO, es decir Tierras Comunitarias de Origen. Que él conocía al Viceministro de Asuntos Indígenas y podíamos hacer la solicitud como Pueblo indígena originario. Me pareció interesante y como los cambas tenemos astillas de todos colores y razas le dije: si así es más fácil, seremos indígenas”.
“Luego conocí al Viceministro que anda “chocho” con lo de los indígenas y me dijo que en un rato salíala Resoluciónreconociéndonos como originarios y cuando le conté donde vivíamos me dijo que según el explorador sueco Nordenskiold allí moraban antiguamente los Temboguazú y que seguramente nosotros éramos sus descendientes. Como me gusto el nombre le dije que así era y que le echemos nomás conla Resolución”.
“De esta manera ahora ya somos originarios y estamos solicitandola TCO, ya no por esas michi hectáreas que ustedes nos ofrecieron y pagando patente, ahora serán hartas y gratis”.
Yo le dije que me alegraba por su suerte y que estaba seguro que iban a hacer un buen manejo y preservación de ese paraíso.
Paso el tiempo, yo andaba en otros asuntos y en una de esas tantas reuniones me encontré con Santos, me dijo que todo andaba bien en la comunidad, que varios antropólogos y sociólogos los habían visitado, realizaron muchos estudios, sacaron fotos y les explicaron como es la cultura de los originarios. Yo le comente que me había quedado con la curiosidad y leí a Nordenskiold y según éste explorador los tembogazú ya estaban extintos cuando, en los primeros años del Siglo XIX, el paso por sus tierras y solo quedaban dos o tres tembominí, pero esos difícilmente se reproducían.
(Me han dicho que aquí en Santa Cruz hay algún descendiente de estos tembominí)
“No hay pierde me dice, la verdad es que ya somos originarios porque tenemos Resolución. De paso me comento que el río seguía precioso y que ahora querían incursionar en el turismo etno-ecológico, y finalmente me invito a convertirme en originario y que podía llegar a ser hasta Chaman”.
Le pregunte cual era el procedimiento y me dice que según le habían explicado los antropólogos el mecanismo era por vinculación familiar. En este caso si yo me juntaba con una takoguazú, pasaba a formar parte de la tribu. Cuando le pregunte si había alguna buena me dijo que ya era un poco tarde pero que quedaba una que todavía tiene un diente y esa es la mas joven. Luego me alentó, no te preocupes, hacemos la ceremonia con ésta y vos te traes las que querrás porque en nuestra nación puedes tener varias mujeres. Le dije que consultaría con “la propia”, pero conociéndola no me anime, así perdí la oportunidad de ser originario.